24141(19-01-06)

2006

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso No 24141  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr. JAVIER ZAPATA ORTIZ  

Aprobado acta No. 03    

Bogotá D.C., diecinueve (19) de enero de dos  mil seis (2006)   

Se  pronuncia  la  Corte sobre el recurso de  queja  interpuesto  por el defensor del procesado PEDRO  JUAN  DIAZGRANADOS  CAMPO  contra  la  providencia del  pasado  28  de  julio  mediante  la cual la Sala de Decisión Penal del Tribunal  Superior   del   Distrito   Judicial   de   Santa  Marta,  rechazó  el  recurso  extraordinario de casación.   

ANTECEDENTES  

1.-  De las copias allegadas a este especial  trámite,  se establece que la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  el  9  de  diciembre de 2004 confirmó la  sentencia  proferida  por  el  Juzgado  5°  Penal  del  Circuito de esa ciudad,  mediante  la  cual  condenó  al  procesado  PEDRO JUAN  DIAZGRANADOS  CAMPO como autor y penalmente responsable  del   concurso   de   delitos   de  fraude  procesal  y  falsedad  en  documento  privado.   

2.- Contra la sentencia de segunda instancia  del  9  de  diciembre  de  2004,  el defensor del procesado interpuso el recurso  extraordinario  de casación, el que mediante auto de julio 28 del presente año  le  fue  rechazado  con  fundamento  en  que  de  acuerdo con lo previsto por el  artículo  205  del  Código  de  Procedimiento Penal, el recurso procede en los  procesos  cuyos delitos tengan una pena privativa de la libertad que exceda de 8  años.   

Adicionalmente,  adujo que si bien es cierto  la  Ley  890  de  2004 señaló para el delito de fraude procesal una pena de 12  años  de  prisión,  lo  cual haría viable el recurso interpuesto, también es  verdad  que  dicha  ley  entrará  en  vigencia  a  medida  que el sistema penal  acusatorio  se  implemente progresivamente y, como en Santa Marta ello ocurrirá  desde  el  1° de enero de 2008, no es procedente el recurso de casación contra  la  sentencia  proferida  por  los  delitos  de  fraude  procesal  y falsedad en  documento  privado por no exceder ninguno de ellos el máximo de la pena exigida  como  requisito,  “que  para el primero de ellos en  esta  zona  del  país,  entre otras, es de 8 años; para el segundo 6 años.”   

3.-  Contra  esta  decisión  el  impugnante  interpuso  el  recurso  de  queja, solicitando, a la vez, que se expidiera copia  del auto que rechazó el recurso extraordinario de casación.   

Como  fundamento  de  su  pretensión,  el  defensor    del    procesado    DIAZGRANADOS   CAMPO,  sostuvo          que,  en principio, le asiste razón al Tribunal  al  negar  el  recurso extraordinario de casación por cuanto el máximo de pena  señalado  para  el  delito  de  fraude  procesal  no  excede  el previsto en el  artículo  205  del  Código  de  Procedimiento  Penal, esto es, ocho (8) años,  pero,  agrega,  que incurre en error al considerar que en el presente caso no es  aplicable  la Ley 890 de 2004 con el argumento que dicha ley no está vigente en  el  Distrito  Judicial de Santa Marta, dado que, su aplicación es gradual en la  medida  en  que se implemente, de manera progresiva, el sistema acusatorio y eso  solo  es  posible,  en esa región del país, a partir del 1° de enero de 2008.   

Asegura,  contrario  a lo argumentado por el  Tribunal,  que  la Ley 890 de 2004 se dictó para impulsar el sistema acusatorio  y  en  razón  del  principio  de favorabilidad debe aplicarse al presente caso,  aunque  la  conducta  se  rija  “ por el Código de  Procedimiento  Penal del 2000” tal como lo sostuvo la  Corte  en  pronunciamiento  del  4  de  mayo  de  2005  en  el  que  indica  que  “las  normas  que  se dictaron por la dinámica del  sistema  acusatorio, son susceptibles de aplicarse por favorabilidad a casos que  se  encuentren  gobernados  por  el  Código  de Procedimiento Penal del 2000, a  condición  de  que  no  se  refieran  a  instituciones propias del nuevo modelo  procesal  y  que  los  referentes  de  hecho  en  los  dos  procedimientos  sean  idénticos  de conformidad con las directrices señaladas por la Honorable Corte  Suprema de Justicia.”   

Destaca que en el referido  pronunciamiento  de la Corte se hace un análisis del principio de favorabilidad  frente  a la coexistencia de legislaciones que se ocupan de un mismo hecho; así  mismo,  cita  los artículos que regulan los relacionado con la ley procesal con  efectos  sustanciales  en  ambas  legislaciones,  que  aún  siendo posterior se  aplica  de  preferencia  a  la  restrictiva o desfavorable, por lo que no existe  duda     que     el     recurso     de     casación     interpuesto    ha    de  concederse.   

4.- El Despacho mediante autos del pasado 5 y  16  de  septiembre  de 2005, solicitó a la Sala Penal del Tribunal Superior del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta, copias de la resolución de acusación, de  las  sentencias  de  primera  y  segunda  instancia  proferidas  en  contra  del  procesado  y del  trámite de la notificación de la sentencia de segunda y  la interposición del recurso.   

De  la  documentación  allegada,  se  puede  establecer:   

4.1.-  Que  los  hechos  por  los cuales fue  acusado   y   condenado   PEDRO   JUAN  DIAZGRANADOS,  sucedieron   a   partir   del   6   de   agosto   de  2001.   

4.2.- La resolución de acusación se dictó  el  9  de  junio  de  2003  en  contra  de  PEDRO JUÁN  DIAZGRANADOS  CAMPO como probable autor del concurso de  delitos de fraude procesal y falsedad en documento privado.   

4.3.-  El  Juzgado 5° Penal del Circuito de  Santa   Marta,   el  18  de  mayo  de  2004  profirió  sentencia  condenando  a  DIAZGRANADOS  CAMPO a la pena  principal  de  54  meses  de prisión, multa equivalente a 200 salarios mínimos  legales  mensuales  vigentes  e  inhabilitación para el ejercicio de derechos y  funciones  públicas  por  un  período de cinco (5) años, como responsable del  concurso  de  delitos de fraude procesal y falsedad en documento privado, la que  fue allegada en copia.    

4.4.-  Copia  de  la  sentencia  de  segunda  instancia  del  9  de  diciembre  de  2004  mediante  la  cual la Sala Penal del  Tribunal   Superior   de   Santa   Marta,   confirmó   el   fallo   de  primera  instancia.   

4.5.-  El  trámite  de  notificación de la  sentencia de segunda instancia, se cumplió de la siguiente manera:   

4.5.1.-  El  10  de  diciembre  de  2004  se  notificó personalmente al Procurador Judicial 164.   

4.5.2.-  El  13  de  diciembre  de  2004, se  notificó   personalmente   al   Fiscal   31   Seccional   y   al  defensor  del  procesado.   

4.5.3.-  El  14  de  diciembre  de  2004, se  notificó   personalmente   al  procesado  PEDRO  JUAN  DIAZGRANADOS CAMPO.   

4.5.4.- La sentencia de segunda instancia, se  notificó por edicto que se fijó el 5 de diciembre de 2004.   

4.5.5.- Según constancia secretarial, los 15  días  establecidos  como  oportunidad para interponer el recurso extraordinario  de   casación,   comienzan   a   partir  de  las  08:00  del  12  de  enero  de  2005.   

4.5.6.- Mediante escrito presentado el 12 de  enero  de  2005, el defensor del procesado DIAZGRANADOS  CAMPO   interpuso   el   recurso   extraordinario  de  casación.   

    

4.6.- Copia del auto del 28 de julio de 2005,  mediante  el  cual la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  rechazó  el  recurso  extraordinario de casación,  interpuesto  por el defensor del procesado DIAZGRANADOS  CAMPO.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.-  Importa precisar, inicialmente, que el  recurso  de  queja   resulta procedente contra el auto de la Sala Penal del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta,  mediante el cual  rechazó  el recurso extraordinario de casación interpuesto contra la sentencia  del  9  de  diciembre  de  2004,  que  confirmó  el fallo de primera instancia,  dictado  por  el  Juzgado 5° Penal del Circuito de esa ciudad, mediante el cual  condenó   al   procesado  PEDRO  JUAN  DIAZGRANADOS  CAMPO  como autor responsable del concurso de delitos  de  fraude  procesal y falsedad en documento privado, proceso que fue tramitado,  en su integridad, bajo la vigencia de la Ley 600 de 2000.   

Es  de  utilidad recordar, para resolver el  recurso   de   queja  promovido  por  el  defensor  del  procesado  PEDRO  JUÁN  DIAZGRANADOS  CAMPO que con  ocasión  a la sentencia C-252 de 2001, mediante la cual la Corte Constitucional  declaró  inexequibles,  entre otros, los artículos 6° de la ley 553 de 2000 y  210  de la ley 600 de 2000, atinentes a la oportunidad para la interposición de  la  casación,  esta Sala de la Corte adoptó el criterio de la reviviscencia de  las     normas     derogadas     por     aquellas    que    fueron    declaradas  inexequibles1  por la Corte Constitucional, particularmente los artículos 223 y  224 del Decreto 2700 de 1991 y 210 de la Ley 600 de 2000.   

Ahora,        en       reciente  pronunciamiento2  con  ocasión a un recurso semejante al que ocupa la atención de  la  Sala,  la  Corporación de manera metodológica replanteó la tesis expuesta  en  los  precedentes  jurisprudenciales anteriormente mencionados, atendiendo la  estructura  lógica  del proceso casacional de conformidad con las normas que lo  soportan, en los siguientes términos:   

“Sintetizando,  puede  decirse  que  en  tratándose  de  casación  común,  que  no deba regirse por la ley 906 de 2004  (sistema  acusatorio),  el trámite a seguir comprende los siguientes pasos. (1)  El  de interposición, que debe cumplirse dentro de los 15 días siguientes a la  última  notificación de la sentencia (artículo 223 del Decreto 2700 de 1991).  (2)  El  acto de concesión, que corresponde al Tribunal, e implica el análisis  de  todos  los  requisitos de procedencia del recurso, con excepción de los que  solamente  pueden  establecerse  a  partir  del  contenido  de  la demanda. Debe  adoptarse  mediante  auto  de  sustanciación  (artículo  224  ejusdem),  y  es  susceptible  del recurso de queja en los términos previstos en el artículo 207  y  siguientes  del referido estatuto cuando es denegado. (3) El de sustentación  y  presentación de alegatos apreciatorios, en la forma y plazos previstos en el  artículo  224.  Si el recurrente no presenta demanda, el Tribunal debe declarar  desierto  el  recurso.  Si  es presentada por fuera de término, debe declararla  extemporánea  mediante  auto  contra  el cual procede el recurso de reposición  (artículo  210  de la ley 600 de 2000). (4) El de calificación de la demanda y  traslado  al Ministerio Público, de competencia privativa de la Corte, y (5) el  de decisión.”   

En  tratándose de casación discrecional o  excepcional,  el  trámite  a  seguir  es el mismo. El recurso debe interponerse  dentro  de  los  15 días siguientes a la última notificación de la sentencia,  con  la  indicación  de  que se utilizará la vía discrecional, precisión que  resulta  importante a efectos de determinar si se cumplen o no las exigencias de  procedencia.  Dentro  de  los tres días siguientes el Magistrado, mediante auto  de  sustanciación  debe decidir sobre su concesión, para lo cual debe analizar  los  requisitos  de  procedencia  del  recurso  cuya concreción no requieran el  análisis  del contenido de la demanda (como interposición en tiempo, capacidad  procesal  del  impugnante,  naturaleza  de la providencia impugnada, etc). Si la  decisión  es  de  rechazo,  procede  el  recurso  de  queja en los términos ya  indicados.  De  lo  contrario  se ordenarán los traslados. Agotada esta fase se  remite  el  expediente  a  la  Corte  para  verificación  de  los requisitos de  procedencia  del  recurso  y  calificación  de  la demanda. Si el recurrente no  presenta  la  demanda, compete al Tribunal declarar desierto el recurso, y si es  presentada  pero  en  destiempo, debe declararla extemporánea mediante auto que  solo    admite    recurso    de    reposición.”3   

De  acuerdo al procedimiento previsto en la  ley  y  desarrollado  en  el precedente jurisprudencial trascrito, se llega a la  inequívoca   conclusión   que   el   defensor   del   procesado   DIAZGRANADOS  CAMPO interpuso el recurso  extraordinario  de  casación contra la sentencia de segunda instancia proferida  el  9  de diciembre de 2004 por la Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa  Marta, en tiempo, esto es, el 12 de enero de  2005,  circunstancia  que se corrobora con la constancia secretarial de la misma  fecha  mediante  la  cual se informaba a los sujetos procesales que en esa fecha  se  iniciaba  a  correr  el  término  de  15  días  para interponer el recurso  extraordinario de casación.   

Es  claro  que  en  la  interposición  del  recurso,  el  profesional  del  derecho  omitió  indicar  si  la promoción del  recurso  extraordinario  de  casación   lo  hacía  por  vía  ordinaria o  utilizaría  el  sendero de la casación discrecional, omisión que, no obstante  ser  de  suma importancia para determinar el sentido de la impugnación, como lo  señaló  la  Sala  en  el  pronunciamiento  anterior, no constituye presupuesto  procesal,  ni  tiene  el  carácter  de imprescindible con la entidad suficiente  para  enervar el propósito de la impugnación extraordinaria, pues en términos  del  artículo  205  del  Código  de  Procedimiento Penal, la casación procede  contra  la  sentencias  proferidas  en  segunda  instancia  por  los  Tribunales  Superiores  de  Distrito  Judicial  y el Tribunal Penal Militar, en los procesos  que  se  hubieren adelantado por los delitos que tengan señalada pena privativa  de  la libertad cuyo máximo exceda de 8 años, aún cuando la sanción impuesta  sea  una medida de seguridad, y, de manera excepcional la Sala Penal de la Corte  Suprema  de  Justicia,  discrecionalmente, puede admitir la demanda de casación  contra  sentencias de segunda instancia distintas a las arriba mencionadas, para  los  fines  establecidos  en  el  inciso  2°  de  dicha norma (desarrollo de la  jurisprudencia o la garantía de los derechos fundamentales).   

En  el  presente  caso,  confluyen  en  el  recurrente  los diversos aspectos que debe examinar el Tribunal para conceder el  recurso    extraordinario    de   casación,   tales   como,   la   interposición  en  tiempo, la capacidad procesal del impugnante, la  naturaleza  de  la  providencia  impugnada,  las  que  una  vez constatadas hace  imperioso  conceder  el  recurso  extraordinario  de  casación,  ordenando  los  traslados  de  rigor  y  una vez presentada la demanda y dispuesto el traslado a  los  sujetos procesales no recurrentes, enviar el proceso a la Sala de Casación  Penal  de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  sin  que para ello fuera necesario  discurrir   en   torno   a   la   vigencia  y  aplicación  de  la  Ley  890  de  2004.   

De este modo, es claro que la controversia a  que  llegaron  tanto  el Tribunal como el defensor recurrente para el momento de  examinar  la  viabilidad  de  la  concesión  del  recurso resultó abiertamente  innecesaria,  pues  si  bien  es cierto, los delitos por los cuales fue acusado,  juzgado   y   condenado   PEDRO   JUAN  DIAZGRANADOS  CAMPO  consagran  una  pena  máxima  que  no  excede  a   8  años,  que haría viable el recurso extraordinario de casación por  la  vía discrecional, este debate se perfila ante la Corte Suprema de Justicia,  la  que  debe  ocuparse  del  estudio  de  la  demanda,  en orden a verificar el  cumplimiento  de  la  metodología inherente al recurso extraordinario, por vía  excepcional  y, consecuentemente, tomar la decisión que corresponda y, no, ante  el  Tribunal  Superior  el que, una vez interpuesto el recurso extraordinario de  casación   y   verificados   los   presupuestos   legales   indicados   por  la  jurisprudencia, debe conceder el recurso, si a ello hubiere lugar..   

Resulta,  entonces, evidente la procedencia  del  recurso de queja, deberá la Sala, consecuente con lo anterior, conceder el  de   casación   interpuesto   oportunamente   por  el  defensor  del  procesado  DIAZGRANADOS  CAMPO, por lo  que  se  ordena  el  regreso  de la actuación al Tribunal de origen para que se  corran los traslados de rigor.   

Cabe  anotar,  finalmente,  que contra esta  providencia no procede recurso alguno.   

Atendidas  las  razones  expuestas, la Corte  Suprema de Justicia, en Sala de Casación Penal.   

RESUELVE   

1.-  CONCEDER  el  recurso extraordinario de  casación    interpuesto    por   el   defensor   del   procesado   PEDRO  JUAN  DIAZGRANADOS  CAMPO, contra la  sentencia  proferida  por  la  Sala de Decisión Penal del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Santa Marta el 9 de diciembre de 2004.   

2.- En consecuencia, se ordena el regreso de  la  actuación  a  la  Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Santa Marta.   

CÓPIESE Y CUMPLASE  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                             ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                              ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                      

JORGE       LUIS       QUINTERO  MILANÉS                       YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

MAURO           SOLARTE  PORTILLA                                JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

1 CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA.   Autos,  Rad.  18631  octubre  22 de 2001. 18582 de  octubre 22 de 2001.   

2 CORTE  SUPREMA DE JUSTICIA  Rad. 23701 junio 22 de 2005.   

3  Ibídem.      

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *