26208(11-04-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  26208   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 49  

          Bogotá, D.C., abril once (11) de dos mil siete (2007)   

VISTOS  

          Procede   la   Corte   a  emitir  concepto  sobre  la  solicitud  de  extradición   de  la  ciudadana  colombiana  GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO, elevada  por  el  Gobierno  de  España  a través de su Embajada en  Colombia.   

ANTECEDENTES  

La mencionada ciudadana es requerida para que  comparezca  al  trámite adelantado por el Juzgado Central de Instrucción Nº 3  de  la  Audiencia  Nacional  de  España,  en  cuyo marco fue proferido el 12 de  noviembre  de  2002 “auto motivado de procesamiento y  prisión”  en su contra, atribuyéndole la comisión  de  “un  presunto  delito de blanqueo de capitales y  delitos  fiscales”, al tenor de la nota diplomática  enviada al efecto.   

Para formalizar la solicitud de extradición  se   allegaron   los  siguientes  documentos  debidamente  legalizados  ante  el  Ministerio de Relaciones Exteriores:   

Notas verbales Nº 439/04 de 28 de octubre de  20041  y  Nº  309/06  de  11 de julio de 20062  remitidas  por el Gobierno de  España  a  través de su Embajada en Colombia, la primera de las cuales informa  que   contra   GEORGINA   AVILA  TREVIÑO  (sic)  se  adelanta  el  sumario  5/2001  en el Juzgado Central de  Instrucción  Nº  3 de la Audiencia Nacional “por un  presunto  delito  de  blanqueo  de  capitales  y delitos fiscales”,  en tanto que la segunda allega oficio procedente de la mencionada  autoridad  en el que se precisa que se trata de una ciudadana colombiana, nacida  el  28  de  octubre   de  1961, hija de Tulio y de Mercedes portadora de la  cédula de ciudadanía número 52.516.047.   

Copia  del  auto proferido por el Juzgado de  Instrucción  Central  Nº  3  de Madrid con fecha 12 de noviembre de 2002 en el  sumario  5/20013,   a   través  del  cual  “se  declara  procesados  por esa causa y sujetos a sus resultas” a  diferentes  personas,  entre  ellas  a  GEORGINA ÁVILA  TREVIÑO  (sic), respecto  de  quien  se  dispone  además  la  prisión  provisional  incondicional   y   la   expedición   en  su  contra  de  órdenes  de  captura  internacional.   

Documento   preparado  por  la  Magistrada  – Juez que conoce el caso  5/2001  con  destino a las autoridades judiciales de nuestro país en torno a la  específica   situación   de    GEORGINA  ÁVILA  TREVIÑO      (sic)4,  escrito  en  el  que se consigna que a instancias del Ministerio Fiscal, el 6 de  agosto  de  2004  se  profirió auto en el que se propone al Gobierno de España  pedir la extradición de la mencionada.   

Copia  de  las  disposiciones  de  la Ley de  Enjuiciamiento  Criminal,  Ley  Orgánica  del Poder Judicial y Código Penal de  España,        relevantes        al       caso5.   

          La actuación en Colombia ha sido la siguiente:   

          Mediante  la nota verbal número 439/04 de 28 de octubre de 2004, el  Gobierno  de  España  solicitó  a  través  de  su  Embajada  en  Colombia  la  extradición  de  GEORGINA ÁVILA TREVIÑO (sic);  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de  Colombia dio  traslado  de  tal solicitud al Ministerio del Interior y de Justicia y al Fiscal  General  de  la  Nación,  quien mediante resolución del 28 de marzo de 2005 se  abstuvo  de decretar la captura con fines de extradición de la citada ciudadana  hasta  tanto  no  se  subsanara la deficiencia que acusa la Nota Verbal aludida,  consistente  en  que  “no  se  informa  sobre señas  personales  que permitan individualizar a la persona requerida, como por ejemplo  el  número  de cédula de ciudadanía colombiana, número de pasaporte, huellas  dactilares”.6   

          A  través  de Nota Verbal número 309/06 de 11 de julio de 2006, el  Gobierno  español  por  conducto  de  su  Embajada  en nuestro país allegó la  comunicación  número 28079 de 4 de mayo de 2005 procedente del Juzgado Central  de  Instrucción  Nº  003  de  Madrid  en la que se precisa que los datos de la  requerida   son   los  siguientes:  “GEORGINA  AVILA  TREVIÑO  (sic),  nacida  el  día  28/10/1961,  en Colombia, hija de TULIO Y DE MERCEDES, con C.C. 52.516.047  y AII-405343”.   

          Con  fundamento  en  esta  información,  el  Fiscal  General  de la  Nación  mediante resolución de 8 de septiembre de 2006 decretó la captura con  fines    de    extradición    de    GEORGINA   AVILA  TRIVIÑO,  la  cual se concretó el 11 del mismo mes y  año   en   la   calle   26  Nº  88  –  26,  conjunto  residencial Santa Clara de  Hayuelos en esta ciudad.   

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  mediante  oficio  OAJ.E.  1395  de  2  de  noviembre  de  2004,  que  “  En atención a lo establecido en el artículo 514  del  Código  de  Procedimiento Penal,… el Convenio aplicable al presente caso  es  la  Convención  de  Extradición  de  Reos vigente entre los dos Gobiernos,  suscrita  el 23 de julio de 1892 y aprobada por ley 35 del 1892. Debe tenerse en  cuenta  que,  la  Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito  de  Estupefacientes  y  Sustancias  Sicotrópicas  firmada  en  Viena  el  20 de  diciembre  de 1988, en su artículo 6º y en especial en el numeral 2º dispone:  ‘Cada uno de los delitos a  los  que  se  aplica  el  presente  artículo se considerará incluido entre los  delitos  que  den  lugar  a extradición en todo tratado de extradición vigente  entre  las  Partes. Las Partes se comprometen a incluir tales delitos como casos  de   extradición   en   todo  tratado  de  extradición  que  concierten  entre  sí”.   

El  Jefe de la Oficina Asesora Jurídica del  Ministerio  del Interior y de Justicia envió la actuación a esta Sala para los  fines establecidos en el artículo 517 de la Ley 600 de 2000.   

Iniciado el trámite previsto en el artículo  518  del  mismo ordenamiento, la defensa designada por la requerida solicitó la  práctica  de  pruebas  que  fueron  negadas  por  improcedentes en auto de 7 de  febrero  último,  en el que además se dispuso correr el traslado dispuesto por  el  legislador  para  presentar  alegaciones previas al concepto que corresponde  emitir  a  la  Sala,  oportunidad en la que solo la representante del Ministerio  Público las allegó.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

Con  este  propósito la Procuradora Segunda  Delegada   para  la  Casación  Penal,  hace  una  síntesis  de  la  actuación  cumplida,   de los soportes allegados con la solicitud de extradición, del  marco  legal  que  rige  este trámite y de los aspectos que constituyen el tema  del  concepto  que  corresponde  emitir  a  la Sala, para adentrarse luego en el  análisis de cada uno de ellos.   

Indica  que  los  documentos  presentados en  apoyo  de  la solicitud de extradición proporcionan la información exigida por  los  numerales  2  y 3 del artículo 8º de la Convención de Extradición entre  Colombia  y  España, aplicable en este caso, en forma específica la atinente a  los  hechos  denunciados,  la disposición aplicable y las señas personales del  reo o encausado.   

Además,  se allegaron recurriendo a la vía  diplomática  en  relación  con  su  autenticidad  da  fe  la apostilla impresa  conforme  lo  establece  la  Convención  de  La  Haya  sobre  la abolición del  requisito  de legalización para documentos públicos extranjeros, suscrita el 5  de  octubre  de  1961,  a  la cual adhirió Colombia, por lo que son formalmente  válidos  y satisfacen el requisito establecido por el artículo 520 del código  de procedimiento penal.   

Igual  acontece  con  la demostración de la  plena  identidad de la requerida, habida cuenta que la solicitud se refiere a la  nacional   colombiana   GEORGINA   ÁVILA   TRIVIÑO,  de  quien  la  autoridad  judicial  que conoce el caso  precisó  el  4 de mayo de 2005, que sus datos de identificación corresponden a  los   de   “GEORGINA  ÁVILA  TREVIÑO  (sic),  nacida  el 28/10/1961 en Colombia,  hija  de  Tulio  y  Mercedes,  con  cédula  de  ciudadanía  Nº  52.516.047  y  All-405343”.   

Pese  a  que  se  detecta  una  imprecisión  consistente  en  que  la  autoridad  española identifica a la solicitada con el  apellido  de  TREVIÑO  y  no  TRIVIÑO y le asigna como  fecha  de  nacimiento el 28 de octubre de 1961, el DAS comprobó mediante cotejo  técnico  y  de  dactiloscopia  que  la  persona  capturada  es  la misma que se  identifica  con la cédula de ciudadanía Nº 52.516.047, que es hija de Tulio y  Mercedes,  nació el 14 de julio de 1980, mide 1.75 de estatura, es comerciante,  de  estado civil separada, con grado de estudios técnicos en diseño, y allegó  de   igual   forma   fotocopia  de  la  tarjeta  alfabética  correspondiente  a  GEORGINA  ÁVILA TRIVIÑO, de  la  tarjeta  emitida  por  el  sistema de consulta de cédulas con su respectiva  fotografía y  de la tarjeta decadactilar.   

De  manera que aún cuando esta información  difiere  en los aspectos indicados de la ofrecida por la autoridad española, es  lo  cierto  que coincide en aquellos atinentes al documento de identificación y  al  nombre  de sus progenitores, advirtiéndose además que la diferencia de uno  de  sus  apellidos  se circunscribe tan solo a una letra, razones que conducen a  afirmar  que  la  ciudadana  aprehendida  es  la  misma persona requerida por la  autoridad judicial española.   

En   punto   al   principio  de  la  doble  incriminación  señala que si bien la Convención de extradición que vincula a  Colombia  y  a España no se refiere expresamente a los delitos relacionados con  el   narcotráfico,  estos  se  entienden  integrados  dado  que  ambos  Estados  suscribieron  la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico ilegal de  estupefacientes  y  sustancias  sicotrópicas.  Se  trata entonces de un tratado  bilateral  de  carácter  cerrado  que  acoge  el sistema de lista, prescinde de  cualquier  referencia  a  la  pena  y  se  remite  al  señalamiento taxativo de  determinados ilícitos.   

La conducta mencionada en el cargo único de  la  acusación  se  halla  descrita en la Convención de Viena y en el artículo  301  del  ordenamiento  jurídico  español,  e igualmente está consagrada como  delito  en la legislación colombiana bajo la denominación de Lavado de Activos  en  el  artículo  323  del código penal, modificado por el artículo 8º de la  Ley  747  de  2002, por lo que respecto de este cargo se cumple con el principio  de  doble  incriminación,  además  del atinente al mínimo de pena exigido, en  atención  a   que  la  conducta  está  sancionada  con  pena  de prisión  superior a cuatro años.   

Por  otra parte, la providencia proferida en  el  país  solicitante  se  asimila  en  su carácter formal a la resolución de  acusación  de  nuestro  sistema  procesal  en  la medida que señala los hechos  atribuidos  a la requerida, éstos se analizan desde el punto de vista jurídico  y  se citan las disposiciones infringidas, acompañándose con la certificación  acerca  del auto de 6 de septiembre de 2004 mediante el cual se acuerda proponer  al  Gobierno  de  España  solicite  en extradición a la procesada GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO;  petición que,  consecuentemente,  fue acompañada de la documentación exigida por el artículo  8º de la Convención de Extradición de reos.    

El aspecto sustancial también se satisface,  por  que  al  igual  que  la  resolución de acusación, la decisión emitida en  España  da  lugar  al  juicio oral, oportunidad en la cual tanto en uno como en  otro  sistema  la procesada cuenta con la posibilidad de ejercer sus derechos de  defensa y contradicción.   

Con  base  en  lo  anterior,  la Procuradora  Delegada  estima  que  resulta  viable  conceder  la extradición de  GEORGINA  ÁVILA TRIVIÑO por encontrarse  reunidas  las  exigencias  legales  establecidas  y  versar  la acusación sobre  hechos  no constitutivos de delitos políticos, acaecidos con posterioridad a la  vigencia del Acto Legislativo N° 01 de 1997.   

          Por  último advierte que de emitir la Corte concepto favorable a la  extradición  y  de  concederla  el  Gobierno  nacional,  el  Estado  requirente  adquiere  el  compromiso  de  que  la  solicitada no será sometida a juicio por  delitos  diversos  de  los  que motivaron la petición de extradición, a tratos  crueles,  inhumanos o degradantes, ni a desaparición forzada, tortura o a penas  de  destierro,  prisión  perpetua  o  confiscación,  ni  a  la pena de muerte,  medidas contrarias a los postulados de la Constitución Política.   

Adicionalmente,  reclama de la Corte sugerir  al  Gobierno  nacional  que  si  concede  la  extradición de esta ciudadana, se  adopten  las  medidas  necesarias  en  orden  a  garantizar  a su menor hijo sus  derechos  constitucionalmente  reconocidos y precaver que no quede en situación  de  abandono,  desprotección  u  otra  circunstancia  que  ponga  en peligro su  integridad física, moral o emocional.   

         

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

          En  atención  a  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de  conformidad  con lo establecido en el artículo 514 del Código de Procedimiento  Penal  conceptuó  que “el Convenio aplicable al caso  es  la Convención de Extradición de Reos, suscrita entre los dos Gobiernos que  entró  en  vigor  el 17 de junio de 1893” y que debe  tenerse  en  cuenta  la  Convención  de  Viena  sobre  sustancias sicotrópicas  firmada  el  20 de diciembre de 1988, la cual impone a los Estados Parte incluir  los  delitos  de  los  que  se  ocupa  como  susceptibles de extradición en los  tratados  que  hayan suscrito, a tales reglas debe sujetar la Corte el análisis  que    le    corresponde    adelantar    a    fin    de   rendir   el   concepto  solicitado.   

En  efecto, el artículo VIII de la referida  Convención  de Extradición de Reos, suscrita entre España y Colombia el 23 de  julio  de 1892 y adoptada por Ley 35 del 10 de octubre del mismo año, establece  los   requisitos   que   debe  cumplir  la  solicitud  de  extradición,  cuando  señala:   

          “La  demanda  para la extradición será  presentada   por   la   vía   diplomática   y   apoyada   en   los  documentos  siguientes:   

“1) Si se trata de  un  criminal  condenado  y  evadido,  se  presentará  copia  autorizada  de  la  sentencia.   

“2)  Cuando  se  refiera  a un individuo acusado o perseguido, se requerirá copia autorizada del  mandamiento  de prisión o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera  otro  documento  que  tenga  la misma fuerza que dicho auto y precise igualmente  los hechos denunciados y la disposición que les sea aplicable.   

“3)  Las  señas  personales  del  reo  o  encausado,  hasta  donde sea posible, para facilitar su  busca y arresto”.   

Por tanto, la solicitud de extradición debe  ser  presentada  por  la  vía  diplomática  y  a  ésta  debe  acompañarse la  respectiva  sentencia en copia autorizada, cuando se  refiera a persona que  ha  sido  condenada,  en  tanto  que,  en los casos relativos a procesados, como  ocurre  en  este  asunto,  se  aportará el auto de mandamiento de prisión o su  equivalente,  que  debe  contener  una  relación  de  los hechos y precisar las  señales   que   permitan   identificar   al  solicitado  y  así  facilitar  su  captura.   

          Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

         

1.              Solicitud    formulada    por   vía  diplomática.   

          Advierte  la  Sala  que la petición de extradición de la ciudadana  colombiana   GEORGINA   ÁVILA   TRIVIÑO  se  ha  presentado  a  través  de  la vía diplomática entre los  Gobiernos  de  España  y  Colombia;  de  una  parte,  la Embajada de España en  Colombia  remitió  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores de este país las  notas  verbales número 439/04 del 28 de octubre de 2004 y 309/06 de 11 de julio  de  2006  y,  de  otra,  se  anexaron  los soportes correspondientes debidamente  apostillados,  todo  lo  cual resulta conforme con el artículo 259 del estatuto  procesal  civil  colombiano, modificado por el numeral 118 del artículo 1º del  Decreto  Extraordinario  2282  de  1989 y la Resolución 2201 del 22 de julio de  1997, emanada del Ministerio de Relaciones Exteriores.   

          La     exigencia     formal,     por     tanto,     se     encuentra  satisfecha.   

2.            Copia de la decisión judicial (sentencia  o mandamiento de prisión) proferida en el Estado requirente.   

En   atención   a  que  la  reclamada  en  extradición  no  se encuentra condenada, en razón a que el Juzgado Central Nº  3  de la Audiencia Nacional de España profirió el 12 de noviembre de 2002 auto  motivado   de   procesamiento   y   prisión,  atribuyéndole  la  comisión  de  “un  presunto  delito de blanqueo de  capitales  y   delitos  fiscales”,  es  evidente que sólo  resulta  exigible  lo  establecido en los numerales 2º y 3º del artículo VIII  de la Convención aplicable a este asunto.   

          Sobre  el  particular se tiene que a la Nota Verbal Nº 439/04 de 28  de  octubre  de 2004 en la que se anuncia la solicitud de extradición se anexó  certificación       suscrita      por      la      Magistrada      –   Juez  que  instruye el sumario  5/2001  al  que  se  vincula a GEORGINA ÁVILA TREVIÑO  (sic),  en  torno  a  la existencia del proceso y a la  petición  de  extradición  a  instancias  del Ministerio Fiscal, documento que  cuenta  con el correspondiente sello de apostilla y fue acompañado, como en él  se  anuncia,  de  fotocopias  del  auto de procesamiento y de los textos legales  aplicables al caso.   

En el auto de procesamiento se cumple con la  exigencia  de  precisar  “los hechos denunciados y la  disposición  que  les sea aplicable”, pues se afirma  que    Juan   Carlos   Lievano   Bautista  condenado  por  el  delito  de  tráfico  de drogas y Marina  Vega  Quindos  hacían parte de un  grupo  de  personas  dedicadas  a  “introducir en el  tráfico”  sustancias  estupefacientes y a llevar al  mercado  económico  y  financiero las ganancias de tal actividad, utilizando al  efecto  cuentas  a nombre de sociedades que no tenían actividad suficiente para  justificar  esos  ingresos  y  también  a  personas  cuya misión consistía en  desplazarse  al  extranjero con el único fin de “que  retornen  provistos  de  dólares  que  seguidamente  son  traducidos  a  moneda  española, entrando así en el circuito financiero.   

….Como  correos  al extranjero aparecen…  GEORGINA   AVILA  TREVIÑO,  …  todos  mayores  de  edad  y  sin  antecedentes  penales”.   

          Más  adelante  se señala que “PRIMERO.-  Los  hechos  relatados  anteriormente  revisten,  por  ahora,  y  salvo ulterior  calificación  los  caracteres  de……  un  presunto  delito  de  blanqueo  de  capitales  de  los  artículos  301  y  ss del código penal…”, imputación  con  la  que  se  relaciona  a  varias  personas, entre  ellas GEORGINA ÁVILA TREVIÑO…”   

De  igual  manera  se mencionan “las  diligencias tenidas en cuenta y que constituyen los indicios  en  que  se  traduce la presente resolución…”, que  en    el    caso    del   delito   de   blanqueo   de   capitales   “…corresponden  por  un  lado  la documentación intervenida…,  las  declaraciones  de  Aníbal  Gonzáles y la de Ana Belén Álvarez Pérez…  siendo estas las de resaltar”.   

          Finalmente    en    la    misma    decisión    se   “DECLARA  PROCESADOS  por  esta  causa  y  sujetos  a sus resultas”  a   veintiuna   personas,  una  de  ellas  GEORGINA  ÁVILA TREVIÑO”, respecto de  quien  se  dispone  la  medida de prisión provisional incondicional y se ordena  expedir las órdenes de detención internacional.   

          Como  viene  de  verse,  no  hay duda que el auto de procesamiento y  prisión  emitido  por  las  autoridades judiciales del país requirente precisa  los  hechos  denunciados  y  la  disposición  legal a que corresponden conforme  exige    el    Tratado   aplicable.   El   requisito,   por   tanto,   ha   sido  cumplido.   

3.               Identidad    de    la    solicitada  (“señas    personales    del    reo”).   

El  anunciado  aspecto,  cuya  evaluación  corresponde  efectuar  a  la  Sala  en  el  concepto  que  debe emitir, apunta a  establecer   que  la  persona  procesada  (acusada  o  condenada)  en  el  país  reclamante,  es  la  misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello  implique  determinar  su  verdadera identidad, pues basta la citada coincidencia  entre una y otra.   

Al  respecto  se  advierte que acorde con la  petición  de  extradición presentada por el Gobierno de España, la solicitada  es  una  mujer  nacida  en Colombia, de nombre GEORGINA  ÁVILA   TREVIÑO,  identificada  con  la  cédula  de  ciudadanía   número   52.516.047,   hija   de  Tulio  y  Mercedes,  nacida  el  28/10/61.   

               

          Es  innegable, como destaca la representante del Ministerio Público  en  su escrito de conclusión, que estos  datos exhiben diferencias con los  que  corresponden  a  la  capturada  por causa de este trámite, diferencias que  radican  en  una  letra de su segundo apellido y en la fecha de nacimiento, dado  que  mientras  los datos que aportan las autoridades españolas sobre la persona  que  requieren  indican  que  nació  el  28/10/62  y que su segundo apellido es  TREVIÑO, los documentos que  acreditan  el estado civil de aquella en nuestro país muestran que nació el 14  de    julio   de   1980   y   que   su   apelativo   materno   es   TRIVIÑO.   

          Pese  a  ello,  ninguna  duda  existe  respecto  a  que  la  persona  vinculada  a  este  procedimiento  es  la misma a que se refiere la petición de  extradición:  es  así  como  en  el expediente hay evidencia consistente en su  registro  civil  de  nacimiento y en las manifestaciones hechas al momento de su  captura,  que  demuestran  que,  como  informan  las  autoridades españolas, la  retenida es hija de Tulio Ávila y Mercedes Triviño.   

Además,   los   funcionarios   del   DAS  responsables   de   su  captura  adelantaron  las  diligencias  necesarias  para  concretar  su  plena  identificación. A través de estas pesquisas se establece  que  la  cédula  de  ciudadanía  N°  52.516.047 mencionada por el gobierno de  España  como  el  documento de identificación que en Colombia corresponde a la  solicitada,  ciertamente fue expedida a GEORGINA ÁVILA  TRIVIÑO,  cuyas huellas dactilares aparecen plasmadas  en  las  tarjetas  de  preparación  de  dicha  cédula y se identifican con las  tomadas   a   la   mujer   retenida   por   orden   del  Fiscal  General  de  la  Nación7.   

          Importa  resaltar  que  el  comportamiento  procesal de la ciudadana  GEORGINA   ÁVILA  TRIVIÑO  denota   aceptación  de  su  individualización  por  las  autoridades  que  la  requieren,  como  quiera  que no hace cuestionamiento alguno en torno al tema, y  su   única   mención   a   él   se   limita   a  solicitar  que  “…sea  revisado mi caso, pues en lo que llega de España existen  incongruencias  respecto  a  mi  identidad,  más  exactamente  en  la  fecha de  nacimiento   y   el   apellido”,   pero  sin  cuestionar  los demás datos que la  distinguen  ni  avanzar  en argumentación que tienda a proponer siquiera que no  es  la  misma  persona a quien se refieren los documentos enviados por el Estado  requirente8.   

          La exigencia, entonces, se encuentra satisfecha.   

          4.        Delitos  por  los  cuales  procede  la  solicitud  de  extradición.   

El   artículo  I  de  la  Convención  de  Extradición  de  Reos  que  rige  este  trámite  establece que “El  Gobierno  de  Colombia y el Gobierno de España se comprometen a  entregarse  recíprocamente  los  individuos  condenados  ó  acusados  por  los  Tribunales  ó  autoridades  competentes de uno de los dos Estados contratantes,  como  autores   ó  cómplices de los delitos ó crímenes enumerados en el  artículo  3º y que se hubieren refugiado en el territorio del otro”.   

A  su  vez,  el  artículo  III del Convenio  dispone  que  “La extradición se concederá respecto  de  los  individuos  condenados ó acusados, como autores o cómplices de alguno  de los crímenes siguientes: …”.   

Por tanto, según lo ha precisado la Sala en  conceptos                  anteriores9, la Convención se orienta por  un  sistema  de lista, dado que relaciona de manera taxativa los comportamientos  punibles  por  los  cuales,  sin  atender  a  la  pena  establecida,  procede la  aplicación  del  instrumento  internacional  y  que por tratarse de un convenio  entre  dos  Estados  tiene  un  alcance  restrictivo,  esto  es,  se  limita  la  posibilidad   de   extradición   a   las  conductas  expresamente  acordadas  y  enumeradas.   

No  obstante,  si  bien  la  solicitud  de  extradición  en el caso de la especie tiene fundamento en el delito de blanqueo  de  capitales  procedentes  del  tráfico  de estupefacientes (lavado de activos  provenientes  de  actividades ilegales), el cual no figura en la lista contenida  en  el  artículo 3º de la citada Convención, debe entenderse que en virtud de  lo  dispuesto  por  la  Convención  de  las  Naciones Unidas contra el Tráfico  Ilícito  de  Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas suscrita en Viena el 20  de  diciembre  de  1988,  acogida  por  la  Ley  67  de  1993,  es procedente la  extradición,   pues   el   inciso   2°   de   su  artículo  6°  señala  que  “cada  uno  de  los  delitos  a los que se aplica el  presente  artículo  se  considerará incluido entre los delitos que den lugar a  extradición   en   todo   tratado   de  extradición  vigente   entre  las  partes”.   

El  párrafo  1º  del  artículo  III de la  Convención  de  Viena,  preceptúa  que “Cada una de  las  partes  adoptará  las  medidas  que  sean  necesarias  para tipificar como  delitos    penales    en    su    derecho    interno,    cuando    se    cometan  intencionalmente:   

“b)   i)   La  conversión  o  la  transferencia  de  bienes  a  sabiendas  de que tales bienes  proceden  de  alguno  o algunos de los delitos tipificados de conformidad con el  inciso  a) del presente párrafo, o de un acto de participación en tal delito o  delitos,  con el objeto de ocultar o encubrir el origen ilícito de los bienes o  de  ayudar  a  cualquier  persona  o  partícipe en la comisión de tal delito o  delitos  a  eludir  las  consecuencias  jurídicas  de  sus acciones”.   

Es  necesario puntualizar que el literal (a)  al  que  se  refiere la norma transcrita trata de “La  producción,  la  fabricación,  la  extracción, la preparación, la oferta, la  oferta  para  la  venta,  la  distribución,  la venta, la entrega en cualquiera  condiciones,  el corretaje, el envío, el envío en tránsito, el transporte, la  importación  o exportación de cualquier estupefaciente o sustancia sicotropica  (…)  El cultivo de la adormidera, el arbusto de coca o la plante a de cannabis  (…)  La  posesión  o  la adquisición de cualquier estupefaciente o sustancia  sicotrópica  con objeto de realizar cualquiera de las actividades enumeradas en  el precedente apartado i…”.   

El  artículo 301 del Código Penal español  dispone:   

“El que adquiera,  convierta  o  transmita  bienes,  sabiendo  que  éstos  tienen  su origen en un  delito,  o  realice  cualquier  otro  acto  para  ocultar  o  encubrir su origen  ilícito,  o  para  ayudar a la persona que haya participado en la infracción o  infracciones  a  eludir  las consecuencias legales de sus actos, será castigado  con  la  pena de prisión de seis meses a seis años y multa del tanto al triplo  del valor de los bienes (…).   

“La  pena  se  impondrá  en  su mitad superior cuando los bienes tengan su origen en alguno de  los  delitos  relacionados con el tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes o  sustancias  sicotrópicas  descritos en los artículos 368 a 372 de este Código  (…).   

“Con las mismas  penas  se  sancionará,  según  los casos, la ocultación o encubrimiento de la  verdadera  naturaleza,  origen, ubicación, destino, movimiento o derechos sobre  los  bienes  o propiedad de los mismos, a sabiendas de que proceden de alguno de  los  delitos  expresados  en el apartado anterior o de un acto de participación  en ellos (…)”.   

Por  su  parte, el artículo 323 del código  penal  colombiano,  modificado  por  el  artículo  17  de  la  Ley 1121 de 2006  señala:   

“Lavado  de  Activos.  El  que  adquiera,  resguarde,  invierta,  transporte,  transforme, custodie o administre bienes que  tengan  su  origen  mediato o inmediato en actividades de tráfico de migrantes,  trata  de  personas,  extorsión, enriquecimiento ilícito, secuestro extorsivo,  rebelión,  tráfico de armas, financiación del terrorismo y administración de  recursos  relacionados con actividades terroristas, tráfico de drogas tóxicas,  estupefacientes   o   sustancias   sicotrópicas,   delitos  contra  el  sistema  financiero,  la  administración  pública,  o vinculados con el producto de los  delitos  ejecutados  bajo  concierto  para  delinquir,  o  les  dé a los bienes  provenientes  de  dichas  actividades  apariencia  de  legalidad o los legalice,  oculte   o   encubra  la  verdadera  naturaleza,  origen,  ubicación,  destino,  movimiento  o  derechos  sobre  tales bienes, o realice cualquier otro acto para  ocultar  o  encubrir  su  origen  ilícito incurrirá, por esa sola conducta, en  prisión  de  ocho  (8) a veintidós (22) años y multa de seiscientos cincuenta  (650)  a  cincuenta  mil  (50.000) salarios mínimos legales mensuales vigentes.   

La  misma  pena  se  aplicará  cuando  las  conductas  descritas  en  el  inciso  anterior  se  realicen  sobre  bienes cuya  extinción de dominio haya sido declarada.   

El  lavado  de  activos  será punible aún  cuando  las  actividades de que provienen los bienes, o los actos penados en los  apartados  anteriores,  se  hubiesen  realizado,  total  o  parcialmente,  en el  extranjero.   

Las  penas  privativas  de  la  libertad  previstas  en  el  presente  artículo  se aumentarán de una tercera parte a la  mitad  cuando para la realización de las conductas se efectuaren operaciones de  cambio  o  de  comercio  exterior,  o  se introdujeren mercancías al territorio  nacional.   

El aumento de la pena previsto en el inciso  anterior,   también   se   aplicará  cuando  se  introdujeren  mercancías  de  contrabando al territorio nacional.”     

          De  conformidad  con lo anterior, sin dificultad se establece que la  exigencia   de   doble   incriminación   de   la   conducta   de   “blanqueo  de capitales” por la cual se  acusa  a  la requerida en extradición se tiene por cumplida, y que, hallándose  satisfechas  las  exigencias  de  la  Convención de extradición de reos, ha de  conceptuarse  favorablemente  a  la  solicitud  de  extradición de la ciudadana  colombiana   GEORGINA   ÁVILA  TRIVIÑO,   por   el   delito   de   blanqueo   de  capitales.   

          Impera  precisar  en  este  punto  que  el  auto  de procesamiento y  prisión  anexo  a  la  petición  de  extradición  tema  de  este concepto, al  describir  los  hechos  que  lo  originan  menciona la existencia de un grupo de  personas  lideradas por Juan Carlos Liévano Bautista y  Marina  Vega  Quindos,  que se dedicaron, de una parte,  al  tráfico  de  estupefacientes  y,  de  otra,  a  introducir  en  el  mercado  económico  y  financiero  las  ganancias de esa actividad, utilizando al efecto  “cuentas a nombre de sociedades, así y a título de  ejemplo,  Comercializadora  de  Flores  Colombianas  S.L.  y  Servicios  Aéreos  Especiales”          y,         “paralelamente”,  a  individuos  entre  los  que  citan a GEORGINA ÁVILA TRIVIÑO,  quienes  se desplazaban al extranjero con el propósito de recoger  “provistos  de dólares”,  que  llevados  a  España, eran convertidos en moneda nacional y colocados en el  circuito    financiero.   Labores   con   las   que   concretaron   delitos   contra   la   salud   pública,  blanqueo  de  capitales,  falsificación  de  moneda,  falsificación   en   documento   mercantil  y  delitos  fiscales,  realizados  a través de las empresas utilizadas en forma permanente  para   la   realización   de   las   referidas  labores  delictivas.   

          De  manera  que,  aún  cuando  ninguna  precisión se hace sobre la  fecha  en  que tales conductas tuvieron ocurrencia, es lo cierto que tal dato se  extrae  del  contexto  de  la  decisión  citada, en razón a que se anuncia que  “La  presente causa se inició en virtud de denuncia  presentada   por   el   Ministerio   Fiscal   en   el  año  1977”,  que  “Juan Carlos Liévano Bautista…  fue  condenado  en  sentencia  dictada  por  la  Sección  2ª  de  la Audiencia  Provincial  en sumario 4/92 firme en fecha 08.03.99 a 4 años, 2 meses y un día  de   prisión”   y   que   los  delitos  contra  el  fisco   se   predican   en  relación   con   los  ejercicios  fiscales  correspondientes  a  los  años  de  1996,1997,  1998,  1999  y  2000,  circunstancias  que  llevan a inferir que los  hechos  se  cumplieron  en  el lapso comprendido entre el primero y último año  citado.   

          Consecuentemente,  de  concederse  la  extradición  de GEORGINA   ÁVILA  TRIVIÑO,  el  Gobierno  nacional  en  atención  a  lo dispuesto por el artículo 35 de la Constitución  Política  está  en la obligación de condicionar su entrega a que no  vaya  a  ser juzgada por hechos anteriores al 17 de diciembre de  1997,   además   de   los   otros  aspectos  que  se  consignarán en el momento oportuno.   

         

De  otra  parte,  advierte  la  Sala que la  solicitud  de  extradición  señala  que  ésta  obedece además a “delitos  fiscales”,  imputación  que  igualmente  se  extrae  del informe sobre la situación personal de la requerida  preparado    por   la   Magistrada   – Juez del caso.   

Pese  a  ello,  la  revisión  del  auto de  procesamiento    emitido   en   su   contra   evidencia   que   a   GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO  no se hace esa  imputación,  como  razonablemente surge de comparar los términos en los que se  consigna  cuál es el hecho que se le atribuye y aquellos en los que se concreta  la acusación.     

Es  así  como  en  la  exposición  de los  HECHOS,  al  referirse a las  actividades    cumplidas    por    la    requerida    se   hace   la   siguiente  afirmación:   

“Como  correos al extranjero aparecen…,  GEORGINA  ÁVILA  TREVIÑO, …., todos ellos mayores de edad y sin antecedentes  penales”10.   

Y  en  el  párrafo  primero  del  acápite  denominado  “RAZONAMIENTOS JURIDICOS”,  la  imputación  por  delitos  fiscales  se  hace acudiendo a  estas expresiones:   

         

“De un delito de falsificación de moneda  de  los  artículos 886 y ss. del código penal, ANDREA MARIA CARRERA SALGUERO y  de  tantos  delitos  fiscales de los artículos 305 y ss. del Código Penal como  ejercicios  fiscales  en  que no presentaron las correspondientes declaraciones,  por    el    impuesto    de   sociedades   de   las   mercantiles   ‘Servicios     Aéreos    Especiales  S.L.’,   JUAN   CARLOS  LIÉVANO  BAUTISTA  como Administrador de las mismas, y por el impuesto sobre la  renta  a  las  personas  físicas  JUAN  CARLOS  LIEVANO  BAUTISTA,  MARINA VEGA  QUINDOS,  ALBERTO  BOIX  CHAVARRIA,  HÉCTOR  CARRERA  ARENAS  y SILVIA SALGUERO  CAYCEDO”11   

Como  la  parte  resolutiva  de  la  misma  decisión  no  hace  referencia  expresa al tema, forzoso resulta aceptar que la  imputación   “por  delitos  fiscales”   no   se   refiere   a  GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO.   

Por  otra  parte,  el  artículo  VIII  del  Tratado  de  Extradición  con  España ordena que la solicitud correspondiente,  cuando   se   refiera  a  un  individuo  “acusado  o  perseguido”,   como   aquí   ocurre,   debe  estar  acompañada  de  “copia autorizada del mandamiento de  prisión  o auto de proceder expedido contra él, o de cualquiera otro documento  que  tenga  la  misma  fuerza  que  dicho  auto  y precise igualmente los hechos  denunciados y la disposición que les sea aplicable”.   

Ahora,  si  se  tiene  en  cuenta  que  la  extradición   es   un   instrumento   de  cooperación  internacional  para  el  cumplimiento  de  una  decisión  judicial,  sin  dificultad  se infiere que los  delitos  por  los cuales se reclama la entrega de un condenado o acusado son los  imputados  en  la  pieza procesal que sirve de fundamento a la petición, que en  este   caso  corresponde  al  auto  de  procesamiento  de  12  de  noviembre  de  2002.   

Sin  embargo, como se hace evidente, en él  no   se   incluye   respecto   de   GEORGINA   ÁVILA  TRIVIÑO   reproche   alguno  en  relación  con  los  denominados    “delitos    fiscales”,  circunstancia por la cual el concepto de la Corte respecto de ese  cargo será desfavorable a la extradición.   

Sobre  esta conclusión no incide que tanto  en  la  Nota  Verbal  439/04  de  28  de  octubre  de  2004 donde se solicita la  extradición  de GEORGINA ÁVILA TRIVIÑO,  como  en  el documento atinente a su situación personal preparado  por  la  Magistrada  – Juez  que  conoce  el  caso,  se  haga  expresa  mención  a la infracción denominada  “delitos  fiscales”, dado  que  como tiene dicho la Sala, esas actuaciones, como parte del trámite interno  del  Estado  requierente  para demandar la entrega de la procesada, “no  tienen  la virtud de modificar las imputaciones realizadas en  el  acto procesal al cual se refiere el Convenio Bilateral de Extradición y que  es   al   que   la   Corte   ciñe   su   examen”12.    

Además,  si  se revisa el comportamiento a  que  se contraen los “delitos fiscales”,  se advierte que se asocian con “tantos  como   ejercicios   fiscales   que   no   se  presentaron  las  correspondientes  declaraciones    por    el    Impuesto    sobre    la    Renta    de    personas  físicas”13.  Así  se  extrae  del aparte denominado  CALIFICACIÓN  JURÍDICA  DE  LOS  HECHOS  en  el  documento  dirigido  a  las autoridades colombianas por la  Magistrada   –  Juez  que  instruye  el  expediente  contra la requerida, descripción objetiva que lleva a  concluir  que  se  trata de una conducta que nuestro ordenamiento penal no erige  en  delito.  Razón  adicional  para  conceptuar  en  forma  desfavorable  a  la  petición  de  extradición  en  relación  con  esos  hechos.      

          5.        La entrega de nacionales.   

Dado  que el inciso 1º del artículo II de  la  Convención   establece  que “Ninguna de las  partes   contratantes  queda  obligada  a  entregar  sus  propios  ciudadanos  o  nacionales”, es oportuno señalar que al respecto ha  dicho  la  Sala  que “el instrumento internacional no  prohíbe  a  las Partes contratantes la extradición de sus propios ciudadanos o  nacionales,  sino  que prevé simplemente la posibilidad de negarse a concederla  por  esta  causa,  y  cuando  esto  suceda,  ambas  partes,  se comprometen, sin  embargo,  a  perseguir y juzgar, conforme a sus respectivas leyes, los crímenes  o  delitos cometidos por nacionales de la una Parte contra las leyes de la otra,  mediante  la  oportuna  demanda  de esta última, y con tal que dichos delitos o  crímenes   se   hallen   comprendidos   en   la   enumeración   del  Artículo  3º.   

En segundo término, pacífica y reiterada  ha  sido  la jurisprudencia  en precisar que a la Corte Suprema de Justicia  de  Colombia  no  le  compete  establecer  la vigencia y aplicabilidad al caso o  fijar  el  alcance  de  la  legislación  extranjera, como tampoco cuestionar la  legalidad  del  trámite en el país que eleva la solicitud. Su misión, como ha  sido  repetidamente  dicho,  se circunscribe a la verificación del cumplimiento  de  precisos  requisitos  que han de fundamentar el concepto que de ella demanda  el  Gobierno  Nacional  que tiene a su cargo adoptar la decisión administrativa  con    que    se    ponga   fin   al   trámite”14.               

Cuestión final.  

La  señora  representante  del  Ministerio  Público  reclama de la Corporación se sugiera al Gobierno nacional que en caso  de   disponer   la  extradición  de  GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO,  adopte  las  medidas  necesarias en orden a  preservar  las  garantías  constitucionales  de  su menor hijo y su protección  integral.   

Sobre el particular en anterior oportunidad  y en idéntica situación se señaló:   

“De  igual  manera,  y siendo que tampoco  ignora  esta  Corporación la importancia de los derechos de los niños, dada la  jerarquía  normativa  otorgada  por la Carta Política frente a los derechos de  los  demás,  habrá  de sugerírsele al Gobierno Nacional que en caso de acoger  el  presente concepto y ordenar la entrega de … en extradición al Gobierno de  los    Estados   Unidos,   deberá   –  por  intermedio  de  la  autoridad competente- adoptar las medidas  pertinentes  en  orden  a  que  los  menores  hijos de la requerida no queden en  situación  de  abandono,  desprotección,  o  cualquier  otra circunstancia que  ponga   en   peligro   no   solo   su   integridad   física,   sino   moral   y  emocional”15.   

Siendo  así,  se  sugerirá  al  Gobierno  Nacional  que  en  caso  de  acoger el presente concepto y ordenar la entrega de  GEORGINA  AVILA  TRIVIÑO  en  extradición  al  Gobierno  de  España,  se  adopte  a  través de la autoridad  competente,  las  medidas  pertinentes  en orden a que su menor hijo16  no quede en  situación  de  abandono,  desprotección,  o  cualquier  otra circunstancia que  ponga   en   peligro   no   solo   su   integridad   física,   sino   moral   y  emocional.   

          Por   lo  expuesto,  coincidiendo  con  las  consideraciones  de  la  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación  Penal,  la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACIÓN  PENAL emite CONCEPTO FAVORABLE a la solicitud de  extradición   de  la  ciudadana  colombiana  GEORGINA  ÁVILA   TRIVIÑO   por  el  delito  de  blanqueo  de  capitales,  que  formula  el  Gobierno de España a través de su Embajada en Colombia.   

En  relación  con  el  cargo  atinente  a  delitos  fiscales  profiere  CONCEPTO DESFAVORABLE.   

Consecuentemente, el Gobierno Nacional está  en  la  obligación de condicionar la entrega a que la extraditada no vaya a ser  condenada  a  pena de muerte, ni juzgada por hechos diversos a los que motivaron  la   solicitud   de   extradición,   ni  por  sucesos  anteriores  al  17  de diciembre de 1997, ni sometido a  desaparición   forzada,   torturas,   tratos   o  penas  crueles,  inhumanas  o  degradantes,  ni  a  la  sanción de destierro, cadena perpetua o confiscación,  conforme  lo  establecen  los  artículos  11,  12  y  34 de la Carta Política.   

Así  mismo,  con fundamento en el especial  amparo  que  el  ordenamiento  superior  hace  de los derechos de los niños, se  sugiere  al  Gobierno  Nacional que en caso de acoger este concepto y ordenar la  entrega  de  GEORGINA ÁVILA TRIVIÑO   en  extradición al Gobierno de España, adopte con el concurso de  la  autoridad  competente,  las medidas pertinentes en orden a que el menor hijo  de  la requerida no quede en situación de abandono, desprotección, o cualquier  otra  circunstancia  que  ponga  en  peligro no solo su integridad física, sino  moral y emocional.   

         

Adicional  a  lo  anterior,  corresponde al  Gobierno  Nacional  exigir  al  país  reclamante  que  en  caso  de un fallo de  condena,  tenga en cuenta el tiempo que GEORGINA ÁVILA  TRIVIÑO  ha  permanecido  privado  de su libertad con  ocasión de este trámite.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2º  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese por Secretaría de la Sala esta  determinación   a   la   requerida   GEORGINA  ÁVILA  TRIVIÑO,  su  defensor,  a  la  Procuradora  Segunda  Delegada  para  la  Casación Penal y al Fiscal General de la Nación para lo de  su  cargo  con relación a la persona contra la cual libró orden de captura con  fines de extradición.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                                        ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

Permiso  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                              JORGE LUIS QUINTERO MILANES   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                                        JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                               JAVIER ZAPATA ORTÍZ   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1  Fl. 33 c. anexo   

2  Fl. 42 ib   

3  Fl. 27 ib.   

4  Fl 32 c. anexo   

5  Fls. 1 a 20 ib.   

6  Fl. 39 ib.   

7  Fls. 53 y 54 c. anexo   

8  Fl. 25 c. original   

9  Concepto del 8 de julio de 2004. Rad. 19882, entre otros.   

10  Fl. 25 c. anexo   

11  Fl. 24 c. anexo   

12 En  el mismo sentido concepto 23 de febrero/05 Rad. 22839   

13  Fl. 29 ib.   

14  Concepto de 8 de julio/04 Rad.19882   

15  Concepto de 29 de septiembre/04 Rad. 22216   

16  Fl. 25 c. original     

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