27310(25-04-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27310   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 58  

          Bogotá   D.C.,   abril   veinticinco   (25)   de   dos   mil  siete  (2007).   

VISTOS  

          Dirime  la  Sala  la  colisión  negativa  de competencias suscitada  entre  el  Juzgado  Quinto  Penal  del  Circuito Especializado de Medellín y el  Veintidós  Penal  del  Circuito  de la misma ciudad, frente al conocimiento del  proceso  que  se  sigue  en  contra  de  CARLOS ANDRÉS  CORTÉS  LARA y GABRIEL URÍAS  ORTÍZ  MORENO,  a quienes se les imputan el delito de  concierto para delinquir básico.   

ANTECEDENTES  RELEVANTES   

1.- El 25 de febrero de 2005, al calificar el  mérito  del  sumario,  la  Fiscalía  26  Especializada  de Medellín profirió  resolución  de  acusación, entre otros, contra CARLOS  ANDRÉS     CORTÉS     LARA     y     GABRIEL   URÍAS  ORTÍZ  MORENO,  por  el  ilícito  de  concierto para delinquir básico. La imputación se hizo consistir  en  que  los  aludidos  formaban  parte  de una agrupación delincuencial que se  dedicaban  al  hurto  de equipos de cómputos y otros elementos que se empleaban  en  la  realización  de conferencias en diferentes hoteles, clubes y salones de  la ciudad de Medellín.   

2.-  Confirmado  el pliego acusatorio por la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal  Superior  de  la  citada ciudad, según  decisión  del  5  de  marzo  de  2005,  el  proceso  se  envió  a los juzgados  especializados  de  Cundinamarca,  donde lo asumió el quinto de esa categoría,  cuyo  titular  llevó  a cabo las audiencias preparatoria y de juzgamiento, tras  lo  cual  el  expediente pasó al despacho para emitir el correspondiente fallo.  No  obstante, con ocasión de la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006, por  auto  del  26  de  febrero  del  cursante año optó por ordenar el envío de la  actuación a los Juzgados Penales del Circuito.   

Consideró el juez especializado           que a partir  de  la  expedición  de  la  mencionada  disposición  legal,  el concierto para  delinquir  de carácter básico pasó a ser de competencia de los jueces penales  del  circuito,  como quiera que su artículo 23, al modificar el numeral 7º del  artículo  5º transitorio de la Ley 600 de 2000, norma que a su vez había sido  modificada  por  el  artículo 14 de la Ley 733 de 2002, radicó en los juzgados  especializados  el conocimiento del concierto para delinquir, únicamente cuando  se  trata  de la modalidad prevista en el inciso segundo del artículo 340 de la  Ley 599 de 2000.   

3.-  El  juez  veintidós  del  circuito, en  decisión  del  10  de abril último, se rehusó a asumir la competencia de este  asunto,  bajo  el  entendido  de  que  el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006 en  ningún  momento  derogó  el  artículo  14  de  la  Ley 733 de 2002, norma que  asignó  a  los  jueces  especializados la función de tramitar los procesos por  concierto  para  delinquir, sin distinguir si se trata del previsto en el inciso  primero  o  del  contemplado en el inciso segundo del artículo 340 del estatuto  penal de 2000.   

Por  lo  anterior  y  como  el  juez  quinto  especializado  le  propuso  en  su  momento  colisión  de  competencia, el juez  veintidós  del  circuito  remitió la actuación a la Corte Suprema de Justicia  para lo de su cargo.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

Es  competente  la  Sala  para  dirimir  la  colisión  negativa de competencia aquí trabada, habida cuenta que el artículo  18  transitorio  de  la  Ley  600  de  2000  le  asigna  tal  facultad cuando la  controversia  se suscita entre un juez penal de circuito especializado y uno del  circuito  ordinario, razón por la cual se procede a adoptar la decisión que en  derecho corresponda.   

En  orden  a  decidir lo pertinente, importa  recordar  que el numeral 7º del artículo 5º transitorio de la Ley 600 de 2000  asignaba  a  los  jueces  especializados el conocimiento del delito de concierto  para  delinquir  previsto  en  el  inciso  2º  del  artículo  340 del estatuto  punitivo  de  2000,  esto  es,  cuando  el punible se cometía bajo la agravante  allí establecida.   

Como la norma procesal en cita no incluía el  concierto  para delinquir básico o simple, esto es, el contemplado en el inciso  1º  del  artículo  340  en  mención, el mismo entonces caía bajo la regla de  competencia  residual,  de manera que su conocimiento correspondía a los jueces  penales del circuito.   

Se  recuerda también que el artículo 14 de  la  Ley  733  de  2002,  como  lo  precisó  la Sala en varias decisiones que se  emitieron         en         su        momento1,  modificó el numeral 7º del  artículo  5º transitorio para incluir también dentro de la competencia de los  jueces  especializados,  entre  otros  punibles,  el de concierto para delinquir  básico  o  simple,  incrementando  así  la  gama  de  conductas  delictivas de  conocimiento de esos funcionarios judiciales.   

Debe  precisarse  que  el  artículo  14  no  implicó  la  derogatoria  del  numeral  7º del artículo 5º transitorio, sino  simplemente  su  adición  normativa,  en la medida en que, se insiste, sumó al  listado  de  punibles  de  competencia de los jueces especializados, en punto al  concierto  para  delinquir,  el  previsto  en el inciso 1º del artículo 340, y  ratificó  la  que  ya  le  estaba  asignada,  vale decir, la del concierto para  delinquir agravado.   

Significa lo anterior que, en lo concerniente  al  concierto para delinquir, la competencia de los jueces especializados estaba  dada  por  dos  normas,  en  primer  lugar, por el numeral 7º del artículo 5º  transitorio  que le atribuía la modalidad agravada, y, en segundo término, por  el artículo 14 de la Ley 733 que le asignaba la modalidad básica.   

Ahora bien, el artículo 23 de la Ley 1121 de  2006  modificó el numeral 7º del artículo 5º transitorio en cita, señalando  que el mismo quedaría así:   

“… Del concierto  para  cometer  delitos  de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y  administración   de   recursos   relacionados   con   actividades  terroristas,  narcotráfico,  secuestro  extorsivo, extorsión o para conformar escuadrones de  la  muerte,  grupo de justicia privada o bandas de sicarios, lavado de activos u  omisión  de  control (artículo 340 del Código Penal), testaferrato (artículo  326  del  Código  Penal);  extorsión  en  cuantía superior a ciento cincuenta  (150)    salarios    mínimos    legales    mensuales   vigentes”.    

Como  se  observa,  respecto  de  la  norma  original  el  único  cambio  que  sufrió  dicho  numeral fue la inclusión del  delito  de  concierto  para la financiación del terrorismo y administración de  recursos relacionados con actividades terroristas.   

En  ese  orden  de ideas, se tiene que dicha  norma  de la Ley 1121 de 2006 no significó modificación a las competencias que  regían   hasta   antes   de  su  expedición.  Simplemente,  ratificó  que  el  conocimiento  del  concierto  para delinquir agravado correspondía a los jueces  especializados,  y que de su resorte también es el punible de financiación del  terrorismo   y   administración   de   recursos  relacionados  con  actividades  terroristas,  que  por virtud de lo dispuesto en el artículo 19 de la precitada  ley    adquirió   también   el   carácter   de   concierto   para   delinquir  agravado.   

Por  lo  anterior,  la  competencia  para el  conocimiento  del  concierto  para delinquir básico o simple quedó intacta. La  norma  que  radicó  su  conocimiento  en los jueces especializados, esto es, el  artículo  14  de  la  Ley  733 de 2002, no sufrió en ese sentido modificación  alguna  con   ocasión  de  la  expedición  de  la  Ley 1121 de 2006, cuyo  artículo  23 no hizo sino ratificar la competencia de los jueces especializados  en  punto  al  concierto  para  delinquir agravado, competencia que, como quedó  visto,  ya  estaba  asignada a los referidos funcionarios por parte del original  numeral 7º del artículo 5º transitorio.   

Se   concluye   de   lo  considerado  que,  actualmente,  sigue siendo del resorte de los jueces especializados todo tipo de  concierto  para  delinquir,  sin  importar  su  modalidad,  esto  es,  básica o  agravada.   

Por  las  razones  anotadas en precedencia y  como  en  este  evento  se procede por un delito de concierto para delinquir, se  concluye  que  su  trámite  deberá  seguir en cabeza del Juez Quinto Penal del  Circuito Especializado de Medellín, como lo determinará la Sala.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

RESUELVE   

          1.        DIRIMIR  la  colisión legalmente trabada,  asignando  el  conocimiento  del  presente  asunto  al  Juzgado Quinto Penal del  Circuito   Especializado   de  Medellín,  despacho  a  donde  se  remitirá  el  expediente  para lo de su cargo, conforme a las razones expuestas en la anterior  motivación.   

2.             COMUNICAR  lo  aquí  decidido  al  Juzgado  Veintidós Penal del Circuito de la citada ciudad,  remitiéndole copia de la presente decisión.   

Contra  esta  providencia no procede recurso  alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase,   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

Comisión de servicio  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                        ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA PULIDO DE  BARÓN                     JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES              

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                         JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                                                                  JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Autos  del  21  de  marzo  (Rad.  19245),  del  2   de   abril   (Rad.   19260)  y  del  9  de  abril  de 2002 (Rad.  19278), entre otros.     

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