27403(27-06-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27403   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 109.  

Bogotá  D.C., junio veintisiete (27) de dos  mil siete (2007).   

VISTOS  

Procede  la  Sala  a analizar las exigencias  lógicas  y  de  adecuada  fundamentación en la demanda de casación presentada  por    el   defensor   del   acusado   LEONEL   FALLA  MENDOZA,  contra el fallo de segundo grado dictado por  el  Tribunal  Superior  de  Ibagué  el  26 de enero de 2006, a través del cual  confirmó  la  sentencia  anticipada  proferida por el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  Especializado de la misma ciudad el 8 de abril de 2005, por cuyo medio  lo    condenó,    junto   con   Willington   Vanegas  Florido,  como  coautores  penalmente responsables del  concurso homogéneo de delitos de tentativa de extorsión.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

El   23  de  marzo  de  2004  Amparo  Rivera González recibió una carta  arrojada  por  debajo  de la puerta de su residencia en la ciudad de Ibagué, en  la  cual  se  le exigió la suma de cincuenta millones de pesos ($50.000.000.oo)  para  las  FARC  EP.  Posteriormente  recibió una llamada telefónica, por cuyo  medio  le manifestaron que le recordaban la solicitud que recibió, amén de que  dieron  instrucciones  acerca  del  sitio  donde  debía  entregar el mencionado  dinero.   

          El   mismo   día,   Alfonso   Hernández  Carvajal  recibió  en  su  residencia y en su oficina  sendas  cartas  similares  a  la  precedente.  Posteriormente  recibió llamadas  telefónicas  a través de las cuales le decían que no olvidara el encargo y le  impartían  instrucciones  para  entregar la suma de cincuenta millones de pesos  ($50.000.000.oo) que se le solicitó.   

          Dado  que  las  víctimas  acudieron a la Dirección Antisecuestro y  Extorsión  del Gaula de Ibagué, se efectuaron las correspondientes actividades  de  investigación, que culminaron con la identificación de quienes adelantaban  las labores extorsivas.   

La Fiscalía Delegada ante los jueces Penales  del  Circuito  Especializado  de  Ibagué  declaró  abierta la instrucción, en  desarrollo    de    la   cual   vinculó   mediante   indagatoria   JOSÉ  LEONEL FALLA MENDOZA y Willington Vanegas Florido,   resolviéndoles   su   situación   jurídica   con   medida  de  aseguramiento  de  detención preventiva sin derecho a libertad provisional como  posibles   coautores   del  concurso  homogéneo  de  delitos  de  tentativa  de  extorsión y concierto para delinquir con fines extorsivos.   

          Habida  cuenta  que  posteriormente  los  procesados  expresaron  su  interés  en  someterse  a  sentencia  anticipada,  el  30  de  abril de 2004 la  Fiscalía  llevó  a  cabo  sendas  diligencias de formulación y aceptación de  cargos,  en  cuyo  marco los incriminados aceptaron la comisión del concurso de  delitos  de  tentativa  de  extorsión,  pero  no  la realización del delito de  concierto  para delinquir con fines extorsivos, motivo por el cual se dispuso la  ruptura  de  la unidad procesal en el sentido de continuar la investigación por  el  delito  de concierto para delinquir y remitir copia de la actuación al juez  competente a fin de que profiriera el fallo anticipado.   

          El  8  de  abril  de  2005  el  Juzgado  Segundo  Penal del Circuito  Especializado  de  Ibagué dictó sentencia, a través de la cual condenó a los  acusados  a  la  pena  principal  de  nueve  (9)  años  de  prisión y multa de  cuatrocientos   cincuenta  (450)  salarios  mínimos  legales  mensuales,  a  la  accesoria   de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  el mismo lapso de la sanción privativa de la libertad y al pago  de  la  correspondiente  indemnización de perjuicios, como coautores penalmente  responsables    del   concurso   homogéneo   de   delitos   de   tentativa   de  extorsión.   

En  la  misma  oportunidad les fue negado el  subrogado  penal  de la condena de ejecución condicional, así como la prisión  domiciliaria sustitutiva de la intramural.   

          Impugnado  el  fallo  por  los incriminados, el Tribunal Superior de  Ibagué  lo confirmó mediante sentencia del 26 de enero de 2006, providencia en  la   cual  se  dijo  en  la  parte  resolutiva  que  aquellos  respondían  como  “autores (coautores) del delito de Extorsión, en la  modalidad    de    tentativa    y    Concierto    para   Delinquir   con   Fines  Extorsivos”.   

          Contra   el   fallo   del   Tribunal  el  defensor  de  LEONEL  FALLA  MENDOZA  interpuso  recurso  extraordinario  de  casación  y  allegó  la correspondiente demanda dentro del  traslado surtido para tal efecto.   

LA DEMANDA  

Al  amparo de las causales primera y segunda  de  casación,  el  censor  aduce  que  el Tribunal empeoró la situación de su  procurado,  toda  vez  que  lo condenó por el concurso homogéneo de delitos de  tentativa  de  extorsión  y  concierto para delinquir con fines extorsivos, sin  tener  en  cuenta  que  aceptó  su  responsabilidad  penal  únicamente  por el  mencionado concurso homogéneo.   

Puntualiza   que   si   el   a  quo  lo  condenó  como  coautor  de la  referida  figura  concursal,  en  atención a que al no aceptar la comisión del  segundo  de  los  citados  delitos, la Fiscalía dispuso la ruptura de la unidad  procesal  y  la  Fiscalía Cuarta Especializada de Ibagué profirió en su favor  preclusión  de  la  investigación por atipicidad de la conducta el 5 de agosto  de  2004,  el  Tribunal  no  podía  condenarlo  por el delito de concierto para  delinquir con fines extorsivos.   

A  partir  de  lo  anterior  y  sin  hacer  explícita    su    pretensión   casacional,   el   recurrente   concluye   que  “la sentencia condenatoria no guarda consonancia con  los    cargos    imputados   en   la   resolución   de   acusación”.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

          Ha   señalado   la  Sala  que  al  emprender  el  examen  sobre  la  admisibilidad  de  las demandas de casación, es de su resorte verificar que los  recurrentes  formulen  las  censuras  de acuerdo con las exigencias de lógica y  adecuada  argumentación  definidas  por  el  legislador  y desarrolladas por la  jurisprudencia,   con   el   propósito   de  que  este  mecanismo  impugnaticio  extraordinario   no   se   convierta  en  una  tercera  instancia.  Tales  requisitos  se orientan a conseguir  que  los  libelos  sean  desarrollados  dentro  de  unos  mínimos lógicos y de  coherencia  en  la  postulación y acreditación de los reproches propuestos, de  manera  que  resulten  inteligibles  en  cuanto  precisos  y claros, dado que no  corresponde  a  la  Sala  en  su  función  constitucional  y  legal  develar  o  desentrañar  el sentido de confusas, ambivalentes o contradictorias alegaciones  de los impugnantes en casación.   

Advertido  lo  anterior, procede entonces la  Sala,  a  efectuar  el  mencionado  análisis  sobre  el  cargo formulado por el  defensor    de   LEONEL   FALLA   MENDOZA.   

En atención a que el censor invoca la causal  segunda   de   casación,   que   trata   de  la  congruencia  que  debe  mediar  específicamente   para  este  asunto  entre  la  formulación  de  cargos  para  sentencia  anticipada y el fallo, oportuno resulta señalar que tal concordancia  constituye,  de un lado, base esencial del debido proceso, en cuanto se erige en  el  marco conceptual, fáctico y jurídico de la pretensión punitiva del Estado  y,  de  otro, garantía del derecho a la defensa del procesado, pues a partir de  ella  puede desplegar los mecanismos de oposición que considere pertinentes, en  la medida en que sabe de antemano el delito por el que se procede.   

Si  ello  es  así,  sin  dificultad  puede  colegirse  que  al  invocar  la  causal  segunda  de  casación,  corresponde al  demandante  no  solo acreditar que se fracturó la correlación que debe existir  entre  los  cargos  formulados  y  aceptados,  y  el fallo, sino que es su deber  demostrar  que  dicha incorrección materializó en concreto un agravio para los  derechos   del  procesado,  pues  es  claro  que  en  virtud  del  principio  de  trascendencia  que gobierna este mecanismo impugnaticio, las irregularidades que  no  comporten afrenta a los derechos de los sujetos procesales carecen de virtud  para  disponer  la  casación  de  la  sentencia atacada, dado que dentro de los  fines   de   este   recurso   extraordinario   se   encuentran   “la  efectividad  del  derecho material y de las garantías debidas a  las  personas que intervienen en la actuación penal”  “y  la  reparación  de los agravios inferidos a las  partes con la sentencia demandada”.   

          Advertido  lo  anterior, observa la Sala que si bien el casacionista  señala  que  su  procurado  aceptó  la  comisión  del  concurso de delitos de  tentativa  de  extorsión,  no  así  el punible de concierto para delinquir con  fines  extorsivos,  pese  a lo cual, en el fallo de segundo grado se dice que se  confirma  la  sentencia  de primer grado a través de la cual se lo condenó por  unos  y otro comportamientos, lo cierto es que no acredita que tal incorrección  se   vio   reflejada  de  manera  alguna  en  quebranto  para  los  derechos  de  LEONEL   FALLA,  con  mayor  razón  si  la  pena  impuesta por el a quo  no  fue incrementada en la sentencia proferida por el ad    quem,   es   decir,   la   referida  irregularidad carece de trascendencia.   

          Impera  señalar  que  si  la  decisión  del  Tribunal  fue  la  de  “CONFIRMAR   en   su   integridad   la   sentencia  anticipada”  de  primer grado, agregar que a través  de  dicha  decisión  se condenó a los procesados por el concurso de delitos de  tentativa  de  extorsión  y  concierto  para delinquir con fines extorsivos, no  pasa  de  ser un lapsus calami  que, se reitera, no derivó perjuicio alguno para los acusados.   

Lo  anterior  permite  concluir  que  si  el  defensor  no  acoge  en  su  demanda  las  exigencias dispuestas para postular y  demostrar  el  reproche  que  presenta  contra  el  fallo de segundo grado y, en  virtud  del principio de limitación que rige el trámite casacional la Corte no  se  encuentra  facultada  para  enmendar las falencias de aquél, de conformidad  con  lo  dispuesto  en el artículo 213 de la Ley 600 de 2000 se impone de plano  la inadmisión del libelo.   

          Finalmente   es  oportuno  destacar  que  la  Sala  no  observa  en el curso del diligenciamiento  o   en   la  providencia  impugnada,  violación  de  derechos o garantías del  acusado      FALLA  MENDOZA, como para que tal circunstancia impusiera el  ejercicio  de  la  facultad  oficiosa  que  sobre  el  particular le confiere el  legislador     en     punto    de    asegurar    su  protección.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

INADMITIR   la  demanda   de   casación   interpuesta   por   el   defensor   de   LEONEL  FALLA  MENDOZA,  por las razones  expuestas en la parte motiva de esta decisión.   

Contra   este  proveído no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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