26235(01-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26235  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 09  

          Bogotá   D.C.,   febrero   primero   (1°)   de   dos   mil   siete  (2007).   

VISTOS  

Decide  la  Sala  sobre  la  solicitud  de  práctica  de  pruebas que dentro del término previsto en el inciso primero del  artículo  518  de la Ley 600 de 2000 presentó el señor defensor del requerido  en    extradición    JOSÉ    HERNANDO    RODRIGUEZ  ERAZO.   

ANTECEDENTES   

          El  Ministerio del Interior y de Justicia envió a esta Corporación  el  expediente  relacionado  con  el  trámite  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  JOSÉ HERNANDO RODRÍGUEZ ERAZO  por  hechos  ocurridos el 17 de marzo de 1999, quien fue capturado  en  la  ciudad  de  Bogotá  (Cundinamarca) el 3 de agosto de 2006 por orden del  Fiscal  General  de  la Nación, en atención a la Nota Verbal N° 1899 del 1 de  agosto  del  mismo  año,  remitida  por  el  Gobierno  de los Estados Unidos de  América a través de su Embajada en Colombia.   

La solicitud de extradición fue formalizada  mediante  la  Nota  Verbal  N°  2453  del  29  de septiembre del año anterior,  acompañada  de la documentación correspondiente y, el Ministerio de Relaciones  Exteriores  conceptuó que, por no existir convenio aplicable al caso, es viable  acudir   a   las   normas   pertinentes   del  Código  de  Procedimiento  Penal  colombiano.   

Una  vez recibida por esta Sala la solicitud  de  extradición  con  la documentación anexa, por intermedio del Ministerio de  Justicia  y  del  Derecho,  se corrió el traslado previsto en el inciso primero  del  artículo  518  del  referido  estatuto  procesal penal, dentro del cual el  defensor   presentó   memorial  solicitando  la  práctica  de  las  siguientes  pruebas:   

“1. Oficiar al Departamento Administrativo  de  Seguridad,  en  adelante  DAS, para que certifique salidas de Colombia hacia  Estados  Unidos  de  América  de  mi cliente JOSÉ HERNANDO RODRÍGUEZ ERAZO, a  efectos  de  establecer  si efectivamente ha visitado y/o estado residenciado en  el país del norte.   

2. Oficiar al DAS para que remita al proceso  el  expediente  correspondiente  a  la  presunta orden de repatriación de JOSÉ  HERNANDO  RODRÍGUEZ  ERAZO,  dictada  el  10  de  mayo  de  2004 por un juez de  inmigración  de los Estados Unidos de América, según declaración juramentada  de JAMES MOTTO.   

3.  Oficiar a la Registraduría Nacional del  Estado  Civil  para  que  envíe  copia  del  expediente  correspondiente  a  la  expedición   de   la  cédula  de  ciudadanía  de  JOSÉ  HERNANDO  RODRÍGUEZ  ERAZO.   

4. Oficiar a la Cancillería Colombiana para  que  remita  a  este  proceso  copia,  certificación  y/o  documentos que posea  relacionados  con  la  expedición  de  pasaporte  a  JOSÉ  HERNANDO RODRÍGUEZ  ERAZO.”   

A través del mismo  escrito el defensor  solicitó,  además,  la  realización  de dos dictámenes periciales cuya   naturaleza       y       finalidades      precisó,      así:      “Ordenar   cotejo  dactilar   de  las  huellas  enviadas   por  el  Gobierno de  los Estados  Unidos de  América  al  momento  de  la presunta repatriación de JOSÉ HERNADO RODRÍGUEZ  ERAZO,  con   la   tarjeta   decadactilar   que reposa en la  Registraduría  Nacional  del estado Civil de Colombia, o con las que se tomen a  mi   representado   para   tal   finalidad.”…  “Ordenar  cotejo  entre  la  fotografía  enviada  por  Estados  Unidos de América al momento de la presunta  repatriación   de   JOSÉ   HERNANDO  RODRÍGUEZ  ERAZO  y  que  repose  en  el  correspondiente  expediente  del DAS, y una que se le tome a mi cliente para tal  efecto.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE    

Previo a adoptar la decisión que en derecho  corresponda,  oportuno  se  ofrece  precisar que, como de tiempo atrás lo tiene  establecido  la  Corte,  el concepto que debe rendir esta Sala, antecedente a la  decisión  gubernamental  sobre  la viabilidad de conceder o no la extradición,  está  restringido a los específicos aspectos señalados en el artículo 520 de  la  Ley  600  de  2000,  esto  es:  (i)  En  torno  a  la  validez  formal de la  documentación  presentada;  (ii)  A  la demostración plena de la identidad del  solicitado;  (iii) Al principio de doble incriminación y (iv) A la equivalencia  de  la  providencia  proferida  en  el  extranjero,  para  los eventos en que el  trámite  no  se  rija por los Tratados Públicos aprobados por Colombia sino en  forma  supletoria  por  las  normas  del  estatuto  procesal penal, como así lo  señaló  para  el presente trámite el Ministerio del Interior y de Justicia en  el  oficio  OF106-23972-DIJ-0100  de  fecha  octubre 4 de la anualidad anterior.   

Lo anterior permite colegir que sólo de las  pruebas  que  estén  encaminadas  hacia  la  demostración de esos específicos  fines  materia  del  concepto, podrán afirmarse que  resultan pertinentes,  conducentes  o útiles. Por el contrario, de las que se encuentren despojadas de  relación  con  tales  temas que, en esencia, limitan la competencia reglada que  en  los  trámites  de  extradición  le ha sido atribuida a la Corte, no podrá  predicarse  tal  entidad.  Desde  luego  que,  en  el primer evento, es también  indispensable  que  las  pruebas  cuyo  decreto  y  práctica  se  demanda  sean  individualizadas  plenamente  con  indicación,  además,  la  finalidad que con  ellas  se persigue, en orden a realizar el examen sobre su pertinencia, utilidad  y conducencia.   

Con  referencia al anterior marco conceptual  se  procede  al  análisis  de las peticionadas dentro del término legal por el  señor  defensor  del  requerido  en extradición JOSÉ  HERNANDO RODRÍGUEZ ERAZO.   

          Para  comenzar,  impera  precisar  que  como  de tiempo atrás lo ha  señalado  esta  Sala,  el trámite especial de la extradición no constituye un  proceso  judicial  en el cual se juzgue la conducta de aquél a quien se reclama  en   extradición,   motivo   por   el  cual  resultan  ajenos  al  thema    probandum    aquellos    medios  probatorios  que  se  orienten  a  censurar  la validez o mérito de las pruebas  recaudadas  por  las  autoridades extranjeras sobre la materialidad del delito o  la  posible responsabilidad del requerido, pues tales aspectos corresponden a la  órbita  exclusiva  y  excluyente  de  los  funcionarios  del país que eleva la  solicitud  y  su  postulación  o  controversia  debe efectuarse al interior del  respectivo  proceso  de  conformidad con los cánones procedimentales dispuestos  en    la    legislación    del    Estado    que   formula   la   solicitud   de  extradición.   

En  el  presente  asunto,  sin dificultad se  advierte  que las pruebas solicitadas por la defensa, se encuentran orientadas a  demostrar  si el solicitado en extradición ha salido o no de Colombia, si tiene  o  no  pasaporte,  si el capturado es la misma persona requerida y si existe una  orden  de  repatriación.  Y  si  ello  es  así,  es claro que adolecen de  cualquier  significación  respecto de los temas sobre los cuales debe versar el  concepto que a la Sala corresponde emitir por disposición legal.   

Por tanto, sin que se ofrezcan indispensables  consideraciones  adicionales,  la decisión que se impone adoptar no es otra que  la  de  negar  por improcedente la solicitud probatoria de la defensa, más aún  cuando  en autos obran elementos de juicio suficientes  para  que  la  Sala  pueda realizar el juicio sobre la identificación plena del  acusado   al   momento   de   emitir   el   concepto  respectivo.   

En  cuanto  a  la  remisión  del expediente  correspondiente   a   la   presunta   orden  de  repatriación  de  JOSÉ  HERNANDO  RODRÍGUEZ  ERAZO, dictada  el  10  de mayo de 2004, se aprecia que, a más de que el solicitante no señala  la  utilidad  que  pueda  generar  la  práctica  de  esa prueba, se trata de un  tópico,  como  lo  ha  insistido  la  Sala,  que  no incumbe a las específicas  materias   sobre   las   cuales  debe  ocuparse  con  el  objeto  de  rendir  el  correspondiente  concepto  previo  a  la  decisión gubernamental, los cuales se  encuentran  establecidos,  como ya se dijo, en el artículo 520 de la Ley 600 de  2000.   

En efecto, de acuerdo con el marco legal que  precisa  la  competencia de la Corte no se hace referencia que esté compelida a  establecer  si  el  requerido por las autoridades foráneas fue repatriado o no,  como lo pretende la defensa.   

          Finalmente,  como  no  encuentra  la  Sala  indispensable ordenar de  oficio  allegamiento  de  elemento  de  juicio  alguno,  de  conformidad  con lo  establecido  en el inciso tercero del artículo 518 de la Ley 600  de   2000,   se  dispone  que  por   la  Secretaría  de  la  Sala  SE  CORRA  TRASLADO durante el término de  cinco  (5)  días,  al  solicitado  en extradición, su defensor y al Procurador  Delegado,  para  que presenten sus alegatos previos al concepto de la Corte, una  vez en firme esta decisión.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE  

1.             NEGAR   por  improcedentes   las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  en  extradición      JOSÉ     HERNANDO     RODRIGUEZ  ERAZO,  por las razones expuestas en la anterior   motivación.   

2.              CORRER    EL    TRASLADO  señalado  en  el  inciso  tercero  del artículo 518 del estatuto  procesal penal, para los fines allí mismo previstos.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                       ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN            

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                            JORGE    LUIS    QUINTERO  MILANES                  

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                 JULIO             ENRIQUE            SOCHA  SALAMANCA         

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                       JAVIER ZAPATA  ORTÍZ   

Excusa justificada  

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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