24766(06-04-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 24766  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado  Ponente   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado  acta número 30   

Bogotá  D.C.,  seis  de  abril  de  dos  mil  seis.   

Resuelve la Corte lo pertinente con relación  a  la  admisibilidad  del  recurso  de  casación  interpuesto por la defensa de  Néstor   Salgado   Zapata,  contra  la  sentencia  de segunda instancia proferida el 2 de septiembre de 2005  por  el  Tribunal  Superior  del  Distrito Judicial de Bogotá, mediante la cual  confirmó  la  de  primera instancia que lo condenó a 38 meses de prisión como  coautor responsable del delito de hurto calificado y agravado.   

HECHOS  

Así  pueden resumirse los hechos juzgados en  las instancias:   

A  las diez y veinte de la mañana del 19 de  mayo  de  2005, Valery Martín Núñez y Sonia Quitián, entraron al Almacén de  materiales  de  construcción  ubicado  en la calle 41 F sur con carrera 81 H de  esta  ciudad,  sitio  en  el  cual  una  persona desconocida se acercó a Valery  Martín  Nuñez  y  le sustrajo del bolsillo de su pantalón 2.500.000.00 pesos,  huyendo inmediatamente del lugar.   

En seguida, Valery Martín Núñez salió en  su  persecución y logró alcanzarlo metros más adelante, pero su intervención  fue  vana,  porque  dos  personas  más  lo  intimidaron  con armas blancas. Sin  embargo,  gracias  a  la  persecución  que se llevó a cabo y a la ayuda de los  agentes  del  orden,  se  logró  capturar  a  dos de los tres intervinientes, a  quienes  se  identificó  con  los  nombres de Néstor  Fabio     Salgado     Zapata     y    Jesús          David          Guzmán          Herrera.   

Un  tercero,  escapó con el producto del  ilícito.   

ACTUACION PROCESAL  

1. El 19 de mayo de  2005  se  llevó a cabo la audiencia de control de legalidad de la aprehensión,  que  a partir de la evidencia física y de los elementos materiales probatorios,  el  Juez  40  Penal Municipal con Funciones de Control de Garantías, consideró  ajustada a la legalidad.   

2.  En  la  misma  diligencia  y  ante  el mismo Juez, la fiscalía les imputó a los procesados la  comisión  del  delito de hurto calificado (artículo   240   del   Código  Penal),  agravado  por  la circunstancia específica de haberse  cometido  en  coparticipación  (numeral 10 artículo  241 idem).   

3. Los sindicados,  asesorados  por  su  defensor,  aceptaron  los  cargos,  y el Juez de control de  garantías,  después  de verificar que correspondía a una manifestación libre  y voluntaria, aceptó el allanamiento.   

4.  En seguida, el  fiscal  le  solicitó  al  Juez  la imposición de la medida de aseguramiento de  detención  preventiva  en  establecimiento de reclusión, al considerar que sus  fines   se   satisfacían,   tratándose   de  un  delito  de  hurto  calificado  agravado.   

El  Juez  consideró procedente la medida de  aseguramiento,  pues  en  su  criterio  los imputados carecían de arraigo en la  comunidad  y  la  modalidad  de  ejecución de la conducta traslucía un peligro  serio para la sociedad.   

5.  La  defensa  impugnó  la  anterior  decisión,  siendo  confirmada  en  su integridad por el  Juzgado Segundo Penal del Circuito de Bogotá.   

6.    El  fiscal  elevó  ante  el  Juez de conocimiento el escrito de acusación, al cual  incorporó    la    audiencia    de   imputación   en   la   que   Néstor    Fabio    Salgado    Zapata   y  Jesús    David   Guzmán  aceptaron  cargos por la comisión del delito de hurto calificado y agravado que  les fuera imputado.   

7. El asunto le fue  asignado  al  Juzgado  Sexto  Penal Municipal de Bogotá, autoridad que el 21 de  junio   de   2005  condenó  a  Jesús  David  Guzmán  Álvarez  y  a  Néstor Fabio  Salgado  Zapata  a  la  pena  principal de 38 meses de  prisión,  como  coautores  del  delito  de  hurto  calificado  agravado, y a la  accesoria  de  inhabilitación  de derechos y funciones públicas por un periodo  igual al de la pena principal.   

En  la  misma  providencia  les  negó  el  subrogado de la suspensión condicional de la pena.   

8. Los sentenciados  y    el    apoderado   de   Néstor   Fabio   Salgado  Zapata   apelaron   la   providencia   condenatoria,  solicitando  que se les concediera la prisión domiciliaria debido a la ausencia  de antecedentes penales en su contra.   

9.  El  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  mediante  providencia  del  2  de  septiembre  de  2005,  confirmó la providencia recurrida.   

10.  La defensa de  Néstor  Fabio Salgado Zapata  interpuso  oportunamente,  contra  esta  decisión, el recurso extraordinario de  casación.   

DEMANDA DE CASACION  

         

Sin hacer mención al motivo o motivos que se  debe   aducir   para   recurrir  la  sentencia  de  segunda  instancia  en  sede  extraordinaria,  el  recurrente  señala  que  el Tribunal no aplicó el derecho  material  a  favor  de  su  defendido,  al  negarle  el  derecho  a  la prisión  domiciliaria  (artículos  36  y  38 de la ley 599 de  2000).   

En ese orden de ideas, considera que no tiene  justificación  atendible  que  se  considere  al  procesado  como  una  persona  peligrosa  para  la  sociedad,  pues tal concepto depende de la reiteración del  hecho y no del criterio subjetivo del funcionario.   

En  consecuencia,  pide que la Corte case la  sentencia.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

Primero:              A partir de la muy clara idea que  se   tiene   acerca   del  recurso  de  casación  como  medio  de  impugnación  extraordinario,  la  Sala  ha  dicho  que  el  examen acerca de su admisibilidad  depende  hoy  de contenidos formales y materiales. En efecto, sobre ese punto se  ha dicho lo siguiente:   

“En  conclusión,  de  lo  expuesto  se  advierte  que  la  casación  no es tercera instancia, sino una sede única a la  que   se   accede   a   través   de   un  recurso  extraordinario  1   

y   como   tal  procede,  (i) contra sentencias penales de segunda  instancia  proferidas por los Tribunales superiores de Distrito Judicial, en las  que  se  resuelve  de  fondo el proceso, sea anticipadamente o como culminación  del  juicio  oral,  (ii) por  causales  taxativamente  señaladas  en  la ley, que condicionan al demandante y  limitan  el objeto de estudio que le corresponde hacer al Tribunal de casación,  salvo  cuando  se trate de graves infracciones a garantías fundamentales que la  Corte  advierta  y  esté  en  el  deber de restaurar como medio para lograr los  fines     del     recurso,    (iii)    sin  consideración  al  quantum punitivo del delito por el cual se  procede,  con  lo cual se termina con la distinción entre la casación común y  discrecional,  a  que alude la ley 600 de 2000, y (iv)  mediante  la presentación oportuna de la demanda que  satisfaga  los  requisitos  legales  de  admisibilidad e indique la necesidad de  cumplir  uno  o  mas  de  los  fines  del instituto.2   

         Segundo:  Desde  ese  punto  de vista, con  miras  a  su  admisión,  el  demandante  tiene  el deber o la carga procesal de  elaborar  un  escrito  de  sustentación  mínima  3,   en  el  cual,  además  de  identificar  los  sujetos  procesales,  sintetizar  los  hechos,  la  actuación  procesal  y  la  sentencia,  se  debe  expresar  el  interés  que  le asiste al  recurrente;            la           causal4  a  cuyo amparo se abordan los  cargos  que  en  forma  precisa,  concreta  y  coherente  se  formulan contra la  sentencia  (principio de autosuficiencia);  y  las  finalidades  que  se persigue con el recurso (la  teleología  del  recurso), como paso  previo  para su admisión y posterior sustentación, entendida esta última fase  como  la  posibilidad  de  desarrollar puntual y específicamente los argumentos  consignados en la demanda.   

Tercero: Desde ese  punto  de  vista y con base en la sistemática del recurso expuesta, es evidente  que  el  censor  no cumple con los mínimos presupuestos que abrirían espacio a  su  trámite.  En efecto, no indicó cuál es la finalidad que persigue, pues no  se  refirió al tema y muy por encima enunció, con simplicidad absoluta, que le  preocupaba  que  al  sindicado  no  se  le  hubiese concedido el subrogado de la  prisión  domiciliaria, cuando con ese fin ha debido señalar, tratándose de la  infracción  directa  de  la  ley,  si  se trató de la falta de aplicación, la  interpretación  errónea  o  la aplicación indebida de una norma del bloque de  constitucionalidad,    constitucional    o   legal,   llamada   a   regular   el  caso.   

         La  única  forma  de  abrir  espacio al recurso, entonces, sería a  través  de  la  complementación  del  cargo  por  la misma Corte, en perjuicio  obviamente  del  principio de limitación que sigue siendo esencial a la hora de  interpretar la demanda y resolver de fondo la impugnación.   

         Ni  siquiera  sería  aceptable  que  la demanda se admitiese con el  argumento  de  que  se complementará en la audiencia de sustentación, pues con  tal  propósito  es  imprescindible  que  el demandante haga una fundamentación  mínima  de  la  causal,  los  cargos  y las finalidades del recurso, de todo lo  cual, como se ha visto, la demanda adolece.   

         Si   a   todo   lo  dicho  se  agrega  que  la  superficialidad  del  planteamiento  y  la  claridad  del expediente no permiten advertir que  la  Corte  precise del fallo para  cumplir  algunas  de  las  finalidades  del  recurso  o para defender garantías  fundamentales, entonces la inadmisión es impostergable.   

Decisión  

Por lo expuesto, La  Corte  Suprema de Justicia, en  sala de casación penal,   

Resuelve  

Inadmitir  la demanda de casación formulada  por  el  defensor  de Néstor  Salgado  Zapata,  contra  la  providencia  de  fecha y  origen indicados.,   

Contra   esta  determinación  procede  la  insistencia en los términos del artículo 184 ley 906 de 2004.   

En  firme  la  decisión  se  remitirá  el  expediente al tribunal de origen.   

Notifíquese y Cúmplase  

MAURO SOLARTE PORTILLA  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PEREZ                     ALFREDO GOMEZ QUINTERO         

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ALVARO                                  O                                  PEREZ  PINZON                

MARINA        PULIDO        DE  BARON                   JORGE  QUINTERO  MILANES              

YESID           RAMIREZ  BASTIDAS                       JAVIER ZAPATA ORTIZ   

                                                                                       Permiso   

TERESA RUIZ NUÑEZ  

Secretaria  

    

1 Cfr,  sentencia  C  252  de  2001,  en  la  cual  la  Corte Constitucional indicó que  “La  casación  penal,  entendida  como  medio  de  impugnación  extraordinario,  tiene  elementos  estructurales  y  de  contenido  propios  que  no  permiten  confundirla  con  otras instituciones; por tanto, no  puede  la  ley  modificarla  de forma tal que la desnaturalice o la convierta en  otra   figura   jurídica,   menos  eficaz  conforme  a  los  fines  que  se  le  atribuyen.”   

2 Corte  Suprema  de  Justicia,  sentencia  del  20  de  octubre de 2005, radicado 24026.   

3 Cfr,  Corte   Suprema  de  Justicia,  auto  de  junio  22  de  2005,  radicado  23701.   

4  El  artículo  181  consagra  tres causales: 1.  La falta de aplicación, interpretación errónea, o aplicación  indebida  de  una norma del bloque de constitucionalidad, constitucional o legal  llamada    a    regular   el   caso;   2.  Desconocimiento del debido proceso por afectación sustancial de  su  estructura o de la garantía debida a cualquiera de las partes: 3.  El manifiesto desconocimiento de las  reglas  de  producción  y apreciación de la prueba sobre la cual se ha fundado  la sentencia.   

Cuando   el   objeto   de   censura   es  exclusivamente   lo   referente  a  la  reparación  integral  decretada  en  la  providencia  que  resuelve el incidente, se deben tener en cuenta las causales y  cuantía establecidas en las normas que regulan la casación civil.     

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