28038(26-09-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 28038  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

AUGUSTO J. IBÁÑEZ GUZMÁN  

Aprobado: Acta No.181  

Bogotá,   D.   C.,  veintiséis  (26)  de  septiembre de dos mil siete (2007)   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Mediante  sentencia del 26 de septiembre del  2005,  el  Juez  2°  Penal  del  Circuito  de  Buga  declaró  a  los  señores  Jesús    Vicente    Caicedo    Delgado  y  Alexánder Jiménez Mora coautores   penalmente   responsables   del  concurso  de  conductas  punibles  de  tentativa  de  homicidio  agravado,  tentativa de hurto calificado  agravado  y  porte de armas. Les impuso 174 meses de prisión y de interdicción  de  derechos  y funciones públicas, la obligación de indemnizar los perjuicios  causados  y  les  negó  la  condena  de  ejecución  condicional  y la prisión  domiciliaria.   

El  fallo  fue  recurrido  por el defensor y  ratificado  por  el  Tribunal  Superior  de la misma ciudad el 26 de octubre del  2006.   

La  nueva  apoderada del señor Caicedo  Delgado  interpuso casación, que  fue concedida.   

La  Sala se pronuncia sobre los presupuestos  lógicos y argumentativos de la demanda presentada.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1. En la noche del 27 al 28 de septiembre del  2002,  el  señor  Heberth  Antonio  Ramírez  Lopera  se  dedicaba  a su oficio  habitual  de  conductor  de taxi. Aproximadamente a las 2:30 de la madrugada del  día  28 fue abordado por dos hombres que le pidieron los llevara a un centro de  lenocinio  y  se  ubicaron,  uno  en  el puesto trasero y otro a su lado. Cuando  transitaba  por  la  calle 8ª entre carreras 18 y 19 de Buga (Valle), el sujeto  de  la  parte  trasera  lo  tomó por el cuello y como opuso resistencia, el que  estaba  a  su  lado le roció un gas en los ojos. Alcanzó a acelerar la marcha,  el  individuo  de  atrás  le  disparó  a  la  cabeza y los dos emprendieron la  huida.   

Compañeros  de  labor  se  percataron de lo  sucedido  y  alertaron  a  la  autoridad  policiva,  que  con  sus  indicaciones  persiguió   a   los   agresores  y  cuadras  más  adelante  fueron  capturados  respondiendo  a  los  nombres de Jesús Vicente Caicedo  Delgado y Alexánder Jiménez  Mora,  suboficiales activos del Ejército Nacional. El  primero  portaba un revólver calibre 38 largo recién disparado, y, el segundo,  el frasco con el gas.   

El  señor  Ramírez Lopera fue conducido al  hospital  y  la  intervención  médica  le  salvó  la  vida.  Como secuelas le  quedaron  una  deformidad  física  que le afectó el rostro y una perturbación  funcional   de   los   órganos   del   olfato   y   el   gusto,   de  carácter  permanente.   

2.  Adelantada  la  investigación, el 13 de  marzo  del  2003 la fiscalía acusó a los procesados por las conductas punibles  señaladas.   

La  decisión  fue  apelada y avalada por al  Fiscalía    Delegada    ante    el    Tribunal   Superior   el   12   de   mayo  siguiente.   

Luego  fueron  proferidas  las sentencias ya  reseñadas.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  el  artículo  213 del  Código  de  Procedimiento  Penal  del  2000,  la Sala inadmitirá la demanda de  casación,  porque no reúne las exigencias lógicas y de argumentación debida,  previstas en el artículo 212 del mismo Estatuto.   

Las siguientes son las razones:  

La   casacionista  formula  un  cargo  con  fundamento  en la causal primera, cuerpo segundo, violación indirecta de la ley  sustancial.   

En  el  desarrollo  y  demostración  de  la  censura incurre en las siguientes irregularidades:   

1.  No  precisa  las  normas  sustanciales  infringidas por el tribunal.   

2.  Indica  que  se incurrió en un error de  derecho  por  falso  juicio  de  convicción,  pero  no  cumple  con la carga de  señalar  las  pruebas  respecto  de  las cuales la corporación desconoció, en  forma  positiva  o negativa, la tarifa probatoria establecida por la ley, ni las  disposiciones      que     determinaban     ese     valor     de     obligatorio  acatamiento.   

3.  Afirma  que  comparte  la  valoración  judicial  sobre el hurto y el porte de armas, pero que difiere en lo relacionado  con  la tentativa de homicidio agravado, porque es del criterio que solamente se  estructuraron unas lesiones personales culposas.   

Como demostración de esa inferencia presenta  un  análisis personal del testimonio de la víctima y agrega que no se le puede  “creer a pie juntillas”.   

Es  evidente  que la defensora ni señala ni  demuestra  error  alguno, pues en sede del recurso extraordinario ello se hace a  partir  de  la  verificación  de la ilegalidad de la sentencia del Ad  quem, en cuanto controvierta de manera  manifiesta  la  Constitución y la ley, lo que no se logra con la simple postura  de  una  estimación  opuesta  a  la de los jueces, mecanismo que puede resultar  admisible  en  las  dos  instancias  que  conforman  la estructura básica de un  proceso como es debido, pero no en casación.   

4. La conclusión sobre que la intención de  su   acudido  era  lesionar,  no  matar,  la  estructura  a  partir  de  simples  especulaciones,  como  que  el agresor no realizó más de un disparo, que éste  fue  producto  de  un  forcejeo,  que  la  víctima no murió, conjeturas que no  verifican  alguna equivocación en los jueces y que contrarían la lógica, pues  precisamente  la  ausencia  de  fallecimiento condujo a que la condena fuera por  una  conducta  tentada,  no  consumada,  y,  según  citas  de  la  demanda,  el  Ad   quem  reconoció  la  existencia  de  ese  forcejeo,  circunstancia  que  en  modo alguno descartó el  propósito de quitar la vida.   

5.  La  Sala  inadmitirá la demanda porque,  además  de  lo dicho, la revisión del proceso no muestra una agresión frontal  a  las  garantías fundamentales ni la estructuración de una causal de nulidad,  que obliguen a su intervención oficiosa.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

Inadmitir la demanda  de casación presentada.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

Cita mdecica  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                                  MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS                

AUGUSTO       J.       IBÁÑEZ  GUZMÁN                                                   JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                                              JULIO    ENRIQUE    SOCHA  SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                         JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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