26076(11-04-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 26076  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Aprobado Acta No. 49  

          Bogotá, D.C., once de abril de dos mil siete.   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala sobre la viabilidad de tramitar el incidente  de  objeción  presentado  por  la  defensora  del  procesado  NORMAN  GUILLERMO  ESPINOSA  NIETO, contra el dictamen pericial de daños y perjuicios causados con  la ilicitud que se juzga.   

ANTECEDENTES PROCESALES  

          1.   En   la   audiencia   preparatoria  realizada  el día 30 de octubre de 2006, a  petición  del Ministerio Público, la Sala dispuso la práctica  de  un  dictamen  pericial encaminado a establecer el  monto  de los daños y perjuicios causados con la ilicitud que se juzga, para lo  cual    se   solicitó   al   Cuerpo   Técnico   de  Investigación  de  la  Fiscalía  General  de  la Nación la designación de un  experto contable que asistiera a la Corte en esa tarea.   

          2.  Previo el estudio de las diligencias, el especialista designado  rindió  el  informe U D.A.P. No. 1499, radicado en la Secretaría de la Sala el  29  de  enero  del  año  en  curso,  en  el  cual,  partiendo  de un capital de  $26.000.000,  señalados  en  la  acusación  como  el  monto  de los dos contratos  alrededor  de los cuales se suscitaron las conductas ilícitas por las cuales se  acusó    al    procesado   NORMAN   GUILLERMO   ESPINOSA   NIETO   –contrato    sin   cumplimiento   de  requisitos     legales    y    peculado    por    apropiación-,    calculó  el  daño  emergente  y  el  lucro  cesante, tomando como  referente   el  interés  certificado  por  la  Superintendencia  Financiera  de  Colombia,  llegando  a  la  conclusión que sobre el referido capital se habían  causado,   hasta  el  31  de  diciembre  de  2006,  intereses  por  la  suma  de  $21.931.939.        

3.  El dictamen se  puso  a  disposición  de  las  partes,  y  dentro  del término de que trata el  numeral  2º  del  artículo  254 del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de  2000),  la  defensora  del  procesado  NORMAN GUILLERMO ESPINOSA NIETO, presenta  memorial de objeción, ofreciendo los siguientes argumentos:   

El   perito  se  limitó  a  realizar  una  operación  aritmética para determinar el monto de los intereses causados sobre  un  presunto  capital  de  $26.000.000  que  se  dice fueron entregados a Dayana  Buitrago.   

El  perito  tuvo  en  cuenta  el informe No.  259752  del  8 de noviembre de 2005, el cual contiene “varios aspectos” para  determinar  el  costo  real  de  los  trabajos contratados para la Escuela Santa  María  en el municipio de Cereté, punto que no fue desarrollado en ese informe  por  cuanto  el  investigador  de  esa  época  consideró  que  esa evaluación  requería  de conocimientos en el área de la ingeniería, omitiendo, en cambio,  el  análisis  de  los  informes  Nos. 20452 del 30 de noviembre de 2004 y 26 de  diciembre  de 2005, en el primero de los cuales se hace una verificación de los  trabajos  ejecutados  en la aludida escuela, concluyendo que el valor de la obra  ascendería  a  la  suma  de  $10.310.584,  y,  en  el  segundo,  en  cuanto  se  especifican  los  costos  reales  de  la  obra  en  el barrio Alberto Saibis del  municipio de Cereté.   

En consecuencia, agrega, el dictamen pericial  objetado  carece de fundamentación técnico científica y no asegura la calidad  aplicada por lo que no puede ser tenido en cuenta.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

De  acuerdo con el artículo 255 del Código  de  Procedimiento Penal, el dictamen pericial puede ser objetado por los sujetos  procesales  “hasta antes de que finalice la audiencia  pública”,   y   en   el   escrito  de  objeción  es  indispensable  precisar  el  error  de  que adolece y solicitar las pruebas para  demostrarlo.   

Cumplidos esos presupuestos, la objeción se  tramita  como  incidente,  y del escrito donde se postula se correrá traslado a  los  demás sujetos procesales, por el término común de cinco días (artículo  139 ibídem), para que hagan las manifestaciones pertinentes.   

Pero  para  que  se  disponga  el  trámite  incidental   establecido  para  esa  eventualidad,  es  necesario  “precisar  el  error,  entendido éste, en términos generales, como  el  conocimiento  equivocado  de  una  cosa  y  que,  en  el  campo de la prueba  técnica,  se  traduciría  en  el falso concepto que se tenga sobre el objeto o  los   fenómenos   científicos,   técnicos   o   artísticos   materia  de  la  pericia”1,  de  suerte que de no haberse  cometido,    las    conclusiones    del    perito   habrían   sido   totalmente  distintas.   

Por lo tanto, para demostrar el error, en los  términos  en que la legislación procesal lo exige, no basta con oponerse a las  conclusiones  de la pericia cuando éstas resultan desfavorables a los intereses  de  determinado  sujeto  procesal,  con la pretensión de que no sean tenidas en  cuenta  por  el  juzgador, sino que, es indispensable indicar de manera nítida,  en  qué consistió el yerro, en qué parte del dictamen se presentó, y de qué  manera dio lugar a la equivocación en las conclusiones.   

En el presente caso la defensora de ESPINOSA  NIETO  se  ocupa  de  referir  supuestos  desaciertos  del dictamen por no haber  considerado  otros informes que dice obran en el proceso, respecto de los cuales  no  afirma, sin embargo, qué influencia tuvieron en la fijación de la conducta  imputada,  máxime  cuando al fijarse los hechos en la resolución de acusación  se  dijo  que  los  mismos  tuvieron su desarrollo alrededor de la ejecución de  dos     órdenes    contractuales,    “una  de las cuales tuvo por objeto el  suministro  de  material  relleno  en  las  calles del barrio Alberto Saibis por  $14.000.000  de Cereté; y la otra, la ejecución de obras de pintura y arreglos  varios  en  la  escuela  de  Santa  María  del  mismo municipio, en cuantía de  $12.000.000”,  estableciéndose  con  posterioridad  que  el  nombre  y  cédula de la persona que figuraba  como    adjudicataria   habían   sido   utilizados  fraudulentamente     porque    la    misma    nunca  los     suscribió.   

De allí que la defensora objetante parte de  una  premisa cuyo impacto en la acreditación real de los perjuicios causados no  acredita  de  ninguna  manera,  y  que  no descalifica el criterio por el que se  guió  el  perito,  a  saber  el  valor total de los dos contratos objeto de las  ilicitudes  juzgadas,  monto  que  la objetante pretende desconocer, para fincar  así la comisión de una supuesta omisión probatoria del perito.   

Por  lo  tanto,  la  defensora  no  pone  de  presente  un  error  grave  que amerite la apertura de un incidente procesal, en  tanto  que,  como  se  dijo, para calcular los perjuicios presuntamente causados  por  el  ex  gobernador  NORMA  GUILLERMO  ESPINOSA NIETO el técnico tomó como  punto  de  partida  y  referencia  los  $26.000.000  que suman los dos contratos  aludidos  en  los  hechos  reseñados  en  la  acusación,  sin  que  la defensa  cuestione  el  procedimiento  utilizado  para  calcular  el daño emergente y el  lucro  cesante,  con  base  en el interés bancario corriente certificado por la  Superintendencia Financiera de Colombia.   

En ese orden de ideas, los cálculos globales  que  presenta  el  dictamen  sobre  daño emergente y lucro cesante tomando como  base  el  valor  de  los  dos  contratos  investigados,  sólo  tiene  carácter  informativo,  pues  el  establecimiento  real  del  monto  básico  objeto de la  apropiación    será    objeto    de    análisis    en    la   correspondiente  sentencia.   

De ahí que los intentos por restarle mérito  o  cuestionar  su  alcance  suasorio son argumentaciones que no pueden servir de  fundamento  a  la  objeción,  pues  si  acaso  serían válidas como argumentos  defensivos     que    deben    plantearse    en    la    oportunidad    procesal  adecuada.   

En  ese  orden de ideas, no se dispondrá la  apertura   de   incidente   para   dar   vía   a   la  objeción  del  dictamen  pericial.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

No  disponer  la  apertura del incidente de  objeción al dictamen pericial.   

          Contra     esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

          Notifíquese y cúmplase   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                  ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                 

Permiso  

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                    JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA       

                                                                                      

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                        JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  cfr.   auto   única   instancia   de   junio  9  de  1998.     

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