26338(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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              Proceso  No  26338               

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  045   

Bogotá, D. C., veintisiete (27) de marzo de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte  la solicitud de pruebas  elevada  en  el  trámite  de extradición del ciudadano colombiano YESID REMIGIO VARGAS CUENCA   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.   El   Gobierno  de los Estados  Unidos  de  América,  mediante Nota Verbal  número 2654 del 17 de octubre  de  2006,  a  través de su Embajada en  Colombia, solicitó formalmente la  extradición  del  ciudadano  colombiano YESID REMIGIO  VARGAS CUENCA.   

2.     Mediante    oficio   número  OFI06-25440-DIJ-0100  del 20 de octubre de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia,   luego   de  considerar  perfeccionado  el  expediente,  remitió  la  documentación   relacionada   con  la  solicitud  de  extradición  presentada,  demandando de la Sala el respectivo concepto.   

3.  La normatividad que rige el presente  trámite  es  la  contemplada en el  Capítulo II, Libro V de la Ley 906 de  2004,  por  cuanto  no  existe  en  el  momento convenio aplicable q            ue  regule  el   asunto,  como  lo  conceptuó  el  Jefe  de  la  Oficina Jurídica del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, según oficio número OAJ.E. 1998 del 18  de   octubre   de   2006,   quien  además  certificó  que  la documentación del expediente procedente de la  Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América, fue presentada “traducida y legalizada”.   

SOLICITUD  DEL   DEFENSOR   

Corrido el traslado de que trata el artículo  500  de  la  Ley  906  de  2004,  el  defensor del requerido en extradición, en  escrito  presentado  dentro  del término legal, señala que pese a que reconoce  que  la  Corte  no  se ocupa de los hechos que motivan la extradición, ni de la  responsabilidad  de  la persona requerida o legalidad de la pruebas, solicita la  práctica    de    algunas    que    considera    se    torna    “imperioso  y  necesario”, y se relacionan  a continuación:   

1. Se acredite la declaración juramentada de  Leonidas  Molina  Triana, rendida ante el Notario Primero de Tunja, antes de ser  enviado  en  extradición  a los Estados Unidos, en el sentido que Vargas Cuenca  se  desempeñaba  como  administrador  del  Casino  Chicago  del  cual es socio,  ubicado  en  la  avenida  Rojas  con calle 68 de esta ciudad y que Yesíd Vargas  recogió  por  su  encargo  la suma de 29.000 dólares para entregarlos al Mayor  Carlos  Suárez  Pedraza,  pero  sin  tener  conocimiento  del  destino de dicho  dinero.   

2.  y  3.  Se  incorporen  al  proceso,  la  declaración  juramentada  del  también  solicitado en extradición Henry Ferro  Varón  donde  manifestó  que  solo conoció a Yesid  Vargas en Cómbita y  que  este  no  sabía ni participó en los hechos. Así mismo los testimonios de  los  ex  oficiales  Mario  Alberto Valenzuela Plata y Luis Eduardo Chaparro Gil,  quienes  dan  cuenta  de  la  rectitud  como oficial y como persona del Teniente  Coronel  ®  Vargas  Cuenca;  las declaraciones de Leonidas Molina Triana, Mario  Alberto  Valenzuela  y  Luis Eduardo Chaparro Gil, en que se señala que a Yesid  Remigio  no  lo  apodan  con el alias de “El cabezón”, con lo cual pretende  demostrar   que   el  requerido  en  extradición  es  persona  diferente  a  su  poderdante.   

4. Recibir testimonio a Yesid Remigio Vargas  Cuenca,  por  cuanto  él  ha  insistido  en su inocencia y que por los meses de  agosto  de  2005  y  abril de 2006 fue administrador del Casino Chicago del cual  era  socio  Leonidas  Molina  Triana,  a  quien  conoció  como compañero de la  Policía   Nacional,   pero   desconocía   que   se  dedicaba  al  tráfico  de  estupefacientes.   

5.,  6., y 7. Que se tengan como pruebas: la  hoja  de  vida  del requerido, donde aparece su perfil y la historia laboral, en  que  se  advierte  su excelente desempeño como oficial de la Policía Nacional;  la  proyección  económica  elaborada por contador público  para explicar  la  perspectiva  de sus ingresos, patrimonio y gastos acorde con su posición de  oficial,  desde  Subteniente hasta Teniente coronel, anexando el desprendible de  asignación  de  retiro y, fotocopia auténtica del Registro Único Tributario y  declaración  de  renta  para  el año gravable de 2005, donde están detallados  ingresos,  costos, renta , un patrimonio líquido de $102.452.000 y un pasivo de  $27.000.000,  para demostrar que su situación económica corresponde a la de un  oficial  de  policía  retirado  y no a la de una persona dedicada al trafico de  estupefacientes.   

8.  Hace un estudio de los cargos formulados  en  la  acusación  por  el gobierno de los Estados Unidos, para concluir que el  requerido  Yesid  Remigio   “ningún compromiso  penal  tiene  en  relación con los hechos protagonizados durante los días 14 y  17    de    octubre   de   2005   o   alrededor   de   esas   fechas”.   

Señala  el defensor que solicita tener como  pruebas,  las documentales citadas y que aporta en 24 folios, a fin de demostrar  que  Vargas  Cuenca  no  tiene  el  apelativo  de “El  cabezón”,  no  ha  estado  vinculado al tráfico de  estupefacientes,         ni         ha         pagado        comisiones        a  policiales.        

   

9.   Que   la   Fiscalía  General  de  la  Nación    informe  si  en  contra  de  Yesid  Vargas  Cuenca  se  adelanta  alguna    investigación  por  los  hechos  que  motivan  su  petición  de  extradición,   prueba  que  considera  pertinente  y  conducente  porque  busca  garantizar  que  si  la justicia colombiana ya está adelantando investigación,  sea ella quien lo juzgue.   

10.    Se   requiera   al   Departamento  Administrativo  de  Seguridad, para que remita los antecedentes penales de Yesid  Vargas  Cuenca,  prueba  pertinente  y  conducente  para que el requerido no sea  juzgado dos veces por el mismo hecho.   

11. Solicitar las grabaciones originales (no  editadas)  con  la  traducción  oficial,  que  fueron  la  base  de  los cargos  imputados,  con  el  fin  de  establecer su verdadero contenido, necesarias para  determinar  si  el  requerido fue inducido a cometer el delito por un informante  bajo  supervisión  de la DEA, porque de ser así, no puede pasarse por alto que  la inducción al delito está prohibida en Colombia.   

12.  Solicitar  a la correspondiente oficina  del  D.A.S.  para que indique si Yesid Remigio Vargas, ha salido del país   durante  los  años  2005  y  2006,  prueba con la que se pretende demostrar que  aquél  no pudo haber cometido el delito por el que se le solicita, pues en esas  fechas no estuvo en los Estados Unidos.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

Como quiera que el concepto de la Sala acerca  de  la  viabilidad  o  no  de la extradición, se fundamenta en la demostración  plena  de la identidad del solicitado, en la validez formal de la documentación  presentada,  en  el  principio de la doble incriminación, en la equivalencia de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere el caso, en el  cumplimiento  de los tratados públicos, según así lo dispone el artículo 502  de  la Ley 906 de 2004, necesario es entonces que las pruebas solicitadas tengan  estricta   relación   con   dichos   aspectos   y   que  así  lo  sustente  el  peticionario.   

Por  consiguiente,   la  aducción  y  práctica  de  pruebas  se  rige  por  las  reglas  generales  que establecen la  admisibilidad  por  razón  de su conducencia, como se ha venido resolviendo por  la  Corte, lo que significa que serán inadmitidos los medios de convicción que  no  conduzcan  a  evidenciar  o a enervar los fundamentos del concepto o los que  versen   sobre   hechos   notoriamente   impertinentes   y  los  manifiestamente  superfluos.   

El  solicitante  es  claro en admitir que no  comparte  la decisión de la Sala, acerca de que solo es viable en este trámite  la  práctica  de las pruebas que se refieran exclusivamente a los temas propios  del  concepto  que  le  corresponde  emitir  y  no obstante insiste en que deben  practicarse  medios  de  convicción  orientados  a controvertir las pruebas que  fundamentan la solicitud de extradición.    

Consecuente con lo anterior, la Sala negará  las  pruebas  solicitadas por el defensor del ciudadano  Yesid   Remigio  Vargas  Cuenca,  por  las  siguientes  razones:   

1.En relación con los documentos que aporta,  descritos   en   los   numerales   (1,2,3,   4,   y   12),  los  que  pide  sean  incorporados   al  trámite  correspondiente  y  que aluden a declaraciones  rendidas   por  personas  capturadas  y  solicitadas  en  extradición,  con  el  propósito  de  desvincular  a  Vargas  Cuenca  de las acciones que motivaron la  solicitud  de  extradición, y su propia declaración en que afirma su inocencia  en  frente  de  los  cargos  que se le imputan, o el que para la fecha en que se  señala  como  de  ocurrencia  de  los hechos por el estado requirente no había  salido  del  país,  ni se encontraba en  los Estados Unidos, de manera que  no  es  el  autor de los hechos atribuidos por el tribunal Norteamericano, tales  corresponden  a  aspectos orientados a desconocer las pruebas recaudadas en  la  investigación realizada por los Estados Unidos, sobre los cuales la Sala no  debe  emitir  su  concepto,  pues  la  Corte  no  actúa como juzgador, ni puede  reemplazar  en su autonomía y soberanía al juez extranjero, por lo que en este  trámite no tienen cabida dichos cuestionamientos.   

Ha  dicho  la  jurisprudencia  de  la  Sala,  “la  extradición no corresponde a la noción de un  proceso  judicial  en  el que se juzgue la conducta de aquél a quien se reclama  en   extradición,   sino   que   obedece   a  un  instrumento  de  cooperación  internacional  previsto normativamente (Convención, Tratado, Convenio, Acuerdo,  Constitución  o ley, según el caso), con la finalidad de evitar la evasión de  la  acción  de  la  justicia  por  parte  de quien ha realizado comportamientos  delictivos  escondiéndose  en  territorio  sobre el cual carecen de competencia  las  autoridades  jurisdiccionales que solicitan su presencia, y pueda responder  personalmente  por  los  cargos  que  le  son  imputados  y por los cuales se le  convocó a juicio criminal.   

“Debido a ello,  en  su  trámite  no  tienen  cabida  cuestionamientos  relativos a la validez o  mérito  de  la  prueba  recaudada  por  las  autoridades  extranjeras  sobre la  ocurrencia  del hecho, el lugar de su realización (en  principio),  la forma de participación o el grado de  responsabilidad  del encausado; la normatividad que prohíbe y sanciona el hecho  delictivo;  la  calificación  jurídica  correspondiente;  la  competencia  del  órgano  jurisdicente; la validez del trámite en el cual se le acusa; o la pena  que  le  correspondería  purgar  para  el  caso  de  ser  declarado  penalmente  responsable;   pues  tales  aspectos  corresponden  a  la  órbita  exclusiva  y  excluyente   de  las  autoridades  del  país  que  eleva  la  solicitud,  y  su  postulación  o controversia debe hacerse al interior del respectivo proceso con  recurso  a  los  instrumentos dialécticos que prevea la legislación del estado  que  formula  el pedido”. Concepto del 8 de agosto de  2000.   

En  esas  condiciones, es claro observar que  las  pruebas  solicitadas  por  el defensor no guardan relación con el concepto  que  la Corte debe emitir, sino que pretende que la Sala suplante los tribunales  extranjeros  en  lo  relativo  a que juzgue la responsabilidad del solicitado en  extradición   por   los   cargos  formulados  en  su  contra,  lo  que  resulta  improcedente,   razón   por   la   cual,   se   reitera,   las   mismas  serán  negadas.   

2. Las pruebas relacionadas en los numerales  (5,6,  y  7)  que  dan  cuenta  de las condiciones personales y profesionales de  Yesid  Vargas,  a  través  de  la  historia  laboral  cuando hacía parte de la  Policía   Nacional,  así  como  de  su  condición  económica  propia  de  un  pensionado,  con  lo  cual  se  pretende  descartar  que  el  solicitado se haya  dedicado  a  actividad  ilícita,  porque  se  trata  de  una  persona  de  buen  comportamiento  y  cuya  condición  económica  no  releva  su  vinculación al  tráfico    de    estupefacientes,    resultan    inconducentes     e   impertinentes     por    cuanto    no    es    un   tema   que  como se ha dicho competa a la Corte al rendir su concepto   y    tampoco   es  objeto  de  interés  para  este  trámite.  Razón  suficiente para que se  niegue su práctica.   

Ahora  bien,  en el numeral 8 el defensor no  hace  solicitud de prueba alguna sino que se opone a las conclusiones efectuadas  por  el país solicitante, y  realiza una serie de juicios, que no proceden  en  este  trámite  sino  que  correspondería  plantear a los jueces del Estado  requirente,  por  tratarse de problemas relacionados con el contenido sustancial  de  la  acusación. Ha reiterado la Sala           que a la Corte Suprema  de Justicia  Colombiana,  el  debate probatorio en ese punto se limita al contenido formal de  dicha  providencia,  no  a  su  contenido  sustancial,  ni  a  su  corrección o  incorrección.  (Auto del 7 de junio de 2001. Radicado  16.730).   

Por   lo anterior y como los documentos  que  aportó  el memorialista resultan impertinentes para los fines del concepto  que debe emitir la Sala, se ordenará su devolución.   

3.  La  solicitud  a  la  Fiscalía para que  informe  si  en contra de Yesid Vargas Cuenca se adelanta investigación por los  mismos  hechos  (Prueba  9)  y  que  se  requiera  al  D.A.S.  para  obtener los  antecedentes  penales  del  solicitado  (Prueba  10),  con  las  cuales pretende  demostrar  que  si  su  defendido  está  siendo investigado en Colombia por los  mismos  hechos  por los que es solicitado en extradición por el Gobierno de los  Estados  Unidos,  no  es  posible  conceder  la  extradición y debe juzgarse en  Colombia,    tampoco se decretarán, pues entendiendo que la solicitud  está   encaminada   a  demostrar  que  a  su  representado   se  le  está  investigando  o  juzgando  en Colombia por los mismos hechos sobre los cuales se  apoya  la  solicitud de extradición, la misma no es procedente, toda vez que la  eventual  transgresión  del  principio  non  bis  in  idem  no  es  tema que le  corresponda  examinar  a  la  Corte  en  el concepto que habrá de emitir, en la  medida  en  que,  como lo tiene dicho la Jurisprudencia de esta Corporación, su  estudio  concierne  al  Gobierno  Nacional  para  decidir  si  concede  o  no la  extradición,   en   el  evento  de  que  dicho  concepto  sea  favorable.    

Sobre este puntual tema la jurisprudencia de  la Corte ha indicado:   

“…  Si  bien  es  cierto  que el principio del non bis in  idem  es  regulado  por  el  artículo  565  del Código de Procedimiento Penal,  derogado,   pero   aplicable   a   este  asunto  en  razón  del  efecto  de  la  inexequibilidad  del artículo 527 del actual Código de Procedimiento Penal, al  prever  que  no  habrá  lugar  a  la extradición cuando por el mismo delito la  persona  cuya  entrega  se  solicita,  esté  investigada o haya sido juzgada en  Colombia;  también  lo  es  que  la Sala tiene establecido de tiempo atrás que  este  principio debe ser en su aplicación estudiado por el Gobierno Nacional al  decidir   si   concede   o  no  la  extradición”1.   

4.  En  cuanto  a  la  solicitud para que el  Tribunal  de  los Estados Unidos, envíe las grabaciones originales, debidamente  traducidas,  que  sirvieron  de  base para la formulación de los cargos, con el  propósito  de  verificar si ello obedeció a una inducción al delito por parte  de  la agencia de antinarcóticos de los Estados Unidos, resulta impertinente el  pretender  que el Tribunal extranjero aporte  prueba que ha sido practicada  en  el  juicio  que se adelanta contra Vargas Cuenca, lo que en manera alguna se  contempla   como   exigencia   o   requisito  que  condicione  la  solicitud  de  extradición.   

En fin, no se necesitan medios de convicción  adicionales  a  los  incorporados  a  la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano       Yesid     Remigio     Vargas  Cuenca  para  que  la Corte emita el concepto, además  que  como  con  estos  elementos  de  juicio  solo  se pretende debatir sobre la  imparcialidad   de   las  autoridades  norteamericanas,  dentro  de  un  proceso  adelantado  con  sus  formalidades,  frente  a  las  cuales  no  es  oponible el  procedimiento   nacional,  en  respeto  de  la  soberanía  de  los  Estados,  e  igualmente   no  sirven  para  demostrar  aspectos de importancia para este  trámite, también esta prueba se negará.   

La   Corte   ha   precisado   sobre   el  tema:   

“  las pruebas  encaminadas  a  cuestionar  la  imparcialidad o independencia de las autoridades  norteamericanas,  ‘ pues  no  es  un  asunto  que  corresponda  determinar  a la Sala o que la inhiba para  ejercer  su función en trámites como éste o para que su concepto sea en uno u  otro  sentido,  pues  es  al  Gobierno  Nacional al que compete en términos del  artículo  512  del Código de Procedimiento Penal ”  léase   hoy   artículo   494   de  la  ley  906  de  2004    ‘subordinar    el    ofrecimiento    o    la    concesión   de   la  extradición    a   las  condiciones  que  considere  oportunas’”.Auto  del 1 de septiembre de 2004.  Radicación 22072.   

Así  las  cosas,  es claro observar que las  pruebas  solicitadas por el defensor no guardan relación con el concepto que la  Corte  debe emitir, sino que pretende que la Sala suplante la autoridad judicial  extranjera  en  lo  relativo  a  que juzgue la responsabilidad del solicitado en  extradición  por  los  cargos  formulados  en  su  contra,  lo  que como quedó  expuesto, resulta improcedente.   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.          NEGAR  la práctica de las pruebas pedidas  por  el  defensor  del  ciudadano  colombiano,  YESÍD  REMIGIO     VARGAS     CUENCA     solicitado     en  extradición.   

2.    Por   Secretaría  de  la  Sala  devuélvanse  al  memorialista  los  documentos  que  incorporó  a  su  escrito  petitorio.   

3.     Ejecutoriada   la   presente  providencia,  conforme  lo dispone el inciso  final del artículo 500 de la  ley  906  de  2004,  córrase  traslado  de  5 días, para que las partes, si lo  estiman conveniente, presenten alegaciones.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                           ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                            JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1  Ver,  entre otros, rad 19963, auto del 21 de enero de  2003;  rad.21989,  auto  del 9 de junio de 2004; rad.22072; rad. 22072, auto del  1° de septiembre de 2004     

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