26372(27-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26372  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                               Magistrado Ponente:   

                                                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No   

Bogotá,  D.C.,  veintisiete (27) de marzo de  dos mil siete (2007)   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de  pruebas  elevada  por  el  defensor de DIEGO ALBERTO RUIZ ARROYAVE, requerido en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

           

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

    

1. Mediante Nota Verbal No. 1592 fechada  el  30  de  junio  de  2.006,  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de América  solicitó  la  detención  provisional, con fines de extradición, del ciudadano  DIEGO  ALBERTO  RUIZ  ARROYAVE,  habida  cuenta  de  ser sujeto de la acusación  sustitutiva  No. H -02 – 714  –  S,  dictada  el  14  de  octubre  de 2.004, por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  Sur  de  Texas, mediante el cual se le acusa de concierto para suministrar apoyo  material  y  recursos  a  una organización extranjera designada como terrorista  -AUC-,  frente  a  hechos  acaecidos  entre  septiembre  de 2.001 y noviembre de  2.002.      

2.  Con  base  en  dicho  requerimiento,  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  remitió  a  la  Fiscalía General de la  Nación  la  susodicha Nota Verbal, decretándose mediante resolución del 18 de  julio  posterior  la  captura del citado ciudadano, a quien le fue notificada el  24  de  agosto,  al encontrarse privado de la libertad en el Centro Recreacional  de  Prosocial de la Ceja, inscrito, según constancia del DAS, como beneficiario  dentro  del  programa para la reincorporación a la vida civil de las AUC Bloque  Centauros.   

3. Remitidas las diligencias ante la Corte, el  Ministerio  del  Interior  y de Justicia señaló que la Embajada de los Estados  Unidos  de  América,  mediante  Nota  Verbal  No.2730  del 20 de octubre había  formalizado    la    solicitud    de    extradición    del    ciudadano    RUIZ  ARROYAVE.   

Habiendo   el  requerido  en  extradición  otorgado  poder  a  un apoderado de confianza y este a su vez designado suplente  -previo  el  inicio  formal  ante la Corte del trámite de extradición-, dentro  del  lapso  destinado  a  dicho  cometido, adujo escrito de pruebas, pidiendo en  concreto  se  tenga  en  cuenta  la  resolución calendada el 24 de noviembre de  2.005,  expedida  como  fuera  por  la  Fiscalía  Tercera  Nacional de Derechos  Humanos  y  Derecho  Internacional  Humanitario,  mediante la cual fue precluida  investigación por el delito de sedición.   

Asegura  ser  conducente  y  pertinente  la  referida  prueba,  bajo  el entendido que el ciudadano pedido en extradición ya  fue  juzgado  e  investigado  por  la  comisión  de  dicho  delito  político y  beneficiado en términos de la Ley 782 de 2.002.   

A la decisión en cita anexa el peticionario  constancia  de  su  ejecutoria,  así como de ser RUIZ ARROYAVE beneficiario del  programa  de  reincorporación a la vida civil; fotocopias de las intervenciones  defensivas  en  el  asunto de la referencia; fotocopia de la constancia expedida  por  el  Alto Comisionado para la Paz, ratificando que su asistido aparece en la  lista  de demovilizados de las AUC; fotocopias de la cancelación de la orden de  captura  expedidas  en  su  contra  por  el  delito  de  sedición  y  también,  finalmente,  constancia  de  autenticación  de  la  Secretaría de los Juzgados  Especializados    del    Circuito    de    Cundinamarca    de   los   anteriores  documentos.   

4.  El Ministerio del Interior y de Justicia  al  remitir  la documentación necesaria e indispensable para que la Corte diera  inicio  al trámite formal que le compete dentro de la solicitud de extradición  del  ciudadano  colombiano DIEGO ALBERTO RUIZ ARROYAVE, tuvo a bien recordar que  el  Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio No.OAJ.E 2020 del 20 de  octubre  de  2.006,  advirtió:  “En  atención  a  lo  establecido en nuestra  legislación  procesal penal interna, me permito manifestarle que por no existir  Convenio   aplicable   al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  el  ordenamiento  procesal penal colombiano”, de manera que la fuente normativa de  la  cual  emana  la  regulación, condiciones, requisitos, sentido y alcance del  concepto  que  emite  la  Corporación, debe encontrarse en el Estatuto Procesal  Penal  aplicable  en  este  caso, esto es la Ley 600 de 2.000, habida cuenta que  los  hechos por los cuales se le han elevado cargos al requerido en extradición  datan  de  los años 2.001 y 2.002, siendo las disposiciones de ese ordenamiento  las vigentes.   

5.  Por  ello  la  Corte  en  forma profusa,  sostenida  y  reiterada  viene  puntualizando que los límites constitutivos del  objeto  de su pronunciamiento en esta sede, están delimitadamente señalados en  la  ley,  en  particular  de  ellos  da cuenta el artículo 520 del C. de P.P. y  restringen  los  temas  que  le  pueden  servir  de  fundamento  al  concepto  a  determinar  la  validez formal de la documentación presentada, la demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado,  la constatación del principio de la  doble  incriminación  y  la  equivalencia  de  la  providencia  proferida en el  extranjero,  de  modo  que solamente pruebas dirigidas a dilucidar uno cualquier  de  esos  aspectos  son las únicas cuya práctica está procesalmente admitida.   

6.  Se  hace de este modo evidente que no le  corresponde  a  la  Sala  verificar  si  en  contra  de  la  persona solicita en  extradición  se  adelanta o se ha adelantado proceso penal en nuestro país, ya  que  aspectos  de  esta  índole  compete  dilucidarlos  al Gobierno Nacional al  momento  de definir si entrega o no al ciudadano colombiano -bajo el supuesto de  ser  el concepto favorable, desde luego- y en dicho orden proceder a examinar si  difiere  o  no  la  misma,  por  ser  el  Presidente de la República el supremo  director  de  las  relaciones  internacionales  y  a  quien  atañe realizar una  constatación semejante.   

7. Bien se ha indicado sobre este particular  que  es el ejecutivo la autoridad que debe determinar si realmente se adelanta o  se  ha  adelantado  una  actuación  penal  en  contra del requerido y si existe  identidad  desde  el  punto de vista de los hechos juzgados respecto de aquellos  que  han  servido  para justificar la petición de extradición y en tanto dicha  constatación   sea   viable   proceder   de   conformidad   con  sus  atributos  constitucionales  y legales a subordinar la misma acorde a su competencia.    

8.  De  ahí  que prueba alguna que no esté  orientada  a discernir los aspectos fijados en la ley procesal como presupuestos  sine  qua  non  y  sobre  los cuales debe ocuparse el concepto, le es dable a la  Sala  ordenar  y correspondientemente ninguno de ellos se pliega a los criterios  de  conducencia, pertinencia y utilidad como parámetro de aceptación o rechazo  de su práctica.   

9.  Visto que el procurador judicial de RUIZ  ARROYAVE  ha pretendido que la Corte admita pruebas con fundamento en las cuales  propende  por  demostrar  que  en  relación  con los hechos sustentadores de la  petición  de extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América, ya  se  adelantó proceso en Colombia y se definió la situación jurídica en forma  definitiva  en  su favor, este es, sin duda un aspecto del exclusivo resorte del  Presidente  de  la  República  establecer acorde con la Constitución y la Ley.   

10. Este ha sido el sentido de las decisiones  en  las  que  la  Corte  se  ha  pronunciado frente a hipótesis sustancialmente  idénticas  a  aquélla  que  ocupa la atención de la Sala en este momento, con  mayor  rigor y pertinencia tratándose de personas eventualmente beneficiadas en  términos   de   las  Leyes  782  de  2.002  y  975  de  2.005.  En  efecto,  ha  precisado:   

“En efecto, de acuerdo con el marco legal  que  precisa  la  competencia  de  la  Corte  al  cual se ha hecho referencia en  múltiples  oportunidades  en  este  auto, no se evidencia que esté compelida a  establecer  o  verificar  si el requerido por las autoridades foráneas también  es  investigado  o  no  por  la justicia nacional o si hace parte del proceso de  reinserción  de  los  miembros de grupos armados a que se refiere la Ley 975 de  2005,  de  suerte  que  se  trata  de  asuntos  que ni inciden en el tramite, ni  determinan el sentido en que se debe emitir el concepto.   

Lo  anterior por cuanto es al Presidente de  la  República  a  quien corresponde, en su carácter de supremo director de las  relaciones  internacionales  tomar  la  determinación final frente al pedido de  extradición  y,  en  esa  medida,  pronunciarse  en  torno  de los aspectos que  pretende  la defensa con tales probanzas (Auto Extradición 24.903, 9 de mayo de  2.006).   

“Los efectos del eventual acogimiento del  requerido  a  los beneficios de la Ley 975, de acuerdo con lo anterior, los debe  sopesar  el  señor  Presidente  de  la República en consideración a los altos  intereses  de  la  Nación,  como  supremo  director  que  es  de las relaciones  exteriores  del  país, según la atribución que le confiere el artículo 189.2  de  la  Constitución,  en  caso  de  que  medie  un  concepto favorable de esta  Corporación. (Auto Extradición 24.873, 20 junio de 2.006).   

De  otra parte, la Sala no se pronunciará en  relación  con  la  petición  de  libertad allegada por el memorialista, habida  cuenta  que  el  requerido  en extradición no está a disposición de la Corte,  sino  de  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  en  este  trámite. Por ello  remitirá la petición a la mencionada entidad.   

Por  último,  la  negativa  de  las  pruebas  aportadas  por  el  peticionario implica que las mismas deban serle devueltas en  los 110 folios que las integran.   

En firme esta decisión, el expediente deberá  permanecer  en  secretaría  por  cinco  (5)  días  para  la  presentación  de  alegaciones.   

En  mérito  de  lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  NEGAR  las  pruebas  solicitadas  por el  apoderado  del  ciudadano  colombiano  DIEGO ALBERTO RUIZ ARROYAVE, requerido en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

Por  secretaría  le  serán  devueltas  al  peticionario las pruebas aportadas en 110 folios.   

    

1. En  firme  esta  decisión DEJAR el expediente en secretaría por el  término de cinco (5) días para las alegaciones de fondo.     

    

1. Remitir  la  solicitud  de  libertad  a  la  Fiscalia  General de la  Nación.     

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                  ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

                                                                           

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                            JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                          JAVIER   DE   JESUS   ZAPATA  ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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