27076(03-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  27076   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  063   

Bogotá D. C., tres (3) de  mayo de dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte,  colisión  negativa de  competencias   surgida  nuevamente   entre  el  Juzgado  Único  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal  y  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito  de  Monterrey  (Casanare), para continuar con el conocimiento de la causa adelantada  contra JAIRO MELGAREJO CASTRO.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

Mediante auto del 7 de diciembre de 2005, la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia resolvió la colisión  negativa   de  competencias  surgida  entre  los  Juzgados  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal y  Promiscuo del Circuito de Monterrey (Casanare),  radicada  24407,  declarando  que  la  competencia  para  conocer del proceso le  correspondía a éste último.   

La  decisión  adoptada  en  esa oportunidad  concluyó  que:  “… Dada la realidad fáctica de la  acusación  y  de  los  hechos,  en  tanto  que  la conducta por la que se acusa  solamente  compromete  el  hecho  de  pertenecer  a  las  autodefensas y por esa  condición  se  le  procesa,  se aplica el artículo 71 de la Ley 975 de 2005 y,  por   ende,   la  competencia  se  encuentra  en  el  juez  penal  del  circuito  común…   

…  En  el  evento  que  ahora  se somete a  consideración  de  la  Sala,  teniéndose  en  cuenta  que  la  resolución  de  acusación  proferida  por  la Fiscalía se hizo por el delito de concierto para  delinquir,  pero  que el mismo no se encuentra asociado a actividades tales como  actos  de  terrorismo,  narcotráfico,  secuestro,  extorsión, conformación de  escuadrones  de  la  muerte,  o  de  sicarios,  delitos atroces, enriquecimiento  ilícito,  violaciones  al  D.H.  y  D.I.H, entre otros, debe entregarse al juez  común.”   

Encontrándose  el proceso para la práctica  de  diligencia  de audiencia preparatoria, por auto del 4 de septiembre de 2006,  el  Juzgado  Promiscuo del Circuito de Monterrey Casanare, ordenó el envió del  expediente  al  Juzgado  del  Circuito  Especializado de Yopal, por competencia,  sustentado  en  que  por  virtud de la sentencia C-370 de 2006, proferida por la  Corte   Constitucional,  el  despacho  perdió  competencia  para  continuar  el  conocimiento de la causa.   

El  Juzgado Penal del Circuito Especializado  de  Yopal,  en  auto  del 15 de noviembre del mismo año, acepta la colisión de  competencia  planteada  y  sostiene, que no obstante lo indicado en la sentencia  de  inconstitucionalidad,  la  Sala  de  Casación  Penal de la Corte Suprema de  Justicia,  ha  dicho que las definiciones adoptadas por competencia, en vigor de  la  norma,  conservan  su  validez   y  deben continuar regidas por lo  dispuesto  en  el  artículo  71  de  la  Ley 975 de 2005 por haber quedado así  definidas,  motivo  por el cual  envía las diligencias a esta Corporación  para que se resuelva el conflicto.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Resulta   claro  que  corresponde  a  esta  colegiatura  resolver  el  conflicto  propuesto  entre  el Juzgado Promiscuo del  Circuito  de  Monterrey  y el Juzgado Penal del Circuito Especializado de Yopal,  teniendo  en  cuenta  lo dispuesto en el inciso 2° del artículo 18 transitorio  del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000).   

Un primer conflicto de competencias entre los  citados  despachos,  fue  resuelto atendiendo el hecho que la conducta delictiva  calificada  en  la  resolución de acusación fue la de concierto para delinquir  no   asociada  con actos de terrorismo, narcotráfico, secuestro etc., sino  para  la  conformación  de  grupos  de  autodefensa,  por lo cual se asignó su  conocimiento  al  Juez  del Circuito de Monterrey, toda vez que por virtud de la  entrada   en   vigencia  del  artículo  71  de  la  Ley  975  de  2005,  dichos  comportamientos  se  enmarcaron  en el ilícito de sedición, de competencia del  juez común.   

Surge   un  nuevo  conflicto  negativo  de  competencia  entre  los  citados despachos, por virtud de la inexequibilidad del  citado  artículo,  pues  el Juzgado Promiscuo del Circuito de Monterrey a quien  la  Corte  asignó el conocimiento, afirma que ha perdido la competencia pues el  comportamiento  que se tipifica en este caso, es el de concierto para delinquir,  para  el  cual  la  Ley  504 de 1999, asignó su competencia a la Justicia Penal  Especializada.   

Al  respecto  la  Corte se ha pronunciado en  reiteradas  oportunidades en el sentido que estas situaciones ya definidas antes  de  la  decisión  de  inexequibilidad de la Corte Constitucional, permanecerán  como  se  resolvieron,  salvo  que   se presenten circunstancias nuevas que  alteren el motivo que determinó el cambio de competencia.   

La  Sala  ha  señalado que: “los  efectos de la sentencia C-370 de 2006 mediante la cual declaró  inexequibles  los  artículos  70  y  71  de  la  Ley 975 de 2005, por vicios de  procedimiento   en  su  formación,  rigen  hacia  el  futuro-  desestimando  la  petición  de  efectos  retroactivos  elevada  por  los demandantes –  y,  por  lo tanto, son aplicables las  reglas   generales  sobre  efecto  inmediato  de  las  decisiones  de  la  Corte  Constitucional, de conformidad con su jurisprudencia…   

…En  tales circunstancias, la declaración  de  inexequibilidad del artículo 71, particularmente, no afecta ni modifica las  situaciones  consolidadas bajo su vigencia, por consiguiente, las decisiones que  se   tomaron  en  materia  procesal,  relacionadas  con  la  definición  de  la  competencia  por  el  factor  funcional,  no  pueden menos  de conservar su  validez  jurídica,  siendo  los  juzgados  a  los cuales se les atribuyó en su  oportunidad  la  competencia  por  el  referido  motivo,  los  llamados a seguir  conociendo  de  los  procesos  adjudicados,  a  condición de que no sobrevengan  situaciones   nuevas,   diferentes   de   las   estudiadas,  que  determinen  su  variación”   1     

Así  las cosas, la competencia para conocer  del  proceso  citado,  continuará  en  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de  Monterrey (Casanare).   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.  DECLARAR   que  para  conocer  del  presente  proceso  adelantado  contra JAIRO MELGAREJO CASTRO, se  estará  a lo dispuesto por auto de esta Sala, el 7 de diciembre  de  2005,  en  que  se  declaró competente al Juzgado Promiscuo del Circuito de  Monterrey (Casanare). Por lo tanto, remítasele el expediente.   

2.    Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese   lo   decidido  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Yopal.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Comisión de servicio  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                           ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                          JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER  ZAPATA ORTÍZ   

         Excusa justificada   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

1 Auto  26685  del  21 de febrero de 2007, ver también autos: 25941 del 22 de agosto de  2006 y 25884 del 29 de agosto de 2006, entre otros.     

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