26714(11-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26714  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado Acta No. 117  

Bogotá,  D.C., once (11) de julio de dos mil  siete (2007)   

DECISIÓN  

Con  el  fin  de  verificar  si  reúne  los  requisitos  formales que condicionan su admisión, examina la Sala la demanda de  casación   presentada  por  el  defensor  de  NIVALDO  CÓRDOBA  VARGAS,  contra  el fallo del 19 de julio de  2006,  mediante  el  cual  el  Tribunal  Superior  de  Distrito     Judicial    de    Cali,    confirmó  la  sentencia  adoptada  por el  Juez   Tercero   Penal   del   Circuito    de   la   misma   ciudad, el 17 de enero de 2006.   

HECHOS Y ACTUCIÓN PROCESAL  

1. El 15 de diciembre  de    2004,    fue   aprehendido   NIVALDO   CÓRDOBA  VARGA,  junto con otros individuos, en el barrio Sucre  de  la ciudad de Cali, después de  haber perpetrado un atraco a la señora  LUISA  MARTHA ESPERANZA MATEUS DE VALLEJO,  en  el  barrio  Centenario cuando salía de una de las sucursales  del  Banco  Ganadero.  Los  uniformados  pertenecientes  a la Sijin, hallaron al  interior  del  inmueble  a  los  asaltantes y los elementos objeto del reato: un  bolso,  cédula,  carné  de salud, dos celulares, $ 1´408.000 en efectivo, dos  escrituras   públicas,   entre   otros;  todo  de  propiedad  de  la  víctima.   

2. El 29 de junio de  2005,  la  Fiscalía  Diecisiete  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  de  Cali,  profirió  resolución     de     acusación     contra  NIVALDO CÓRDOBA VARGAS     y     JOSÉ     RUBIEL     HERRERA  ZAMBRANO    por   los   punibles   de   “Hurto  (calificado  y  agravado)  en  concurso con Fabricación,  tráfico  y  porter  de armas de fuego o municiones”.   

3. El 17 de enero de  2006,  El  Juzgado  Tercero  Penal  del  Circuito  de  Cali,  condenó  a los procesados a la pena principal de nueve (9) años y ocho (8)  meses  de  prisión  por los delitos atrás identificados y los inhabilitó para  el  ejercicio  de  derechos y funciones públicas por un período igual al de la  pena principal.   

4. El 19 de julio de  2006,  el  Tribunal Superior de del Distrito Judicial  de   Cali,   confirmó   en   todas   sus  partes  la  decisión     recurrida    por    la   defensa  material.   

RESUMEN DE LA DEMANDA  

El libelista acusa el fallo de segundo grado  por   “falta   de  aplicación  del  artículo  29  Constitución  Nacional  debido  proceso  penal  Principio  rectores del Derecho  contradecir      (sic),      presunción      de      inocencia     –legalidad-  favorabilidad”.   

Sustenta el cargo con fundamento en  el  análisis  de  las  declaraciones  de  WILMAR LEANDRO  LÓPEZ  GUERRERO,  afirmando  que  es un testimonio de  oídas,  por  ello,  “el juzgador no puede tomarlos  como  pruebas  plenas  o  contundentes”; ALDEMAR  BOTERO  RODRÍGUEZ, toda vez que  no  le  consta  donde  estaban  los implicados; CARLOS  ALBERTO  BAYONA,  indicando  el  demandante  que no se  explica  cómo  se le creyó por cuanto, al someterse a sentencia anticipada los  funcionarios  “toman las versiones como una realidad  irrelevante”; por último, aseveró que su prohijado  fue enfático en negar los cargos.   

La  censura también lo motiva definiendo el  derecho  procesal  penal,  la  criminología;  así mismo menciona la causalidad  (teorías   naturalistas  y  finalistas)  atipicidad  (función  de garantía del  tipo  legal), nexo causal, ausencia de responsabilidad,  tentativa,  frustración  para  concluir  que  así como el fiscal se abstuvo de  proferir  medida  de  aseguramiento  contra otros implicados lo mismo pudo haber  hecho     con     su     defendido,     toda    vez    que    su    “tesis”    es    tan   “evidente”,  como  la del instructor,  en  el  sentido que nunca se  relacionó  a  su  poderdante en el lugar de los hechos, sencillamente porque no  existen  testigos directos de  los delitos por los que fue sentenciado.   

Como  fundamentos  jurídicos  relaciona los  artículos  4,  6, 8, 9, 10, 23 y 29 de la Constitución Nacional; de la ley 600  de  2000  el  6,  205, 232, 235, 244, 266, 277, 285, 286, 287, 305, 306; y de la  Ley  906 de 2004, “demás normas pertinentes al acto  jurídico”.   

Finalmente,  solicita  se  absuelva  de toda  responsabilidad    al    señor    NIVALDO   CÓRDOBA  VARGAS.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La  censura presentada a favor de  NIVALDO  CÓRDOBA  VARGAS, no reúne los  presupuestos   de   coherencia  y  lógica-argumentativa  puntualizados  por  la  jurisprudencia  para  admitir  la  demanda.  Pues si bien, propone como punto de  partida  para  lograr  la  infirmación del fallo de segundo nivel, nulidad  por  violación al debido proceso  en  su desarrollo y demostración incurre en graves fallas que atentan contra la  filosofía que inspira el recurso extraordinario.   

No  es un escrito de libre confección con el  que  se pretenda derrumbar la doble presunción de acierto y legalidad que viene  atada  a  los  fallos,  tampoco  es  una  adición  de  ideas en busca de un fin  jurídico  subjetivo  o hipotético del censor para asegurar la demostración de  la    violación   al   debido   proceso.     La  nulidad   para  que tenga aptitud de prosperidad encierra unos presupuestos  mínimos  de  argumentación,  cobertura,  precisión  y  trascendencia, sin los  cuales  la  arremetida  contra  la  legalidad del proceso queda huérfana.    

El  actor  mezcla  una  serie  de  institutos  jurídicos  penales  que  no  tienen  vocación  grupal,  toda vez que al amparo  del     principio   de   autonomía  que  guía  la casación, deben motivarse en capítulos separados;  en    igual    forma,   no   cumplió   con   el   postulado   de   razón  suficiente al dejar disperso todo  el   discurso   jurídico.   Anuncia  la  causal  de  nulidad  por  violación  al  debido proceso proponiendo  que  se  dejó  de  aplicar  el  artículo 29 constitucional, con ello llevó el  ataque  a la causal primera de casación y sin ningún reparo a renglón seguido  afirmó  que  su protegido es inocente; cuando tenía la obligación de entrar a  demostrar  en  qué  estadio  procesal se consumó la violación; lo cual, desde  luego, va contra el principio de claridad.   

La  demanda  presentada  en  esas  precisas  condiciones,  es  un alegato de instancia inconcluso y sin trascendencia alguna,  olvidándose   en  forma  ostensible  aquella  lógica-argumentativa  que  viene  decantando  la  jurisprudencia sobre el recurso de casación, en especial cuando  se  atacan  los  fallos  por  nulidades,  como  atrás  la  Sala  lo  reafirmó.   

La   sumatoria   de  defectos  sustanciales  enunciados   atrás  no  le  dejan  otro  camino  a  la  Sala  que  inadmitir   la   demanda   de  casación,  presentada    a    favor    de    NIVALDO   CÓRDOBA  VARGAS,  de  conformidad  con  lo  preceptuado  en  el  artículo  213  de la Ley 600 de 2000; sin olvidar que, estudiado el proceso, no  se   percibe  en  su  contexto,  que  se  hubiese  violentado  alguna  garantía  fundamental  que  amerite  el facultativo ejercicio de la oficiosidad, en virtud  de  los  dispuesto  en  el  artículo  216 de la misma obra instrumental citada.   

Con   fundamento   en   lo   expuesto,  la  Sala  de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

RESUELVE   

INADMITIR  la  demanda  de  casación  presentada  a nombre de NIVALDO  CÓRDOBA      VARGAS.   

Contra  la  presente providencia no procede  recurso alguno.   

         Cópiese,   comuníquese,   cúmplase  y  devuélvase al Tribunal de origen.   

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ           MARÍA DEL  ROSARIO GONZÁLEZ DE LEMOS   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN                    JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                              JULIO  ENRIQUE     SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                            JAVIER    ZAPATA  ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

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