25877(12-09-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25877  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA           

Aprobado Acta No.96  

Bogotá, D. C.,  doce (12) de septiembre  de dos mil seis (2006).   

VISTOS:  

Dirime  la  Sala  la  colisión  negativa  de  competencias  suscitada  entre  los Juzgados 2º Penal de Circuito Especializado  de  Bucaramanga y el 3º Penal del Circuito de Barrancabermeja, en el juicio que  se  sigue en contra de HEMIRSON MARTÍNEZ SUBERO por el delito de concierto para  delinquir.   

HECHOS Y ANTECEDENTES:  

Los  primeros  fueron  así  resumidos  en la  resolución de acusación:   

“Surge  la  presente  investigación con el  informe  de  fecha  03  de enero del año 2003 suscrito por el Subteniente   MONROY  FARFÁN  HENRY Alma 2 Barranca Segura del Comando Operativo Especial del  Magdalena  Medio,  en donde da cuenta que siendo aproximadamente las 14:35 horas  del  día  03 de enero del año en curso (2004) cuando se realizaban patrullajes  por  el sector del Barrio La Floresta Baja se acerca un ciudadano informando que  en  el  Barrio  La  Paz  tercera  etapa,  se  estaban  efectuando requisas a las  personas  y  vehículos  que  transitaban  por  el lugar, asunto que se informó  inmediatamente  a  la  central  de comunicaciones; que al llegar al sitio de los  hechos;  se encontró a seis sujetos dentro de los cuales se encontraban los dos  capturados,  solicitados  por  la  SIJIN COME, indicándose que al parecer estos  señores  pertenecen  al  Bloque  Fidel  Castaño  de las Autodefensas Unidas de  Colombia.  Los  sindicados fueron capturados cuando se encontraban en compañía  de  los señores HENRY GONZÁLEZ ÁLVAREZ, PABLO JOSÉ FONSECA VILLALOBOS, JORGE  ARLEY  TORRES  CARDONA  y ALEXANDER GUERRERO GARAVITO. Así mismo se incautó un  cuaderno marca Norma”.   

2.  Por los anteriores hechos, en resolución  del  16  de septiembre de 200, la Fiscalía 3ª Delegada ante los Jueces Penales  del  Circuito  Especializados  de  Bucaramanga declaró la nulidad parcial de lo  actuado   y  profirió  resolución  de  acusación  únicamente  en  contra  de  HERMINSON  MARTÍNEZ  SUBERO, como autor del delito de concierto para delinquir,  con  fines de paramilitarismo, en los términos del inciso segundo del artículo  340 del Código Penal.   

3.  Sorteado  el  asunto para el trámite del  juicio,   le   correspondió   al   2º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  despacho  que  en  auto  del  9  de  noviembre  de  2004 avocó el  conocimiento  y  dispuso  correr el traslado de que trata el artículo 400 de la  Ley 600 de 2000.   

4.  Posteriormente,  y después de un fallido  intento  por  evacuar la audiencia preparatoria, en auto del 6 de enero del año  en  curso,  el  aludido  juzgado  se  apoyó en jurisprudencia de esta Sala para  declararse  incompetente  para  conocer del asunto. Adujo que como el proceso no  se  encuentra  para dictar sentencia, procedía el envío de la actuación a los  jueces  penales  del  Circuito,  dado  que,  los hechos por los que fue acusado,  pasaron  a  denominarse sedición, conforme a la adición que el artículo 71 de  la Ley 975 de 2005, hizo al artículo 468 del Código Penal.   

5.  Remitidas las diligencias, en auto del 27  de  enero  del  presente  año el Juzgado 3º Penal del  Circuito       de  Barrancabermeja  aceptó  la competencia y en virtud a  ello,  el  27  de  enero del presente año avocó el conocimiento y continuó su  rito  hasta  el  13 de junio del año en curso, cuando, después de que se viera  trunca  la  realización  de la audiencia pública por inasistencia del Fiscal y  el defensor del procesado, se declaró incompetente.   

Expuso al respecto que al haberse declarado la  inexequibilidad  del  artículo 71 de la Ley 975 de 2005, perdió la competencia  para  conocer  de  esta  clase de asuntos, por cuanto, la conducta por la que el  procesado  fue  llamado a juicio dejó de adecuarse al delito de sedición, para  enmarcarse  nuevamente  en  el  de  concierto  para  delinquir, cuya competencia  radica  en  los  Jueces  Penales  del Circuito Especializados, a donde envió el  expediente.   

6. En auto del 14 de julio del año en curso,  el  Juzgado  2º  Penal  del Circuito Especializado de  Bucaramanga  se negó a aceptar la competencia en este  asunto,  amparándose  fundamentalmente en el auto mediante el cual esta Sala de  Casación  Penal  dirimió  la  colisión  de  competencias radicada bajo el No.  25.190.   

Por  consiguiente,  dispuso  el envío de las  diligencias   a   la   Corte   Suprema  de  Justicia,  para  que  se  dirima  el  conflicto.   

CONSIDERACIONES:  

De  conformidad con lo dispuesto en el inciso  2º  del  artículo 18 transitorio de la Ley 600 de 2000, la Corte es competente  para  dirimir  el presente conflicto negativo de competencias suscitado entre un  Juez Penal del Circuito Especializado y un Juez Penal del Circuito.   

Como  se  dejó  consignado en el acápite de  antecedentes,  es  la declaratoria de inexequibilidad del artículo 71 de la Ley  975  de  2005,  la  que  en  este  caso  en  particular  dio lugar a la presente  colisión.   En   ese  orden,  y  dado  que  el  Juez  2º  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  se  apoya  de  manera  exclusiva  en  el auto de  colisión  dictado  por  esta Sala en la actuación radicada bajo el No. 25.190,  debe  precisarse  que  lo  sostenido  en  dicha  providencia,  permite  llegar a  conclusión  contraria,  esto  es,  que  frente al estado actual de cosas, quien  debe  conocer  del  asunto  es precisamente dicho Juzgado Especializado, y no el  Penal del Circuito.   

Por el contrario, los apartes transcritos por  el  Juez Especializado, al parecer con el ánimo de demostrar que lo ocurrido en  este  proceso  fue  una situación consolidada bajo la vigencia de la Ley 975 de  2005,  que  debe  respetarse  no  obstante  la  inexequibilidad  declarada de su  artículo    71    por    la    Corte    Constitucional,    sólo   refleja   la  descontextualización  de lo expuesto por la Corte en aquélla oportunidad, ante  las  variantes  presentadas  desde  el  punto  de vista de la vigencia de la Ley  aplicable  frente  a un proceso en el que la calificación jurídica provisional  efectuada  en  la  resolución  de  acusación es la de concierto para delinquir  agravado.   

Por esa razón, la jurisprudencia citada por  el  Juez  Especializado  le otorga la razón al Juez Penal del Circuito, pues lo  que allí se sostuvo fue lo siguiente:   

“La   jurisprudencia  de  la  Corte  con  persistencia  ha  señalado  que  la  calificación del mérito del sumario o su  equivalente,  vincula  al juzgador, quien debe adelantar el juicio acorde con la  tipificación    realizada    por    la   fiscalía1   

,  y  que  solo por excepción el juez puede  negarse  a  conocer  del asunto cuando advierta que el fiscal incurrió en error  en   la  calificación  jurídica  provisional  y  que  la  correcta  varía  la  competencia2.   

“En   éstos   eventos,   ‘le es permitido a la Sala, por vía de  excepción,  analizar  los  elementos  constitutivos  de  la  tipicidad en tanto  determina  el  factor objetivo de competencia, pero sin que pueda inmiscuirse en  la   verificación   de   la   existencia   material   del  ilícito  ni  en  la  responsabilidad    que    pudiere    corresponder    al    procesado’.   

“Pero  ahora  no  se  trata  de  discutir  aspectos  como los que se ponen de presente, pues el supuesto de la colisión se  fundamenta  en  una realidad jurídica consistente en haberse tipificado, según  lo  afirma  uno  de  los  despachos  colisionantes, como sedición conductas que  antes  se catalogaban como concierto para delinquir (artículos 71 de la ley 975  de 2005, y 340 numerales 2 y 3 de la ley 599 de 2000).   

“Con respecto a esa temática, por mayoría  la  Corte  había  definido  el asunto –desde  luego  hasta  antes  de  haberse  proferido  la  sentencia de  constitucionalidad    C    370    del    18    de   mayo   de   2006–,  asignando  la  competencia  a  los  juzgados  penales  del  circuito si el juicio se encontraba en trámite, y a los  juzgados  penales  del  circuito  especializados  si  el proceso se hallaba para  dictar  sentencia3.   

“La  situación  ha  cambiado.  Desde  el  momento  en  el  que  la Corte Constitucional decretó la inexequibilidad, entre  otros,  del artículo 71 de la ley 975 de 2005 por vicios de trámite, el asunto  no  puede  definirse  en  los términos que por mayoría la Sala había estimado  que  eran  los  correctos.  Claro,  porque  los  efectos  de  la aplicación del  artículo  71  citado,  con  ocasión  de  su inconstitucionalidad, no son ya un  problema  de  mera  competencia, sino una temática vinculada con la aplicación  del  principio  de  favorabilidad,  cuyos  beneficios le corresponde resolver al  juez penal del circuito especializado.   

“Conviene  señalar que la inexequibilidad  por  regla  general  se  proyecta  hacia  el futuro, salvo el reconocimiento por  favorabilidad  de  normas  declaradas  inconstitucionales, como la Sala lo tiene  por  aceptado. En efecto, vigente aún la Constitución de 1886, en la Sentencia  del 11 de noviembre de 1986, la Corte indicó:   

“El  artículo  26  de  la  Constitución  Nacional,  desarrollado  por  el artículo 6°, tanto del Código Penal como del  de   Procedimiento   Penal,   consagra  el  principio  de  favorabilidad  en  la  aplicación  de  la  ley  criminal,  cuando  una  conducta  o  un  proceso  sean  susceptibles  de  ser  regidos  por  varias  normatividades,  presentándose  el  fenómeno  de  la  sucesión  de  leyes  en  el  tiempo. En virtud del mismo, la  benignidad  de  una ley abrogada, derogada o declarada inexequible, proyecta sus  efectos  más  allá  de esta pérdida de vigencia (ultra – actividad), o la ley  posterior,    con    estas   características,   retrogada   sus   consecuencias  (retroactividad),  para cubrir situaciones pasadas, en vía de definición, o ya  juzgadas”.   

“Si  así  es,  y  si  los  efectos de la  sentencia  recién  proferida  por la Corte Constitucional rigen hacia el futuro  (ex  nunc), los beneficios del declarado inconstitucional artículo 71 de la ley  906  de 2004 se mantienen y no afectan situaciones consolidadas bajo su imperio.   

“Así, entre otras cosas, lo ha explicado,  en   situaciones   similares,   la   Corte   Constitucional  en  los  siguientes  términos:   

“No   sobra   añadir   con   idéntica  orientación  argumentativa,  que  la  Corte  Constitucional  en  el tema de los  efectos   de   los   fallos   de   inexequibilidad,  ha  elaborado  ‘el   principio   de   presunción  de  legalidad,  en  virtud del cual se respetan los efectos que surtió la ley y las  situaciones  establecidas  bajo su vigencia.  La necesidad de garantizar la  seguridad  jurídica  de  los  asociados,  es sin duda la razón de ser de estos  principios    básicos    que    dominan    el    ejercicio   del   control   de  constitucionalidad.   Los  mismos  argumentos que imponen, en principio, la  irretroactividad  de  la  ley, imponen, en principio, la irretroactividad de los  fallos…”4.   

  “Si a lo dicho se añade  que  según  el  artículo  43  de  la  Ley  270  de  1996,  ‘Estatutaria  de  la  Administración  de Justicia’,  las  sentencias  de  constitucionalidad producen efectos hacia el  futuro,  a  menos que la Corte resuelva lo contrario, la cuestión acerca de las  consecuencias  de  la  decisión  con  respecto  a  la  inconstitucionalidad del  artículo 71 de la ley 975 de 2005 queda saldada.   

“Una de las razones que tuvo la Corte para  dirimir  los  conflictos  de  competencias sobre el mismo tema, asignándosela a  los  juzgados  penales  del  circuito  ordinario,  radicaba  en que al variar la  tipicidad  (sedición en vez de concierto para delinquir), el juzgamiento de esa  conducta  estaba atribuida a aquellos despachos, según las reglas del artículo  77  de  la ley 600 de 2000. Pero al desaparecer del orden jurídico el artículo  que  lo  permitía,  hoy  no  es  posible  realizar  ese  tipo de juicios, salvo  aquellos   puntuales   casos   en  donde  se  deba  reconocer  el  principio  de  favorabilidad   por   los   efectos   benéficos   que  aquellas  normas  puedan  comportar.   

“En tales circunstancias, con mayor razón  es  en  el interior del proceso, donde el juez, contando con todos los elementos  de  juicio, con la posibilidad de examinar la plenitud de la actuación procesal  y  de  la  actividad  probatoria, así como las alegaciones de las partes, puede  optar  por  poner  fin  al  proceso  condenando  o  absolviendo por el delito de  concierto  para delinquir, o condenar o absolver por el de sedición previsto en  la ley de justicia y paz, en el lenguaje de la favorabilidad.   

                   

“En  este  marco  opera  el  concepto  de  competencia  en  su  mas  elevado  entendimiento,  según  el  cual, la justicia  material  se realiza mediante la aplicación de la ley sustancial por el Juez al  que  le  fue  asignado  el  proceso,  a  quien  por  razón de una ley que puede  eventualmente  ser  aplicable  por  favorabilidad,  le corresponde decidir si el  comportamiento  objeto  de  juzgamiento ha cambiado de denominación jurídica y  deben  asignársele  las  consecuencias  benéficas  que  ello  comporta” Rad.  25.190 del 11 de julio de 200t6)..   

Por  las  anteriores,  razones,  entonces, la  competencia  será  asignada  al  Juez  2º  Penal del Circuito Especializado de  Bucaramanga, a donde se remitirán las diligencias.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.   Asignar  la  competencia  para  conocer  de  este  proceso  al  Juzgado 2o Penal del Circuito  Especializado de Bucaramanga, a donde será remitido el expediente.   

2. Enviar copia de este proveído al Juzgado  3º Penal del Circuito Barrancabermeja, para su conocimiento.   

3. Contra el presente auto no procede recurso  alguno.   

Cúmplase   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                        

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                         MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                 

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                 YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                                    

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  De  acuerdo  con  el  original  artículo  250  de  la Constitución Política, a la  fiscalía  le  corresponde  acusar  a  los presuntos infractores de la ley penal  ante los juzgados y tribunales competentes.   

2 Cfr.,  auto del 10 de septiembre de 2003, radicado 21343.   

3 Cfr.,  auto   del   16  de  mayo  de  2006,  radicado  25449,  entre  otros.   

4  Sentencia T-401 de 1996.     

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