25620(15-08-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 25620  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                                                      Magistrado Ponente:   

                                                              Dr.  ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                                                      Aprobado Acta No. 85   

Bogotá,  D.C.,  quince (15) de agosto de dos  mil seis (2.006)   

VISTOS:  

Se  pronuncia la Sala sobre la solicitud que  de  pruebas  formula  el  defensor  de CARLOS ARTURO VÁSQUEZ HURTADO, ciudadano  colombiano  requerido  en  extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de  América   

ANTECEDENTES:  

1.  Mediante  Nota Verbal No. 1232 del 26 de  mayo  del año en curso el Gobierno de los Estados Unidos de América, a través  de  su  Embajada  solicitó  la  extradición de CARLOS ARTURO VÁSQUEZ HURTADO,  quien  es  requerido en ese país para “comparecer a  juicio  por  delitos  federales  de  narcóticos” de  conformidad  con  la  resolución de acusación No. CR 05-134(ESH) dictada el 14  de  abril  de 2.005 en la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito  de  Columbia,  adjuntándose  a  ella  y  debidamente traducida al castellano la  documentación pertinente.   

2. En tal virtud el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   conceptuando   que  “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es procedente obrar de conformidad con las normas  pertinentes   del  Código  de  Procedimiento  Penal  Colombiano”,  remitió  el  asunto  al  Ministerio del Interior y de Justicia y  éste  a  su turno lo envió a la Corte “teniendo en  cuenta  que  se  encuentran  reunidos  los  requisitos  formales exigidos en las  normatividad procesal penal aplicable”.   

3.   Una   vez  las  diligencias  en  esta  Corporación  y  proveído  el  requerido  de  su  correspondiente  defensor, se  surtió  el traslado previsto en el artículo 518 de la Ley 600 de 2.000, dentro  del cual éste solicitó la práctica de las siguientes pruebas:   

3.1.  Se  oficie  al  Tribunal  Superior  de  Manizales  con el fin de que certifique si allí se encuentra proceso con origen  en  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  Especializado  de dicha ciudad adelantado  contra  el  acá requerido en extradición y en caso afirmativo se precise si en  tal  virtud  se  surte  el  recurso de apelación contra la sentencia de primera  instancia  que  condenó  a  Vásquez  Hurtado, indicando la sanción que le fue  irrogada  y  por  qué  delito  y  si  por él el solicitado se halla privado de  libertad, desde cuándo y en qué establecimiento carcelario.   

3.2.  Se  obtenga  del  mismo Tribunal copia  auténtica  de  la  sentencia  que  en  primera  instancia  se  profirió contra  Vásquez Hurtado y   

3.3.  Se  oficie  igualmente a la Cárcel de  Manizales  para  que  certifique  si  en  ella  estuvo  recluido  el  pedido  en  extradición,  por  orden  de  qué  autoridad,  por  qué  delito y por cuánto  tiempo.   

Todo lo anterior -sostiene el defensor- para  acreditar  que  la  solicitud hecha por el Gobierno norteamericano lo es por los  mismos  hechos  por  los cuales Vásquez Hurtado ya fue juzgado y sentenciado en  nuestro país.   

De  otro lado, pero de manera extemporánea,  el  mismo  defensor  adjuntó  copia  de la sentencia a que hace relación en su  petición de pruebas.   

CONSIDERACIONES:  

1. Bajo el supuesto normativo previsto en el  artículo  520  de  la  Ley  600  de 2.000, según el cual el concepto que de la  Corte  se  demanda para efectos de extradición se fundamentará en “la  validez  formal  de  la  documentación  presentada,  en  la  demostración  plena de la identidad del solicitado, en el principio de la doble  incriminación,  en la equivalencia de la providencia proferida en el extranjero  y,  cuando  fuere  el  caso,  en  el cumplimiento de lo previsto en los tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya práctica  se  depreca  deben  estar  orientadas, por razón del artículo 235 ídem, en su  conducencia,  pertinencia,  eficacia  y utilidad a demostrar o desvirtuar dichos  presupuestos.   

2. Sentada una tal premisa fácil es advertir  que  las  solicitadas  por  el  defensor carecen de dicha condición en tanto su  pretensión  de  demostrar  en  este  ámbito  que su prohijado ya fue juzgado y  condenado  en  nuestro  país  por  los  mismos  hechos que motivan el pedido de  extradición  a  través  de  sentencia  de  primera  instancia  que no se halla  ejecutoriada,  resulta  inviable  de plantear en esta  fase  del trámite por la sencilla razón que este asunto no tiene por objeto un  tal  elemento  sino  apenas los ya preseñalados como constitutivos del concepto  que debe rendir la Sala.   

Es  que  -ha  dicho la Sala- “tampoco  es  fundamento  del Concepto que ha de rendir la Corte, el  tema  de la jurisdicción del Estado requirente. El análisis que la ley señala  debe  hacerse  de  la  documentación  es meramente formal, lo que excluye temas  como  el  que  el  requirente  pretende  que  se  pruebe. Ese aspecto – el de la  jurisdicción  –  también  le corresponde al Gobierno Nacional como parte de su  facultad  de extraditar. Ese precisamente es el tema al que hacía referencia el  declarado  inexequible  artículo 527 del Código de Procedimiento Penal, cuando  ordenaba  que  ‘no habrá  lugar  a  la  extradición  cuando por el mismo hecho la persona cuya entrega se  solicita,   haya   sido   o   esté   siendo   juzgada  en  Colombia’.  En  tales  casos  la jurisdicción  colombiana    ha   sido   ejercida   –  ‘ha  sido  juzgado’  –  o  se está  ejerciendo  – ‘está   siendo   juzgada’,   y   por  ello  no  hay  lugar  a  extradición  en  cuanto  en cualquiera de esos dos supuestos de hecho, ya se ha  definido  que  la República de Colombia tiene jurisdicción sobre el hecho y la  autoridad  judicial  que  actúa  en  su nombre ha obrado de conformidad. En tal  situación   la   concesión   de  la  extradición  significaría  declinar  la  jurisdicción  nacional  en favor del Estado extranjero al que se prefiere en el  juzgamiento  del  hecho  que  ya había sido juzgado en Colombia o que lo estaba  siendo.   Pero  el  análisis de los supuestos de hecho que conduzcan a esa  conclusión  le  corresponde  al  Gobierno  Nacional  por  mandato expreso de la  Constitución  y  la ley, pues esa es la autoridad encargada del ejercicio de la  soberanía    exterior    y    de    la    dirección    de    las    relaciones  internacionales”  (Auto  del 18 de enero de 2.002, radicado No. 16.309).   

Por  tanto  se  negará  la práctica de las  pruebas  deprecadas  por  el  defensor  a quien además y por las mismas razones  antes  señaladas  así  como por su extemporaneidad se le hará devolución del  documento  que  adjuntó  como  prueba  de  que  su  prohijado  ya fue juzgado y  sentenciado  en  nuestro  país,  por  manera  que no habiendo otras que la Sala  oficiosamente  ordene  se  surtirá,  una  vez  ejecutoriada  esta decisión, el  traslado  previsto  en  el inciso final del artículo 518 de la Ley 600 de 2.000  para las alegaciones correspondientes.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

1.  Negar  el  decreto  y  práctica  de las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor  del  requerido  CARLOS  ARTURO VÁSQUEZ  HURTADO.   En  consecuencia  hágasele  devolución  de  la  documentación  que  extemporáneamente adjuntó.   

2. Ejecutoriada esta determinación súrtase  el correspondiente traslado para alegar.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                             ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                      MARINA PULIDO DE BARÓN   

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                          YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

JULIO        ENRIQUE       SOCHA  SALAMANCA                          JAVIER ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria   

    

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