24745(04-07-06)-1

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24745  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta   N°  062   

Bogotá,  D.  C., cuatro (4) de julio de dos  mil seis (2006).   

V    I   S   T   O  S   

Corresponde  a  la Corte conceptuar sobre la  solicitud   de   extradición   del    ciudadano   colombiano  JESÚS  ANTONIO TOBAR VILLA, elevada por el  Gobierno de los Estados Unidos de América.   

L  A     S O L I C I T U D   

1.     Mediante    oficio   número  OFI05-20194-DIJ-0100  del  29 de noviembre de 2005, el Ministerio del Interior y  de  Justicia  comunicó  a  esta Sala de la Corte que el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América,  por  conducto  de su Embajada en Colombia y mediante Nota  Verbal  número  2895  del  22  de  noviembre  del  citado  año,  solicitó  en  extradición  al  ciudadano  colombiano  Jesús Antonio  Tobar  Villa, capturado el 28 de septiembre de 2005, en  cumplimiento  de  la  resolución del 21 de septiembre anterior, expedida por la  Fiscalía General de la Nación.   

2.  La normatividad que rige al presente  trámite  es  la  contemplada  en el  Capítulo III, Título I, Libro V del  Código  de  Procedimiento Penal, en la  medida que no existe en el momento  convenio  aplicable  que regule el  asunto, como así lo conceptuó la Jefe  (e)   de  la  Oficina  de  Asesoría  Jurídica  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,   según   oficio  número  OAJ.E.  1529  del  23  de  noviembre  de  2005.   

3.  Los acontecimientos fácticos objeto  de  la  investigación  e  imputación  de  los  cargos formulados en su contra,  motivo  de  la  solicitud de extradición, fueron sintetizados en la Nota Verbal  número 2895 del 22 de noviembre de 2005 de la siguiente manera:   

“Los  hechos  del  caso  indican  que,  aproximadamente  entre  enero de 2000 y marzo de 2005,  miembros  de  la organización de Escoba-Orejuela y Figueroa-Bedoya, que incluye  a  José  Escobar-Orejuela,  Jorge  Figueroa,  Grecia  Escobar-Orejuela,  Jesús  Antonio   Tobar-Villa,  Gustavo  Figueroa-Bedoya  y  Wenceslao  Figueroa-Bedoya,  trabajaron   juntos  para  importar  cargamentos  de  múltiples  kilogramos  de  cocaína  al  Distrito Este de Nueva York en agosto de 2003 y diciembre de 2003.  La  cocaína  fue  escondida  en  bolsas  de café, las cuales fueron puestas en  contenedores  de carga y transportadas a puertos de los Estados Unidos en buques  de  carga. Los cargamentos de cocaína de agosto de 2003 y de diciembre de 2003,  los  cuales  consistían  cada uno de más de 100 kilogramos de cocaína, fueron  enviados  al Terminal Howland Hook Marine, el cual es un puerto en Staten Island  en  Nueva  York. Los miembros de la organización, que supuestamente recogerían  la  cocaína,  perdieron  el  cargamento  de  agosto  de  2003. El cargamento de  diciembre  de  2003  de aproximadamente 156 kilogramos de cocaína fue incautado  por  las  fuerzas del orden. Grecia Escobar-Orejuela le maneja las propiedades y  el  dinero  en  Colombia  a  José Escobar-Orejuela, y es la que envía y recibe  utilidades  provenientes  de  la  venta  de  narcóticos  mediante transferencia  cablegráficas.   

“Después de que  la  organización perdió los cargamentos de agosto de 2003 y diciembre de 2003,  José  Escobar-Orejuela  y  Jorge Figueroa, quienes se encuentran actualmente en  prisión  en  Pennsylvania,  empezaron  a  planear  el contrabando de cocaína a  puerto  en  el  área de San Francisco. Llamadas y reuniones grabadas, así como  también    cartas,    revelaron    que   Gustavo   Figueroa-Bedoya,   Wenceslao  Figueroa-Bedoya,   Pedro  Figueroa-Bedoya,  y  Basilio  Caicedo-Ramírez,  entre  otros,  participaron  en  el  concierto  para  delinquir.  El  concierto no tuvo  finalmente   éxito,   ya   que   los  miembros  de  la  organización  tuvieron  conocimiento  de que los barcos que venían de Colombia estaban siendo objeto de  una fuerte seguridad.   

“Todas  las  acciones  adelantadas  por  el  acusado  en  este  caso  fueron  realizadas  con  posterioridad      al      17      de      diciembre     de     1997”.   

4.   La  documentación remitida por el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  que  sustenta  la solicitud de  extradición  del  ciudadano  colombiano Jesús Antonio  Tobar Villa, es la siguiente:   

4.1.  Copia de la Acusación número Cr.  04-515  (S-4)  (DGT) del 23 de mayo de 2005, por medio de la cual el Tribunal de  Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Oriental  de Nueva York, acusó a  Jesús Antonio Tobar Villa de  los siguientes cargos:   

“CARGO  UNO.  (Concierto  para importar cocaína). De aproximadamente  enero  de  2000 a aproximadamente marzo de 2005, siendo ambas fechas aproximadas  e  inclusivas, dentro del Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados   …   JESÚS  TOVAR  alias  “Chucho”…,  junto  con  otros,  con  conocimiento   de   causa  e  intencionalmente  concertaron  para  importar  una  sustancia  hacia  los  Estados  Unidos  desde  un lugar fuera del país, el cual  delito  involucró  cinco  kilogramos  o  más de una sustancia que contenía la  cocaína,  una  sustancia  controlada  de  la  Tabla  II, en contravención a la  Sección 952 (a) del Título 21 del Código de los Estados Unidos.   

“(Secciones 963,  960(a)(1)  y 960(b)(1)(B)(ii) del Título 21 del Código de los Estados Unidos y  Secciones   3551   y   ss.   del   Título   18   del  Código  de  los  Estados  Unidos).   

“CARGO  DOS.   (Concierto   para  distribuir  cocaína). De aproximadamente enero de 2000  a  aproximadamente  marzo de 2005, siendo ambas fechas aproximadas e inclusivas,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los acusados …  JESÚS  TOVAR  alias “Chucho”…, junto con otros, con conocimiento de causa  e  intencionalmente  concertaron  para  distribuir  y  poseer con intenciones de  distribuir  una sustancia controlada, el cual delito involucró cinco kilogramos  o  más  de una sustancia que contenía la cocaína, una sustancia controlada de  la  Tabla  II,  en  contravención  a  la Sección 841 (a)(1) del Título 21 del  Código de los Estados Unidos.   

“(Secciones 846 y  841(b)(1)(A)(ii)(II)  del  Título  21  del  Código  de  los  Estados  Unidos y  Secciones   3551   y   ss.   del   Título   18   del  Código  de  los  Estados  Unidos).   

“CARGO  TRES.   (Importación  de  cocaína).  Entre  el 20 de agosto de 2003 o alrededor  de  esa  fecha  y el 28 de agosto de 2003 o alrededor de esa fecha, siendo ambas  fechas  aproximadas  e  inclusivas, dentro del Distrito Oriental de Nueva York y  en  otras partes, los acusados … JESÚS TOVAR alias “Chucho”…, junto con  otros,  con  conocimiento  de  causa e intencionalmente importaron una sustancia  controlada  a  los Estados Unidos desde un lugar fuera del país, el cual delito  involucró  cinco  kilogramos o más de una sustancia que contenía la cocaína,  una sustancia controlada de la Tabla II.   

“(Secciones  952(a),  960(a)(1)  y 960(b)(1)(B)(ii) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos  y  Secciones  2  y  3551 y ss. del Título 18 del Código de los Estados  Unidos).   

“CARGO  CUATRO.  (Distribución  de  cocaína).  Entre  el 28 de agosto de 2003 o alrededor  de  esa  fecha  y  el  mes de octubre de 2003, siendo ambas fechas aproximadas e  inclusivas,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados   …   JESÚS  TOVAR  alias  “Chucho”…,  junto  con  otros,  con  conocimiento   de   causa  e  intencionalmente  distribuyeron  y  poseyeron  con  intenciones  de  distribuir  una sustancia controlada, el cual delito involucró  cinco  kilogramos  o  más  de  una  sustancia  que  contenía  la cocaína, una  sustancia controlada de la Tabla II.   

“(Secciones  841(a)(1)  y  841(b)(1)(A)(ii)(II)  del  Título  21  del Código de los Estados  Unidos  y  Secciones  2  y  3551 y ss. del Título 18 del Código de los Estados  Unidos).   

“CARGO  CINCO.   (Importación  de  cocaína).  Entre  el  30  de  noviembre  de  2003  o  alrededor  de  esa  fecha  y el 5 de diciembre de 2003 o alrededor de esa fecha,  siendo  ambas  fechas  aproximadas e inclusivas, dentro del Distrito Oriental de  Nueva   York   y   en   otras  partes,  los  acusados  …  JESÚS  TOVAR  alias  “Chucho”…,  junto  con otros, con conocimiento de causa e intencionalmente  importaron  una  sustancia  controlada a los Estados Unidos desde un lugar fuera  del  país,  el  cual delito involucró cinco kilogramos o más de una sustancia  que contenía la cocaína, una sustancia controlada de la Tabla II.   

“(Secciones  952(a),  960(a)(1)  y 960(b)(1)(B)(ii) del Título 21 del Código de los Estados  Unidos  y  Secciones  2  y  3551 y ss. del Título 18 del Código de los Estados  Unidos).   

“CARGO  SEIS.   (Distribución  de  cocaína).  El  5  de diciembre de 2003 o alrededor de  esa  fecha,  dentro  del  Distrito Oriental de Nueva York y en otras partes, los  acusados   …   JESÚS  TOVAR  alias  “Chucho”…,  junto  con  otros,  con  conocimiento   de   causa  e  intencionalmente  distribuyeron  y  poseyeron  con  intenciones  de  distribuir  una sustancia controlada, el cual delito involucró  cinco  kilogramos  o  más  de  una  sustancia  que  contenía  la cocaína, una  sustancia controlada de la Tabla II.   

“(Secciones  841(a)(1)  y  841(b)(1)(A)(ii)(II)  del  Título  21  del Código de los Estados  Unidos  y  Secciones  2  y  3551 y ss. del Título 18 del Código de los Estados  Unidos).   

4.2.   También se allegó copia de las  declaraciones  juradas de Carrie Capwell, Fiscal Asistente de los Estados Unidos  para  el  Distrito  Oriental  de Nueva York, y de Jason Samuels, Agente Especial  del  Departamento  de  Seguridad  de  Inmigración  y  Aduanas  (ICE),  las  que  respaldan  la  acusación  contra  Jesús Antonio Tobar  Villa.   

La primera de las nombradas, esto es, Carrie  Capwell,  incorpora  en  su declaración la descripción y vigencia de los tipos  penales  imputados  en el  pliego acusatorio y una síntesis de los hechos,  de  la  actuación procesal  y  de los cargos atribuidos al solicitado  en extradición.   

Por su parte, el Agente Jason Samuels relata,  de  manera  pormenorizada,   los   hechos   objeto  de   juzgamiento   ante   el   citado  Tribunal y la participación en  los   mismos  por  parte  del  requerido  en  extradición,  respecto  de  quien  suministra la información necesaria sobre su identidad.   

4.3.   Así  mismo,  se informó que el  solicitado,  Jesús  Antonio  Tobar  Villa,  “también conocido como ‘Jesús  Antonio Tovar Villa, también  conocido          como         ‘Chuco’,  es  ciudadano  de  Colombia,  nacido el 27 de abril de 1957, en Chocó, Colombia. Es  portador  de  la  cédula  de  ciudadanía colombiana N° 11.788.377”,   y   se   allegó   la   correspondiente   fotografía  de  su  rostro.   

PERÍODO    PROBATORIO   

Mediante providencia del 16 de mayo de 2006,  la  Sala  no  ordenó  la práctica de las pruebas solicitadas por la defensa ni  consideró necesario  decretar ninguna de oficio.   

ALEGATO      DEL    DEFENSOR   

El  defensor,  luego de hacer una reseña de  los  documentos  que  obran  en  el  expediente,  de mencionar los cargos que la  autoridad  extranjera  elevó  en  contra  de  su  defendido, de recordar que le  fueron  negadas  las  pruebas que solicitó y de mencionar los requisitos que la  ley  exige para conceder la extradición, solicita a la Corte que en caso de ser  favorable  el  concepto  que  debe emitir, exhorte al Gobierno Nacional para que  Jesús  Antonio  Tobar  Villa  “goce de los derechos que se consagran en la Ley 74  de   1968   y   Ley   16  de  1972,  exigiendo  el  cabal  cumplimiento  de  los  condicionamientos  y  haciendo  el seguimiento del trato dado en el extranjero a  nuestro nacional”.   

ALEGATO   DE   LA  PROCURADORA  SEGUNDA   

DELEGADA  PARA   LA  CASACIÓN  PENAL   

La    representante    del   Ministerio   Público,   después   de   relacionar  de  manera       detallada       los      hechos,      los   antecedentes,    el   trámite   adelantado  y  los  instrumentos  allegados  a  este  diligenciamiento, dice que, en lo relacionado con la validez  formal  de los documentos, el Estado solicitante aportó, debidamente traducidas  y  autenticadas, la pieza acusatoria,  en  la  que  se   reseña   el   lugar   y   la   fecha  donde   ocurrieron    los     hechos     y     los     delitos   imputados,    las   distintas   normas   penales,   las  declaraciones    de    apoyo   a   la   solicitud   de   extradición   y   el  auto  de detención, motivo  por el cual se cumple cabalmente con esta exigencia legal.   

Respecto  a  la  demostración  plena  de la  identidad  del  requerido, asevera que tampoco encuentra objeción, toda vez que  los  datos  suministrados por las autoridades del país requirente coinciden con  los  de  la  persona  que  fue  notificada  de  la  resolución  expedida por la  Fiscalía  General  de  la Nación, por medio de la cual se ordenó su captura y  que    en    este    momento    se    encuentra    detenida    con    fines   de  extradición.   

Agrega que en las Notas Verbales allegadas al  presente  trámite  se  consignaron sus datos personales, es decir, que se trata  de  un  ciudadano   colombiano,  nacido  el  27  de  abril de 1957 y que es  portador  de  la  cédula de ciudadanía número 11.788.377, datos que confirman  dicha  identidad,  los  cuales  coinciden  con  los que suministró Jesús  Antonio  Tobar  Villa al momento de  su captura.   

En lo que tiene que ver con el principio de  la  doble  incriminación,  sostiene  que  los  dos  primeros cargos imputados a  Jesús    Antonio    Tobar    Villa    encuentran  adecuación  típica  en  el  artículo  340 del Código  Penal,  modificado  por  el  artículo  8° de la Ley 733 de 2002, el  cual  consagra  el  delito  de  concierto  para  delinquir  para  cometer  delitos  de  narcotráfico,   cuya  pena  privativa  de  la  libertad  no  es  inferior  a  4  años.   

Así   mismo,  considera  que  los  cuatro  restantes  cargos  se  adecuan en el artículo 376 del Código Penal, tipo penal  que  contempla  el  delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes,  cuya pena mínima es superior a 8 años de prisión.   

Por consiguiente, concluye que este postulado  también se satisface.   

En  lo  que respecta a la equivalencia de la  providencia  dictada  en  el país solicitante, manifiesta que ninguna objeción  le  merece,  por  cuanto  la  acusación  dictada  en el extranjero contiene los  cargos  de  los  cuales se debe defender el acusado, sin olvidar que dicha pieza  se constituye en presupuesto  procesal  para  la  iniciación  de  la etapa de juzgamiento, que culmina con la  respectiva   sentencia,   además   de  que  contiene  una   relación   detallada   de   los   hechos,  con  especificación  de las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron  y   la   calificación   jurídica  de  la  conducta,  con  indicación  de  las  disposiciones sustanciales aplicables.   

En  consecuencia, estima la Delegada que las  formalidades  legales  se  cumplen cabalmente para que la Corte proceda a emitir  concepto  favorable  respecto  de  la  solicitud  de  extradición del ciudadano  colombiano   Jesús  Antonio  Tobar  Villa.   

Por  último,  en  orden  a  garantizar  los  derechos  fundamentales  del  ciudadano colombiano requerido en extradición, la  representante  del  Ministerio  Público solicita a la Corte exhorte al Gobierno  Nacional  para  que, en caso de que se conceda la extradición, se condicione la  misma  en  el  sentido de que el solicitado no sea juzgado por hechos anteriores  ni  distintos  a  los  que  motivan  la  extradición,  ni  sometido  a prisión  perpetua, ni a tratos crueles, inhumanos o degradantes.   

   

CONCEPTO    DE   LA   CORTE   

El   artículo  520  de   la    Ley   600   de   2000   estatuye   que   el   concepto   que   emite   la  Sala  debe   estar   centrado   en   establecer   la   validez   formal   de   la  documentación  presentada,  en   la   demostración   plena  de la  identidad  del   solicitado,     en    el    principio    de    la   doble   incriminación,  en  la  equivalencia  de   la   providencia   proferida   en  el  extranjero   y,  cuando  fuere  el  caso, en el cumplimiento de los previstos en los tratados  públicos.   

En  esas condiciones, se procederá a emitir  el concepto en los siguientes términos:   

1.   La   validez       formal       de      los      documentos   aportados   

Advierte  la  Sala  que  la  documentación  presentada  como  soporte  de  la  petición  de  extradición  de  Jesús  Antonio Tobar Villa, cumple con las  exigencias  legales  contempladas en los Códigos de Procedimiento Penal y Civil  para   tenerla   como   apta   para  fundar  el  concepto  que  debe  emitir  la  Sala.   

En efecto, no hay duda que los documentos se  allegaron   por  vía  diplomática,  habiendo  sido  debidamente  traducidos  y  autenticados,  dentro  de los cuales obran la copia de la Acusación número Cr.  04-515  (S-4)  (DGT) del 23 de mayo de 2005, dictada por el Tribunal de Distrito  de  los  Estados Unidos, Distrito Oriental de Nueva York, la que fue firmada por  el  Presidente  del  Gran  Jurado y por la Fiscal de los Estados Unidos, señora  Roslynn   R.   Mauskopf,   documento  cuya  autenticidad  de  su  contenido  fue  certificada  con  la  firma  y  el  sello  pertenecientes al Secretario de dicho  Tribunal, señor Robert C. Heinemann.   

A su vez, obran las declaraciones juradas de  Carrie  Capwell,  Fiscal  Asistente  de  los  Estados  Unidos  para  el Distrito  Oriental  de Nueva York, y de Jason Samuels, Agente Especial del Departamento de  Seguridad  de Inmigración y Aduanas (ICE), rendidas, el 4 de noviembre de 2005,  ante  el  Magistrado del Distrito Oriental de Nueva York, señor Robert M. Levy,  cuyos   contenidos  y  traducción  al  español,  junto  con  el  resto  de  la  documentación  que  las  acompaña,  fueron certificados, el 15 de noviembre de  dicho  año,  por  Jason  E.  Carter, Director Asociado de la Oficina de Asuntos  Internacionales,  División  de  lo  Penal,  del Departamento de Justicia de los  Estados Unidos.   

Así  mismo  aparece  que  la documentación  anexa  hace referencia a la orden de captura, a la resolución de acusación y a  las  normas aplicables al caso, esto es, Título 18, Secciones 2 (autores), 3551  (penas  autorizadas)  y  3282  (delitos  no  conminados  con la pena de muerte),  Título  21,  Secciones  812  (tabla  de  sustancias  controladas),  841  (actos  prohibidos),  846  (tentativa  y  concierto),  952  (importación  de sustancias  controladas),  960  (actos prohibidos y penas) y 963 (tentativa y concierto) del  Código de los Estados Unidos.   

A  su  vez,  la  firma y el cargo del señor  Jason  E.  Carter  fueron  certificados  por  el  señor  Alberto  R. González,  Procurador  de  los  Estados Unidos, quien según su propia afirmación escrita,  ordenó  que  se  estampara el sello del Departamento de Justicia de los Estados  Unidos,  siendo  atestada  la  firma  de  aquél  por  el Director Adjunto de la  Oficina  de Asuntos Internacionales, División de lo Penal, y el sello del   Departamento   de   Estado   fue  ordenado  por  la Secretaria de  Estado,  señora  Condoleezza  Rice,  de  cuyo  nombre  dio  fe  el  Auxiliar de  Autenticaciones de la misma oficina, Patrick O. Hatchett.   

Finalmente,   dichos   documentos   fueron  presentados   para  su  autenticación  ante  la  Cónsul  (E)  de  Colombia  en  Washington  D. C., señora Jacqueline Espitia Arias, como así lo constató y lo  avaló  la  Oficina  de  Legalizaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  cumpliéndose  con  lo  establecido  por  el  artículo  259 del C. de P. Civil,  modificado  por  el  1°,  numeral  118  del  D. E. 2282 de 1989 que dice:   “Los       documentos       públicos  otorgados       en      país      extranjero      por   funcionario       de      éste      o      con      su  intervención,   deberán  presentarse debidamente autenticados por el  cónsul    o    agente    diplomático    de   la   República,   y  en  su  defecto  por  el de   una     nación     amiga,     lo    cual    hace   presumir   que   se   otorgaron  conforme a la ley del respectivo  país.  La firma del cónsul o agente diplomático se abonará por el Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia, y si se trata de agentes consulares de un  país  amigo,  se  autenticará  previamente  por  el funcionario competente del  mismo  y  los  de  éste  por el cónsul colombiano”,  disposición  aplicable al caso en virtud del principio de integración previsto  en  los  artículos  23  y  513,  último  inciso,  del Código de Procedimiento  Penal.   

Además,  la Jefe de la Oficina de Asesoría  Jurídica  (e)  del  Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante oficio OAJ.E.  1529  del  23  de  noviembre  de  2005  certificó  que  la  documentación  del  expediente  procedente  de  la  Embajada  de los Estados Unidos de América, fue  presentado   “debidamente  autenticado”.   

Por lo tanto, teniendo en cuenta  que la  solicitud  de  extradición  de  Jesús  Antonio Tobar  Villa  se  hizo  por  la vía diplomática y que en la  expedición   y  trámite  de  los  mencionados  documentos,  así  como  en  su  traducción,  se cumplieron todos los ritos formales de legalización prescritos  por  las  normas  de  los  Estados Unidos de América, la Corte los tendrá como  aptos  para  servir  de prueba en este asunto, cumpliéndose así con la primera  exigencia legal.   

2.   La   identificación     plena     del     solicitado    en   extradición   

No  hay  duda  que el colombiano  Jesús  Antonio  Tobar  Villa, a quien se  refiere  este trámite, es la persona solicitada en extradición por el Gobierno  de los Estados Unidos de América.   

En efecto, de la documentación remitida por  vía   diplomática  se  colige  claramente,  como  lo  destaca  la  Procuradora  Delegada,   que  se  trata  de  Jesús  Antonio  Tobar  Villa.  Basta  observar  que  el número de cédula de  ciudadanía   que   suministró  la  Embajada  de   los   Estados   Unidos   de América,  a  través   de   las  Notas  Verbales  números  2099  y   2895   del   8  de   septiembre   y  del  22   de   noviembre   de  2005,  respectivamente, concuerda   con    el    que    aparece   en   el   acta   de    notificación    personal   de  la   providencia   por    medio   de   la   cual   se   dispuso   su   captura   y   en   la diligencia mediante la cual se le  comunicó  sus  derechos  de capturado por razón de este trámite (11.788.377),  además  de  que  el profesional del derecho que lo representa no ha cuestionado  la identidad de su poderdante.   

Igualmente,  todos  los  datos suministrados  coinciden  con  los  que obran en la documentación, es decir, que se identifica  con  la  cédula  de  ciudadanía  número 11.788.377 de Quibdó y que nació en  Istmina  (Chocó  – Colombia) el 27 de abril de 1957, información que concuerda  integralmente  con  aquella que aparece registrada en la ficha técnica expedida  por  la Dirección Nacional de Identificación de la Registraduría Nacional del  Estado Civil.   

Así  mismo,  se aportó copia de la tarjeta  decadactilar y una fotografía de su rostro.   

En esas condiciones, resulta evidente que la  persona    detenida    es   Jesús   Antonio   Tobar  Villa,  de  nacionalidad  colombiana y es el ciudadano  requerido  en  extradición  por  el  Gobierno  de  los  Estados Unidos de   América.   

3.   El   principio  de  la  doble  incriminación   

De  conformidad  con  el  numeral  1°  del  artículo  511  del  Código de Procedimiento Penal, para que la extradición se  pueda  conceder  se  requiere  que  el  hecho  que la motiva esté previsto como  delito  en  Colombia  y reprimido con una sanción privativa de la libertad cuyo  mínimo no sea inferior a cuatro (4) años.   

Teniendo en cuenta la Acusación número Cr.  04-515  (S-4)  (DGT) del 23 de mayo de 2005, dictada por el Tribunal de Distrito  de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Oriental  de  Nueva  York,  se  sabe  que a  Jesús Antonio Tobar Villa se  le   acusó,   conforme   a   lo  anteriormente  trascrito,  de  “concertarse”   para   “importar”,  desde un lugar fuera de los  Estados    Unidos,    y    “distribuir”  más  de  cinco  kilogramos  de  una  sustancia  controlada que  contenía   cocaína  (cargos  uno  y  dos),    y    de    “importar”     y     “distribuir”     en    ese    país    dicho    alucinógeno    (cargos  tres, cuatro, cinco y seis), según  las   normas   penales  del  Estado  requirente  en  precedencia  citadas.    

En  esas  condiciones,  advierte la Sala que  dichos  cargos, de acuerdo con los hechos que se imputan y las normas allegadas,  encuentran  adecuación  típica  en  nuestro sistema penal en lo reglado en los  artículos  340,  inciso  segundo,  y  376  del   Código Penal, el primero  modificado  por  el  artículo  8°  de  la Ley 733 del 29 de enero de 2002, que  prevén   el  concierto  para  delinquir  relacionado  con  narcotráfico  y  el  tráfico,  fabricación  o  porte  de  estupefacientes,  respectivamente, habida  cuenta  que,  como  quedó  visto, Jesús Antonio Tobar  Villa,    con    conocimiento    se    concertó   para  importar  y  distribuir  sustancia  que  contenía  una  cantidad  perceptible de cocaína e importó   y  distribuyó  “cinco   (5)   kilogramos  o  más”  del  mencionado alucinógeno.   

Cabe  agregar  que  los  citados  delitos de  concierto  para delinquir y de narcotráfico, en nuestra legislación contemplan  una  pena  privativa  de la libertad que oscila entre seis (6) y doce (12) años  de  prisión,  para el primero, y entre ocho (8) y veinte (20), para el segundo,  punibilidad  que  se  aumentó  en la tercera parte respecto del mínimo y en la  mitad  en  cuanto  al máximo por disposición del artículo 14 de la Ley 890 de  2004.   

Así las cosas, claro es que se cumple con el  principio de la doble incriminación.   

4.    Equivalencia   de   la   providencia            proferida            en           el   extranjero.   

Advierte  la  Corte que no existe dificultad  alguna  para  concluir  que  se  cumple  con  el  requisito  de  la equivalencia  contemplado  en  el  numeral  2° del artículo 511 del Código de Procedimiento  Penal,  el  cual  exige  “que  por lo menos se haya  dictado  en  el  exterior resolución de acusación o su equivalente”.   

En  efecto, el Tribunal de Distrito de  los  Estados  Unidos,  Distrito  Oriental  de  Nueva York, acusó a Jesús   Antonio   Tobar   Villa  por  las  conductas   punibles  señaladas en precedencia, mediante acto procesal que  en  nuestra  legislación  equivale  a  la  acusación, como emerge de las   siguientes similitudes, que las tornan equivalentes:      

a. Es  un  pliego  concreto de cargos en contra del acusado para que se  defienda de ellos en el juicio.     

     

a. Formulada  la  acusación  se inicia el juicio oral que finaliza con  el respectivo fallo de mérito.     

     

a. Se     señalan     los     hechos,    con   especificación     de     las    circunstancias    de   tiempo   modo  y  lugar  en  que  ocurrieron   y    la    calificación    jurídica   de   las  conductas,  con  indicación de las disposiciones sustanciales  aplicables.     

Por  lo tanto, se observa que la acusación  emitida  por  el  tribunal  extranjero  es  equivalente  y tiene la misma fuerza  vinculante de la acusación propia de nuestro sistema judicial.   

ACOTACIÓN    FINAL   

Como lo solicita el Ministerio Público y lo  demanda  el defensor, se pone de presente al  Gobierno Nacional que en caso  de  concederse  la extradición,  debe condicionar la entrega en el sentido  de   que   Jesús   Antonio  Tobar  Villa  no  será  juzgado  por  hechos  distintos a los que originaron la  reclamación,  ni  sometido  a tratos crueles, inhumanos o degradantes, ni se le  impondrá  la pena capital o perpetua, al tenor del artículo 512 del Código de  Procedimiento Penal.   

De  la  misma  manera,  se  le  exhorta  al  Gobierno,   encabezado  por  señor  Presidente  como  supremo  director  de  la  política  exterior  y  las  relaciones  internacionales  para  que  efectúe el  respectivo  seguimiento  a los condicionamientos que se impongan a la concesión  de  la  extradición  y  determinar  las  consecuencias que se derivarían de su  eventual  incumplimiento,  al  tenor  de  lo  señalado  en  el  ordinal 2° del  artículo 189 de la Carta Política.   

De  otra  parte,  se  pide  al  ejecutivo  recomiende  al  Estado  requirente que, en caso de condena, tenga en cuenta como  parte  de  la  pena  el tiempo que el solicitado haya podido estar privado de la  libertad con motivo del trámite de extradición.   

En  consecuencia,  como la totalidad de los  requisitos   formales   contemplados   en   el  artículo  520  del  Código  de  Procedimiento   Penal   se  cumplen  satisfactoriamente,  la  Sala  CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a  la  solicitud  de  extradición  elevada  por  el Gobierno de los  Estados  Unidos  de  América,  respecto  del  ciudadano colombiano JESÚS  ANTONIO  TOBAR  VILLA,  en  cuanto  tiene  que  ver  con los cargos que le fueron imputados en la acusación número  Cr.  04-515  (S-4)  (DGT)  del  23  de  mayo de 2005, dictada por el Tribunal de  Distrito de los Estados Unidos, Distrito Oriental de Nueva York.   

Comuníquese   esta   determinación   al  requerido,   Jesús  Antonio  Tobar  Villa,  quien se encuentra recluido en el Establecimiento Penitenciario y  Carcelario  de  Alta  y Mediana Seguridad de Combita, a su defensor, a la Agente  del  Ministerio  Público  y  al  Fiscal General de la Nación, para lo de   su  cargo.   

Devuélvase el expediente al Ministerio del  Interior y de Justicia, para lo de ley.   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                   SIGIFREDO  ESPINOSA PÉREZ   

Aclaración   de  voto   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO                                 ÁLVARO ORLANDO PÉREZ  PINZÓN   

Permiso  

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                                          JORGE   LUIS   QUINTERO   MILANÉS           

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                           JAVIER   ZAPATA  ORTÍZ   

       TERESA    RUÍZ  NUÑEZ   

               Secretaria   

ACLARACIÓN  DE  VOTO  

Con  el respeto que siempre profeso por las  decisiones  de  la Sala, expongo a continuación los aspectos que, en mi sentir,  deben  incluirse  en  los  conceptos de extradición que emite la Corte frente a  trámites  que involucran ciudadanos colombianos por nacimiento, particularmente  cuando  se  desarrollan  en  ausencia  de  cláusulas  pactadas  en instrumentos  internacionales   de   carácter  bilateral  o  multilateral,  en  la  forma  de  condicionamientos  que  el  Gobierno  Nacional  debería  exigir  al  momento de  acceder  a  la  entrega  de  un  connacional,  además  de  los que se le vienen  sugiriendo de manera común.   

La  posición  que he venido sustentando en  Sala  y que no ha tenido acogida, descansa en que la Corte al asumir la función  de  conceptuar,  no  sólo  ha  de tener como guía los parámetros que sobre la  materia  están  fijados  en  el  ordenamiento  procesal penal patrio, sino que,  además,  su misión también debe estar influida por la regla del artículo 2º  de  la  Constitución,  pues  en  cuanto  órgano  máximo  de  la jurisdicción  ordinaria  y,  por tanto, componente esencial en la estructura del Estado Social  de   Derecho,   también  debe  velar  por  la  efectividad  de  los  principios  –entre  ellos el fundante  de  la dignidad humana-, derechos y deberes consagrados en la Carta; defender la  independencia  nacional  y  proteger a todas las personas residentes en Colombia  en su vida, honra, bienes, creencias, derechos y libertades.   

En ese orden de cosas, estimo que es preciso  advertir  en  el  concepto sobre la necesidad de plantear otras condiciones a la  entrega  del  reclamado,  derivadas  del hecho de que el acto de extradición no  implica  que  el  extraditado  pierda  la nacionalidad colombiana, lo cual sólo  ocurre   frente  a  los  presupuestos  señalados  en  el  artículo  98  de  la  Constitución.   

En  tales condiciones, cuando la entrega en  extradición  de  un  nacional  colombiano se tramita y agota, en ausencia de un  convenio   multilateral   o  bilateral  sobre  la  materia,  con  arreglo  a  la  Constitución  y  a  la  ley,  debe tenerse en cuenta que a diferencia de lo que  ocurre  si  se  hubiera adelantado conforme a un instrumento internacional en el  cual  las  partes  acuerdan condiciones que pueden significar la restricción de  ciertos  derechos,  en  virtud  a  la  configuración del Estado colombiano como  social  y  democrático  de derecho, en el cual es base fundamental el respeto a  la  dignidad  humana  (artículo  1º de la Carta), las condiciones que se deben  exigir  al país reclamante tienen que estar ligadas con la observancia allí de  los  derechos  y  garantías  que  cobijarían  al  solicitado de ser juzgado en  Colombia.   

Eso  es  así,  porque  al  acceder  a  la  extradición  de  un colombiano por nacimiento el Estado, a través del Gobierno  Nacional,  renuncia  a la potestad de ejercer su propia jurisdicción, pero no a  la  obligación  de  proteger al extraditado, pues en tanto siga siendo súbdito  de  Colombia, tiene derecho a todas las prerrogativas, garantías y derechos que  emanan  de  la Constitución y la ley, en particular, aquellos que se relacionan  con   su   calidad   de   procesado  y  que  tienen  que  ver  con  la  dignidad  humana.   

Así las cosas, siendo el marco esencial de  la   figura   de  la  extradición  lo  señalado  en  el  artículo  35  de  la  Constitución,  que  fija  un  sistema  de  fuentes1  para que se solicite, conceda  u  ofrezca,  que son los tratados públicos y, en su defecto, la ley, es preciso  comentar  que  como  no hay un instrumento vigente de esa naturaleza que ligue a  Colombia  con Estados Unidos en el tema de extradición, el ámbito para evaluar  la  procedencia  de  una  solicitud,  concesión  u ofrecimiento de extradición  entre los dos países es el Código de Procedimiento Penal.   

Obsérvese que los preceptos que desarrollan  la  extradición  en  la  Ley  600  de  2000,  además  de  reiterar  las reglas  constitucionales  (improcedencia por delitos políticos, o la de colombianos por  nacimiento  por  hechos  cometidos   con   anterioridad  al   16    de   diciembre   de  1997  –artículo  508-); fijan el organismo al que le corresponde ofrecer o  conceder  la  extradición  de  una  persona  y  las facultades sobre la materia  –el gobierno-, el ámbito  de  competencia  de  cada  ente  gubernamental,  y  el  que le corresponde en el  trámite  a  la  Corte;  señalan  requisitos adicionales (doble incriminación,  acto  procesal  mínimo en el exterior –artículo   510-);  estructuran  la  forma  como  se  desarrolla  el  trámite  mixto,  así  como  los  fundamentos  del  concepto  (artículo  520);  determinan  cuándo  se  decide  sobre  la solicitud, en qué momento se hace la  entrega  y  regula  la  orden  de  prelación  en  caso  de  varias  solicitudes  (artículos  522, 523 y 524); consagran el derecho a la defensa y los eventos en  que hay lugar a la libertad (artículos 529 y 530).   

Además, el artículo 512 ibídem le impone  de  modo  imperativo  al  gobierno la obligación de exigir que el solicitado no  vaya   a   ser  juzgado  por  un  hecho  anterior  diverso  del  que  motiva  la  extradición,  ni  sometido  a  sanciones  distintas  de  las que se le hubieran  impuesto  en  la condena, y a que se le conmute la pena de muerte en caso de que  la  legislación  del  país  reclamante  la prevea como sanción del delito que  motiva la solicitud de extradición.   

Recuérdese  que  las  condiciones  arriba  señaladas  fueron  extendidas,  con el mismo carácter imperativo, por la Corte  Constitucional a otras situaciones, al señalar que:   

“…no  sólo  habrá  de  entenderse que en caso de que exista en el Estado requirente la pena  de  muerte,  la entrega se hará bajo la condición de la conmutación de ésta,  sino,  también  bajo el entendido de que al extraditado no se le podrá someter  ni  a  torturas,  ni  a tratos o penas crueles, ni a desaparición forzada, ni a  tratamiento   degradante   e  inhumano,  razón  por  la  cual  así  habrá  de  condicionarse  la  constitucionalidad  que  se  declara  del  artículo  550 del  Código de Procedimiento Penal.   

Por otra parte, se observa por la Corte, que  la   Constitución   colombiana,   prohíbe  en  su  artículo  34  ‘las   penas  de  destierro,  prisión  perpetua  y confiscación’,  a  las  cuales,  por  las  mismas  razones  anteriormente  expuestas,  no podrá  someterse  al  extraditado  por  el  país  que  lo  juzgue,  lo que implica que  igualmente   en  ese  sentido  habrá  de  condicionarse  la  exequibilidad  del  artículo     550    del    Código    de    Procedimiento    Penal.”2   

Sin  embargo,  esas  no  son  las  únicas  condiciones  susceptibles  de formularse, pues al fin y al cabo el artículo 512  del    Código   de   Procedimiento   Penal   preceptúa   que   “El  gobierno  podrá  subordinar el ofrecimiento o la concesión de  la   extradición   a   las   condiciones  que  considere  oportunas”.   

Esa  facultad,  debe  señalarse,  no  es  discrecional,  pues  al  momento  de  decidir  sobre  la  entrega de un nacional  colombiano  el  gobierno  está  en  el  deber  de  armonizar  los  criterios de  conveniencia  nacional o de cooperación internacional, con la premisa según la  cual  al  concederse la extradición no se renuncia a la soberanía, sino que se  ejerce3,  y  con  los  derechos  y  garantías que están consagrados en la  Constitución  y  en  los instrumentos internacionales sobre derechos humanos en  pro   de   un   justiciable,   así   como   en   protección   de  su  dignidad  humana.   

Así,  con  arreglo  al  artículo 29 de la  Carta;  a  los  artículos  9  y  10  de  la  Declaración Universal de Derechos  Humanos,  5-3.6, 7-2.5, 8-1.2(a)(b)(c)(d)(e)(f)(g)(h).3.4.5, 9 de la Convención  Americana  de  Derechos  Humanos,  9-2.3,  10-1.2.3,  14-1.2.3,5, y 15 del Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles  y  Políticos,  el  Gobierno Nacional debe  condicionar  la  entrega de un compatriota, si concede la extradición, a que se  le    respeten    al   extraditado   –como  a cualquier otro nacional en las mismas condiciones- todas las  garantías  debidas  a  su condición de justiciable, en particular, a que tenga  acceso  a un proceso público sin dilaciones injustificadas, a que se presuma su  inocencia,  a  que  cuente con un intérprete, a que tenga un defensor designado  por  él  o  por el Estado, a que se le conceda el tiempo y los medios adecuados  para  que  prepare  la  defensa,  a  presentar pruebas y controvertir las que se  aduzcan  en  contra,  a  que  su  situación  de  privación  de  la libertad se  desarrolle  en  condiciones  dignas, a que la eventual pena que se le imponga no  trascienda  de  su persona, a que la sanción pueda ser apelada ante un tribunal  superior,  a que la pena privativa de la libertad tenga la finalidad esencial de  reforma y readaptación social.   

Igualmente, el gobierno debe condicionar la  entrega  a  que el país reclamante, conforme a sus políticas internas sobre la  materia,  le  ofrezca  posibilidades racionales y reales para que el extraditado  pueda  tener  contacto  regular  con sus familiares más cercanos, habida cuenta  que  la  Constitución  de  1991, en su artículo 42, reconoce a la familia como  núcleo  esencial  de la sociedad, garantiza su protección y reconoce su honra,  dignidad  e  intimidad,  lo  cual se refuerza con la protección adicional que a  ese   núcleo  le  otorgan  la  Convención  Americana  sobre  Derechos  Humanos  (artículo  17)  y  el  Pacto  Internacional  de  Derechos  Civiles y Políticos  (artículo 23).   

En cumplimiento de su deber de protección a  las  garantías y derechos del nacional colombiano entregado en extradición, es  misión  del  Estado,  por  medio  del  ámbito  de competencias de los órganos  respectivos,  vigilar  que  en  el  país reclamante se respeten las mencionadas  condiciones  (artículo  9  y 226 de la Carta). Así, en primer orden, a través  del  cuerpo  diplomático,  en concreto, por las diferentes oficinas consulares,  con  apoyo  de  la  Procuraduría  General  de  la  Nación (artículo 277 de la  Constitución)  y  de  la  Defensoría del Pueblo (artículo 282 ibídem), de lo  cual,  además,  habrá  de darse informes periódicos a la Corte, en virtud del  principio  de  colaboración  armónica  entre  los diferentes Poderes Públicos  (artículo  113  de  la  Carta),  con  el  fin  de  que todos los estamentos con  injerencia  en  el  tema  tengan elementos de juicio que les permitan sopesar la  conveniencia    de    privilegiar   jurisdicciones   foráneas   frente   a   la  interna.   

De   esa   manera,   dejo   sentado   mi  criterio.   

Señores Magistrados,  

SIGIFREDO ESPINOSA PÉREZ  

Magistrado  

Fecha    ut  supra.   

    

1 Corte  Constitucional, sentencia C-740/00.   

2  Sentencia C-1106/00.   

3 Cfr.  Corte Constitucional, Sentencia C-621/01.     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *