25853(22-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  25853   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado  Ponente   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  088   

Bogotá D. C., veintidós  (22) de agosto de dos mil seis (2006).   

V    I   S   T   O  S   

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida entre el Juzgado 1° Penal del Circuito de Valledupar y el  Juzgado   Penal  del  Circuito  Especializado  de  esa  misma  ciudad,  para  el  conocimiento  de  la  causa  adelantada  contra  HUGER  RODRÍGUEZ FUENTES y EDUAR HERIBERTO MATTOS BARRERO.   

A  N  T  E C E D E N T E  S   

1.-   Mediante  resolución  del  16 de agosto de 2005, la Fiscalía 9a Especializada adscrita a  la  Unidad  de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, profirió  acusación  contra  HUGER  RODRÍGUEZ  FUENTES y EDUAR  HERIBERTO MATTOS BARRERO.   

En dicha actuación, a los citados sindicados  se  le  imputó la comisión de los delitos de concierto para delinquir agravado  de  que  trata el inciso segundo del artículo 340 del Código Penal (Ley 599 de  2000  – conformación de grupos al margen de la ley), al haber sido aprehendidos  y  señalados  como  miembros  de las autodefensas que operan en el Departamento  del Cesar.   

Igualmente,  es  de anotar que al primero de  los  acusados  se  le  imputó  el  delito  de  falsedad  material  en documento  público.   

2.-    En  firme  la  acusación,  se  asignaron  las diligencias al Juzgado Penal del Circuito de Valledupar, despacho  que  convocó  y  dio  inicio  a  diligencia de audiencia pública, en la cual a  solicitud  de  la  Fiscalía,  se  declaró  incompetente  para proseguir con la  actuación,  alegando  que  con  la  expedición  de  la  sentencia  de la Corte  Constitucional  a  través  de la cual declaró la inexequibilidad del artículo  71  de  la  Ley  975  de 2005, queda claro que el delito investigado no es el de  sedición  sino  el  de  concierto  para  delinquir,  el  cual conforme a la ley  procesal  vigente  corresponde a los jueces penales del circuito especializados,  razón  por  la  cual la envía a estos jueces proponiendo de antemano colisión  negativa de competencias.   

3.-    Por  auto  del pasado 21 de  julio,  el  Juez  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Valledupar  acepta el  conflicto   y   envía   las   diligencias  a  esta  Corporación  para  que  lo  resuelva.   

Sostiene  el juez especializado, que ante la  sentencia  de  inconstitucionalidad,  surge  la  necesidad  de que prevalezca el  “principio  de  legalidad”,  en tanto que considera que así haya sido declarado  inexequible  el  artículo  71  de  la  Ley  975  de 2005, las “situaciones” que  alcanzó  a  cobijar  deben seguirse gobernando por esta norma por haber quedado  “consolidadas”,   ello   para   acatar  debidamente  principios  tales  como  la  favorabilidad.   

Por este motivo lo envía a esta Corporación  para que se resuelva el conflicto.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

1.-   Resulta  claro  que corresponde a  esta  colegiatura resolver el conflicto propuesto entre el Juzgado 1° Penal del  Circuito  Valledupar  y el Juzgado Penal del Circuito Especializado de esa misma  ciudad  teniendo  en  cuenta  lo  dispuesto  en  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio del Código de Procedimiento Penal (Ley 600 de 2000).   

2.-    Para una adecuada solución  del  conflicto  es necesario ante todo precisar, que a contrario de lo propuesto  por  el  Juez  Especializado  de  Valledupar, con la expedición de la sentencia  C-370  de  la  Corte  Constitucional,  a  través  de  la  cual  se  declaró la  inexequibilidad  -por vicios de forma-, entre otras disposiciones, del artículo  71  de  la  Ley  975 de 2005, la situación jurídica de los comportamientos que  con  base  en  dicha  normatividad se tipificaron como sedición ha cambiado, en  tanto   que  ahora,  por  dicha  inconstitucionalidad,  pasó  nuevamente  a  la  denominación  de  concierto  para delinquir que traían los ordinales 2 y 3 del  artículo 340 de la Ley 599 de 2000.   

Esto  no es otra cosa que entender que si se  extrajo  de  la  vida normativa y jurídica una disposición que modificó en su  momento  la  competencia  por  razón  de  la  tipificación  que  le otorgó el  legislador,  las  cosas  deben volver a su estado anterior, es decir, como si la  disposición  nunca  hubiera  existido,  sin  perjuicio  de  lo  que corresponda  jurídicamente a la aplicación del principio de favorabilidad.   

A este respecto, en decisión del pasado 8 de  agosto con radicación 25.797, esta Sala concluyó:   

“Lo consignado hasta aquí  conduce  a predicar de manera categórica -tal como ya se había adelantado- que  la  inexequibilidad  del  artículo  71  de  la Ley 975/05 declarada mediante la  sentencia  C-370  de  mayo  18/06  sólo produce efectos hacia el futuro, lo que  comporta  afirmar  que todas aquellas conductas que fueron cometidas antes de la  reseñada  fecha (i) constitutivas para entonces de concierto para delinquir con  fines  de  organizar, promover, armar o financiar grupos armados al margen de la  ley,   siempre  y  cuando  su  accionar  interfiera   con  el   normal  funcionamiento  del  orden  constitucional  y  legal,  o  (ii) por quienes hayan  conformado  o  hagan  parte  de  grupos  guerrilleros  con  similar  accionar de  interferencia,   deberán  ser  tipificadas  como  sedición,  a  términos  del  precitado  artículo  71, dado que tal calificación comporta efectos favorables  para el sindicado o condenado.”   

Es  por  ello  que  sin  desconocerse lo que  sustancialmente  corresponda a la aplicación del principio de favorabilidad, es  decir,  sobre  la  necesidad  de respeto y acatamiento a todo lo que comporte un  trato  más benigno, debe concluirse que dada la tipificación que resulta ahora  (concierto  para  delinquir de que trata el artículo 340 de la Ley 599 de 2000)  siguiendo  las  reglas  generales de competencia, algunas de ellas señaladas en  el  numeral 7° del artículo 5° transitorio de la Ley 599 de 2000, se concluye  que  su conocimiento compete a los juzgados penales del circuito especializados,  a los que se deberá enviar este tipo de actuaciones penales.   

En  otras  palabras le compete al juez penal  del   circuito   especializado   que   corresponda   aplicar   el  principio  de  favorabilidad  en  cada  caso  y  para  lo  que  advierta que comporta una mejor  situación,  tal  como  ha  venido  insistiendo  esta  Corporación, además, en  decisiones del pasado 11 de julio con radicaciones 25.258 y 25.190.   

No  obstante  que no es este caso, no quiere  dejar  pasar  por  alto  la  Sala que, como se ha señalado en la primera de las  decisiones   atrás   anotadas:  “…  todas  aquellas  colisiones  (numerosas  por  cierto)  que con anterioridad al reseñado fallo de  inconstitucionalidad  fueron  definidas  por  esta  Corporación mantienen plena  vigencia,  como  que  (i) fueron adoptadas por la autoridad judicial llamada por  la  ley  a  ello,  (ii) tuvieron como fundamento la legislación aplicable en su  momento  y  (iii)  esa  asignación  de competencia no se opone hoy día con los  efectos   benéficos   que   a   lo   largo   de   esta   providencia   se   han  precisado.”   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.-   DECLARAR  que    la   competencia   para   conocer   del   presente   proceso   adelantado  contra  HUGER  RODRÍGUEZ  FUENTES  y  EDUAR HERIBERTO  MATTOS  BARRERO  le  corresponde  al Juzgado Penal del  Circuito Especializado de Valledupar.   

Por    lo    tanto,    remítasele    el  expediente.   

2.-   Por  Secretaría  de  la  Sala,  infórmese    lo    decidido    al   Juzgado   1°   Penal   del   Circuito   de  Valledupar.   

Contra esta decisión no  procede recurso alguno.   

Comuníquese    y  cúmplase.   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                           ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN                  MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                  YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

Excusa justificada  

JULIO  ENRIQUE  SOCHA SALAMANCA            JAVIER   ZAPATA ORTÍZ   

                                                                                                           Cita medica   

TERESA RUÍZ NUÑEZ  

Secretaria    

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