26358(10-10-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26358  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  193   

Bogotá, D. C.,  diez (10) de octubre de  dos mil siete (2007).   

V    I   S   T   O  S   

Procede  la  Corte  a  conceptuar  sobre  la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   FERNANDO  ZAPATA  BERMÚDEZ, elevada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI06-25826-DIJ-0100  del 24 de octubre de 2006, el Ministerio del Interior y de  Justicia  comunicó  a  esta  Sala  de  la  Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  2597  del  13  de octubre de 2006, solicitó en extradición al  ciudadano      colombiano      Fernando     Zapata  Bermúdez,  capturado  el  16  de  agosto  de 2006, en  cumplimiento  de  la  resolución  del  10  de  agosto anterior, expedida por la  Fiscalía General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite    es    la    contemplada    en   el    Libro   V,   Capítulo   II   del   Código  de  Procedimiento  Penal,  en la  medida que no existe en el momento convenio aplicable  que  regule  el   asunto,  como así lo conceptuó el Jefe de la Oficina de  Asesoría  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, según oficio  número  OAJ.E.  1970 del 17 de octubre de 2006, quien además certificó que la  documentación  del  expediente  procedente de la Embajada de los Estados Unidos  de    América,    fue    presentada   “debidamente  autenticada”.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud  de  extradición,  fueron  sintetizados  en las Notas  Verbales  números  1882  del  2  de  agosto  de  2006  y 2597 del 13 de octubre  posterior, de la siguiente manera:   

“Los hechos de  este  caso  indican  que…Fernando Zapata Bermúdez,  …,  son  miembros  de una organización criminal de  tráfico  de  narcóticos (“DTO”) cuya base de operaciones es la costa norte  de  Colombia. El cartel ha enviado miles de kilogramos de cocaína de Colombia a  los Estados Unidos.   

“Los   acusados  son  miembros  de  una  organización  criminal  de  tráfico  de narcóticos (“DTO”) responsable de  numerosos  despachos  de  cocaína  desde  el  2005. Varios de esos despachos de  cocaína,  que  suman  miles de kilogramos, fueron incautados por autoridades de  las  fuerzas del orden, específicamente, el 22 de julio de 2005, el 21 de enero  de 2006, el 7 de marzo de 2006 y el 24 de marzo de 2006.    

“Testigos han afirmado que los miembros de  la  DTO  desempeñan  un  número  de  responsabilidades  dentro  de la DTO para  facilitar  la  fabricación  y  el  transporte  de  cocaína  desde  Colombia  a  Centroamérica  o  a  la región del Mar Caribe, luego a México, y finalmente a  los  Estados  Unidos.   Testigos  han  afirmado  que  ha  habido  numerosas  conversaciones  entre  los  miembros  de  la  DTO  acerca  de los despachos y el  transporte  de  cocaína  en  cantidades  de   mil kilogramos o más.   Testigos  han  afirmado  que  dichas conversaciones entre los miembros de la DTO  han   incluído   todos   los  aspectos  de  supervisión,  organización  y  el  facilitamiento  de  numerosos despachos de cocaína, incluyendo los despachos de  cocaína    que   fueron   incautados   por   agentes   de   las   fuerzas   del  orden.   

“Fernando Zapata  –    Bermúdez   trabaja   con  Gerardo  Tobón  –   Rojas   y  Germán  Villegas  – Mejía en las  actividades  de  narcóticos  de  la  DTO.  Zapata  –  Bermúdez  actúa  en nombre de Villegas –  Mejía  para  asegurar los arreglos  para  el  transporte  y el despacho de la cocaína de la DTO.  Testigos han  afirmado  que  hubo numerosas discusiones entre Zapata  – Bermúdez, Villegas  –  Mejía  y  Tobón  – Rojas  acerca  de  los  envíos de cocaína de la DTO y de la obtención de reportes de  “ubicación”,  los  cuales son reportes que contienen información acerca de  las   ubicaciones   de   las   embarcaciones   navales  colombianas  en  el  Mar  Caribe.   Dicha  información era utilizada por los miembros de la DTO para  tratar  de  evitar que oficiales de las fuerzas del orden o militares detectaran  y  capturaran  las  embarcaciones que llevaban la cocaína de la DTO con destino  final  a los Estados Unidos.  Zapata –      Bermúdez      trabaja  en  la  logística para la salida de las lanchas rápidas,  ayudando  a  coordinar  individuos,  embarcaciones  y  cocaína,  con  el fin de  conseguir  que  los  despachos  de  la  DTO  se  dirijan  desde  Colombia  hacia  Centroamérica  y México, y finalmente a los Estados Unidos.  Testigos han  afirmado  que  él  estuvo  involucrado  en el intento de usar el 22 de enero de  2006  la  motonave “Guayacán” para transportar cocaína, coordinando el uso  de  la  embarcación.   Zapata –  Bermúdez,  Tobón   –   Rojas   y   Villegas  –  Mejía  hablaron  sobre  el  uso  de  la  motonave Guayacán y su  preparación lo cual condujo al intento de despacho en dicha fecha.   

“Todas  las  acciones  adelantadas por el  acusado  en  este caso fueron realizadas con posterioridad al 17 de diciembre de  1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano  Fernando  Zapata Bermúdez, es la siguiente:   

4.1.  Copia  de  la  Segunda  Acusación  de  Reemplazo  número   05-342  (RCL) del 18 de abril de 2006,  por medio  de  la  cual  el  Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de  Columbia,      acusó     a     Fernando     Zapata  Bermúdez de los siguientes cargos:   

“El gran jurado  acusa que:   

“CARGO  UNO”   

(“Concierto para  fabricar  y  distribuir  cinco kilogramos o más de cocaína con la intención y  el  conocimiento  de que la cocaína será importada ilícitamente a los Estados  Unidos,… e  Instigar y ayudar”)   

“Comenzando  el  28  de  abril  de 2005 o  alrededor  de esa fecha, siendo la fecha exacta desconocida para el Gran Jurado,  y  con  continuación  después  de  esa fecha hasta la fecha en que se presenta  esta  acusación,  inclusive,  en  Colombia y en otras partes, los acusados, …  FERNANDO    ZAPATA     BERMÚDEZ,…  e  integrantes del concierto tanto conocidos como desconocidos  que  no han sido acusados, con conocimiento de causa y dolosa e intencionalmente  se  combinaron,  concertaron,  confederaron  y concordaron entre sí y con otras  personas  tanto  conocidas  como   desconocidas  para  el  Gran Jurado para  distribuir  cinco  kilogramos o más de una mezcla y sustancia que contenía una  cantidad  perceptible  de cocaína, una sustancia controlada de la Tabla II, con  la  intención  y  el  conocimiento  de  que  dicha  sustancia  sería importada  ilícitamente  a los Estados Unidos, en violación a las Secciones 959 y 960 del  Título 21 de los Estados Unidos”   

“CARGO  TRES”   

(“Distribución  de  cinco  (5) kilogramos o más de cocaína con la intención y el conocimiento  de   que   la   cocaína   será   importada   ilícitamente   a   los   Estados  Unidos,…     e  Instigación y ayuda”)   

“El 21 de enero  de  2006  o alrededor de esa fecha, en Colombia y en otras partes, los acusados,  …FERNANDO   ZAPATA   BERMÚDEZ   ,   ilícitamente,   con   conocimiento  de  causa  e  intencionalmente  intentaron  distribuir y causar que se distribuyeran cinco (5) kilogramos o más  de  una  mezcla  y sustancia que contenía una cantidad perceptible de cocaína,  una  sustancia controlada de la Tabla II, con la intención y el conocimiento de  que    dicha   cocaína   sería   importada   ilícitamente   a   los   Estados  Unidos”.   

“CARGO CUATRO”  

(“Distribución de cinco (5) kilogramos o  más  de  cocaína, con la intención y el conocimiento de que la cocaína será  importada   ilícitamente   a   los   Estados   Unidos,…   e   Instigación  y  ayuda”)   

“El 22 de enero de 2006 o alrededor de esa  fecha,   en   Colombia   y   en  otras  partes,  los  acusados,…  FERNANDO           ZAPATA          BERMÚDEZ,          ilícitamente,   con   conocimiento  de  causa  e  intencionalmente  intentaron  distribuir y causar que se distribuyeran cinco (5) kilogramos o más  de  una  mezcla  y sustancia que contenía una cantidad perceptible de cocaína,  una  sustancia controlada de la Tabla II, con la intención y el conocimiento de  que   dicha   sustancia   sería   importada   ilícitamente   a   los   Estados  Unidos”.   

4.2.  También se allegaron copias de  las  declaraciones  juradas de Patrick Hearn, Fiscal de Tribunales adscrito a la  Sección  de  Narcóticos  y  Drogas  Peligrosas de la División de lo Penal del  Departamento  de  Justicia  de  los Estados Unidos, y de Robert Zachariasiewicz,  Agente  Especial  de  la  Administración  Antinarcóticos de los Estados Unidos  (DEA),  las que respaldan la acusación contra Fernando  Zapata Bermúdez.   

El  primer  funcionario,  esto  es,  Patrick  Hearn,  incorpora  en  su  declaración  la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el pliego acusatorio, explica el alcance de la acusación  original  y  de  la  acusación de reemplazo “la cual  enmienda  las  imputaciones,  como  también  aprueba  la acusación original”  y   realiza  una  síntesis  de  los  hechos,  de  la  actuación    procesal   y  de  los  cargos  atribuidos  al  solicitado  en  extradición.   

Por  su  parte,  el  Agente  Especial Robert  Zachariasiewicz  relata,  de  manera pormenorizada,  los  hechos   objeto   de   juzgamiento   ante  el  citado Tribunal y  la  participación  en  los  mismos  por  parte  del  requerido en extradición,  respecto    de   quien   suministra   la   información   necesaria   sobre   su  identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,   Fernando  Zapata  Bermúdez,  “es  un  ciudadano colombiano nacido el 16 de octubre de 1951 en  Colombia.   Es   varón,  mide  aproximadamente  5  pies  con  6  pulgadas  (167  centímetros)  de alto, tiene cabello negro y ojos cafés. Su número de cédula  de  ciudadanía  colombiana  es 14.977.987”.  De  igual  manera,  se allegó bajo el rótulo de “ANEXO N”, una fotocopia de la  tarjeta   de   preparación  de  la  cédula  de  ciudadanía  elaborada  en  la  Registraduría  Nacional del Estado Civil, con la correspondiente fotografía de  su rostro.   

4.4.    Se    adjuntó,   en  el                      “ANEXO  A”  de la declaración jurada en apoyo a la solicitud de  extradición  rendida  por  el  Fiscal  de  Tribunales  Patrick  Hearn del 18 de  septiembre  de  2006,  copia  del  texto  de  las   disposiciones    del    Código    de   los    Estados   Unidos   que   se   afirman   fueron  infringidas   por   el   solicitado  en   extradición   y  que   se    encontraban   vigentes   para   la   época   de  ocurrencia de los hechos.   

4.5.   Por último, se incorporó copia  de  la  orden  de  captura  proferida  en contra del requerido en extradición y  dictada  por  el  Tribunal  de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito de  Columbia.   

PERÍODO    PROBATORIO   

El  requerido  y  su  abogado,  en  sendos  escritos,   solicitaron   la   práctica  de  varias  pruebas  que  fueron   rechazadas  mediante  providencia  calendada  el  27  de  marzo  de  2007.   Interpuesto   el   recurso   de   reposición   por  el  ciudadano  Fernando  Zapata  Bermúdez,  la  Sala  se  pronunció  el  5  de  julio  de  2007 negándose a reponer el numeral 1° de la  mencionada decisión.   

La   Sala   no   decretó   pruebas   de  oficio.   

ALEGATO   DEL   PROCURADOR  CUARTO   

DELEGADO   PARA  LA  CASACIÓN  PENAL   

El  representante  del  Ministerio Público,  luego  de  relacionar de manera  detallada los hechos, los antecedentes, el  trámite  adelantado,  los  instrumentos  allegados a este diligenciamiento y de  mencionar  las  normas  aplicables  al  caso , dice que en lo relacionado con la  validez  formal  de  los  documentos,  el Estado solicitante aportó debidamente  traducidas  y  autenticadas  la  providencia  acusatoria,  en  la   cual se  reseña   el  lugar  y  las  fechas  donde  ocurrieron  los  hechos  y  el   delito   imputado, las distintas normas penales, las declaraciones de apoyo  a  la   solicitud de extradición y la orden de captura, motivo por el cual  se cumple cabalmente con esta exigencia legal.    

En  consecuencia, anota el Procurador que la  documentación  mencionada  que  sirve  de  apoyo  a  la  presente  solicitud de  extradición,   “cuenta   con   la  validez  formal  necesaria   para   satisfacer  las  exigencias  del  ordenamiento  jurídico  en  mención,  ya  que  no sólo contiene la información legalmente requerida, sino  que   respecto   de   la   misma   se   surtió   el  trámite  inherente  a  su  autenticidad.”   

Respecto  a  la  demostración  plena  de la  identidad  del  requerido,  asevera  que  es  otra  exigencia  que  se encuentra  satisfecha,  toda  vez que los datos suministrados por las autoridades del país  requirente  coinciden con los de la persona que fue notificada de la resolución  expedida  por  la  Fiscalía  General  de  la  Nación,  por medio de la cual se  ordenó  su  captura  y  que en este momento se encuentra privada de la libertad  con fines de extradición.   

Agrega que en las Notas Verbales allegadas al  presente  trámite  se  consignaron sus datos personales, es decir, que se trata  de  un  ciudadano  colombiano, nacido el 16 de octubre de 1951 y que es portador  de  la  cédula  de  ciudadanía  número  14.977.987, datos que confirman dicha  identidad,   los   cuales   coinciden   con  los  que  suministró  Fernando  Zapata  Bermúdez  al momento de  ser  notificado de sus derechos como capturado, así como en aquellos documentos  que  ha  firmado  durante el trámite ante la Corte, sin que al respecto se haya  mostrado  objeción  alguna,  “univocidad que permite  evidenciar  que  se  trata de la misma persona y que acredita la plena identidad  del solicitado en extradición”.   

En  lo que tiene que ver con el principio de  la    doble    incriminación,   sostiene   que   los  cargos  imputados  a Fernando  Zapata  Bermúdez  en la segunda acusación sustitutiva  emitida  por  la  Corte  Distrital  de  los  Estados  Unidos para el Distrito de  Columbia,  y  concretamente  el  Gran  Jurado a través de la resolución 05-342  (RCL),  constituyen  a  la  luz  de  la  legislación penal colombiana conductas  delictivas  sancionadas  con  penas  privativas  de  la libertad, cuyos mínimos  superan  los  cuatro  años  y  encuentran adecuación típica en los siguientes  artículos del Código Penal:   

A.           Artículo  376,  según  el  cual  se  configura el delito de tráfico,  fabricación  o  porte  de estupefacientes, que conlleva una pena de prisión de  ocho (8) a veinte (20) años, y   

B.           Artículo           340  (modificado  por los artículos 8° y  19  de  la Leyes 733 de 2002 y 1121 de 2006, respectivamente), según el cual se  estaría  frente   al  delito  de  concierto  para  delinquir, cuya pena de  prisión  contemplada  va  de  ocho  (8)  a  dieciocho  (18)  años.   

El anterior aspecto conlleva a concluir que  también se encuentra acreditado este presupuesto.   

En  lo que respecta a la equivalencia de la  providencia  dictada  en  el país solicitante, también se encuentra plenamente  acreditado,  por cuanto la acusación dictada en el extranjero contiene el cargo  del   cual   se   debe   defender  el  acusado,  sin  olvidar  que  dicha  pieza  se     constituye    en  presupuesto   procesal  para  la  iniciación  de   la   etapa   de   juzgamiento,  que  culmina  con  la  respectiva  sentencia,   además   de  que  contiene  una  relación  detallada  de los hechos, con especificación de las  circunstancias  de   tiempo,   modo  y  lugar  en   que    ocurrieron    y   la   calificación   jurídica  de    la    conducta,    con    indicación    de   las   disposiciones   sustanciales aplicables, lo cual permite colegir  que  dicha  pieza procesal guarda correspondencia fundamental con la resolución  de acusación prevista en nuestro sistema procesal penal.   

En consecuencia, estima la Delegada que las  formalidades  legales  se  encuentran  cabalmente  demostradas para que la Corte  proceda  a  emitir  concepto  favorable respecto de la solicitud de extradición  del    ciudadano    colombiano    Fernando    Zapata  Bermúdez.   

Como  cuestión  final  y   en orden a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en  extradición,  el Procurador Delegado sugiere a la Corte que exhorte al Gobierno  Nacional  para  que  en  caso de que se conceda la extradición se condicione la  misma  en  el  sentido de que el solicitado no sea juzgado por hechos anteriores  ni  distintos  a  los  que  motivan  la  extradición,  ni sometido a destierro,  prisión  perpetua,  ni  a tratos crueles, inhumanos o degradantes y que en caso  que  en  el  Estado  requirente  exista  pena de muerte para los delitos por los  cuales se le acusó, ésta sea conmutada.   

LA   DEFENSA  

La     defensa     de    Fernando   Zapata   Bermúdez   presentó  escrito    dentro    del    término    legal.    

Solicita   a   la  Sala  emitir  concepto  desfavorable  en  el  presente  caso,  habida  consideración  que,  como  lo ha  sostenido  reiteradamente,  su representado “nunca ha  cometido  los  delitos  por  los  que  se  le  acusa y en el hipotético caso de  haberlos  cometido,  se  cometieron en territorio colombiano y no en los Estados  Unidos”.   

Controvierte los hechos relacionados con la  retención  de  la  motonave  “Guayacán”  el  día  22  de  enero  de 2006,  “a  la  que  no  se  le  encontró  un solo gramo de  cocaína  ni  elementos  para  su  procesamiento, se convirtió para los Estados  Unidos  en  una Tentativa de “distribuir” y “causar la distribución” de  cocaína”.  Reitera  que  la  retención  se produjo  provisionalmente  pero  “por violación a las normas  marítimas, no relacionadas con narcotráfico”.   

De  igual manera, descalifica el testimonio  rendido  por  el  Agente  Especial de la DEA, Robert Zachariasiewicz, por cuanto  que  lo  considera  de  oídas  y  casi  temerario, en razón a que “una  simple  sospecha  el  agente  la  está  convirtiendo en una  supuesta “Tentativa”.   

Sostiene  que en el hipotético caso de que  su  defendido  hubiera  sostenido unas conversaciones sobre transporte de drogas  en  la  motonave  “Guayacán”,  éstas  no  pasarían  de  ser  meras  ideas  criminosas  que  ni siquiera se comprenderían dentro de los actos preparatorios  del   iter  criminis,   “que   no   son  sancionables  en  nuestro  sistema  criminal,  ni  constituyen  ”Tentativa”.   Pero  de aceptar que hubo la  supuesta  Tentativa, esta se cometió  en territorio colombiano y no en los  Estados Unidos”.   

Reclama  que  si  bien  en  la  acusación  extranjera  se habla de varias incautaciones, en ninguna de ellas se relaciona a  su  patrocinado como partícipe.  Además, cuestiona que de ser ciertas las  incautaciones,  necesariamente  las autoridades judiciales colombianas tendrían  que  haber  iniciado la correspondiente investigación, y su defendido vinculado  a ellas, situación que  nunca aconteció.   

CONCEPTO      DE    LA   CORTE   

    

1. Acotación Previa:     

El defensor del solicitado en extradición,  ciudadano   Fernando  Zapata  Bermúdez,  reprueba  varios  temas  en los que plasma a la Corte unas supuestas  transgresiones  en el presente trámite de extradición, y que se pueden resumir  así:   

    

1. Plantea    una    pretendida    vulneración    al    principio   de  territorialidad,  en el sentido que como el mencionado instrumento sólo procede  respecto  de  delitos cometidos en el exterior y teniendo en cuenta que, en caso  de  ser  ciertos  aquellos  que  se  le  atribuyen a su procurado, habrían sido  cometidos   en   Colombia,  no  es  posible,  en  consecuencia,   que  haya  delinquido en el exterior y menos en el país requirente.     

Frente  a  esta  formulación,  olvida  el  profesional  del  derecho que al requerido en extradición se le hacen dos   cargos  de  concierto  para  importar  cocaína  hacia  los  Estados  Unidos  de  América,  desde  un  lugar  fuera  de  ese país y, ayuda y facilitamiento para  hacerlo (cargos 3 y 4).    

De  otra parte, también se le ha formulado  un  cargo por concierto para fabricar y distribuir cocaína que sería importada  ilícitamente  hacia  los  Estados  Unidos,  e instigación y ayuda para hacerlo  (cargo 1).   

Recuérdese que conforme con el “II.  Material  probatorio” que obra en  la  declaración  jurada de apoyo a la solicitud de extradición, rendida por el  Agente Especial de la DEA asignado en Chantilly, Virginia, se lee:   

         “22.    FERNANDO   ZAPATA   BERMÚDEZ  trabaja  con  Gerardo  Tobón Rojas y Germán Villegas  Mejía  para  confirmar  los  arreglos  para  el  transporte  y  el envío de la  cocaína  de  la  organización.   Testigos  han  manifestado que ha habido  numerosas   conversaciones   entre  Zapata  Bermúdez  y  Villegas Mejía sobre envíos de cocaína de la DTO  (organización  de  narcotráfico  basada  en  Colombia),  y  la  obtención  de  informes  de  “bienes”,  que eran informes que contenían información sobre  la  ubicación  de  naves  de la armada colombiana en el mar Caribe.  Dicha  información  era  utilizada  por  integrantes de la organización para intentar  evitar  ser  detectados  y capturados por agentes del orden público o militares  mientras  que  las  naves  transportaban cocaína de la organización que tenía  como  destino  final  los Estados Unidos.  Zapata  Bermúdez  trabaja  en  la  logística  de zarpados de  lanchas  rápidas,  ayudando  a  coordinar  personas, naves y cocaína, a fin de  conseguir   que   los   envíos   de   la  DTO  desde  Colombia  partían  hacia  Centroamérica  y  México  para  posteriormente  llegar a Estados Unidos.   Testigos  han manifestado que participó en la tentativa del 22 de enero de 2006  de  utilizar la motonave Guayacán para transportar cocaína al coordinar el uso  de  la  nave.   Zapata  Bermúdez,  Tobón  Rojas  y  Villegas  Mejía  hablaron  del uso de la motonave  Guayacán   y   su   preparación   hasta   la   fecha   de   la  tentativa  del  envío”.    

Significa  lo  anterior, que de acuerdo con  los  hechos  consignados  en  los  instrumentos  diplomáticos, se produjeron en  efecto  al menos cuatro incautaciones “de narcóticos  realizadas   en   la   región   del  Mar  Caribe  y  Colombia…”,  que,  según los acuerdos previos efectuados por el solicitado en  extradición  y  por varios miembros de la organización de la que hacía parte,  tenían como destino final el país requirente.   

Necesario  es  concluir  que  los presuntos  actos  ilícitos  imputados sí traspasaron las fronteras colombianas, luego sí  se  satisface  la  condicionante  constitucional  de  que  el  delito  haya sido  cometido en el exterior.   

    

1. De  la  misma manera, el defensor critica sobre los medios de prueba  anunciados en los mecanismos diplomáticos:     

     

A. Que  los hechos acaecidos el 22 de enero de 2006 sobre la retención  de  la  motonave  “Guayacán”,  se  convirtió  para  el país requirente en  “tentativa”   de   “distribuir”   y   “causar   la   distribución  de  cocaína”,  aunque  realmente no se encontró en la embarcación un solo gramo  de cocaína.     

     

A. Que  el testimonio del Agente Especial de la DEA que obra como apoyo  a la solicitud de extradición, es de oídas y casi temerario.     

     

A. Que  de  ser ciertas las conversaciones sobre transporte de drogas  en  la  motonave  “Guayacán”,  éstas no pasan de ser ideas criminosas, las  que    no    constituyen    ni    siquiera    tentativa   en   nuestro   sistema  criminal.     

     

A. Que  en  ninguna  de  las  incautaciones se relaciona a su defendido  como   partícipe,  aunque  las  autoridades  colombianas  tendrían  que  haber  iniciado las investigaciones correspondientes y vincularlo.     

Con relación a los literales A, B y D, debe  recordar  el  abogado, tal como le fuera explicado en el auto proferido el 27 de  marzo  de  2007,  mediante  el  cual  se  negó  la  práctica  de  las  pruebas  solicitadas,  que  la Corte no actúa como juez de juzgamiento en este trámite,  ni  puede  reemplazar  en  su  autonomía y soberanía al juez extranjero, en la  medida  en  que tales aspectos probatorios deben debatirse y/o controvertirse es  al interior del proceso penal y en los tribunales competentes.   

Contestadas las inquietudes del defensor, y  en  el  entendido que lo reclamado en el literal “C” se  responderá en  el   acápite   del  principio  de  la  doble  incriminación,  la  Corporación  procederá a emitir el correspondiente concepto.   

El   artículo   502   del   Código   de  Procedimiento  Penal  de  2004  estatuye que el  concepto que emite la Sala  debe  estar  centrado en establecer la validez  formal de la documentación  presentada,  en  la demostración plena de la  identidad del solicitado, en  el  principio  de  la  doble  incriminación,  en  la   equivalencia  de la  providencia  proferida  en  el  extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el  cumplimiento de lo previsto en los tratados públicos.   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada   como   soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Fernando Zapata Bermúdez, cumple con las  exigencias  legales  contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal y Civil  para tenerla como apta para fundar el respectivo concepto.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de  los  cuales  obra  la  copia de la Segunda Acusación  Sustitutiva  número  05-342-(RCL)  del  18  de  abril  de  2006, dictada por el  Tribunal  de  Distrito de  los Estados Unidos para el Distrito de Columbia,  la  cual fue firmada por el Presidente del Gran Jurado y el Fiscal de Tribunales  adscrito  a  la  Sección  de  Narcóticos  y Drogas Peligrosas, División de lo  Penal  del  Departamento  de  Justicia de los Estados Unidos de América, señor  Patrick  H.  Hearn,  documento cuya autenticidad de su contenido fue certificado  con  la  firma  y  el  sello  pertenecientes  a la Secretaria de dicho Tribunal,  señora Nancy Mayer Whittington.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  apoyo  a  la  solicitud de extradición rendidas por Patrick H. Hearn, Fiscal de  Tribunales  de la Sección de Narcóticos y Drogas Peligrosas de la División de  lo  Penal  del  Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América, y de  Robert  Zachariasiewicz,  Agente  Especial de la Administración Antinarcóticos  de  los  Estados  Unidos (DEA), destacado en Chantilly, Virginia, rendidas el 18  de  septiembre  de 2006, ante el Magistrado Juez de los Estados Unidos, Distrito  Meridional   de  Nueva  York,  señor  John  M.  Facciola,  cuyos  contenidos  y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de  la documentación que las  acompaña,  fueron certificados, el 26 de septiembre de dicho año, por Jason E.  Carter,  Director  Asociado  de la Oficina de Asuntos Internacionales, División  de lo Penal, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.   

Así    mismo    aparece   que   la  documentación  anexa  hace  referencia   a    la   orden   de   captura,   a   la   segunda  acusación  de  reemplazo   y   a  las  normas aplicables al  caso,  vale decir, para el cargo 1: Título 21, Secciones 959, 960 963 y Título  18,  Sección 2 del Código de los Estados Unidos  (Concierto para fabricar  y  distribuir  cinco  kilogramos  o  más  de  cocaína  con  la intención y el  conocimiento  de  que  la  cocaína  será importada ilícitamente a los Estados  Unidos,  e   Instigar y ayudar). Para el cargo 3: Título 21, Secciones 959  y  963 y Título 18, Sección 2 del Código de los Estados Unidos (Distribución  de  cinco  kilogramos  o más de cocaína con la intención y el conocimiento de  que   la  cocaína  será  importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos,  e  Instigación  y ayuda).  Y para el cargo 4: Título 21, Secciones 959 y 963  y  Título  18,  Sección  2,  (Distribución  de  cinco  kilogramos  o  más de  cocaína,  con  la  intención  y  el  conocimiento  de  que  la  cocaína será  importada  ilícitamente  a  los  Estados  Unidos e Instigación y Ayuda), todas  estas normas contenidas en el Código de los Estados Unidos.   

Por  su  parte,  la rúbrica y el cargo del  señor  Jason  E. Carter fueron certificados por el señor Alberto R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de  Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal, y el sello del  Departamento  de   Estado fue ordenado por la Secretaria de Estado, señora  Condoleezza   Rice,   de   cuyo   nombre  dio  fe  el  Funcionario  Auxiliar  de  Autenticaciones de la misma oficina, Patrick O. Hatchett.   

Por  último,  dichos  documentos  fueron  presentados  para su autenticación ante la Cónsul de Colombia en Washington D.  C.,  señora  María  de  los  Ángeles  Barraza G., como así lo constató y lo  avaló  la  Oficina  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D.  E.  2282  de  1989  que  dice:  “Los   documentos   públicos  otorgados  en  país  extranjero   por  funcionario  de  éste  o  con   su  intervención,   deberán  presentarse  debidamente  autenticados  por  el cónsul o agente   diplomático  de  la  República,  y  en su defecto por el de una nación amiga,  lo   cual  hace  presumir que se otorgaron conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos 25 y 495, último inciso, del Código de Procedimiento Penal  de 2004.   

Además, el Jefe de la Oficina de Asesoría  Jurídica  del Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E.  1970  del  17  de  octubre de 2006,  certificó  que  la  documentación  del expediente procedente de la Embajada de  los   Estados   Unidos   fue   presentada  debidamente  autenticada.   

Por  lo  tanto,  teniendo  en cuenta que la  solicitud   de   extradición   de   Fernando  Zapata  Bermúdez se hizo por la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.  La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No    hay   duda   que   el   ciudadano  colombiano   Fernando   Zapata  Bermúdez,  a  quien  se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía  diplomática se colige claramente, como lo destaca el Procurador Delegado,  que   la   persona   detenida  por  cuenta  de  este  trámite  es  Fernando   Zapata  Bermúdez,  pues  basta  observar  que  el  número de cédula de ciudadanía que suministró la Embajada  de  los  Estados  Unidos  de  América, a través de las Notas Verbales números  1882  y  2597  del  2  de  agosto  y del 13 de octubre de 2006, respectivamente,  concuerda  con  el  que  aparece  en  el  acta  de  notificación personal de la  providencia  que  dispuso  su captura con fines de extradición y con el acta en  donde   se   le   comunicaron   los   derechos   que   tenía   como   capturado  (14.977.987).   

Del  mismo  modo,  los  datos suministrados  coinciden  con  los que obran en las Notas Verbales, es decir, que el solicitado  en  extradición  nació  el  16  de  octubre de 1951 y que se identifica con la  cédula  de  ciudadanía  N°  14.977.987,  información  que también concuerda  integralmente  con aquella que aparece registrada, sin dejar pasar por alto que,  además,  se  aportó  una fotocopia de la tarjeta de preparación de la cédula  de  ciudadanía  donde  además  de  los  datos anteriores, también aparece una  fotografía de su rostro.    

Además,  tanto  los  documentos  suscritos  tanto  por  el  requerido como por su defensor dentro del presente trámite, han  consignado  los  mismos datos biográficos y número de identificación, sin que  los   hayan   objetado   por   razón  de  duda  alguna  respecto  de  la  plena  identidad.   

En   esas   condiciones,   sin   temor  a  equívoco,  resulta evidente  que   la   persona   detenida   es   Fernando  Zapata  Bermúdez,   de   nacionalidad  colombiana  y  es  el  ciudadano   requerido   en   extradición   por   el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos.   

3.  El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  493  del  Código  de  Procedimiento  Penal  de  2004,  para  que  la  extradición  se  pueda  conceder  se  requiere que el hecho que la motiva esté  previsto  como  delito  en Colombia y reprimido con una sanción privativa de la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo en cuenta la Segunda Acusación de  Reemplazo  número 05-342 (RCL) del 18 de abril de 2006, dictada por el Tribunal  de  Distrito  de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, se sabe que se  acusó   a   Fernando   Zapata  Bermúdez,    quien    junto    con    otras   personas,    “con   conocimiento  de  causa  y  dolosa  e  intencionalmente  se  combinaron,  concertaron,  confederaron  y  concordaron  entre  sí  y con otras  personas…”    para   fabricar   y   “distribuir”        (cargo1).      También     “ilícitamente,  con  conocimiento  de  causa  e  intencionalmente  intentaron   distribuir   y   causar   que   se   distribuyeran”  (cargo 3). Y que,  ilícitamente,   “con   conocimiento   de  causa  e  intencionalmente  intentaron  distribuir  y causar que se distribuyeran”   (cargo 4),    para  todos  los  cargos  en  una  cantidad  superior a los cinco (5) kilogramos “o más  de  una  mezcla  y sustancia que contenía una cantidad perceptible de cocaína,  una  sustancia controlada de la Tabla II, con la intención y el conocimiento de  que   dicha   sustancia   sería   importada   ilícitamente   a   los   Estados  Unidos”   

   

En  esas  condiciones, la Sala advierte que  dichos  cargos, de acuerdo con los hechos que se imputan y las normas allegadas,  encuentran  adecuación  típica  en  nuestro  sistema  penal  de  la  siguiente  manera:   

Respecto  del  primer  cargo,  éste guarda  correspondencia   con   el   delito   de   tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  descrito en el artículo 376 de la Ley 599 de 2000, modificado  en  el  monto punitivo por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 con prisión de  entre nueve (9) años y seis (6) meses, a treinta (30) años.   

Y,  en  lo  que  atañe a los cargos tres y  cuatro,  la  conducta endilgada por el tribunal foráneo encuentra reflejo en lo  reglado  en  el artículo 340 (modificado por el artículo 8° de la Ley 733 del  29  de enero de 2002 y éste, a su vez, fue modificado por el artículo 19 de la  Ley  1121  del  29  de  diciembre  de 2006) del Código Penal de Colombia,   concierto  para delinquir relacionado con el tráfico de drogas estupefacientes,  cuya  pena  mínima  privativa  de  la  libertad,  conforme  a lo previsto en el  artículo  14 de la Ley 890 de 2004, se incrementó en la tercera parte respecto  del  mínimo  y  en  la  mitad respecto del máximo a partir del 1° de enero de  2005,  es  decir,  que la pena de prisión está en un rango de entre ocho (8) y  dieciocho (18) años de prisión.   

Así, entonces, surge evidente que se cumple  con  el principio de la doble incriminación, puesto que, contrario a lo alegado  por  el defensor en el sentido que unas meras conversaciones sobre transporte de  drogas  en  la  motonave  “Guayacán”  no  alcanzaban  siquiera a iniciar el  iter   criminis   de   la  tentativa,  surge  evidente  que  sí  se  cumple  con  el principio de la doble  incriminación,  como  que,  según  lo  explicó el  Fiscal de Tribunales,  Patrick  Hearn,  en  la  declaración  jurada  en  respaldo  a  la  solicitud de  extradición bajo examen:   

“Según  las leyes de los Estados Unidos,  un   concierto   es  simplemente  un  acuerdo  para  infringir  otra  ley  penal  –en el caso del Cargo Uno  de  la  acusación,  la  ley  que  prohíbe  la distribución de cocaína con la  intención  o  el  conocimiento  de que dicha cocaína entraría ilícitamente a  los  Estados  Unidos.  Es decir, según las leyes de los Estados Unidos, es  un  delito  en  sí  mismo  el  ponerse  de acuerdo con una o más personas para  quebrantar   las  leyes  de  Estados  Unidos”.    

Sin  mayor  esfuerzo,  se  infiere  que  la  conducta   consagrada   en  el  artículo  340  del  Código  Penal  Colombiano:  “Cuando  varias personas se concierten con el fin de  cometer  delitos…”, guarda paralelo esencial con la  figura criminal foránea endilgada al solicitado en extradición.   

Por  tanto,  la Corte respeta pero no puede  compartir  la  opinión  de la defensa cuando sostiene que el cargo atribuido no  tiene  eco  en  el  Código   Penal  de  Colombia.   Por el contrario,  concertar  significa:  pactar,  acordar,  concordar, convenir, en este caso para  violar  el  estatuto  punitivo y, en su naturaleza, esa conducta corresponde con  exactitud   a   la   figura   penal   norteamericana  atribuida  a  Fernando Zapata Bermúdez.   

4.   Equivalencia  de  la  providencia   proferida  en  el  extranjero   

Advierte  la Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 493 del Código de Procedimiento  Penal  de  2004,  el  cual exige “que por lo menos se  haya    dictado    en    el    exterior   resolución   de   acusación   o   su  equivalente”.   

En  efecto, el Tribunal de Distrito de  los   Estados   Unidos  para  el   Distrito  de  Columbia,  “acusó”   a  Fernando  Zapata  Bermúdez  por las conductas punibles  señaladas  en  precedencia,  mediante acto procesal que en nuestra legislación  equivale  a  la  acusación,  equivalencia  que  emerge  de las  siguientes  similitudes:   

     

a. Es  un  escrito  de acusación en el cual se atribuyen los cargos en  contra   de   la   persona   acusada  para  que  se  defienda  de  ellos  en  el  juicio.     

     

a. Formulada  la  acusación  se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se     señalan     los     hechos,    con   especificación     de     las    circunstancias    de   tiempo   modo  y  lugar  en  que  ocurrieron   y    la    calificación    jurídica   de   las  conductas,  con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables.     

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante  de  la  acusación  propia  de nuestro sistema judicial, pudiéndose  concluir que esta exigencia legal también se satisface.   

ACOTACIÓN    FINAL   

Como lo resaltó el Ministerio Público, se  pone   de   presente   al  Gobierno  Nacional  que  en  caso  de  concederse  la  extradición,  debe  condicionar  la  entrega  en  el sentido de que   Fernando   Zapata  Bermúdez  no  será  juzgado  por  hechos distintos a los que originaron la reclamación, ni sometido  a  tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le impondrá la pena capital o  perpetua,  al  tenor  del  artículo  494  del Código de Procedimiento Penal de  2004.   

De la misma manera, se exhorta al Gobierno,  encabezado  por  señor  Presidente de la República como supremo director de la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales,  para  que efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Constitución Política.   

Finalmente, se pide al ejecutivo recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como parte de la  pena  el  tiempo  que el solicitado haya podido estar privado de la libertad con  motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  502  del  Código  de  Procedimiento   Penal  se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Corte  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la    solicitud    de    extradición   elevada   por   el   Gobierno   de   los   Estados  Unidos  de  América, respecto del ciudadano colombiano  FERNANDO  ZAPATA  BERMÚDEZ,  en  cuanto  tiene  que  ver  con  los  cargos 1 , 3 y 4  que  le  fueron  imputados en la Segunda Acusación de  Reemplazo  número 05-342 (RCL) del 18 de abril de 2006, dictada por el Tribunal  de    Distrito    de    los   Estados   Unidos   para   el    Distrito   de  Columbia.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,      ciudadano      Fernando     Zapata  Barmúdez,  quien  se  encuentra recluido en el Centro  Penitenciario   de    Máxima    Seguridad    de    Cómbita  (Boyacá),   a   su  defensor, al Ministerio Público y al Fiscal  General de la Nación, para lo de su cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

Cita medica  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                        MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

AUGUSTO  J.  IBAÑEZ  GUZMÁN                                           JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                          JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

                                                             

JAVIER  ZAPATA ORTÍZ  

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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