26233(07-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26233  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado acta No. 14  

Bogotá  D. C., siete (7) de febrero de dos  mil siete (2007)   

Se pronuncia la Corte, en sede de casación,  sobre  la  eventual  trasgresión de una garantía fundamental de los procesados  JHON   ALBERTO  RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ  y     EDWAR     FERNANDO     RAMÍREZ  ZABALA,  relacionada  con  el  quantum  de  la  pena  accesoria  que  les  fuera impuesta como responsables del concurso de delitos de  homicidio  agravado,  concierto  para  delinquir,  hurto  calificado y agravado,  porte   ilegal   de   armas   de   fuego   de   defensa   personal   y  lesiones  personales.   

HECHOS  

En la sentencia impugnada, la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de Bogotá D. C., hizo la siguiente  síntesis:   

“Asalto  realizado  por  un grupo de individuos provistos de armas de fuego y blancas, en  la  madrugada  del  17  de marzo de 2002 y en un barrio del sur de esta capital,  primeramente  contra  dos  celadores  de  un  estacionamiento  de buses urbanos,  habiendo  resultado  muerto  Jaider  Andrés  Gutiérrez Guzmán en tanto que su  compañero  Samuel  Campos González recibió heridas leves, luego a un bus para  apoderarse  de  dineros  recaudados  y,  por último, a un transeúnte ocasional  también con finalidad depredatoria.”   

ACTUACIÓN PROCESAL  

1.-  La  Fiscalía General de la Nación, a  través   de   la  Unidad  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  de Bogotá D.C., Sub Unidad de Terrorismo, el 5 de septiembre de  2002  acusó  a los procesados JHON ALBERTO RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ,  EDWAR  FERNANDO RAMÍREZ ZABALA, MAURICIO  QUEVEDO  RODRÍGUEZ,  LEONARDO  GARAY  ROJAS,  FERNANDO ANTONIO FORERO CUITIVA y  JULIO  CÉSAR  MONTAÑA como  probables  autores del concurso de delitos de homicidio agravado, concierto para  delinquir,  hurto  calificado  y  agravado,  porte  de armas de fuego de defensa  personal y lesiones personales. (fl. 238 c # 2).   

Contra  la anterior decisión, se interpuso  el   recurso  de  apelación;  empero,  fue  declarado  desierto  por  falta  de  sustentación,  mediante  resolución  del  3  de  octubre  de 2002 (fl. 298 c #  2).   

La fase de la causa correspondió al Juzgado  Cuarto  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bogotá  D.  C., el que una vez  concluida  la  diligencia  de  audiencia  pública, profirió sentencia el 12 de  mayo  de  2004,  condenando  a  los  procesados  JHON  ALBERTO  RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ,  EDWAR  FERNANDO  RAMÍREZ ZABALA, MAURICIO   QUEVEDO   RODRÍGUEZ,  LEONARDO  GARAY  ROJAS,  FERNANDO  ANTONIO   FORERO  CUITIVA  y  JULIO  CÉSAR  MONTAÑA  a  la  pena principal de 302 meses de prisión y a la  “accesoria  de  Inhabilitación  de  Derechos   y   Funciones  Públicas,  por  periodo  igual  al  de la sanción corporal  impuesta  a  cada  cual”, como autores y penalmente  responsables  del  concurso  de  delitos  de  homicidio agravado, concierto para  delinquir,  hurto  calificado  y  agravado,  porte  de armas de fuego de defensa  personal y lesiones personales (fl. 129 c # 5).   

Impugnada   la  anterior  sentencia,  fue  confirmada  por  la  Sala  Penal  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Bogotá  D.C.,  el  21  de  enero  de  2005 (fl. 5 cuaderno de segunda instancia  Tribunal).  Contra  esta  determinación  el defensor de confianza del procesado  JHON   ALBERTO   RODRÍGUEZ   RODRÍGUEZ  y  de oficio de EDWAR FERNANDO RAMÍREZ  ZABALA   interpuso   el  recurso  extraordinario  de  casación el que fue sustentado en su oportunidad legal.   

2.-  Esta  Sala  de  la  Corte,  mediante  pronunciamiento   del  30  de  noviembre  de  2006,  inadmitió  la  demanda  de  casación;  sin  embargo,  como  advirtió  que  en  la  sentencia  condenatoria  proferida  contra  los  procesados  JHON ALBERTO  RODRÍGUEZ      RODRÍGUEZ      y     EDWAR  FERNANDO  RAMÍREZ  ZABALA  se les  impuso  la  pena  accesoria  de  inhabilitación  de  derechos y  funciones  públicas  por  un  lapso igual al de la pena privativa de la libertad, esto es,  302  meses, quantum punitivo que desborda el máximo señalado por el legislador  al  respecto,  circunstancia  que comportaría la vulneración de los derechos y  garantías  de  los condenados, por lo que dispuso correr traslado al Ministerio  Público para que conceptuara sobre la eventual trasgresión.   

CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO  

El  Ministerio Público, sugiere a la Corte  casar  parcial  y  oficiosamente  la  sentencia  impugnada,  para  en  su lugar,  redosificar   la  pena  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas   impuesta   a   todos  los  condenados  en  este  proceso.   

En efecto, considera la Procuradora Tercera  Delegada   que  es  evidente la trasgresión a las garantías fundamentales  de  los  procesados  porque,  la  pena  accesoria  de  Inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas, no podrá exceder de veinte (20)  años  de  conformidad  con  el artículo 52 de la Ley 599 de 2000, aplicable al  asunto por virtud del tiempo de comisión de los hechos punibles.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

La   Sala  comparte  la  opinión  de  la  Procuradora  Delegada, en el sentido de que al imponérsele la pena accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio de los derechos y funciones públicas a los  procesados   JHON   ALBERTO   RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ  y  EDWAR FERNANDO RAMÍREZ  ZABALA    se   le   quebrantaron   sus   garantías  fundamentales.   

En efecto, examinada la sentencia proferida  por  el  Juzgado  Cuarto  Penal  del Circuito Especializado de Bogotá, el 12 de  mayo  de  2004 a través de la cual se condenó a JHON  ALBERTO   RODRÍGUEZ   RODRÍGUEZ  y  a  EDWAR   FERNANDO   RAMÍREZ  ZABALA,  se  advierte  que  se  violó  el principio de legalidad de las penas respecto de la  sanción  accesoria,  toda  vez  que  la inhabilitación de derechos y funciones  públicas  se les impuso por el lapso equivalente a trescientos dos (302) meses,  equivalente  a   veinticinco  (25)  años y dos (2) meses, rebasando los 20  años  que  sobre  dicha sanción contempla la preceptiva del artículo 52 de la  Ley  599 de 2000, norma esta última vigente para la época de ocurrencia de los  hechos juzgados.   

Importa recordar, que el artículo 29 de la  Carta   Política   de   1991,   a   más   de  aludir  a  los  componentes  que  tradicionalmente   han   sido  propios  del  debido  proceso;  vale  anotar,  la  preexistencia  del  acto que se imputa y del tribunal competente, el acatamiento  de  las  formalidades  propias  de  cada proceso, el principio de favorabilidad,  precepto  que  afianza  el  principio de legalidad de las penas y, por lo mismo,  protege  a  la  libertad  individual  frente  a la arbitrariedad y garantiza los  principios  de  seguridad  jurídica  e  igualdad, es evidente, entonces, que la  pena  accesoria  que  se  le  impuso  a  JHON ALBERTO  RODRÍGUEZ     RODRÍGUEZ    y    a    EDWAR  FERNANDO  RAMÍREZ ZABALA conculca  el citado principio de legalidad.   

El artículo 52 de la Ley 599 de 2000, norma  aplicable  por   el  tiempo  de comisión de los hechos punibles, establece  que   la   pena   de  prisión  conlleva  la  aplicación  de  la  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y funciones públicas por un periodo igual al de la  pena  principal,  pero,  a  su  vez,  el  artículo  51 ibidem, determina que su  duración máxima es de 20 años.   

De  esta  manera,  la  pena  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones  públicas  debe  ser  igual  a  la de  prisión,  pero  si  ésta  es  superior a 20 años, la interdicción no podría  superar  este  límite, aspecto que, sin duda, fue conculcado por los juzgadores  de instancia.   

Así  las  cosas, la Sala con fundamento en  las  facultades  conferidas  por  el  artículo 216 del Código de Procedimiento  Penal,  casará  oficiosa y parcialmente la sentencia de segunda instancia y, en  consecuencia,  disminuirá  a 20 años la pena accesoria de inhabilitación para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  impuesta a los procesados  JHON   ALBERTO  RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ  y     EDWAR     FERNANDO     RAMÍREZ  ZABALA.   

Como   quiera   que   a   los  procesados  MAURICIO  QUEVEDO  RODRÍGUEZ,  LEONARDO GARAY ROJAS,  FERNANDO   ANTONIO   FORERO   CUITIVA   y   JULIO   CÉSAR  MONTAÑA  se les impuso similar quantum como pena  accesoria  de  interdicción de derechos y funciones públicas, la decisión que  en  este pronunciamiento se adopta se extenderá a los mencionados procesados no  recurrentes,  conforme  lo  prevé el artículo 229 del Código de Procedimiento  Penal.   

Contra  la  presente  sentencia  no procede  recurso alguno.   

Atendidas las razones expuestas, la Sala de  Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de Justicia, administrando Justicia en  nombre de la República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

1.-          CASAR   oficiosa   y   parcialmente  la  sentencia  impugnada  y,  en  consecuencia,  determinar  como  pena accesoria de  inhabilitación  de  derechos   y funciones públicas fijada a JHON   ALBERTO   RODRÍGUEZ  RODRÍGUEZ,  EDWAR   FERNANDO   RAMÍREZ   ZABALA,   MAURICIO   QUEVEDO   RODRÍGUEZ,  LEONARDO  GARAY  ROJAS,  FERNANDO  ANTONIO   FORERO  CUITIVA  y  JULIO  CÉSAR  MONTAÑA  en  el término de 20 años, por las razones anotadas  precedentemente.   

2.-  En todos los demás aspectos permanece  inalterable  la  sentencia  impugnada.  Devuélvase el expediente al Tribunal de  origen.   

CÓPIESE,   COMUNÍQUESE   Y   CÚMPLASE   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                          ALVARO ORLANDO PÉREZ PINZON   

MARINA   PULIDO  DE  BARÓN                                                                    JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO   SOLARTE   PORTILLA                                             JAVIER ZAPATA ORTIZ    

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria    

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