26750(22-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26750  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

APROBADO ACTA N°.043.  

Bogotá,  D.  C., veintidós (22) de marzo de  dos mil siete (2007).   

ASUNTO  

La  Corte  se  pronuncia  sobre la demanda de  revisión  presentada  por  Jorge Enrique Gaitán Quimbayo, quien dice actuar en  representación   de   Fernando  Varela  y   Jairo  Patarroyo  Ortiz,  condenados por el delito de contaminación ambiental.   

ANTECEDENTES  

De  los  fallos condenatorios, cuya copia fue  aportada  por  el  actor,  se  desprende  que el 3 de julio de 2002 los señores  Fernando Varela y  Jairo Patarroyo Ortiz fueron sorprendidos  arrojando   a   las   aguas  del  río  Bogotá  pollos  muertos  en  estado  de  descomposición  y  desechos  orgánicos  producidos  por  la  empresa Incubacol  Ltda.   

El 22 de de septiembre de 2003 el Juzgado 3º  Penal  del  Circuito de Girardot los condenó a la pena principal de 24 meses de  prisión  y  multa  de  $  50.000,  a  cada uno, como coautores responsables del  delito  de  contaminación  ambiental.  Esa  decisión  fue  confirmada  el 6 de  febrero de 2004 por el Tribunal Superior de Cundinamarca.   

Por  auto  del  18 de mayo de 2005 la Sala de  Casación  Penal  de  esta  Corporación  inadmitió  la  demanda  de  casación  formulada  por  el defensor de los ahora sentenciados por cuanto no cumplió con  las reglas dispuestas para postular y demostrar los cargos.   

LA DEMANDA  

El  abogado  Jorge  Enrique Gaitán Quimbayo,  quien  aduce actuar en su calidad de defensor de los condenados, intenta acción  de  revisión  al  amparo  de  la  causal sexta del artículo 220 del Código de  Procedimiento Penal de 2000.   

Afirma que la fiscalía instructora profirió  resolución   de   acusación   en   contra   de   los   señores   Varela     y  Patarroyo   Ortiz   pero  en  la  audiencia  pública  solicitó  se  profiriera  a  su  favor  sentencia  absolutoria.  No obstante lo  anterior,  el  juzgado de conocimiento dictó sentencia condenatoria porque así  lo permitía la ley.   

Esta Sala de Casación, en sentencia del 13 de  julio  de  2006,  sostuvo  que  a  la luz de la Ley 906 de 2004 cuando el fiscal  abandona  su  rol  de  acusador  y  pide  la  absolución  del  procesado, puede  entenderse  como  un  verdadero  retiro  de  cargos y el juez no puede condenar.   

CONSIDERACIONES  

La  Corte  inadmitirá  la  demanda  por  lo  siguiente:   

El artículo 221 del Código de Procedimiento  Penal  dispone  que  la  acción  de revisión sólo puede ser promovida por los  sujetos  procesales  que  tengan  interés  jurídico  y  hayan  sido legalmente  reconocidos dentro del proceso.   

En consecuencia, la legitimidad del demandante  debe      aparecer      acreditada      con      el      poder      especial   otorgado   para  intentar  la  acción, el cual debe cumplir con las formalidades legales.   

Al respecto la Sala ha manifestado:  

Desde ese punto de vista, la revisión es una  acción  judicial  autónoma,  dirigida contra un proceso penal concluido, y por  ello  la  demanda  debe  ser  presentada  por  un  abogado  titulado  que  tenga  poder   especial   para  hacerlo,  así  se  trate  del  mismo  profesional  que intervino en el trámite  ordinario, o de un defensor distinto.   

La  necesidad  de  acreditar  poder   especial   no   obedece  a  una  exigencia  meramente  formal,  sino  que  la  legitimidad por parte activa es un  requisito  de  procedibilidad  de  la  acción  de  revisión,  la cual no puede  iniciarse  sin  la  presentación de la demanda por un abogado que haya recibido  poder  para  ese efecto, puesto que no es la continuidad del proceso penal, sino  el  ejercicio  de  un  mecanismo  jurídico  excepcional y distinto, orientado a  remover la entidad de la cosa juzgada.   

El poder es el instrumento a través del cual  la  Corte  verifica  la  legitimidad  del  abogado para actuar, en el sentido de  demostrar  la  existencia  del  vínculo  entre  el profesional y el titular del  derecho   a   ejercer   la   acción  de  revisión1.         (Subraya la Sala).   

En  este  caso  no se cumple con la exigencia  expuesta,  pues  el  demandante no aportó poder especial alguno para ejercer la  acción  en  nombre de los señores Varela y     Patarroyo     Ortiz.   

Así  las cosas, es forzosa la inadmisión de  la demanda por ausencia de legitimidad de quien la formula.   

En mérito de lo expuesto, la Sala Penal de la  Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

Inadmitir la demanda  de  revisión  presentada  por  Jorge  Enrique  Gaitán  Quimbayo  a  nombre  de  Fernando Varela y Jairo Patarroyo Ortiz.   

Notifíquese y cúmplase  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                               ÁLVARO   ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                                                  JULIO   ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE   PORTILLA                                                         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

1 Auto  del  8  de  agosto de 2002 (radicado 18.693). También puede consultarse el auto  del 1º de noviembre de 2001 (radicado 18.270).     

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