26529(05-02-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26529  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

MAGISTRADO PONENTE  

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN  

Aprobado: Acta No.012  

Bogotá,  D. C., cinco (5) de febrero de dos  mil siete (2007).   

MOTIVO DE LA DECISIÓN  

Mediante  sentencia del 24 de mayo del 2006,  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito de Charalá (Santander) declaró al señor  Juan Salomón Pinto Argüello  autor   penalmente   responsable   de  un  concurso  de  conductas  punibles  de  acceso    carnal    abusivo    con   menor   de   14  años.   Le   impuso   72  meses  de  prisión  y  de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas,  lo  exoneró  de  la  obligación de indemnizar los perjuicios causados, le negó la  condena  de  ejecución condicional y la prisión domiciliaria y dispuso ordenar  su captura.   

El  fallo  fue  recurrido  por el defensor y  ratificado   por   el   Tribunal   Superior   de   San   Gil   el  28  de  julio  siguiente.   

El mismo apoderado acudió a la casación  excepcional, que fue concedida.   

La  Sala se pronuncia sobre los presupuestos  lógicos y argumentativos de la demanda presentada.   

HECHOS Y ACTUACIÓN PROCESAL  

1.  El  señor Juan  Salomón  Pinto  Argüello, nacido el 18 de septiembre  de   1953,  era  propietario  de  una  panadería  en  el  municipio  de  Encino  (Santander),  establecimiento  que frecuentaba la menor RCHD, quien nació el 10  de abril de 1990.   

Prevalido  de la situación económica de la  niña,      Pinto      Argüello      comenzó  a  halagarla, le ofreció dinero y, aceptado el numerario,  la  indujo  a  que  mantuviera  relaciones  sexuales  con él. Los encuentros se  iniciaron  en  el año 2003 (cuando ella contaba con 13 años de edad, y él con  52),  con  una frecuencia de dos o tres veces por semana, y se prolongaron hasta  el 2005, cuando la infante quedó embarazada.   

2.  Adelantada  la investigación, el 1° de  febrero  del  2006  la  fiscalía  acusó  al autor del concurso de conductas ya  precisado.   

Luego  fueron  proferidas  las sentencias ya  indicadas.   

CONSIDERACIONES  

De  conformidad  con  el  artículo  213 del  Código  de  Procedimiento Penal del 2000, la Sala inadmitirá la demanda porque  no  reúne  las  exigencias  previstas  en  el artículo 212 del mismo Estatuto.   

Las siguientes son las razones:  

1.  Según  el  artículo 205 del Código de  Procedimiento    Penal    del    2000,   la   casación   procede   contra   las  sentencias   

proferidas  en  segunda  instancia  por los  tribunales  superiores  de  distrito judicial… en los procesos que se hubieren  adelantado  por  los  delitos que tengan señalada pena privativa de la libertad  cuyo máximo exceda de ocho años   

La  resolución  acusatoria  y  los  fallos  adecuaron  el  comportamiento investigado a la conducta de acceso carnal abusivo  con  menor  de 14 años, prevista como punible en el artículo 208 de la Ley 599  del  2000, que tiene señalada pena de prisión de 4 a 8 años. Desde este punto  de   vista,  entonces,  no  era  viable  la  casación  común.   

2.  Se  podía  acudir,  sí,  a la ruta del  recurso    extraordinario    discrecional,  como  acertadamente  fue  invocado  por  el defensor.     

Esa institución se encuentra regulada en el  inciso    2°   del   artículo   205   procesal   citado,   de   la   siguiente  forma:   

De  manera excepcional, la Sala Penal de la  Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente,  puede  admitir  la demanda de  casación  contra  sentencias  de  segunda  instancia  distintas  a  las  arriba  mencionadas,   a   la   solicitud  de  cualquiera  de  los  sujetos  procesales,  cuando  lo  considere necesario para el desarrollo de  la  jurisprudencia  o  la  garantía  de  los derechos fundamentales.   

Del  mandato  legal  deriva  que  es posible  acoger  esa  clase  de impugnación siempre que el censor otorgue los argumentos  jurídicos  con  base  en  los  cuales  demuestre  que  acceder  a  su pedido es  necesario  para  que  la  Corporación se ocupe de uno o de los dos presupuestos  allí   reglados:   desarrollar   la   jurisprudencia  nacional  y/o garantizar los  derechos fundamentales.   

El  demandante no abordó esos temas, ni los  insinuó,  ni  tácitamente  se  desprenden  de la demanda que construyó.    

Como  no  comprobó  ninguna vulneración de  derechos  y/o  de  garantías, como tampoco la importancia de un pronunciamiento  casacional  de  fondo  para  efectos  del  desarrollo  de  la jurisprudencia, es  menester  declarar  que  no se puede aceptar la demanda pues, de otra parte, con  fundamento  en  el principio de limitación,  a  la  Corte le está prohibido imaginar los aspectos que darían  lugar a su admisión.   

3.  La  Corte igualmente observa, como ya se  adelantó,  que de la demanda no dimana ni lejanamente que se haya pensado en la  evolución  de  la  jurisprudencia  o  en la protección de derechos esenciales.   

El  demandante,  de manera simple,  por  medio    de    un    estudio    totalmente    libre,    alude   a   violación  indirecta  de  la  ley  sustancial  por  falso juicio de  identidad  pero  no  enseña  en qué ha consistido la  hipotética  distorsión de la prueba. Agrega aseveraciones amalgamadas sobre la  duda  en torno a la fecha de comisión del hecho, al momento en que se iniciaron  las  relaciones,  y  se  refiere  a  las  contradicciones,  mentiras  y  ardides  detectables  en  el  dicho  de  la menor, continúa sentando su parecer sobre la  “valoración   de   la   prueba”   realizada   por  el  Tribunal?,  opuesta a la suya, y culmina pidiendo  absolución por duda. No hace nada más.   

Independientemente de lo anterior, es decir,  de  la  fallida  demanda, con fundamento en su deber oficioso, desde luego fuera  de  ese  libelo,  la  Corte  ha  revisado  íntegramente  la  actuación y no ha  encontrado   protuberantes  causales  de  nulidad  ni  flagrante  violación  de  derechos   fundamentales.   Por   eso  no  entra  a  la  sustancia  del  asunto.   

Consecuente  con  lo  expuesto,  la  Sala de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE  

         

Inadmitir la demanda  de casación presentada.   

Contra  esta  decisión  no  procede ningún  recurso.   

Notifíquese y cúmplase.  

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                      ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN           MARINA  PULIDO DE  BARÓN   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS             YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO  ENRIQUE  SOCHA  SALAMANCA                  JAVIER ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria     

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