27124(20-04-07)impug

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27124   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 056.  

          Bogotá    D.C.,    abril    veinte    (20)   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS  

Se  pronuncia  la Sala sobre la impugnación  interpuesta    en    nombre    propio    por    el    sentenciado   EDUARDO  MEJÍA  MENDOZA, quien ostenta la  condición  de  abogado,  en contra del auto proferido el pasado 9 de abril, por  cuyo  medio,  entre  otras determinaciones, se decidió  inadmitir   la   demanda   de  casación  –  salvo  el  cargo quinto –   interpuesta   por   el  mencionado  ciudadano,  contra  la  sentencia de segunda instancia proferida por el Tribunal  Superior  de  Bogotá  el  31  de  mayo  de  2005,  confirmatoria,  con  algunas  modificaciones,  de  la  dictada  por  el  Juzgado Primero Penal del Circuito de  Descongestión  de  la  misma ciudad el 24 de septiembre de 2004, por cuyo medio  lo  condenó  como  coautor  penalmente  responsable  del concurso de delitos de  peculado por apropiación.   

ANTECEDENTES   

El  24  de  septiembre  de  2004  el Juzgado  Primero  Penal  del Circuito de Descongestión de Bogotá condenó, entre otros,  a  EDUARDO MEJÍA MENDOZA a la  pena  principal  de  ciento  ochenta  (180)  meses de prisión, interdicción de  derechos  y  funciones  públicas  por un periodo de diez (10) años y multa por  valor  de  lo  apropiado  en  cuantía  de  14.265.82  salarios mínimos legales  mensuales  vigentes  y a la accesoria de inhabilitación para el ejercicio de la  profesión  de abogado por el mismo lapso de la pena privativa de libertad, como  autor   penalmente   responsable   del  concurso  de  delitos  de  peculado  por  apropiación agravado.   

La  referida decisión fue impugnada, motivo  por  el cual, el Tribunal Superior de Bogotá la confirmó mediante fallo del 31  de  mayo  de 2005, pero en la misma providencia decidió cesar procedimiento por  prescripción  de  la  acción penal respecto de algunas de las resoluciones por  las   cuales   se   acusó   dentro   de   la   primera   causa  a  EDUARDO  MEJÍA MENDOZA como presunto autor  del delito de peculado por apropiación.   

          No  obstante, también en el citado proveído, lo condenó a la pena  principal  de  ocho (8) años de prisión, multa por valor de 13.852.94 salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  inhabilitación  para el ejercicio de  derechos  y  funciones  públicas por un periodo igual al de la pena principal y  mantuvo  la  pena  accesoria, como coautor del ya mencionado concurso de delitos  contra la administración pública.   

          Mediante  auto  del  pasado  9 de abril del año en curso, esta Sala  inadmitió  la  demanda  –  salvo     el     cargo    quinto    –    presentada   por  EDUARDO  MEJÍA  MENDOZA,  por  considerar  que  no  se  ajustaba a las  exigencias  de  lógica y adecuada argumentación dispuestas por el legislador y  desarrolladas  por  la jurisprudencia para acceder a este mecanismo impugnaticio  extraordinario.   

          Una  vez  notificada  por  estado  el pasado 13 de abril la anterior  decisión,  el  procesado  MEJÍA  MENDOZA  allegó  el  día  18  del mismo mes un escrito a través del cual  interpuso   “recurso   de   reposición”  contra  tal  auto  y manifestó las razones de su disentimiento  con   los  argumentos  expuestos  en  el  mismo,  circunstancia  que  impone  el  pronunciamiento que ahora concita la atención de la Sala.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

De   conformidad  con  la  preceptiva  del  artículo  213 de la Ley 600 de 2000, corresponde a la Corte inadmitir el libelo  de  casación  cuando  se constata que “el demandante  carece  de interés” para acudir a esta sede o cuando  “la  demanda  no  reúne  los requisitos”  formales  taxativamente  señalados  en  el  artículo  212 del  estatuto procesal penal.   

          A  su  vez,  procede  la  declaratoria  de  deserción  del  recurso  extraordinario  cuando  no  se  presenta  la correspondiente demanda o cuando su  presentación  es  extemporánea,  situaciones  en  las cuales, sólo procede el  recurso  de  reposición  contra  la  providencia  se  sustenta  en  la referida  extemporaneidad,  según  lo  dispone  claramente  el artículo 210 del estatuto  procesal  penal  y,  por  tanto,  como ya ha tenido oportunidad de precisarlo la  Sala,  “las demás decisiones que resuelvan sobre la  demanda,   diferentes  a  la  hipótesis  de  la  extemporaneidad,  no    son    impugnables”1   (subrayas  fuera de texto).   

Ahora,  si  bien  la providencia mediante la  cual  se  inadmite  el  libelo  de casación debe ser notificada para efectos de  garantizar  el  principio de publicidad de las determinaciones judiciales en los  términos  establecidos  en  la  sentencia  C-641 de 2002 proferida por la Corte  Constitucional  y  es a partir de la fecha de su notificación que se surten sus  efectos  jurídicos, lo cierto es que el mencionado auto inadmisorio pone fin al  trámite  casacional  y  cobra  ejecutoria  el  día  en que es suscrito por los  Magistrados  integrantes de esta Sala de Casación Penal, conforme lo dispone el  inciso 2º del artículo 187 de la Ley 600 de 2000.   

Además,   con  el  proferimiento  de  tal  decisión,   también   cobra   ejecutoria   el  fallo  objeto  de  impugnación  extraordinaria,  sin  que,  por  tanto,  sea viable un diligenciamiento ulterior  frente  a  una sentencia que ha hecho tránsito a cosa juzgada y que sólo puede  ser   removida   mediante   procedimientos   especiales   como   la  acción  de  revisión.   

Así las cosas, es razonable concluir que la  impugnación  interpuesta  contra el auto inadmisorio de la demanda de casación  debe  ser  rechazada,  como  ya  lo  ha  precisado  la  Sala  en otras ocasiones  (Providencias  del 21 de mayo de 2002. Rad. 17487, del 3 de agosto de 2005. Rad.  23309 y del 20 de septiembre de 2005. Rad. 23161, entre otras).   

Como   en   este   asunto  el  sentenciado  EDUARDO MEJÍA MENDOZA allega  un  escrito  por  cuyo  medio  interpone  “recurso de  reposición”, en el cual plantea las razones por las  cuales  considera  que  es  procedente  atacar  la providencia inadmisoria de la  demanda  de  casación, amén de que señala los motivos por los cuales debe ser  admitido  en  su  integridad  el libelo que presentó, resulta imperativo que la  Sala  rechace  por  improcedente la referida impugnación, como ya se advirtió,  dada la inimpugnabilidad del auto contra el cual se interpuso.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

RECHAZAR   por  improcedente  la  impugnación  interpuesta  en  nombre  propio por el procesado  EDUARDO MEJÍA MENDOZA contra  el  auto  del  pasado  9  de  abril,  de  acuerdo  a las razones expuestas en la  anterior motivación.   

          Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Comuníquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTÍZ                         

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Auto  del 5 de diciembre de 2002. Rad. 19242, entre otros     

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