25815(23-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25815  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No.89  

Bogotá,  D.C., veintitrés (23) de agosto de  dos mil seis (2006).   

VISTOS:  

Mediante  sentencia  dictada el 28 de febrero  del  año en curso, el Juzgado 10 Penal Municipal de Cali, condenó a LUIS HENRY  RANGEL  COLLAZOS a la pena principal de 37 meses de prisión y a la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones  públicas  por  término  igual,  al  hallarlo  responsable  del  delito  de  hurto calificado y  agravado;  y  le  negó  la  suspensión  condicional  de  la  ejecución  de la  pena.   

Apelada la decisión anterior por el defensor  del  sentenciado,  en  fallo  del  22  de  marzo  del  presente año el Tribunal  Superior  de  Cali, la modificó en el sentido de condenar al acusado a 24 meses  y  27  días  de  prisión,  término  al  que igualmente redujo la accesoria de  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y  funciones públicas; y la  confirmó en lo demás.   

Adicionalmente,  ordenó expedir copias de la  actuación  con  destino  al  Consejo  Seccional  de  la Judicatura “en  contra  del fiscal 99 Seccional (folio 6) que tuvo a cargo el  diligenciamiento  que dejó en libertad al señor Luis Henry Rangel Collazos”;  que  en  firme  la  sentencia  se  impartiera orden de  captura en contra del condenado.   

LOS HECHOS:  

El Tribunal los sintetizó así:  

“Tuvieron  su  acaecer  fáctico  el  día  primero  (1º)  de  febrero  del año 2006, a la altura de la avenida Paso-ancho  con  carrera 57 a eso de las nueve y cuarenta y cinco minutos de la noche cuando  la  señora LUZ MIRYAM SEPÚLVEDA LONDOÑO se encontraba parada en la dirección  citada,  en  espera  de  transporte público, momento en que se le acercaron dos  sujetos  amenazándola  uno  de ellos con elemento corto punzante, despojándola  bajo  esa modalidad de sus pertenencias –billetera  con  la  suma  de  $  140.000,  candongas, dije de plata,  teléfono   celular,   camándula-   avaluadas   todas  por  la  víctima  en  $  300.000.   

“Operando  la  captura de uno de aquellos,  concretamente  LUIS  HENRY  RANGEL  COLLAZOS, momentos posteriores inmediatos al  hecho  gracias  a  la  colaboración  de  varios taxistas que dieron aviso de lo  ocurrido  a  una patrulla de la policía, quienes aprehendieron al citado cuando  pretendía  huir  a borde una bicicleta a la altura de la autopista sur oriental  con  carrera  43,  encontrándole en su poder antes relacionados de propiedad de  la señora Sepúlveda Londoño ”.   

LA DEMANDA Y CONSIDERACIONES:  

1. Comienza el demandante por hacer alusión a  los  apartes  de  la  sentencias  de  primera y segunda instancia atinentes a la  improcedencia  en  este  caso, de suspender condicionalmente la ejecución de la  pena.   

Así,  luego  de  referirse a los fines de la  casación  y  transcribir  el  contenido de la causal primera del artículo 181,  afirma  que  la  sentencia recurrida desconoció el principio de la prohibición  de  reforma en peor, pues al haber reducido el Tribunal la pena de prisión a 24  meses  y  27  días, no podía negar la suspensión de la ejecución de la pena,  porque  el  Juez  adoptó  esa  determinación  únicamente  con el argumento de  superar  ésta  el  límite objetivo al que se contrae el artículo 63 de la Ley  599 de 200.   

Con  base  en  tal  argumento  concluye  lo  siguiente:   

“SI   CAMBIÓ  SUSTANCIALMENTE  LA  PENA  IMPUESTA,  QUE  ERA  LA  QUE  NO  PERMITÍA AL A- QUO  CONCEDER  LA GRACIA DEL ARTÍCULO 63, DEBÍA EL TRIBUNAL NECESARIAMENTE CONCEDER  DICHA  GRACIA  Y  NO  NEGARLA,  COMO  LO HACE AL FOLIO 9, AFIRMANDO QUE SE TORNA  IMPROCEDENTE  EL  OTORGAMIENTO  DEL  SUBROGADO  ANHELADO.  SE  TOMA ATRIBUCIONES  IMPROPIAS  DEL  TRIBUNAL  PARA  NEGAR  EL SUBROGADO DEL ARTÍCULO 63 DEL CÓDIGO  PENAL  QUE  ESTABA  CONCEDIENDO EL A- QUO, PERO QUE POR LA PENA EN ESE ENTONCES,  37  MESES DE PRISIÓN (QUE SE CAMBIA POSTERIORMENTE) NO LE PERMITÍA CONCEDERLO,  SI  EL  TRIBUNAL CAMBIA SUSTANCIALMENTE LA PENA TAL Y COMO LO DEMOSTRAMOS, NO ES  MENESTER  DE  LA  CORPORACIÓN,  A  TRAVÉS  DE  LA SEÑORA MAGISTRADA, NEGAR EL  SUBROGADO   POR    APRECIACIONES   SUBJETIVAS   DE   LA   MISMA”.   

2.  Como  se  ve,  el escrito presentado como  demanda  de  casación  por el defensor del sentenciado, no satisface ninguno de  los  requisitos  que  de  conformidad  con lo dispuesto en el inciso segundo del  artículo  184  de la Ley 906 de 2004 permitirían a la Corte su selección para  la emisión de un fallo de fondo.   

Al  respecto,  nuevamente  se  hace  oportuno  recordar,  como  ya  lo ha hecho la Sala en oportunidades anteriores1,   que   de  conformidad  con  la  norma  en  cita,  es  necesario, además del interés para  recurrir  por parte del demandante, acreditar que con el fallo objeto de disenso  se  conculcaron derechos o garantías fundamentales, para lo cual se requiere de  la  formulación de los respectivos cargos conforme a cualquiera de las causales  señaladas  en  el  artículo  181  y  exponer  las  razones  que  justifican la  pretensión  casacional,  respetando,  eso  sí,  el fundamento teórico que las  rige.   

De ahí que, si como parece ser en este caso,  se  pretende  denunciar  la  vulneración de garantías o derechos fundamentales  como  consecuencia  de  un  error  de  raciocinio  del  fallador  que quebrantó  directamente  la  ley  sustancial,  es  necesario  precisar  no sólo las normas  conculcadas,  sino su sentido, para, a partir de ahí, dar a conocer las razones  jurídicas  por  las  cuales  se  inaplicó la ley llamada a regular el caso, se  aplicó  indebidamente  la  que se hizo producir consecuencias, o se interpretó  erróneamente  la  disposición  seleccionada  para  su solución, tarea que, no  sobra  decirlo,  requiere  del  total acogimiento de los hechos y la valoración  probatoria de la sentencia.   

En  el  presente  evento, la labor del censor  quedó  trunca,  pues  se limitó a transcribir el contenido del numeral 1º del  artículo  181,  referido  a la falta de aplicación, interpretación errónea o  aplicación   indebida   de   una   norma   del  bloque  de  constitucionalidad,  constitucional  o  legal, sin especificar la especie del yerro al que se contrae  el ataque.   

Adicionalmente,  sustenta  el  reparo  en  la  violación  al  principio  de  la  prohibición  de  reforma en peor, sin que su  argumento  logre  encontrar  la  solidez  suficiente  con  miras  a propiciar la  ruptura  del  fallo,  toda vez que se apoya en una afirmación indefinida que no  cuestiona  los  argumentos de la sentencia, ni aporta el fundamento jurídico de  su tesis.   

En  ese  sentido,  sostiene  que  al  haberse  reducido   la  pena  de  prisión  por  parte  del  Ad  Quem,  a una cifra inferior a la impuesta como límite  por  el  artículo  63  del  Código Penal para la procedencia de la suspensión  condicional  de  la  ejecución  de la sentencia, era imperativo su otorgamiento  porque  el Juez de primer grado la negó únicamente porque de acuerdo a la pena  tasada  en  primera instancia, no se agotaba el requisito objetivo requerido por  la norma.   

Así  las cosas, la ligereza del argumento es  evidente.  La  procedencia  de la suspensión condicional de la ejecución de la  pena  está  supeditada  a la concurrencia de los requisitos señalados tanto en  el  numeral  primero como en el segundo de dicha preceptiva. En ese orden, si de  acuerdo  con  la  pena  tasada  por  el  Juez de primer grado, no se cumplía el  primer  requisito  (el  objetivo),  era  apenas  obvio  que  quedara relevado de  ocuparse    del    tema   al   que   se   refiere   el   numeral   segundo   (el  subjetivo).   

Por  eso  mismo,  si  como consecuencia de la  decisión  del  Juez  colegiado  la  pena  se  disminuyó a un monto inferior al  límite  exigido  por  la  ley  para el estudio del subrogado en comento, era su  obligación  ponderar  los  elementos de orden subjetivo con miras a concluir si  en el caso concreto era o no posible otorgarlo.   

No  obstante,  si el demandante considera que  ello  no  es  así, debió demostrar con argumentos serios por qué la decisión  recurrida  en  apelación  ataba  al  juez  de  segunda instancia en punto de la  suspensión  condicional de la ejecución de la pena, y por qué, al ocuparse el  Tribunal  de  la  valoración  de  todos  los elementos exigidos por la ley para  ello, desbordó los límites de la competencia funcional.   

Por  último, y como en este caso no advierte  la  Corte  la necesidad de que se precise de fallo de fondo para el cumplimiento  de  alguno  de  los  fines  de  la  casación,  especialmente  el respeto de las  garantías o derechos fundamentales, la demanda será inadmitida.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  No  admitir  la  demanda  de  casación  presentada a nombre del procesado LUIS HENRY RANGEL COLLAZOS.   

2.   Contra   esta   decisión  procede  la  insistencia,  en  los  términos  del artículo 184 del Código de Procedimiento  Penal.   

3. En firme esta determinación, devuélvanse  las diligencias al Tribunal de origen.   

Notifíquese y cúmplase  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                               ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                        

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN                         MARINA                                 PULIDO                                 DE  BARÓN                                 

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                                 YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                                    

JULIO       ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                                 JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1 Auto  del 1º de junio de 2006, rad. 25.382     

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