23875(06-07-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23875  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrada Ponente:  MARINA   PULIDO   DE  BARÓN   

Aprobada Acta N°054  

                               

          Bogotá, D. C., julio seis (6) de dos mil cinco (2005)   

VISTOS  

          Decide  la  Sala  la  colisión  de competencias suscitada entre los  Juzgados  Penal  del  Circuito  de  Zipaquirá  y  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  en virtud del cual rehusan conocer del proceso  seguido  contra  JOSE  IDIAN AREVALO PEÑA,  procesado por  el  delito  de  porte  de  municipios  de  uso privativo de las fuerzas armadas.   

ANTECEDENTES   

1.-  El 19 de enero del presente año, en la  vía  que  de  Cajicá  conduce  a  Zipaquirá,  sector  del  antiguo peaje, fue  capturado   por   agentes   de  la  Policía  Nacional  el  señor  JOSE  IDIAN  AREVALO  PEÑA, en momentos en  que  portaba  con  sigo  dos  proveedores  para  fusil  G-3 IM y MP-5, así como  catorce cartuchos para fusil calibre 7.62.   

2.-  La investigación fue adelantada por la  Fiscalía  17  delegada  ante  los  Jueces  Penales  del Circuito de Zipaquirá,  autoridad  que  el  6 de mayo de 2005 profirió resolución de acusación contra  JOSE IDIAN AREVALO PEÑA como  probable  autor del delito de “fabricación, tráfico y  porte  de  armas  de  fuego y munición de uso privativo de las fuerzas armadas”  contemplado  en  el  artículo  366 del Código Penal,  imputación  efectuada  bajo  la  modalidad  de “porte”  que el legislador consagra como una de las   formas  alternativas  de  la  conducta  prohibida,  referida  específicamente  a la circunstancia de haberse hallado en  poder  del sindicado al momento de su aprehensión, catorce cartuchos para fusil  calibre   7.62,   los  cuales  corresponden  a  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas.   

3.-  El  24  de  mayo  del  presente año el  proceso  se  remitió al Juzgado Penal del Circuito de Zipaquirá, autoridad que  de  inmediato  rehusó  su  competencia para adelantar la etapa del juzgamiento,  argumentando  que  fue  a través del decreto de conmoción interior N° 2001 de  2002,  que  el  Gobierno  Nacional  radicó  en cabeza de los Jueces Penales del  Circuito   la   competencia  para  conocer  de  los  procesos  de  “extorsión  y  otros”  que  antes  eran de  conocimiento  de  los  Juzgados  del  Circuito Especializados, de suerte que, al  haberse  producido  su  declaratoria  de  inexequibilidad,  debían retornar las  competencias originales.   

Agrega que en múltiples oportunidades está  Sala  ha  precisado  que la competencia para conocer de los delitos de que trata  la  Ley  733  de  2002,  dentro  de los cuales se encuentra aquél por el que se  procede,  radica  en  los  Jueces  Penales  del Circuito Especializados, a donde  ordenó  la  remisión del proceso, previa proposición de colisión negativa de  competencia.   

4.- Recibida la actuación por el Juzgado 1°  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca,  por auto del 20 de junio  siguiente   trabó  el  conflicto, indicando que por virtud de la modalidad  de  conducta  imputada  al sindicado, que se hace consistir en el porte de armas  de  uso privativo de las fuerzas militares, de antaño se tiene precisado que de  ella  conocen  los  jueces  penales  del  circuito,  de  acuerdo  con pacifica y  reiterada jurisprudencia de esta Sala.   

Agrega  que  no  es cierto que la Ley 733 de  2002  haya  trasladado  a  los Jueces del Circuito Especializados la competencia  para  conocer  del  delito  por  el  que se procede, como lo sostiene el Juzgado  colisionante,  puesto que es el artículo 5° transitorio de la ley 600 de 2000,  el  que se encarga de asignar a los jueces de esta categoría el conocimiento de  las  conductas  consagradas  en  los artículos 365 y 366 del Código Penal pero  sólo  en  las  modalidades  de fabricación y tráfico  de  armas  y municiones, ya sean de defensa personal o  de uso privativo de las fuerzas armadas.    

Finalmente indica que resulta desacertada la  remisión  normativa  que efectúa el Juez colisionante al decreto 2001 de 2002,  así  como  a la Ley 733 de este último año, pues esta última no se ocupo del  delito   de   porte   de  armas  de  fuego  y,  por  ende,  la  declaratoria  de  inexequibilidad   del   primero  no  varía  de  manera  alguna  las  reglas  de  competencia  fijadas  en la Ley 600 de 2000, que se han aplicado invariablemente  desde  su  expedición  en  tratándose  de  delitos de porte ilegal de armas de  fuego.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

1.-  En virtud de lo dispuesto por el inciso  2°  del  artículo  18 transitorio de la Ley 600 de 2000, es competente la Sala  para  dirimir el conflicto de competencia suscitado entre los Juzgados Penal del  Circuito   de   Zipaquirá   y  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de  Cundinamarca.   

          2.-  Con el propósito de precisar cuál de las autoridades trabadas  en  conflicto  es  competente  para  conocer  del proceso que se sigue contra el  ciudadano   JOSE   IDIAN   AREVALO  PEÑA,   oportuno  se  ofrece precisar que la Ley 600 de 2000, en su  artículo   5°  transitorio,  definió  de  manera  inequívoca  las  conductas  punibles  de  competencia  de  los  Jueces  Penales del Circuito Especializados,  asignándoles  en  el  numeral 5° de la disposición en cita el conocimiento de  los  delitos  de fabricación y tráfico de municiones o explosivos de que trata  el  artículo  365  del  Código  Penal  y  los  de tráfico de armas de fuego y  municiones  de  uso privativo de las fuerzas armadas consagrados en el artículo  366 ejusdem.   

          A  su  turno,  con  miras a definir el alcance de esa asignación de  competencia  a  los  Juzgados  Especializados  en  tratándose  de  los  delitos  tipificados  en  los  artículos  365  y  366  del  estatuto penal, esta Sala ha  precisado que,   

“Una atenta lectura de la manera como fueron  titulados  los artículos 365 y 366, en los que, según transcripción ya hecha,  se  incluye  no  solo la fabricación y el tráfico, sino el “porte” y   del  numeral  5°  del artículo 5° transitorio, tantas veces mencionado,   en   el  que  no  se  incluye  el  porte,  con  relación  a  ninguna  de  las  dos  normas  citadas,  ni  la  fabricación  y tráfico de armas de defensa personal, de que trata el artículo  365,  lleva  a concluir que de los comportamientos a que se refiere esta última  disposición,  no  son  del  conocimiento del juez especializado el porte  de  armas  de  fuego  de  defensa  personal,  el  porte de municiones (para armas de fuego de defensa personal), ni  el  de  explosivos,  ni  la  fabricación  ni  el  tráfico de armas de fuego de  defensa  personal;  y  que  de  las  conductas  señaladas en el 366, no son del  conocimiento       del       juez       especializado,      el      porte  de  armas de fuego y de municiones  de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

En   consecuencia,   de   las   conductas  contempladas  en  el transcrito artículo 365, son de competencia del juez penal  del  circuito  especializado, la fabricación y tráfico de municiones (de armas  de   defensa   personal)   y   de   explosivos,   entendida   en  la  expresión  “tráfico”,   la   importación,   el   transporte,  el  almacenamiento,  la  distribución,  la  venta,  el suministro y la reparación. Y son de competencia  del  juez  de   circuito,  el  porte  de  municiones (para armas de defensa  personal),  de  explosivos y de armas de fuego de defensa personal, así como la  fabricación  y  el  tráfico  de  esta  última clase de armas, entendida en la  expresión  “tráfico”,  la  importación, el transporte, el almacenamiento,  la distribución, la venta, el suministro y la reparación.   

De  las  conductas  a  que  se  refiere  el  artículo   366,  ibidem,  son  de  competencia  del  juez  penal  del  circuito  especializado,  la  fabricación  y el tráfico de armas de fuego  de   uso   privativo   de   las   Fuerzas  Militares  y  de   municiones   para   las mismas, entendiendo en la expresión  “tráfico”,   la   importación,   la  reparación,  el  almacenamiento,  la  conservación, la adquisición y el suministro.   

Y  son de competencia del juez del circuito,  el  porte  de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas y de municiones para  las mismas.   

En  síntesis: son de conocimiento del   juez penal del circuito:   

1.-  El  porte  de armas de fuego de defensa  personal.   

2.- El porte de municiones de armas de fuego  de defensa personal.   

3.- El porte de explosivos.  

4.- La fabricación  y tráfico de armas  de fuego de defensa personal.   

5.-  El  porte  de  armas  de  fuego  de uso  privativo de las Fuerzas Armadas.   

6.-  El  porte  de municiones para armas de  fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

Son  de  conocimiento  del  juez  penal  del  circuito especializado   

1.-   La  fabricación  y  tráfico de  armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

2.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de uso privativo de las Fuerzas Armadas.   

3.- La fabricación y tráfico de municiones  para armas de fuego de defensa personal.   

4.-   La   fabricación   y   tráfico  de  explosivos.”     1   

.  

3.-  A su turno, como con acierto lo refiere  el  Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca, la Ley 733  de  2002  no modificó de manera alguna las competencias relativas a los delitos  de  fabricación,  tráfico  y  porte de armas de fuego de defensa personal o de  uso  privativo  de  las fuerzas armadas, como tampoco se hizo en el Decreto 2001  de   2002,   como   parece   entenderlo   el   Juzgado  Penal  del  Circuito  de  Zipaquirá.   

En   efecto,  baste  recordar  que  en  el  mencionado  decreto  de  conmoción interior, el Gobierno Nacional justificó la  inclusión   de   una  norma  que  precisara  las  competencias  de  los  Jueces  Especializados,  en razón a que “la actual definición  de  competencias  establecida  en  el Código de Procedimiento Penal y en la Ley  733  de  2002  ha  generado graves confusiones y contradicciones hermenéuticas,  impidiendo  la  represión  efectiva  de  las más graves conductas delictivas”.   

Y,  en  esa dirección, se estableció en el  artículo  1°,  numerales 23 y 24, que los Jueces Especializados conocerían de  los  delitos  señalados  en  el  artículo  365  y 366 del Código Penal, salvo  tratándose   del  porte  o  conservación  de  armas de  fuego  y  municiones  de  defensa  personal  o  de  uso privativo de las fuerzas  armadas.   

Consecuentemente,  en  cuanto  hace  a  los  delitos  de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, el Decreto 2001 de  2002  no  hizo  cosa  diferente  que reiterar lo ya previsto en el artículo 5°  transitorio   de  la  Ley  600  de  2000,  de  suerte  que  la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  referido  decreto  no  tiene ninguna repercusión frente a  normas  de  competencia  que  no  fueron modificadas por conducto suyo, y que se  encuentran hoy día vigentes.   

4.-  Visto  el  anterior marco normativo sin  dificultad  se  advierte  que  la  competencia para conocer del presente asunto,  radica  en  el  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Zipaquirá, como quiera que la  modalidad  delictiva  imputada  a  JOSE  IDIAN AREVALO  PEÑA  en la resolución de acusación proferida en su  contra,  no  es  otra  que  la  de  porte  de  munición  de uso privativo de las fuerzas armadas, puesto que  lo  que  se  le  reprocha  es  haber  hallado en su poder catorce cartuchos para  fusil.   

En  tales  condiciones, no queda duda que la  conducta  punible  por la que se procede es de competencia de los Jueces Penales  del  Circuito,  en  la  medida  que  su  comisión  no  involucra ninguna de las  modalidades  alternativas  de  conducta  que  de  manera  exclusiva y excluyente  asignó el legislador a los Jueces Especializados.   

5.-  Lo  referido  en precedencia constituye  razón  suficiente  para  que la competencia para conocer del presente asunto se  asigne  al  Juez  Penal  del  Circuito  de  Zipaquirá,  a quien se remitirá de  inmediato la actuación.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

         

1°.  Dirimir  el  conflicto de competencias  planteado,  en  el sentido de asignar el conocimiento del proceso seguido contra  JOSE  IDIAN  AREVALO PEÑA al  Juzgado  Penal  del  Circuito  de Zipaquirá, a donde se remitirá la actuación  para lo de su cargo.   

2°.  Comunicar lo aquí decidido al Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito Especializado de Cundinamarca, remitiéndole copia  de la presente decisión.   

Contra  esta  decisión  no  procede recurso  alguno.   

Comuníquese y cúmplase,  

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN   

SIGIFREDO  ESPINOSA  PÉREZ                HERMAN  GALÁNCASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                                   ÉDGAR LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS               MAURO  SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria  

    

1 Auto  del  28  de  septiembre  de  2001,  Magistrado  Ponente doctor Jorge E. Córdoba  Poveda     

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