26768(16-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26768   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 73  

          Bogotá,   D.C.,   mayo   dieciséis   (16)   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS  

         

Emite  la Corte concepto en relación con la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   FRANCISCO  JAVIER ZULUAGA LINDO elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América a través de su Embajada en  Colombia.   

ANTECEDENTES  

El mencionado ciudadano es requerido para que  comparezca  en  juicio  “por  delitos  federales  de  narcóticos  y  de  lavado de dinero” cometidos entre  diciembre  de  1997  y  noviembre  de  1999, ante el Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito Sur de la Florida, dado que, con fecha 18 de  noviembre  de  1999,  el  Gran  Jurado  profirió en su contra la acusación No.  99-6153(s)(s)  que  actualmente  corresponde  a la cuarta acusación sustitutiva  N°   99-6153-CR-MOORE(s)(s)(s)(s),   a  través  de  la  cual  le  formula  los  siguientes cargos:   

“SEGUNDO  CARGO:  A  partir del 17 de diciembre de 1997 o fecha  próxima,  hasta  el 4 de noviembre de 1999 o fecha próxima, en los Condados de  Broward  y  Dade,  en  el Distrito Sur de Florida, en la República de Colombia,  Las   Bahamas,   la   República   de   México,   y   en   otros  lugares,  los  acusados,….JAVIER     LINDO,     también     conocido    como    ‘El          Gordo’….,     con    conocimiento    e  intencionalmente,   se   combinaron,   conspiraron,  confederaron  y  accedieron  mutuamente  y  con  personas  conocidas  y  desconocidas  al  Gran  Jurado, para  distribuir  y  poseer  con el intento de distribuir, cinco (5) kilogramos o más  de  una  mezcla y substancia narcótica controlada en la Tabla II, en violación  del    Título    21    del    Código   de   los   Estados   unidos,   Sección  841(a)(1).   

Todo  en  violación  del  Título  21  del  Código de los Estados Unidos, Sección 846.   

TERCER  CARGO:  A  partir  de  o  alrededor del 17 de diciembre de 1997, hasta o en alrededor del 4  de  noviembre  de 1999, en los Condados de Broward y Dade, en el Distrito Sur de  Florida,  en la República de Colombia, las Bahamas, la República de México, y  en  otros  lugares,  los  acusados,  ….JAVIER  LINDO,  también  conocido como  ‘El  Gordo’,……con     conocimiento     e  intencionalmente,   se   combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  accedieron,  mutuamente  y  con  personas  conocidas  y  desconocidas  al  Gran  Jurado, para  importar  dentro  de  los  Estados  Unidos  desde  un lugar fuera del mismo, una  cantidad  de  cinco (5) kilogramos o más de una mezcla y substancia conteniendo  una  cantidad  perceptible  de cocaína, una substancia narcótica controlada de  la  Tabla  II,  en  violación del Título 21 del Código de los Estados Unidos,  Sección 952.   

Todo  en  violación  del  Título  21  del  Código de los Estados Unidos, Sección 963.   

CUARTO  CARGO:  A  partir  del 17 de diciembre de 1997 o fecha próxima, hasta el 4 de noviembre de  1999  o fecha próxima, en los Condados de Broward y Dade, en el Distrito Sur de  Florida,  en la República de Colombia, Las Bahamas, la República de México, y  en   otros  lugares,  los  acusados,….JAVIER  LINDO,  también  conocido  como  ‘El  Gordo’,….con      conocimiento      e  intencionalmente,   se   combinaron,  conspiraron,  confederaron  y  accedieron,  mutuamente  y  con  personas  conocidas  y desconocidas al Gran Jurado, llevar a  cabo los siguientes delitos en contra de los Estados Unidos:   

1.  llevar  a cabo e intentar llevar a cabo  transacciones  financieras  afectando  el comercio interestatal y extranjero las  cuales  involucraron  las  ganancias  de actividades ilegales especificadas, tal  como  el  término  se  encuentra  definido  en el Título 18 del Código de los  Estados  Unidos,  Sección  1956(a)(7)(B)(i)  y  (C),  y  que  el acusado tenía  conocimiento  de  que la propiedad involucrada en las transacciones financieras,  esto  es,  fondos  e  instrumentos  monetarios, incluyendo moneda de los Estados  Unidos,  representaba  la  ganancia  de alguna forma de actividad ilegal, con el  intento  de  promover,  el  llevar  a  cabo  la actividad ilegal específica, en  violación   del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos,  Sección  1956(a)(1)(A)(I).   

2.  llevar  a cabo e intentar llevar a cabo  transacciones  financieras  afectando  el  comercio interestatal y extranjero el  cual  involucró  la ganancia de actividades ilegales especificadas, tal como el  término  se  encuentra  definido  en  el  Título 18 del código de los Estados  unidos,  Sección 1956(a)(7)(B)(i) y (C), teniendo conocimiento ambos de que las  transacciones  habían  sido concebidas en su totalidad o en parte para esconder  y  ocultar  la  naturaleza,  localización,  fuente,  propiedad  y control de la  ganancia  de  las  actividades  ilegales  especificadas, y que el acusado tenía  conocimiento  de  que la propiedad involucrada en las transacciones financieras,  esto  es,  fondos  e  instrumentos  monetarios, incluyendo moneda de los Estados  Unidos,  representaba  la  ganancia  de  alguna  forma  de  actividad  ilegal en  violación  del  Título  18  del  Código  de los Estados Unidos, Sección 1956  (a)(1)(B)(i), y   

         3.  dentro  de los Estados Unidos, con conocimiento, involucrarse e  intentar  involucrarse en una transacción monetaria con propiedad criminalmente  obtenida  la  cual  (1)  tiene  un  valor  mayor  de $10.000.00 en moneda de los  Estados  Unidos  y  (2) proviene de actividades ilegales especificadas, tal como  el  término  está definido en el Título 18 del Código de los Estados Unidos,  Sección  1956(a)(7)(B)(i)  y (C) en violación del Título18 del Código de los  Estados Unidos, Sección 1957(a).   

         Todo  en  violación  del  Título  18  del  Código de los Estados  Unidos, Sección 1956(h)”.   

1.            Documentos allegados con la solicitud de  extradición.   

Para formalizar la solicitud de extradición  fueron  allegados  al  presente  trámite  los siguientes documentos debidamente  traducidos     y     legalizados    ante    el    Ministerio    de    Relaciones  Exteriores:   

Notas verbales números 1048 de 7 de octubre  de  1999  y  3143 de 7 de diciembre de 2006, a través de las cuales la Embajada  de  los  Estados  Unidos  solicita  la  captura  con  fines  de  extradición de  FRANCISCO    JAVIER    ZUALUAGA    LINDO  y  formaliza  la solicitud de su extradición, respectivamente. En  ellas   se  precisa  que  el  requerido,  también  conocido  como  “El  Gordo”  es   “ciudadano  colombiano, nacido en Cali, Valle del Cauca, Colombia, el  15  de  enero  de  1970.  Su  descripción corresponde a la de un hombre de raza  blanca,  de 5 pies 11 pulgadas de estatura, y de cabello castaño. Su número de  cédula   colombiana   es   16.774.728,   emitida  en  Cali,  Valle  del  Cauca,  Colombia”.   

          Copia  de  la  cuarta  acusación  sustitutiva  No. 99-6153-CR-MOORE  (s)(s)(s)(s),  dictada  por  el  Gran Jurado ante el Tribunal de Distrito de los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida,  el  18  de  noviembre de  1999.   

          Copia  de  la  orden de captura expedida por el Tribunal de Distrito  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de  Florida  suscrita  por su  secretario  Clarence  Maddox,  el  30 de septiembre de 1999, contra JAVIER LINDO alias  El    Gordo,   para   que   de   respuesta   a   unas  acusaciones.   

          Copia  de  las disposiciones del Código Penal de los Estados Unidos  relativas a los cargos contenidos en la acusación.   

          Declaraciones   juradas   de   George  M.  Karavetsos,  Fiscal Federal Auxiliar en el Distrito Sur  de  Florida,  asignado  a  la Sección Narcóticos, a través de la cual realiza  una  presentación  de  los  procedimientos  policiales y judiciales efectuados,  así  como  del  compromiso  de responsabilidad del solicitado y de Minh   Nguyen,   Agente  Especial  de  la  Administración  para  el  Control  de Drogas (DEA) de los Estados Unidos, quien  refiere  las  actividades  que  determinaron  la acusación presentada contra el  requerido en extradición.   

2.            Actuación  surtida  previo el envío de  las diligencias a la Corte.   

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  a través de su Embajada en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición de  FRANCISCO    JAVIER    ZULUAGA    LINDO  mediante  Nota diplomática No.1048 de 7 de octubre de 1999, de la  cual  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  dio  traslado al  Ministerio  del  Interior y de Justicia y al Fiscal General de la Nación, quien  a  través  de  resolución  del  11  de octubre del mismo  año dispuso la  captura con tal propósito.   

          La  orden  se  concretó  el  12  de octubre de 2006 en el centro de  reclusión  especial  para el proceso de paz de La Ceja, Antioquia, por miembros  de la Dirección Central de Policía Judicial.   

          En  la actualidad el mencionado ciudadano se encuentra privado de su  libertad  en  el  Establecimiento  Penitenciario  y Carcelario de Alta y Mediana  Seguridad de Itagüi, Antioquia.   

          Mediante  Nota  Verbal  No.  3143  de  7  de  diciembre  de 2006, la  Embajada  de  Estados  Unidos  en  Colombia  formalizó por vía diplomática la  solicitud  de  extradición de FRANCISCO JAVIER ZULUAGA  LINDO.   

          3.        Actuación surtida en esta Corporación   

El señor Viceministro de Justicia envió la  actuación  a  esta  Sala junto con la documentación atrás relacionada para la  emisión  del  concepto a que se refiere el artículo 518 de la Ley 600 de 2000,  así  como  el oficio OAJ.E. 2352 de 11 de diciembre de 2006, a través del cual  el   Ministerio   de   Relaciones   Exteriores  conceptúa  que  “por  no  existir  Convenio  aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad   con   el   ordenamiento   procesal   penal  colombiano”.   

De  inmediato, se dio inicio a este trámite  garantizando  el  derecho  de  defensa al requerido y luego se dispuso, mediante  auto  de  19  de febrero de 2007 correr el traslado previsto en el artículo 518  de    la    Ley   600   de   2000,   oportunidad   en   la   cual   FRANCISCO   JAVIER   ZULUAGA  LINDO  y  su  defensor no hicieron solicitud probatoria alguna.   

Con  auto  de  28  de  febrero  siguiente se  dispuso  correr  el  término  de  traslado  previsto  por la preceptiva citada,  término  en  el  cual  únicamente  el  Representante  del  Ministerio Público  allegó  escrito con el fin de que sea tenido en cuenta por la Corte al proferir  su concepto.   

ALEGATOS DE CONCLUSIÓN  

Con  ese  propósito  el  Procurador Primero  Delegado  para la Casación Penal, hace una síntesis de la actuación cumplida,  del  marco  legal  que  rige  este trámite y de los aspectos que constituyen el  tema  del concepto que corresponde emitir a la Sala, para adentrarse luego en el  análisis de cada uno de tales aspectos.   

Indica  que  los  documentos  presentados en  apoyo  de  la  petición de extradición acatan lo dispuesto en el artículo 513  de  la  Ley  600 de 2000 habida cuenta que especifican las conductas que motivan  la  solicitud,  la  fecha  y  lugar  de su ocurrencia, los datos necesarios para  identificar  al  solicitado y las normas que se estiman vulneradas; se allegaron  recurriendo   a  la  vía  diplomática  y  cumpliendo  las  exigencias  legales  relativas  a  su  autenticación, por lo que además de contener la información  legal  requerida son formalmente válidos, de manera que satisfacen el requisito  establecido    por    el    artículo   520   del   código   de   procedimiento  penal.   

Igual  acontece  con  la demostración de la  plena  identidad  del  requerido,  habida  cuenta  que  en  las  Notas  Verbales  remitidas  por  las  autoridades  extranjeras  se  informa  que  se  requiere  a  FRANCISCO    JAVIER    ZULUAGA    LINDO,         alias         ‘El          Gordo’,  “…ciudadano  colombiano, nacido  el  15  de  enero  de  1970, en Cali, Valle del Cauca, Colombia. Su descripción  corresponde  a  la  de  un  hombre  de  raza  blanca.  De  5 pies 11 pulgadas de  estatura,   y   de  cabello  castaño.  Su  número  de  cédula  colombiana  es  16.774.728,  emitida  en  Cali,  Valle del Cauca…”,  información    que    fue    acompañada    de   una   foto   de   FRANCISCO JAVIER ZULUAGA LINDO.   

Con estos datos se ha identificado la persona  capturada  por  orden  del  Fiscal  General  de  la  Nación  en  los documentos  elaborados  con  ocasión  de  su aprehensión, informando en esa misma ocasión  que  es  desmovilizado  de las denominadas Autodefensas  Unidas     de    Colombia,    bloque    Pacífico,  concentrado  en  el  Centro de  Reclusión  Especial  para  el  proceso  de  paz de La Ceja, Antioquia e hijo de  Javier  de  Jesús  y  Lucero.  Por  tanto, es evidente que se trata de la misma  persona y que se satisface este requisito.   

En   punto   al   principio  de  la  doble  incriminación   señala  que  los  comportamientos  atribuidos  a  FRANCISCO  JAVIER  ZULUAGA  LINDO  por las  autoridades  de  los  Estados  Unidos en los cargos dos y tres de la acusación,  corresponden  a las conductas descritas en los artículos 340, modificado por la  ley  733  de  2002,  y 376 del código penal colombiano, denominados en su orden  concierto  para  delinquir  y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.  De  conformidad  con  el  artículo  14  de  la  Ley 890 de 2004 la pena mínima  prevista  en  la  primera  de  las  preceptivas  citadas fue incrementada en una  tercera  parte  y  la  máxima  en la mitad, con lo que oscilan entre ocho (8) y  dieciocho  (18)  años  de  prisión, mientras que la segunda consagra sanciones  entre nueve (9) y treinta (30) años de prisión.   

El cargo cuarto denominado en la legislación  foránea     concierto    para    el    lavado    de  dinero  guarda  correspondencia  con  el  ilícito  de  concierto  para delinquir a que alude el artículo 340 citado y con el de lavado  de  activos  consagrado  en  el artículo 323 del código penal cuya sanción de  prisión oscila entre ocho (8) y veintidós (22) años de prisión.   

Se evidencia entonces la identidad entre las  actuaciones  que  se  reprochan  al  requerido  y  los ilícitos descritos en el  ordenamiento  patrio,  por  lo  que  la  exigencia de la doble incriminación se  encuentra satisfecha.   

En  lo  atinente  a  la  equivalencia  de la  decisión  proferida en el exterior con la resolución de acusación prevista en  el  procedimiento  penal  colombiano,  señala que aún cuando éste difiere del  utilizado  en  los  Estados  Unidos es claro que la providencia proferida en ese  país  se  asimila  en  su  carácter  formal a la acusación de nuestro sistema  procesal  habida  cuenta  que  las  dos  decisiones  se  sustentan en los mismos  requisitos   y   así  señalan  las  conductas  atribuidas  al  requerido,  las  circunstancias  en  que  se  cumplieron, la calificación jurídica que tienen y  ambas  dan  lugar al juicio oral, oportunidad en la cual el procesado cuenta con  la  posibilidad  de  ejercer sus derechos de defensa y contradicción. De manera  que esta exigencia se cumple.   

Con  base  en  lo  anterior,  el  Procurador  Delegado  estima  que  resulta  viable  conceder  la extradición de   FRANCISCO   JAVIER  ZULUAGA  LINDO  por  encontrarse reunidos los requisitos legales establecidos.   

Advierte  que  de  emitir la Sala concepto  favorable  a  la  solicitud  de extradición con el propósito de garantizar los  derechos  fundamentales del requerido se debe exhortar al Gobierno nacional para  que  condicione  su entrega a que solo pueden atribuírsele los hechos acaecidos  con  posterioridad  al  17  de  diciembre de 1997, fecha de expedición del Acto  Legislativo  N°  01  que  reformó  la Constitución Política para permitir la  entrega de nacionales.   

Igualmente,  a  que  no  será  sometido a  juicio  por  delitos diversos de los que motivaron la petición de extradición,  a  tratos  crueles, inhumanos o degradantes, ni a desaparición forzada, tortura  o  a  penas  de  destierro,  prisión  perpetua o confiscación, ni a la pena de  muerte,  medidas contrarias a los postulados de la Constitución Política, cuyo  cumplimiento  debe  vigilar  el  ejecutivo como supremo director de la política  exterior y las relaciones internacionales.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Aspectos Generales.  

Como  reiteradamente  lo  ha  precisado  la  jurisprudencia  de  la Corte, su competencia dentro del trámite de extradición  se  circunscribe  a  la emisión del concepto sobre la procedencia de entregar o  no  a  la  persona  solicitada por otro país, luego de verificar las exigencias  dispuestas  por el legislador (artículos 511, 513 y 520 de la Ley 600 de 2000),  teniendo   en   cuenta  para  ello,  además  y  primordialmente  la  previsión  constitucional  contenida  en  el  inciso  2º  del  artículo  35  de  la Carta  Política  que autoriza la extradición de colombianos por nacimiento cuando son  reclamados  por  delitos distintos de los conocidos como delitos políticos, que  hayan  sido cometidos en el exterior, siempre que tales comportamientos también  estén  contemplados  como conductas punibles en la legislación penal interna y  que  la  comisión  de  los mismos sea posterior a la fecha de promulgación del  Acto   Legislativo  No.  1  de  1997,  esto  es,  al  17  de  diciembre  de  tal  anualidad.   

Dado que según lo expresó el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  dentro  de  este  diligenciamiento, no existe tratado de  extradición  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de América, el  trámite  de  la  solicitud  de extradición y el concepto que como culminación  del  mismo  debe  emitirse,  se  surtirá  y  emitirá  de  conformidad  con las  exigencias  señaladas  en  el Código de Procedimiento Penal colombiano, siendo  del  resorte de la Sala. Por tanto, en el momento actual corresponde realizar el  análisis  previo  a  la  emisión  del  concepto,  según  lo  precisado  en el  artículo   520  del  referido  ordenamiento,  sobre  los  siguientes  puntuales  aspectos:   validez   formal  de  la  documentación  allegada  por  el  país  requirente;  demostración plena de la identidad de la  persona  solicitada;  concurrencia  del  principio  de  la doble incriminación,  según  el  cual  “el  hecho que motiva”    la    solicitud    también   debe   estar   “previsto    como  delito  en  Colombia  y  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años”;  y  acreditación  de  la  “equivalencia     de     la     providencia    proferida    en    el  extranjero”  con  la  acusación propia del sistema  procesal colombiano.   

         Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

         1.        Validez formal de la documentación.   

         Según  lo  establece  el artículo 513 del estatuto procesal penal,  la  solicitud  de extradición debe efectuarse por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso;  documentos  que  deben  ser  expedidos  en  la  forma  establecida por la  legislación  del  país  reclamante  y  traducida  al  castellano,  si fuere el  caso.   

         A  su  vez,  el  artículo  259  del Código de Procedimiento Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282  de  1989,  dispone  en  el numeral 118 de su  artículo  1º que los documentos públicos otorgados en un país extranjero por  uno   de   sus   funcionarios  o  con  su  intervención,  deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por el cónsul o agente diplomático de la República  y,  en  su  defecto,  por  el de una nación amiga, lo cual hace presumir que se  otorgaron de acuerdo con la ley del respectivo país.   

         La  firma  del  cónsul  o  agente  diplomático  se abonará por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia  y  si  se  trata de agente  consultar  de  un  país  amigo,  se autenticará previamente por el funcionario  competente  del  mismo  y  los  de éste por el Cónsul Colombiano, disposición  aplicable  al caso en virtud del principio de integración normativa previsto en  el  artículo  23  y  el  inciso último del artículo 513 del estatuto procesal  penal.   

         Los   mencionados   requisitos   legales,  sin  lugar  a  dudas,  se  encuentran   orientados   a  exigir  que  como  sustento  de  una  solicitud  de  extradición,  el  Estado  requirente  debe  remitir  en  todos  los casos y sin  excepción  alguna,  los soportes de la misma pero no de manera simple, sino con  el lleno de las referidas exigencias formales.   

         Advertido  lo  anterior  se  observa  que el Gobierno de los Estados  Unidos  de América solicita por vía diplomática la extradición del ciudadano  colombiano  FRANCISCO JAVIER ZULUAGA LINDO  a  través de su Embajada en Colombia y que para tal efecto anexó  copia  de  la  resolución  de  acusación  No. 99-6153-CR-EYSKAMP (s)(s)(s)(s),  dictada  por  el  Gran Jurado ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Sur  de la Florida el 18 de noviembre de 1999, en la cual se  relacionan  las  conductas  objeto de censura, así como los lugares y fechas de  su ocurrencia.   

         También  allegó copia de la orden de captura expedida por la Corte  Distrital  para  el  Distrito  Sur  de la Florida suscrita por el Secretario del  Tribunal  de  la  Florida  Clarence Maddox,    el    30   de   septiembre   de   1999,   contra   FRANCISCO  JAVIER  ZUALUAGA  LINDO para que  de respuesta a unas acusaciones.   

Fueron  aportadas las declaraciones juradas  de   George  M.  Karavestos,  Fiscal  Federal  Auxiliar  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito Sur de la  Florida,  a  través  de la cual realiza una presentación de los procedimientos  policiales  y judiciales efectuados, así como del compromiso de responsabilidad  del   solicitado   y   de  Minh  Nguyen,  Agente  Especial  de  la  Administración  para el control de drogas  (DEA)   de   los   Estados   Unidos,  quien  actuó  como  investigador  en  las  averiguaciones  que determinaron la acusación presentada contra el requerido en  extradición,  declaraciones  que  además  de  confirmar  los pormenores de los  cargos,  especifican  los  datos  de  identidad  del  acusado  y  relacionan las  disposiciones normativas aplicables al caso.   

         Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada   y  autenticada  conforme  a  la  legislación  propia  del  Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Jason  E.  Carter,  Director  Asociado  de  la  Oficina de Asuntos Internacionales de la División de lo Penal  del  Departamento  de Justicia de los Estados Unidos, quien es reconocido en tal  condición  por  el Procurador del mismo país, Alberto  R.  Gonzales.             

         Igualmente,  aparece certificación sobre la referida documentación  suscrita     por     Condoleezza    Rice,  Secretaria  de  Estado  de  los  Estados  Unidos  y  Patrick    O.   Hatchett,   Auxiliar   de  Autenticaciones  del Departamento de Estado, cuya firma aparece autenticada ante  la Cónsul de Colombia en Washington D.C.   

         A  partir,  entonces,  de  tales  documentos, es claro que el primer  requisito  exigido  por  el  artículo  520  de  la Ley 600 de 2000 se encuentra  suficientemente acreditado.   

2.           Demostración  plena de la identidad del  solicitado.   

         La  anunciada  exigencia,  cuya evaluación debe efectuar la Sala en  el  concepto  que  le  corresponde  emitir,  apunta  a establecer que la persona  procesada  (acusada o condenada) en el país reclamante, es la misma sometida al  trámite  de  extradición,  sin  que  ello  implique  determinar  su  verdadera  identidad,  pues para tenerlo por acreditado suficiente resulta que exista plena  coincidencia entre una y otra de tales personas.   

Sobre  el  particular  se tiene que el Gran  Jurado  ante  la  Corte  del  Distrito  Sur  de  Florida  acusa  a  “JAVIER     LINDO,    también    conocido    como    ‘el          Gordo’…”  y la  orden de arresto fue librada en contra del mismo.   

En  la  Nota  Verbal  número  1048 de 7 de  octubre  1999  remitida  con el propósito de obtener su captura, se precisa que  la   persona   requerida  con  fines  de  extradición  responde  al  nombre  de  FRANCISCO JAVIER ZULUAGA LINDO “…también conocido  como  ‘El Gordo’  es  ciudadano  colombiano, nacido en  Cali,  Valle  del  Cauca,  Colombia,  el  15  de  enero de 1970. Su descripción  corresponde  a  la  de  un  hombre  de  raza  blanca,  de 5 pies, 11 pulgadas de  estatura,   de   cabello   castaño.   Su   número  de  cédula  colombiana  es  16.774.728”.   

A  su vez la Nota Diplomática número 3143  del  7  de  diciembre  de  2006,  por  cuyo  medio  se formaliza la solicitud de  entrega,  destaca  que  si  bien  existe  alguna  diferencia entre éste último  nombre  y  aquél  con el que se menciona al solicitado en la acusación y en la  orden  de  detención  emitidas  en  su  contra, tal situación se aclara en las  declaraciones   juradas   rendidas  por  los  funcionarios  norteamericanos  que  acompañan  la petición de extradición. Revisados estos documentos se advierte  que   se   refieren   a   FRANCISCO   JAVIER  ZULUAGA  LINDO,          apodado          ‘El          Gordo’     o  ‘Javier Lindo’,       quien       “…es  ciudadano  de  Colombia.  Nació el 15 de enero de 1970, y  posee   cédula   colombiana   número  16.774.728”.   

La  persona  capturada por orden del Fiscal  General   de   la   Nación  con  fines  de  extradición  se  identificó  como  FRANCISCO    JAVIER    ZULUAGA    LINDO,  portador  de la cédula de ciudadanía número 16.774.728 y nacido  en   Cali   el  15  de  enero  de  1970.  Con  estos  mismos  datos  ha recibido las diferentes notificaciones  que  se le han hecho en el curso de este trámite y con ellos suscribió poder a  su defensor para representarlo.   

De lo expuesto puede concluirse que en punto  de  la  plena  identidad  del ciudadano colombiano solicitado en extradición no  existe  dubitación  alguna,  dado  que  si bien en la acusación se le menciona  omitiendo  uno de sus nombres y el primero de sus apellidos, es lo cierto que en  las  Notas  Diplomáticas  que  solicitan su captura con fines de extradición y  formalizan  esta petición se precisa su nombre completo que en todo corresponde  al  de la persona capturada por orden del Fiscal General de la Nación. Además,  los  restantes  datos  suministrados en torno a la fecha y lugar de nacimiento y  al    documento   de   identificación   del   requerido   coinciden   con   los  correspondientes  al aprehendido en esta actuación, quien por otra parte, no ha  efectuado el menor cuestionamiento en torno a este preciso aspecto.   

De  conformidad  con lo anterior, estima la  Sala satisfecha la exigencia legal en ese sentido.   

           

1. Principio  de  la  doble incriminación.     

                         En  el  análisis  de  la  operatividad de este principio debe la Sala establecer si los  comportamientos  delictivos  que se imputan al requerido en el país solicitante  tienen  en Colombia la misma naturaleza, esto es, que también sean considerados  como  conductas  ilícitas  y  que,  además, tengan señalada como sanción una  pena mínima no inferior a cuatro (4) años de prisión.   

Dado  que  se  trata  de  un  mecanismo  de  cooperación  internacional,  el  mencionado cotejo debe adelantarse con base en  los  preceptos  internos  vigentes  para el momento en que se rinda el concepto,  motivo  por  el  cual  resulta  improcedente  la  aplicación  del  principio de  favorabilidad  con  ocasión  del tránsito legislativo, en cuanto los preceptos  del  país  requerido  no  son  objeto  de  aplicación  por  parte  del  Estado  reclamante1.   

FRANCISCO JAVIER ZULUAGA LINDO es   solicitado   para   dar   contestación  a  la  acusación  No.  99-6153-CR-MOORE  (s)(s)(s)(s),  dictada  por el Gran Jurado ante el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur  de Florida el 18 de  noviembre  de  1999, en la que se le atribuyen según la Nota Verbal Nº 3143 de  7  de  diciembre de 2006 cargos por delitos federales de narcóticos y de lavado  de  dinero  señalados  en  la  acusación  en  los  términos  que  se  dejaron  transcritos al inicio del concepto.   

Las  normas  que  consideran  violadas  las  autoridades  de  ese  país, de acuerdo con los cargos segundo, tercero y cuarto  formulados  por  el  Tribunal  para  el  Distrito Sur de Florida corresponden al  Título  21,  Secciones  841(a)(1),  846,  952  y  963  y  Título 18, Secciones  1956(a)(7)(B)(i)  y  (C),  1956(a)(1)(A)(i), 1956(a)(1)(B)(i), 1956(h) y 1957(a)  del Código de los Estados Unidos.   

Disposiciones legales que de acuerdo con los  documentos allegados, tienen el siguiente contenido:   

Título 21, Sección 841  

Actos prohibidos  

(a) Acciones ilícitas  

A  excepción  de  lo  estipulado  en este  subcapítulo,  se  considerará ilegal que cualquier persona a sabiendas  o  intencionalmente-   

(1)  fabrique,  distribuya,  o  reparta, o  posea  con  la  intención  de  fabricar,  distribuir  o repartir, una sustancia  controlada;   

(b) Penas  

        A  excepción  de lo estipulado en las secciones 849,859, 860 o 861  del  presente  título,  cualquier  persona  que  viole la subsección (a) de la  presente    sección    deberá   ser   sentenciada   como   se   especifica   a  continuación:   

        (1)(A)  De  constituir  una  violación  a la subsección (a) de la  presente   sección,  a  saber–…(ii)  5  kilogramos  o  más  de  una  mezcla  conteniendo  una sustancia con una cantidad detectable de — (II) cocaína, sus  sales,  isómeros  ópticos  y  geométricos,  y  sales de isómeros; …. Dicha  persona  deberá  ser  sentenciada  a  un período de encarcelamiento el cual no  podrá  ser  menor  de  10 años ni mayor a cadena perpetua, …una multa que no  sobrepasará  de  lo autorizado de conformidad con las disposiciones del Título  18 0$4.000.000 si el acusado fuere persona….   

Título 21, Sección 846  

Tentativa y concierto  

Cualquier  persona  que  intente cometer o  conspire  para  cometer  cualquier  delito  definido  en  el presente subtítulo  estará  sujeto  a  las mismas penas definidas para este mismo delito, siendo la  perpetración del delito el objeto del intento o conspiración.   

Título 21, Sección 952  

Importación     de     sustancias  controladas   

(a)Sustancias controladas en la categoría  II…  Se  deberá  considerar ilegal importar al territorio de la Aduana de los  Estados  Unidos  desde  cualquier  lugar  fuera  del  mismo  (pero dentro de los  Estados  Unidos),  o  importar  a los Estados Unidos desde cualquier lugar fuera  del  mismo,  cualquier  sustancia  controlada  por  la  categoría  …  II  del  subtítulo I del presente título,…   

Título 21, Sección 960  

Actos Prohibidos (Drogas)  

(a) Actos Ilegales— Cualquier persona que  (1)  En  violación  de  la  sección  952,  953  o  957 del presente título, a  sabiendas  o  intencionalmente  importe  o  exporte  una  sustancia  controlada,  deberá  ser  castigada  como  se  estipule en la subsección (b) de la presente  sección.   

(b) Penas.  

(1)  De  constituir  una  violación  a la  subsección  (a)  de la presente sección, que envuelva–…. (B) 5 kilogramos o  más  de  una  mezcla  conteniendo  una sustancia con una cantidad detectable de  ….(ii)  cocaína,  sus  sales,  isómeros  ópticos y geométricos, y sales de  isómeros   

Título 21, Sección 963  

Intento y confabulación  

Cualquier  persona  que  intente cometer o  conspire  para  cometer  cualquier  delito  definido  en  el presente subtítulo  estará  sujeto  a  las  mismas  penas definidas para este mismo delito, para lo  cual   la   perpetración   del   delito   fue  el  objeto  del  intento  o  confabulación.   

Capítulo 18, Sección 1956  

Lavado de dinero  

(a)(1)  Cualquier  persona  que  teniendo  previo  conocimiento  de  que  una  propiedad  involucrada  en  una transacción  financiera  representa  el producto de alguna forma de actividad ilegal, lleve a  cabo  o  tiene  la intención de llevar a cabo semejante transacción financiera  la   cual   de   hecho   incluye   el   producto   de   una   acción   ilícita  específica….   

(A)(i) con la intención de llevar adelante  una actividad ilegal específica;   

(B) con conocimiento de que la transacción  es  realizada  en  forma  parcial  o  total  —  (i)  a esconder o disfrazar la  naturaleza,  lugar,  fuente,  propiedad,  o control de las ganancias producto de  una actividad ilegal específica;   

(c)  Tal  y como se utiliza en la presente  sección–…..(7)   el   término   ‘actividad               ilegal              específica’  significa…..(B) con respecto a la  transacción  financiera  que  ocurra  en su totalidad o en parte en los Estados  Unidos,  un  delito  contra  un  país  extranjero  relacionado  con—  (i)  la  manufactura, importación,  venta  o  distribución  de  una  sustancia controlada (según la definición de  estos    términos    a    efectos    de    la   Ley   relativa   a   Sustancias  Controladas);   

(h) Cualquiera que conspirare para cometer  un  delito definido en la presente sección o en la sección 1957 estará sujeto  a  las  mismas  penas  que  las establecidas para el delito cuya comisión fuere  objeto de la conspiración.   

Sección 1957  

Lavado de dinero  

(a)   Quien,   en   cualquiera   de  las  circunstancias  señaladas  en  la subsección (d) a sabiendas participe o trata  de  participar  en  una  operación monetaria con bienes obtenidos por medio del  delito  cuyo  valor  supere  los  $10.000  dólares y se derive de una actividad  ilícita   especificada,   será   sancionado  de  acuerdo  con  la  subsección  (b).   

(d) Las circunstancias a que se refiere la  subsección  (a) son las siguientes: (1) que el delito previsto en esta sección  tenga   lugar  en  los  Estados  Unidos  o  en  una  jurisdicción  marítima  y  territorial especial de los Estados Unidos”.   

Las  anteriores conductas por las cuales se  acusó  a  FRANCISCO  JAVIER ZULUAGA LINDO  en  los cargos  segundo, tercero y cuarto se encuentran tipificadas en  el Código Penal Colombiano de la siguiente manera:   

Artículo  340  de  la  Ley  599  de  2000,  modificado  por  los  artículos  8° de la Ley 733 de 2002, 14 de la Ley 890 de  2004 y 19 de la Ley 1121 de 2006:   

“Concierto para delinquir. Cuando varias  personas  se  concierten  con el fin de cometer delitos, cada una de ellas será  penada,  por  esa  sola  conducta,  con  prisión  de  cuatro  (4)  a  nueve (9)  años.   

Cuando   el  concierto   sea   para  cometer  delitos  de…  tráfico  de  drogas  tóxicas,  estupefacientes  o  sustancias  sicotrópicas (…) la pena será de prisión de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18) años y multa de dos mil setecientos (2.700) hasta  treinta   mil   (30.000)   salarios   mínimos   legales   mensuales”.   

Artículo    376   de   la         Ley         599        de        2000,    modificado por el artículo  14 de la Ley 890 de 2004.   

“Tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes.  El  que  sin  permiso de autoridad  competente,  salvo  lo  dispuesto  sobre  dosis para uso personal, introduzca al  país,  así  sea  en  tránsito  o  saque  de  él,  transporte, lleve consigo,  almacene,  conserve,  elabore, venda, ofrezca, adquiera, financie o suministre a  cualquier  título droga que produzca dependencia incurrirá en prisión de ocho  (8)  a  veinte  (20)  años  y  multa  de  mil  (1.000) a cincuenta mil (50.000)  salarios mínimos legales mensuales”.   

Artículo      323     ejusdem,  modificado por el artículo 17 de  la Ley 1121 de 2006:   

“Lavado  de  Activos.  El  que adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme, custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en actividades de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión ,enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico de armas, financiación del terrorismo y administración de  recursos  relacionados con actividades terroristas, tráfico de drogas tóxicas,  estupefacientes   o   sustancias   sicotrópicas,   delitos  contra  el  sistema  financiero,  la  administración  pública,  o vinculados con el producto de los  delitos  ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé a los bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad o los legalice,  oculte   o   encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o  derechos  sobre  tales bienes, o realice cualquier otro acto para  ocultar  o  encubrir  su  origen  ilícito incurrirá, por esa sola conducta, en  prisión  de  ocho  (8) a veintidós (22) años y multa de seiscientos cincuenta  (650)  a  cincuenta  mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será punible aun  cuando  las  actividades de que provienen los bienes, o los actos penados en los  apartados  anteriores,  se  hubiesen  realizado,  total  o  parcialmente,  en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El aumento de la pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.”     

Así  las  cosas,  al  cotejar  las  normas  invocadas  por  Estados  Unidos  como  país  requirente  con  las disposiciones  internas  de Colombia, fácilmente se advierte que la conducta de concierto para  delinquir,  agravada  por  la  naturaleza  de  los  actos,  en este caso delitos  relacionados  con  el narcotráfico, al igual que la de tráfico, fabricación o  porte  de  estupefacientes  y la de lavado de activos, se encuentran penalizadas  tanto allí como acá.   

Adicional  a lo anterior se observa que los  comportamientos  por  los cuales fue acusado el requerido en extradición por el  Tribunal  de  Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, se  encuentran  sancionados  en  la  legislación  punitiva  de  Colombia  con penas  privativas  de  la  libertad  superiores  a cuatro (4) años y no corresponden a  delitos  políticos  o  de  opinión.  En  suma, estima la Sala que se encuentra  satisfecha la exigencia de la doble incriminación.   

    

1. Equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero con la  acusación del sistema procesal colombiano.     

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  acusación  propia  del  sistema  procesal colombiano; naturalmente, no se trata  de        una        identidad       entre       ambas   decisiones     judiciales,    pues   lo  importante  es  establecer  que  con  ellas  se franquea el paso al juicio donde se debatirá la  acusación  y  la  defensa, que en tal pieza procesal aparezca un relato sucinto  del  comportamiento  imputado  con  especificación  de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar y su calificación jurídica con el señalamiento de los  preceptos aplicables.   

         

         Como   sin   dificultad   puede   observarse,  es  evidente  que  la  acusación      No.  99-6153-CR-MOORE  (s)(s)(s)(s)  dictada  por  el Gran Jurado ante el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos  para  el  Distrito  Sur de la Florida contra  FRANCISCO    JAVIER    ZULUAGA    LINDO  al  igual  que  ocurre  con  la  resolución  de  acusación en el  ordenamiento  interno  colombiano,  marca  el comienzo del juicio, en el cual el  acusado  tiene  la  oportunidad de controvertir las pruebas y los cargos por los  cuales se le acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas;  también  aparecen  relacionados  los  lugares  de ocurrencia de los comportamientos (Condados  de  Broward y Dade, República de Colombia, Las Bahamas, República de México y  otros    lugares),    su   época   (“A  partir  del  17 de diciembre de 1997 o fecha próxima, hasta el 4  de  noviembre  de 1999 o fecha próxima”) y el nombre  del     acusado,     FRANCISCO    JAVIER    ZULUAGA  LINDO.   

También se allegaron declaraciones juradas  rendidas   por   George   M.   Karavetsos,  Fiscal  Federal  Auxiliar  en  el  Distrito  Sur  de Florida y de  Minh  Nguyen Agente Especial  de  la  Administración  para  el Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos,  las  cuales apoyan la actuación y señalan el compromiso de responsabilidad del  requerido,  luego  es  evidente  la  equivalencia  entre  la acusación del Gran  Jurado  y  la  establecida  en  nuestro  sistema,  obviamente,  se  trata de una  equivalencia material y no de identidad de formas.   

         

         Por   tanto,   estima  la  Sala  que  esta  exigencia  se  encuentra  acreditada,  pues  la acusación del Gran Jurado es equivalente a la resolución  acusatoria de que trata el artículo 397 de la Ley 600 de 2000.   

         Cuestión final   

Resta  señalar  que  como ha sido criterio  reiterado  de  la  Sala, corresponde al Gobierno Nacional condicionar la entrega  del  reclamado,  en  el  evento  de que acceda a la extradición, a que éste no  podrá  ser  juzgado  por  hechos  anteriores  al  17  de  diciembre de 1997, ni  diferentes  a  los  que  motivan  la  solicitud,  ni  sometido a tratos crueles,  inhumanos  o  degradantes  ni  podrá  ser impuesta la pena de cadena perpetua o  confiscación,  de  acuerdo  con lo establecido en los artículos 11, 12 y 34 de  la Constitución Política de Colombia.   

Por  lo expuesto,  la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,  en  acuerdo con lo indicado por el Procurador Primero Delegado para la Casación  Penal  emite  CONCEPTO  FAVORABLE  a  la solicitud de extradición del ciudadano  colombiano  FRANCISCO JAVIER ZULUAGA LINDO  formulada  por  el  Gobierno  de  los Estados Unidos de América a  través  de  su  Embajada en Bogotá, en relación con los hechos consignados en  los  cargos  segundo,  tercero  y  cuatro  de la acusación Nº 99-6153-CR-MOORE  (s)(s)(s)(s)  de  18  de noviembre de 1999, expedida por el Tribunal de Distrito  para el Distrito Sur de Florida.   

Por tal motivo el Gobierno Nacional está en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega a que el extraditado no vaya a ser  condenado  a  pena de muerte, ni juzgado por hechos diversos a los que motivaron  la  solicitud  de  extradición, ni por sucesos anteriores al 17 de diciembre de  1997,  ni  sometido  a  desaparición forzada, torturas, tratos o penas crueles,  inhumanos  o  degradantes,  ni  a  la  sanción  de destierro, cadena perpetua o  confiscación,   conforme   lo   establecen   los  11,  12  y  34  de  la  Carta  Política.   

Adicional  a  lo  anterior,  corresponde al  Gobierno  Nacional  exigir  al  país  reclamante  que  en  caso  de un fallo de  condena,  tenga  en  cuenta  el  tiempo  que  FRANCISCO  JAVIER  ZULUAGA  LINDO  ha  permanecido  privado de su  libertad con ocasión de este trámite.   

         La  Sala  ha de indicar que en virtud de lo dispuesto por el numeral  2º  del  artículo  189  de la Constitución Política, le compete al Gobierno,  encabezado  por  el  señor  Presidente  como  supremo  director de la política  exterior   y   de   las   relaciones  internacionales,  realizar  el  respectivo  seguimiento  a  los  condicionamientos  que  se  impongan  a la concesión de la  extradición  y  determinar  las consecuencias que se derivarían de su eventual  incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación  al  requerido  FRANCISCO JAVIER ZULUAGA  LINDO,  a  su  defensa, al Procurador Primero Delegado  para  la  Casación  Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de su cargo  con     relación     al     detenido     preventivamente     con    fines    de  extradición.   

         Devuélvase  la  actuación  al  Ministerio  del Interior y de   Justicia para los trámites subsiguientes de ley.   

ALFREDO GOMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO ESPINOSA  PÉREZ   

            Aclaración de voto             

ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN  

MARINA PULIDO DE  BARÓN             

JORGE  LUIS  QUINTERO MILANES  

YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS             

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA  

MAURO  SOLARTE  PORTILLA             

JAVIER  ZAPATA  ORTÍZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La  posición que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de  Derecho,  también  debe  velar  por  la efectividad de los principios   –entre ellos el fundante  de  la  dignidad  humana-,   derechos  y  deberes  consagrados en la Carta;  defender  la  independencia  nacional y proteger a todas las personas residentes  en    Colombia    en   su   vida,   honra,   bienes,   creencias,   derechos   y  libertades.   

En  ese  orden  de  cosas,  estimo  que es  preciso   advertir   en  el  concepto  sobre  la  necesidad  de  plantear  otras  condiciones  a  la  entrega del reclamado, derivadas del hecho de que el acto de  extradición  no  implica  que el extraditado pierda la nacionalidad colombiana,  lo  cual sólo ocurre frente a los presupuestos señalados en el artículo 98 de  la Constitución.   

En tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a  la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así las cosas, siendo el marco esencial de  la   figura   de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35  de  la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes2 para que se solicite, conceda  u  ofrezca,  que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es preciso  comentar  que  como  no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que ligue a  Colombia  con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para evaluar  la  procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u ofrecimiento de extradición  entre los dos países es el Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese   que   los   preceptos   que  desarrollan  la  extradición  tanto en la Ley 600 de 2000 como en la ley 906 de  2004,  además  de  reiterar  las  reglas  constitucionales  (improcedencia  por  delitos  políticos, o la de colombianos por nacimiento por hechos cometidos con  anterioridad     al     17     de     diciembre     de     1997     –artículo   508   y  artículo  490,  respectivamente-);  fijan  el organismo al que le corresponde ofrecer o conceder  la  extradición  de  una persona y las facultades sobre la materia –el   gobierno-,   el   ámbito   de  competencia  de  cada ente gubernamental, y el que le corresponde en el trámite  a   la  Corte;  señalan  requisitos  adicionales  (doble  incriminación,  acto  procesal   mínimo  en  el  exterior  –artículo  510  y artículo 492 ib.-); estructuran la forma como se  desarrolla  el trámite mixto, así como los fundamentos del concepto (artículo  520  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de 2000 y artículo 502 del Código  Procesal  Penal  de  2004);  determinan cuándo se decide sobre la solicitud, en  qué  momento  se  hace  la  entrega  y regula la orden de prelación en caso de  varias  solicitudes  (artículos  522,  523  y  524, y artículos 504, 505 y 506  ibídem);  consagran el derecho a la defensa y los eventos en que hay lugar a la  libertad  (artículos  529 y 530 de la Ley 600 de 2000 y artículos 510 y 511 de  la Ley 906 de 2004).   

Además, el artículo 512 de la primera de  las  leyes  en  cita  le impone de modo imperativo al gobierno la obligación de  exigir  que  el  solicitado  no vaya a ser juzgado por un hecho anterior diverso  del  que motiva la extradición, ni sometido a sanciones distintas de las que se  le  hubieran  impuesto en la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en  caso  de  que  la  legislación del país reclamante la prevea como sanción del  delito  que  motiva  la  solicitud  de  extradición,  circunstancias éstas que  igualmente  se  encuentra  previstas  en  el  artículo 494 del Código Adjetivo  Penal  de  2004, con la inclusión en este último de que tampoco al extraditado  se  le  someta  a  desaparición forzada, torturas ni a tratos ni penas crueles,  inhumanas  o  degradantes,  como  tampoco  a  las  penas  de destierro, prisión  perpetua o confiscación.   

Recuérdese  que  las  condiciones  arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por otra parte, se observa por la Corte, que  la   Constitución   colombiana,   prohíbe  en  su  artículo  34  ‘las   penas  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación’,  a  las  cuales,  por  las  mismas  razones  anteriormente  expuestas,  no podrá  someterse  al  extraditado  por  el  país  que  lo  juzgue,  lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”3   

Sin  embargo,  esas  no  son  las  únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el primer inciso  del  artículo  512  del  Código  de  Procedimiento Penal de 2000, así como el  primer  inciso  del  artículo  494  de  la  Ley  906  de  2004,  preceptúa que  “El gobierno podrá subordinar el ofrecimiento o la  concesión    de    la    extradición   a   las   condiciones   que   considere  oportunas.”   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce4,  y  con  los  derechos  y garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo  al artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten    al   extraditado   –como  a  cualquier  otro  nacional en las mismas condiciones- todas  las  garantías  debidas  a  su  condición de justiciable, en particular, a que  tenga  acceso  a  un  proceso  público  sin dilaciones injustificadas, a que se  presuma  su  inocencia, a que cuente con un intérprete, a que tenga un defensor  designado  por  él  o por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios  adecuados  para  que  prepare la defensa, a presentar pruebas y controvertir las  que  se  aduzcan  en contra, a que su situación de privación de la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección  a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición,  es  misión  del  Estado,  por medio del ámbito de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado   mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha   ut  supra.   

    

1 Cfr.  Concepto del 22 de julio de 2004. Rad. 22206, entre otros.   

2 Corte  Constitucional, sentencia C-740/00.   

3  Sentencia C-1106/00.   

4 Cfr.  Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

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