27818(18-07-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 27818  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

         Magistrado Ponente:   

         JAVIER ZAPATA ORTIZ   

         Aprobado Acta No.  124   

Bogotá,     D.C.,     dieciocho (18) de julio de dos mil siete (2007).   

  VISTOS  

La  Sala  resuelve la colisión negativa de  competencias       suscitada       entre       el      Juzgado      Penal  del  Circuito  Especializado  de  Barranquilla  y  el Juzgado  Tercero    Penal    Municipal    de    la   misma   ciudad,  Despachos  que  se  rehusan    a    continuar   adelantando  la fase de la causa, por considerar, respectivamente, que carecen  de   competencia,   en  virtud  de  la  Ley  1121  de  2006.   

  HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

1.  Los  acontecimientos  por  los  que  se  procede  fueron  resumidos  de la siguiente manera, por la Fiscalía instructora  al calificar el mérito del sumario:   

“La  señora  ESTHER LINDA MARÍA AHUMADA  instaura  denuncia  penal  el día 17 de agosto de 2005 contra desconocidos, por  los  hechos   de  que  viene siendo victima desde el día 12 del mes y año  mencionado,  fecha  en  la  cual  comenzó  a  recibir  llamadas  a  su  celular 311 4016600 momentos en que  encontraba    laborando    en    el    Colegio    Cervantes   como   secretaria,  indicándole la persona que  se  trataba  de  una  llamada  anónima  donde  le informaban que su hijo CARLOS  ALTAMAR  se encontraba en peligro de muerte al igual que ella, posteriormente en  horas  de  la noche volvió a recibir nuevamente llamada anónima, pero esta vez  su  interlocutor  indicaba  que  se  llamaba ALEXANDER y exigiéndole la suma de  veinte   millones  de pesos y que si no cumplía con su nieto podía correr  peligro,  en  la  denuncia  indica  la señora ESTHER que dentro de las personas  más  cercanas  a  ella  se  encuentra  el  señor  LUIS MONTERO. Posteriormente  continua    recibiendo    llamadas    de  quienes  le  estaban  exigiendo  el  dinero,  entre las cuales se  destaca   que   debía   entregar   la  suma  exigida  para  el  31  de  agosto,  concretándose  esta  en  la cafetería del almacén SAO de la 53, adelantado el  correspondiente  operativo  por  parte  de  las  unidades del GAULA mediante las  vigilancias  y  seguimientos pertinentes es observado un vehículo taxi del cual  descienden  dos  personas  que  se  dirigen  a la cafetería del establecimiento  público  y  reciben  el paquete correspondiente a los veinte millones de pesos,  produciéndose  en  forma  simultánea  la captura de los señores JOSE GREGORIO  LUGO  FONTALVO y ALFREDO DE JESÚS GUITIERRES ROBLES, quienes indican haber sido  contratados     por     LUIS     MONTERO     quedando     de     reunirse  en la Murillo con 33, por su  parte  el  vehículo  del cual habían descendido estas personas fue seguido por  las   unidades    del   GAULA   y   se  observo  que  de  él  descendieron  posteriormente  al interior de un SAI, realizando allí una llamada que luego se  pudo  constatar  se  trataba al abonado telefónico de  la  víctima, produciéndose en consecuencia de igual  manera  la  captura  de  los  señores  LUIS  EDUARDO  MONTERO   RUIZ    y   PEDRO   VALENTÍN  OSORIO  SEPÚLVEDA.”   

2. Al calificar el mérito del sumario, con  resolución   del   9  de  febrero   de   2006,  la  Fiscalía         Séptima        Especializada                    de                    Barranquilla   acusó   a  JOSÉ  GREGORIO LUGO FONTALVO, ALFREDO DE  JESÚS  GUTIÉRREZ RÓBLES, LUIS EDUARDO MONTERO RUIZ  y  PEDRO  VALENTÍN  OSORIO  SEPÚLVEDA, como  coautores de extorsión  agravada  por  las amenazas de muerte,  en    la    modalidad    de   tentativa,   por   la  cuantía  de veinte millones de pesos ($ 20.000.000),  punible  tipificado en los artículos 27, 244, 245 del  Código  Penal,  Ley  599 de  2000.   

2.  El  defensor  de  JOSÉ  GREGORIO  LUGO  FONTALVO  interpuso  el  recurso  de  apelación.  No  obstante,  la  Unidad  de  Fiscalías  Delegadas  ante  el Tribunal Superior de Barranquilla, con proveído  del  24  de  mayo  de 2006, confirmó íntegramente la  acusación impugnada, la cual quedó en firme.   

3.  Iniciada  la  fase  de  la  causa,  el expediente correspondió por  reparto  al  Juzgado  Penal  del           Circuito           Especializado          de          Barranquilla,  cuyo  titular  ordenó  surtir  los  traslados  del  artículo  400 del Código de Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, para alistar  las  audiencias  preparatoria  y  de juzgamiento. La  primera           se           llevó  a  cabo  en forma normal; y la segunda inició, se citó para varias sesiones, pero  no  alcanzó  a finalizar el debate, puesto al entrar  en   vigencia   de  la  Ley  1121  de  2006  (29  de  diciembre),  se  gestó  la  presente  colisión  de  competencias.   

  ARGUMENTOS   EN   EL  CONFLICTO   

1. El Juez Penal del Circuito Especializado  de  Barranquilla afirma que el artículo 23 de la Ley 1121 de 2006, modificó la  competencia      para      conocer      el      delito      de      extorsión,   de   modo   que   sólo  corresponden  a  los  Jueces Penales del Circuito Especializados las extorsiones  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales; requisito que en el presente caso no se cumple.   

Con   tal   convencimiento,   envió  el  expediente           a          los  Juzgados  Penales  Municipales     de  Barranquilla,  proponiendo  colisión negativa en el  evento de no aceptar su postura.   

2.  Por  su  parte,  el  Juez  Tercero  Penal Municipal    de  Barranquilla,  refuta el planteamiento del anterior,  puesto  que  en  su criterio, la Ley 1121 de 2006 no  introdujo  ninguna  variación  sustancial  en  materia  de  competencia para el  delito   de  extorsión,  dado   que  ésta  –la  competencia-  en  tratándose  de  ese  ilícito,  fue definida en la Ley 733 de  2002, que no fue modificada por la Ley 1121 de 2006.   

Por  ello, aceptó la colisión y remitió  el    expediente   a   la   Corte   Suprema   de   Justicia   para   que   fuera  dirimida.   

  CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

1.  Ha sentado  como      criterio      esta      Corporación1  que no obstante no aparecer  norma  expresa  que  faculte  a  la  Sala  de  Casación  Penal para resolver el  conflicto  que se suscita entre un Juzgado Penal del Circuito Especializado y un  Juzgado  Penal  Municipal,  debe  asumir  su  definición,  habida  cuenta de la  realidad  y  naturaleza  del  incidente, ya que el entendimiento del  artículo  18  transitorio  de la Ley  600   de   2000  “apunta  a  establecer  que  todo  conflicto  que  en  materia  penal  se  presente  con  esta categoría de jueces  –  los  Penales  del  Circuito  Especializados,  se  repite –  trátese en uno mismo o en diferentes Distritos, sea la Corte la  que  los  resuelva.  Así  dimana  de  la  expresión  ‘asuntos   de   la  jurisdicción   penal’  utilizada  por  el  legislador  en  el artículo 18 transitorio en mención, sin  hacer    distinción,    inclusive,    del    lugar    donde   se   suscite   el  problema”.2   

2.  En auto del  9   de  mayo  de  2007  (radicación              27059),  la  Sala  de  Casación  Penal  realizó  un  estudio  sistemático  acerca  de  las  incidencias  de la Ley 1121 de 2006, sobre la competencia para conocer el delito  de     extorsión.   

En  dicha  providencia,  esta  colegiatura  destacó:   

“Debe señalar  la  Sala,  inicialmente,  que con la entrada en vigencia de la Ley 1121 de 2006,  se  introdujeron algunas modificaciones a la competencia de los juzgados penales  del  circuito  especializados, como lo sugiere el artículo 23 de la referida en  ley,  en  cuanto modificó, entre otros, los numeral 6° y 7° del artículo 5°  transitorio de la Ley 600 de 2000, en los siguientes términos:   

‘ARTÍCULO 23.  Modifícanse  los  numerales  6 y 7 del artículo 5 transitorio de la Ley 600 de  2000 los cuales quedarán así:   

Los   jueces   penales   de   circuito  especializados conocen, en primera instancia: (…)   

6.  De  los  delitos de entrenamiento para  actividades  ilícitas  (artículo  341 y 342 del Código Penal), de terrorismo,  financiación  del  terrorismo,  y  administración de recursos relacionados con  actividades  terroristas  (artículos  343,  344 y 345 del Código Penal), de la  instigación  a  delinquir con fines terroristas (artículo 348 inciso 2º), del  empleo  o  lanzamiento  de sustancias u objetos peligrosos con fines terroristas  (artículo  359  inciso  segundo),  de  la  corrupción  de alimentos, productos  médicos  o  material  profiláctico con fines terroristas (artículo 372 inciso  4º.)  y  del  constreñimiento  ilegal  con  fines  terroristas  (artículo 185  numeral 1).   

7.  Del  concierto para cometer delitos de  terrorismo  y  de  financiación  del  terrorismo  y administración de recursos  relacionados  con  actividades  terroristas, narcotráfico, secuestro extorsivo,  extorsión  o para conformar escuadrones de la muerte, grupo de justicia privada  o  bandas  de  sicarios,  lavado de activos u omisión de control (artículo 340  del  Código  Penal), testaferrato (artículo 326 del Código Penal); extorsión  en  cuantía  superior  a  ciento  cincuenta  (150)  salarios mínimos mensuales  vigentes.’   

En  orden a resolver el presente conflicto  de competencia, la Sala debe efectuar dos precisiones:   

En  primer lugar, que la Ley 1121 de 2006,  contrario  a lo afirmado por la autoridad colisionada, modificó el artículo 14  de  la  Ley  733  de  2002, que le atribuía a los Juzgados Penales del Circuito  Especializados,  la  competencia para el delito de extorsión sin sujeción a la  cuantía3,  retornándole la competencia por esta modalidad delictual “en  cuantía  superior  a  ciento cincuenta (150) salarios mínimos mensuales” tal  como,  inicialmente,  se  le había asignado en el numeral 7° del artículo 5°  de la Ley 600 de 2000.   

En  segundo  lugar y desde esa perspectiva  con  la  misma  ilación  legislativa, debe inferirse que la competencia para el  conocimiento  del  delito  de  extorsión,  en  primera  instancia,  en cuantía  inferior  a 150 salarios mínimos legales mensuales vigentes, por tratarse de un  delito  ubicado  dentro de aquellos que atentan contra el patrimonio económico,  corresponde  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  conformidad con la cláusula  general  de  competencia contenida en el literal b del numeral 1° del artículo  77 de la Ley 600 de 2000.”   

3. En principio,  aquellos                 postulados aplican al presente asunto,  donde     es     claro     que     la     cuantía     de     la    extorsión   no  alcanza  los  ciento  cincuenta   (150)  salarios  mínimos  legales  mensuales,  siendo,  por  tanto,  competente  para  adelantar  la  etapa de la causa un  Juzgado  Penal  del  Circuito,  dado  que se está en el régimen de competencia  establecido en la Ley 600 de 2000.   

En efecto, los hechos ocurrieron en el mes  de  mayo de 2005, cuando  el  salario  mínimo legal mensual era de $ 381.500, monto fijado por el Decreto  4360 de 2004.   

Ciento cincuenta salarios mínimos legales  mensuales de 2005, ascienden a la suma de $ 57.225.000.   

Como la cantidad  aparentemente  exigida  por  los implicados fue de $  20.000.000, es claro que  ese  guarismo  no  alcanza  el  equivalente a ciento cincuenta salarios mínimos  legales mensuales vigentes al tiempo de los hechos.   

4.  No  obstante,  el  presente  es uno de  aquellos  eventos  donde  opera  la prórroga de competencia, de acuerdo con los  lineamientos  trazados  por  la  jurisprudencia de esa Sala, máxime que el Juez  Penal        del       Circuito       Especializado       de       Barranquilla  ya  realizó varios     actos    procesales    de  juzgamiento,    hasta    avanzar    en  la audiencia pública de juzgamiento inclusive, de modo que hace  falta      únicamente      que     esta    culmine   y   proferir la sentencia de primera instancia  a que hubiere lugar.   

Al dirimir una colisión de competencias en  un   asunto   similar,   en   auto   del   13  de  junio  de  2007  (radicación    27617),   sobre   el  específico  tema  de  la  prórroga  de  competencia,  esta  Sala  de  la Corte  acotó:   

“Como en este  caso     la     cuantía     de    la    extorsión    es    de    1’500.000.oo,  que  equivale  a  3.67  salarios  mínimos legales mensuales para el año 2006, época en que ocurrieron  los  hechos,  le  correspondería al Juez Penal del Circuito de Popayán conocer  del    asunto,    a   donde   el   juez   especializado   debía   remitir   las  diligencias.   

Sin  embargo,  por  razón  del  fenómeno  jurídico-procesal   de   prórroga   de   competencia,  le  corresponde  seguir  conociendo  del  asunto  al  Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de  Popayán,  conforme  al  artículo  40  de  la  Ley 153 de 1887, según el cual,  “las  leyes  concernientes  a  la  sustanciación  y ritualidad de los juicios  prevalecen  sobre  las anteriores desde el momento en que deben empezar a regir.  Pero   los   términos   que  hubieren  empezado  a  correr,  y  las  actuaciones  y  diligencias  que ya  estuviesen  iniciadas, se regirán por la ley vigente  al   momento   de   su  iniciación”  (resalta  la  Sala).   

5.   En   síntesis,   se  asignará  la  competencia  para  continuar  conociendo  del  asunto, por prórroga, al Juzgado  Penal        del       Circuito       Especializado       de       Barranquilla.   

Copia de este auto será enviada al Juzgado  Tercero     Penal  Municipal de Barranquilla  para su información.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

  RESUELVE   

1. Declarar que  la  competencia  para  continuar  conociendo  el  presente  asunto  radica en el  Juzgado     Penal     del     Circuito     Especializado     de    Barranquilla,   Despacho   al  que  se  remitirá el expediente.   

2. Enviar copia  de   este   auto   al   Juzgado   Tercer   Penal   Municipal   de        Barranquilla, para su información.   

Contra el presente auto no procede recurso  alguno.   

  Comuníquese    y  cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                       MARÍA DEL ROSARIO GONZÁLEZ DE  LEMOS   

JORGE  LUIS QUINTERO MILANÉS                               YESID     RAMÍREZ  BASTIDAS           

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA                               MAURO      SOLARTE  PORTILLA           

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Entre  otras,  Corte  Suprema  de  Justicia.  Auto del 19 de marzo de 2002. Rad.  19.200.   

2 En  idéntico sentido: Auto del 30 de abril de 2002. Rad. 19354.   

3  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.  Auto,  cambio de radicación 26927, febrero 21 de  2007     

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