25876(03-10-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25876  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

  Magistrado  ponente   

JAVIER ZAPATA ORTIZ    

Aprobado acta No. 111  

Bogotá D. C., tres (3) de octubre de dos mil  seis (2006)   

Decide la Corte la colisión de competencia  suscitada  entre  el  Juzgado  2°  Penal del Circuito Especializado con sede en  Bucaramanga  y  el  Juzgado  Penal  del  Circuito de Barrancabermeja, dentro del  proceso   que   se  adelanta  contra  JUAN  GUILLERMO  RAMÍREZ   GIL   por  el  delito  de  concierto  para  delinquir.   

HECHOS  

Según constancias procesales, el primero (1)  de  enero  de  dos  mil  cuatro  (2004) JUAN GUILLERMO  RAMÍREZ  GIL  compareció  a  las  instalaciones  del  Departamento  Administrativo  de  Seguridad D.A.S., con sede en Barrancabermeja,  manifestando  que  era  integrante del Bloque Central Bolívar de las A.U.C., en  donde  se  desempeñaba como patrullero, expresando su deseo de reincorporarse a  la vida civil.   

ANTECEDENTES  

1.-  Con  base en el informe rendido por el  Jefe  del  Puesto  Operativo  del  D.A.S.,  de Barrancabermeja, la Fiscalía 2ª  Delegada  ante  los  Juzgados  Penales  Municipales  de  esa  ciudad,  avocó el  conocimiento   de   la   actuación   ordenando,  entre  otras  diligencias,  la  vinculación    mediante    diligencia    de    indagatoria    de   RAMÍREZ    GIL;   sin   embargo,   por  competencia  remitió  el  proceso a la Fiscalía 6ª Delegada ante los Juzgados  Penales  del Circuito de la misma ciudad, la que le recepcionó la indagatoria y  le  resolvió  la situación jurídica con medida de aseguramiento por el delito  de concierto para delinquir (fl. 27 c # 1).   

Perfeccionada en lo posible la instrucción,  se  declaró  cerrada  la  investigación  procediéndose a la calificación del  mérito  de  la actuación sumarial, el 7 de septiembre de 2005, con resolución  de  acusación por el delito de concierto para delinquir agravado por pertenecer  a  los grupos armados al margen de la ley (fl. 73 c. # 1), ordenando, una vez en  firme,  la  remisión  al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado; empero,  mediante  resolución  del  25  de  noviembre  de 2005 (fl. 81 c # 1), proferida  después  de  la ejecutoria del pliego de cargos, la Fiscalía 5° Delegada ante  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  con  sede en Bucaramanga,  varió  la  calificación  del mérito de la actuación sumarial, señalando que  de  conformidad  con el artículo 71 de la Ley 975 de 2005, el delito por el que  se  procedía  correspondía  al de “sedición”, ordenando, por competencia,  el    envío    del    proceso    al    Juzgado    Penal    del    Circuito   de  Barrancabermeja.   

2.- Mediante auto del pasado 4 de julio, el  Juzgado  1° Penal del Circuito de Barrancabermeja, declinó la competencia para  asumir  el  conocimiento  del  proceso,  fundamentado  en la inexequibilidad del  artículo  71  de  la  Ley  975  de  2005, mediante sentencia C-370 de 2006, por  consiguiente,  estimó  que  de  acuerdo  con  la  calificación  impartida,  la  competencia  para  continuar conociendo la fase de la causa es del Juzgado Penal  del Circuito Especializado de Bucaramanga.   

Agrega,  que sin que pueda considerarse que  por  aplicación  del  principio  de  favorabilidad,  le  correspondería seguir  conociendo  del  proceso,  ello  no  es  posible porque dicho principio no opera  frente  a la competencia, sino a situaciones favorables para el procesado que en  este caso se circunscriben al momento de dictar la sentencia.   

Por  consiguiente,  ordenó la remisión al  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, al que le propone  conflicto de competencia negativa (fl. 104 c # 1).   

3.-  Por su parte, el Juzgado 2° Penal del  Circuito  Especializado de Bucaramanga, mediante auto del 24 de julio de 2006 no  aceptó la competencia que le deriva el Juzgado colisionante.   

En orden a sustentar su renuencia a conocer  del  proceso,  acude  a  reciente  pronunciamiento  de  esta  Sala  de la Corte,  respecto  de  las  consecuencias derivadas del fallo de inconstitucionalidad del  articulo  71  de  la  Ley  975  de  2005  a  través  de  la  sentencia C-370 de  2006.   

Por  lo  anterior,  aceptó la colisión de  competencia  negativa  y  dispuso remitir el expediente a esta Corporación para  que dirimir el conflicto.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.-  Suscitado  el  conflicto  negativo  de  competencia   entre   el   Juzgado  2°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga  y  el  Juzgado Penal del Circuito de Barrancabermeja, corresponde a  esta  Sala  de  la  Corte  entrar  a  dirimirlo con arreglo a lo dispuesto en el  inciso   2°   del   artículo  18  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal.   

2.-  Debe  señalarse,  inicialmente, que la  colisión  de  competencias  fue  trabada  debidamente,  por cuanto los juzgados  colisionantes  observaron  a  cabalidad los requisitos previstos en el artículo  93  del  Código  de  Procedimiento Penal, exponiendo los motivos por los cuales  cada  uno  de  ellos  se  niega  a  conocer de la actuación que se sigue contra  JUAN    GUILLERMO    RAMÍREZ    GIL   por el delito de concierto para delinquir.   

Es  claro,  entonces,  que  el  motivo  de  divergencia  en  este  caso  se  concreta en la común negativa de los jueces en  adelantar  la causa por el delito de concierto para delinquir, pues a juicio del  colisionante,  de  la  interpretación  de la Ley 975 de 2005, se infiere que el  competente  para  seguir  conociendo  de  la  actuación es el Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga, pues las conductas ilícitas cometidas  por  los  grupos de autodefensa, deben ser juzgadas como el delito de sedición;  en  tanto  que  para  la autoridad colisionada, no es atendible el planteamiento  del Juzgado Penal del Circuito de Barrancabermeja.   

3.-   La   Corte  Constitucional  mediante  sentencia  C-370  de 2006, declaró inexequible el artículo 71 de la Ley 975 de  2005,  precepto  que, como se recordará, adicionó el artículo 468 del Código  Penal,  en  cuanto  constituía  una  reforma  de  carácter general aplicable a  cualquier   persona   que   milite   en   un   grupo  armado  al  margen  de  la  ley.   

La    Sala1,  en plurales pronunciamientos  ha    señalado    que    los    efectos    de    la   sentencia   C–370  de 2006 mediante la cual declaró  inexequibles  los  artículos  70  y  71  de  la  Ley 975 de 2005, por vicios de  procedimiento   en   su   formación,   rigen   hacia   el  futuro  –  desestimando la petición de efectos  retroactivos       elevada       por      los      demandantes      –  y,  por lo tanto, son aplicables las  reglas   generales  sobre  efecto  inmediato  de  las  decisiones  de  la  Corte  Constitucional,  de  conformidad con su jurisprudencia tal como lo indicó en el  apartado 6.3 de la parte considerativa.   

En  tales circunstancias y encontrándose el  artículo  71  de  la  Ley  975  de  2005,  por fuera del ordenamiento jurídico  interno  por  fuerza  de  la  decisión  de  la  Corte  Constitucional,  deberá  acudirse,  en  consecuencia,  a  los  factores  de  competencia  previstos en el  Código  de Procedimiento Penal, que de conformidad con las normas transitorias,  asigna  a  los  Juzgados  Penales  del  Circuito Especializados el conocimiento,  entre   otras  conductas  ilícitas,  el  delito  de  concierto  para  delinquir  agravado,  previsto  en  el  artículo  5°,  numeral  7°,  conforme  al  marco  jurídico  determinado  por  la resolución de acusación, pues la modificación  que  hizo la Fiscalía, a última hora, no tiene efectos vinculantes (fl. 81 c #  1),    dado    que    la   resolución   de   acusación   ya   había   cobrado  ejecutoria.   

De  esta forma, se dirimirá el conflicto de  competencia  asignándole  el  conocimiento  del  proceso  al  Juzgado Penal del  Circuito  Especializado  de Bucaramanga, que conocerá del delito imputado en la  resolución  de  acusación  a JUAN GUILLERMO RAMÍREZ  GIL.   

No   sobra   advertir,   finalmente,   que  corresponde   al   juez   de  conocimiento  establecer  la  eventualidad  de  la  aplicación     de     la     garantía    fundamental    del    principio    de  favorabilidad.   

Esta  decisión  es  proferida de plano y no  admite recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE   

PRIMERO:  DECLARAR  que  la competencia para conocer de la causa que se adelanta contra JUAN  GUILLERMO RAMÍREZ GIL,   corresponde   al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Especializado de Bucaramanga, al que se le remitirá el expediente  para lo de su cargo.   

SEGUNDO:  Copia de  esta    decisión    envíese    al    Juzgado    Penal    del    Circuito    de  Barrancabermeja.   

Cópiese y cúmplase.  

MAURO SOLARTE PORTILLA   

Excusa Justificada  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN               MARINA PULIDO DE BARÓN   

                Comisión   de   servicio                                                   Permiso   

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                 YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA               JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1  CORTES  SUPREMA DE JUSTICIA, Autos, 25941, agosto 22 de 2006 25884, agosto 29 de  2006, entre otros.     

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