26645(11-05-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26645  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Bogotá, D. C., once de mayo del año dos mil  siete.   

1.-  Mediante  providencia  de  once   de   abril   último,  la  Corte  resolvió  INADMITIR  la  demanda  de  casación  interpuesta por el defensor de  la  procesada  LUZ   MARINA MURILLO BERMÚDEZ.   

2.-  En escrito que antecede, dirigido a los  integrantes  de  la  Sala,  este  mismo  sujeto  procesal  presenta  recurso  de  insistencia  frente a la decisión referida en el ordinal anterior, a fin de que  se admita al trámite la demanda de casación presentada.   

3.-    Sobre    dicha    temática    la  Corte1 tiene precisado lo siguiente:   

“c)            El    mecanismo   de   ‘insistencia’.   

“Señala el artículo 181 de la Ley 906 de  2004  que  contra  el  auto  -debidamente  motivado-  a  través  del cual no se  selecciona     la    demanda    de    casación    procede    el    ‘recurso’    de   insistencia   ‘presentado   por   alguno   de   los  Magistrados    de   la   Sala   o   por   el   Ministerio   Público’.   

“Como  quiera  que  el  nuevo  Código  de  Procedimiento  Penal  no  regula  el  trámite  a  seguir para que se aplique el  referido  instituto  procesal,  obligado  se  impone  abordar  el  tema a fin de  definir las reglas que habrán de seguirse para su aplicación.   

“En  esta  dirección, bien está precisar  que  de  la  simple  lectura  de  los  artículos  176  a 198 del nuevo estatuto  procesal  penal  se  colige  que  la  insistencia  no  fue  contemplada  por  el  legislador  como recurso ordinario o extraordinario. A su vez, es también claro  que   este   mecanismo,  llamado  a  provocar  la  reconsideración  de  ciertas  decisiones  que  adoptan  las  altas  Cortes, fue introducido por primera vez al  ordenamiento   jurídico   en   el  artículo  33  del  Decreto  2591  de  1991,  reglamentario de la acción de tutela, que prescribe:   

‘REVISION POR LA  CORTE  CONSTITUCIONAL. La Corte Constitucional designará dos de sus Magistrados  para  que  seleccionen,  sin  motivación  expresa  y  según  su  criterio, las  sentencias    de   tutela   que   habrán   de   ser   revisadas.   Cualquier  Magistrado de la Corte, o el Defensor del Pueblo, podrá  solicitar  que  se  revise  algún  fallo  de  tutela excluido por éstos cuando  considere  que  la  revisión puede aclarar el alcance de un derecho o evitar un  perjuicio  grave.  Los  casos  de  tutela que no sean  excluidos  de  revisión  dentro  de  los  30  días siguientes a su recepción,  deberán    ser   decididos   en   el   término   de   tres   meses’.   

“A  su  turno,  examinados los debates que  precedieron  la  expedición  de  la Ley 906 de 2004, nítidamente surge que fue  voluntad  del legislador hacer extensivo ese mecanismo excepcional previsto para  la  acción  de  tutela al recurso extraordinario de casación en materia penal.  Fue  así  como  en  las  discusiones  para  segundo  debate,  el  Senado  de la  República  examinó  la propuesta introducida por el Representante a la Cámara  Luis  Fernando  Almario,  en  el  sentido  de  adicionar  la  procedencia  de un  ‘recurso’  de  insistencia contra la decisión  de  esta  Sala  en  la  que no se selecciona una demanda de casación, propuesta  justificada en los siguientes términos:   

‘Yo si creo que  por  lo  menos  pongámosle  a  proceder un recurso. Yo he redactado esto. En la  parte  donde  dice  que no procede ningún recurso lo he sustituido por esto, no  será   seleccionada  por  auto  debidamente  motivado  que  admite  recurso  de  insistencia  presentado  por  alguno  de  los  Magistrados  de  la Sala o por el  Defensor  del Pueblo, la demanda y el resto sigue igual, por lo menos que exista  ésa  posibilidad,  que si uno cree que le han violado  sus  derechos fundamentales y la Corte no seleccionó esa casación por lo menos  que  uno  tenga  un  derecho de pataleo, aunque sea de llegada a un Magistrado o  enviarle  una  carta,  o  ir a la Defensoría del Pueblo y decir, mire por favor  insista  ante  la  Corte,  porque  es  que  en  tanta  cantidad  de  cosas  es  muy  difícil que vayan a poner cuidado a mi situación  personal’.   

“Propuesta que recibió aprobación de las  Cámaras,  introduciéndose  sólo  una variante frente a la intervención de la  Defensoría  del  Pueblo,  reemplazada por el Ministerio Público, tal y como se  anotó   en   las   actas  correspondientes  al  informe  para  segundo  debate,  así:   

‘A propuesta del  Representante   Almario,  se  prevé  el  recurso  de  insistencia  ante  la  no  selección  de  la demanda de casación a instancia de  alguno  de los Magistrados de la Sala correspondiente o del Defensor del Pueblo.  Sin  embargo,  los  ponentes  propondremos  que  a  cambio de este último pueda  hacerlo    el   Ministerio   Público’.    

“Visto lo anterior, se concluye que si bien  tanto  en  la  propuesta sometida a consideración del Congreso como en el texto  finalmente   aprobado,  se  hizo  expresa  mención  a  que  se  trataba  de  un  ‘recurso’,  no  cabe  duda  que  no  es  esta  la   naturaleza  predicable de la ‘insistencia’,  tanto  por los fines a cuyo propósito sirve la figura, como por  haber  reservado  el  legislador  su impulso a quienes no ostentan la calidad de  intervinientes  dentro  del  proceso penal, titulares por excelencia del derecho  de impugnación.   

“Ciertamente, no se concibe que la facultad  de  ‘impugnar’ la decisión a través de la cual no  se  selecciona  una  demanda  de  casación,  quede  radicada  en  cabeza  de un  Magistrado  de  la  propia  Sala,  que  como  tal  intervino  en la discusión y  aprobación   de   la  decisión  sobre  la  cual  procedería  el  ‘recurso’2.   

“A su turno, tampoco puede considerarse que  la  insistencia  sea  un medio de impugnación radicado exclusivamente en cabeza  del  Ministerio  Público  que  actuó  al interior del proceso penal dentro del  cual  fue  presentada  la demanda de casación a la postre no seleccionada, como  quiera  que  el  ejercicio  de  las facultades que la ley otorga a este especial  interviniente  en  el  proceso  penal  a  fin  de que supervigile el respeto del  debido  proceso  y  de  los  derechos  y  garantías  fundamentales, tiene cabal  realización  a  su  interior  por  vía  de  los  instrumentos ordinarios   y   extraordinarios  de  defensa  previstos  para   los  restantes   intervinientes  – Fiscalía,  imputado, defensor  y  víctima  –  a  cuyo  acceso  lo  autoriza la ley en las mismas condiciones y  oportunidades  otorgadas  a  ellos,  sin que pueda admitirse que a diferencia de  los  demás  cuenta  con  un  mecanismo adicional de impugnación sólo previsto  para  él,  en  desmedro  del  equilibrio  que  el proceso ha de ofrecer a todos  ellos.   

“De  allí  que  la insistencia solo pueda  entenderse  como  un  instrumento  previsto para que la Sala, a instancia de los  Delegados  del  Ministerio  Público que intervienen en el trámite casacional o  de  alguno  de  los  Magistrados  integrantes de ella, reexamine las razones que  tuvo   a   bien   esgrimir  para  no  seleccionar  la  demanda,  naturaleza  que  precisamente  es  la que el legislador le atribuyó a este sui generis mecanismo  judicial en pretérita ocasión frente a la acción de tutela.   

“A  su  vez,  si el objeto de debate es el  acto  por  el  cual  no  se  selecciona  la  demanda,  es  también claro que la  proposición  de  la  insistencia compete exclusivamente al demandante, quien en  razón  del  interés que le asiste en que el proceso sea examinado por la Corte  y  que  hizo  manifiesto  al  presentar  la  demanda  de casación, puede elevar  petición  al  Ministerio Público, a través de sus Procuradores Delegados para  la  Casación Penal, para que ellos examinen si por la justeza de los argumentos  expuestos,  deben  solicitar o no a la Sala la reconsideración de su decisión,  o  puede  provocarse por conducto de alguno de los Magistrados integrantes de la  Sala  que  hubiere  salvado  el  voto  frente  a  la decisión mayoritaria de no  seleccionar la demanda de casación.   

“Igualmente,  encuentra  la  Sala  que  es  potestativo  del  Ministerio  Público o del Magistrado ante quien se formula la  insistencia,  optar  por  llevar el asunto a consideración de la Sala o denegar  la  petición  mediante  comunicación dirigida al solicitante, conclusión a la  que  se  arriba  teniendo  en  cuenta  que  en  este especial trámite, aquellos  serían   los   encargados   de  llevar  la  vocería  del  peticionario  en  la  insistencia,  de  suerte  tal que tendrían que compartir plenamente las razones  que  hacen  necesario  que la Sala reconsidere su decisión, razón de más para  que  este  especial mecanismo se promueva bien ante el Magistrado que se apartó  de  la  decisión  mayoritaria  de  no  seleccionar  la  demanda,  ora  ante los  Procuradores  Delegados  para  Casación  Penal, y como tales, ajenos a lo allí  decidido.   

“Por último, es preciso puntualizar que al  no  ser  la insistencia un medio de impugnación, su trámite no está llamado a  producir  efecto alguno frente al término de prescripción de la acción penal,  diverso   del   que   naturalmente  seguiría  en  caso  de  que  prosperara  la  petición.   

“Dicho   en  otros  términos,  una  vez  notificado  el auto a través del cual no se selecciona la demanda de casación,  la  sentencia de segunda instancia contra el cual se dirige adquiere ejecutoria.   

“Sólo  en  el  evento en que formulada la  insistencia  por  parte  del Ministerio Público o de algún Magistrado, la Sala  llegue  al  convencimiento  de  que  debe  accederse a la petición y, por ende,  seleccionar  la  demanda,  dicho  término prescriptivo habrá de tenerse por no  interrumpido,  en  tanto  que  solamente  esa  determinación conlleva dejar sin  efecto  el  auto  en  el  que  se  optó por la no selección de la impugnación  extraordinaria.   

“De  lo  dicho en precedencia se desprende  que:   

         

“(i)  La insistencia no es un recurso. Se  trata  de un mecanismo especial al que puede acudirse luego que la Sala decidió  no  seleccionar  la  demanda  de  casación,  con  el  fin de provocar que ésta  reconsidere su decisión.   

“(ii)  La  insistencia  sólo  puede  ser  promovida  por  el  demandante,  por  ser  él a quien asiste interés en que se  reconsidere  la  decisión.  Los  demás  intervinientes en el proceso no tienen  dicha  facultad,  en  tanto  que  habiendo  tenido ocasión de acudir al recurso  extraordinario,  el  no  hacerlo  supone conformidad con los fallos adoptados en  sede de las instancias.   

         

“(iii)  La solicitud de insistencia puede  elevarse  ante  el  Ministerio  Público,  a  través  de  sus delegados para la  casación  penal,  o  ante  alguno  de los Magistrados integrantes de la Sala de  Casación Penal, según lo decida el demandante.   

“(iv) La solicitud respectiva puede tener  dos  finalidades:  la  de rebatir los argumentos con fundamento en los cuales la  Sala  decidió  no  seleccionar  la demanda, o para demostrar por qué no empece  las  incorrecciones  del libelo, es preciso que la Corte haga uso de su facultad  para superar sus defectos y decidir de fondo.   

“(v)   Es  potestativo  del  Magistrado  disidente  o  del  Delegado  del  Ministerio  Público  ante quien se formula la  insistencia,  optar  por  someter  el  asunto  a  consideración de la Sala o no  presentarlo  para  su  revisión,  evento  último  en que informará de ello al  peticionario.  Así  mismo,  cualquiera  de  ellos  puede invocar la insistencia  directamente ante la Sala de manera oficiosa.   

“(vi)  El  auto  a  través del cual no se  selecciona  la  demanda  de  casación  trae  como consecuencia la firmeza de la  sentencia  de  segunda  instancia  contra la cual se formuló el recurso, con la  consecuente  imposibilidad  de  invocar  la  prescripción  de la acción penal,  efectos  que  no se alteran con la petición de insistencia, ni con su trámite,  a no ser que ella prospere y conlleve a la admisión de la demanda.   

“A  su  turno,  como  quiera que la ley no  establece  términos  para  el  trámite  de la insistencia, es preciso fijarlos  conforme  la  facultad  que en tal sentido se consagra en el artículo 159 de la  Ley 906 de 2004.   

“Con tal propósito, teniendo en cuenta que  la  decisión  a  través de la cual no se selecciona la demanda está contenida  en  un  auto  a cuyo enteramiento o publicidad debe procederse obligatoriamente,  con  arreglo  a  lo  dispuesto  en sentencia C-641 del 13 de agosto de 2002, por  vía  del  procedimiento  señalado en el artículo 169, inciso 3, de la Ley 906  de      2004,      esto     es     ‘mediante  comunicación  escrita  dirigida  por  telegrama,  correo  certificado,  facsímil,  correo electrónico o cualquier otro medio idóneo que  haya  sido  indicado  por  las  partes’,  se establecerá el término de cinco (5) días contados a partir  de  la fecha en que se produzca alguna de las anteriores formas de notificación  al  demandante,  como  plazo  para que éste solicite al Ministerio Público o a  alguno  de  los  Magistrados  integrantes  de  la  Sala,  si  a  bien  lo tiene,  insistencia en el asunto.   

“A su vez, teniendo en cuenta que el examen  de  la  solicitud de insistencia supone un estudio ponderado de la solicitud, de  la  demanda,  del  auto  por  el  cual  no  se  seleccionó  y  de la actuación  respectiva,  se  otorgará  al Ministerio Público o al Magistrado respectivo un  término  de quince (15) días para el examen de la temática planteada, vencido  el  cual  podrán  someter  el  asunto  a  discusión  de  la Sala o informar al  peticionario    sobre    su    decisión    de    no    darle    curso    a   la  petición”.   

4.-  Como  quiera que en este evento no hubo  salvamento  de  voto  a  la decisión de la Sala, sino  tan  sólo  aclaración  sobre  uno  de  los  temas  a  que se alude en la parte  considerativa,  la única posibilidad que se advierte  es   la  intervención  del  Ministerio  Público  frente  al  mecanismo  de  la  insistencia.  En  tal medida, se dispondrá remitir el  escrito  al  Despacho  del Procurador Delegado para la Casación Penal, a fin de  que,   si   lo  considera  pertinente,  evalúe  la  procedencia  de  acudir  al  instrumento propuesto por la defensa.   

La  Secretaría  de  la  Sala  proveerá  al  efecto.   

Cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

Magistrado  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria   

    

1 Cfr.  Cas. de diciembre 12 de 2005. Rad. 24322   

2  Recuérdese  que  la  decisión  de no seleccionar una demanda al ser “motivada”  como  lo  exige la ley, se adopta mediante auto de Sala, y por ello, demanda del  concurso  de  todos sus integrantes, escenario natural para que se debatan todas  las  tesis  en  favor  de  acceder  al  recurso  extraordinario  o para no darle  curso.     

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