23837(22-11-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23837  

   

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                   Magistrado Ponente   

                                                   Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                   Aprobado Acta No. 91   

Bogotá, D.C., veintidós (22) de noviembre de  dos mil cinco (2.005)   

VISTOS:  

Decide la Corte sobre la admisibilidad formal  de  la  demanda de   casación presentada por el apoderado de la parte  civil,  contra  la  sentencia proferida por el Tribunal Superior de Cundinamarca  el  24 de enero del año en curso, mediante la cual revocó el fallo emitido por  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito de Soacha el 1° de agosto de 2.004, para  en  su  lugar absolver a LUIS FERNANDO DELGADO ESPITIA por el delito de calumnia  que le fuera imputado.   

HECHOS:  

Son sintetizados en el fallo de primer grado,  así:   

“A través de la querella presentada por la  señora  SANDRA  PATRICIA  PINZÓN  CALDERÓN,  conocida  como  la mona, se tuvo  conocimiento  que  LUIS FERNANDO DELGADO ESPITIA, después de tener conocimiento  de  unos  panfletos  o anónimos, donde se decía que él estaba contaminado con  el  virus del SIDA, que era bisexual, rotulándose dentro del mismo unos nombres  de   personas  que  estaban  contagiadas  y  de  otras  que  podían  dar  mayor  información,   señalando   a   LUIS   FERNANDO   que  la  persona  que  estaba  distribuyendo  dichos  impresos  era  la  aquí querellante, persona esta que se  encontraba  contrariada,  ante  la negativa de casarse con ella, por encontrarse  gestando un hijo de él.   

La  señora  PINZÓN  CALDERÓN,  leyó dicho  panfleto  el  día  1° de enero de 2.001, después de haber sido recibido el 30  de  diciembre  en su casa a través de un sobre de manila, misma fecha en la que  recibió  una llamada donde le manifestaba que LUIS FERNANDO era casado y que lo  dejara porque le estaba quitando el pan a sus hijos”.   

DEMANDA:  

Dos son los cargos que la representante de la  parte civil propone contra la sentencia impugnada.   

El           primero se afianza en la tercera causal de  casación.  Afirma vulnerados los artículos 230 de la Carta Política y 375 del  Código de Procedimiento Penal.   

Dice  enseguida que el Tribunal “contradice  los  principios  probatorios”,  pues  discrepa  con  que Narváez haya sido el  autor  del  escrito  anónimo;  también con el hecho de que la llamada recibida  por  la  señora  Pinzón no tuvo nada que ver con el conflicto sentimental sino  con  el  escrito  injuriante;  tampoco  María de los Angeles Rojas acudió a la  Policía por llamadas de personas a nombre de Delgado.   

Se  opone  a  que  el Tribunal descartara los  testimonios  de Nelly Soto y Fabiola Ramírez y dispusiera compulsar copias para  que se investigara penalmente lo depuesto por Aurora Rodríguez.   

Es   enfática  la  demandante  en  que  su  representada  no  podía  ser  la autora de los textos, pues “solamente estaba  interesada  en  averiguar  si  el rumor era cierto teniendo en cuenta que en los  panfletos se informaba sobre la paternidad del hijo”.   

Insiste  en que “La aplicación del INDUBIO  PRO  REO  que  realizara  el  Tribunal  afecta  el  artículo 372 del Código de  Procedimiento  Penal,  puesto  que las pruebas deben estar más allá de la duda  razonable,  cuando  han  sido  debidamente  aportadas al proceso”, de ahí que  entienda  la  censora  que  con  los  testimonios  aportados  y la “confesión  ficta”  del  procesado,  como  lo infirió la primera instancia, había prueba  para emitir decisión condenatoria.   

A  manera  de  “cargo  subsidiario”, dice  oponerse  a  los  conceptos  expresados por el defensor en torno al diagnóstico  del  Grupo  de  Psiquiatría y Psicología Forense de Medicina Legal, adversos a  lo  manifestado  por  el  juez  de  primer  grado y a su propio criterio “como  profesional en psicología” que se afirma.   

Solicita  a  la  Corte  case  el fallo y como  “trámite  subsidiario”  la  “eventual Revisión de la Sentencia por parte  de  la  Honorable  Corte  Constitucional”,  como “Prueba Trasladada” si se  “considera  pertinente”, se solicita sea arrimado al expediente copia de una  decisión  proferida  por  la  Fiscalía  en  el proceso adelantado en contra de  Delgado Espitia por el delito de hurto.   

Finalmente,   anota   estar  acreditada  su  experiencia  profesional  en  la  intervención  que  ha  tenido  ante  la Corte  Constitucional, el Consejo de Estado y esta Corporación.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Este proceso fue adelantado por el delito  de  calumnia  tipificado  en  el artículo 314 del Decreto 100 de 1.980, con una  sanción  de  1  a  4 años de prisión –idéntica  a  la  prevenida  por  el  artículo 221 de la Ley 599 de  2.000-.   

2.  Por  tanto,  lo  primero  que  emerge con  absoluta  claridad es que el recurso de casación procedente habida cuenta de la  pena  privativa  de  la  libertad  en  su  máximo  que no supera los 8 años de  prisión,   era   el   de  la  modalidad  discrecional  de  la  misma  y  no  la  común.   

La  demandante  no  reparó  en  este hecho y  obvió  anticipar  la  debida  argumentación  del  recurso  en  los motivos que  excepcionalmente  lo  hacen  procedente, esto es, bajo las premisas de servir al  propósito  del  desarrollo  de  la  jurisprudencia  o  en  salvaguarda  de  las  garantías fundamentales.   

3. No lo hizo así, lo que de suyo impone a la  Corte  su necesaria desestimación, en una conclusión que igualmente tiene más  que   motivos   si   se  toma  en  consideración  que  la  libelista  descuidó  prácticamente  la  totalidad  de  presupuestos  básicos  y elementales que una  demanda  debe  tener  para aspirar a ser aceptada por la Sala y desde luego para  provocar un fallo en el fondo.   

4.   En  verdad,  según  queda  visto,  es  incipiente  en  forma  absoluta el escrito aportado sin que se pueda interpretar  como  una  demanda  con  la  cual  se  procura  atacar  la  legalidad  del fallo  impugnado.   

Se  aduce  en  el  pretendido  primer   cargo   la   causal  tercera  de  casación,  pero  lejos de evidenciar vicios de estructura o de garantía en que  eventualmente  se  sustentaría un reparo de esta índole, entra en una puja por  la  credibilidad  de  la  prueba  y  el análisis en este orden efectuado por el  Tribunal,  en  tópico  que así como no tienen que ver con la causal esgrimida,  por igual resulta ajeno a las demás legalmente prevenidas.   

5.  El que denomina “cargo subsidiario” y  que  simplemente  se  muestra  adverso  a  las  opiniones  del defensor sobre el  diagnóstico  de  psiquiatría  o  psicología  forense,  no  es un cargo. No se  afinca  en ninguna causal de casación. No tiene ninguna seria orientación y se  ignora  por  completo  el  propósito  que  con su aducción tuvo la demandante.   

Por  si  fuera poco, pide se “reforme” la  sentencia  atacada  y  como  trámite subsidiario que eventualmente sea revisada  por   la  “Corte  Constitucional”,  diciendo  acreditar  su  experiencia  de  litigante  en  las  intervenciones que ha tenido en diversos procesos ante otras  Corporaciones de Justicia.   

Es ostensible la falta de seriedad del escrito  presentado  y  la  manifiesta  ineptitud  en  orden  a  los  propósitos que son  inherentes  al recurso extraordinario y por supuesto exigibles de una demanda de  casación, lo que conduce, sin más, a su desestimación.   

En razón y mérito de lo  expuesto,    la    Corte    Suprema   de   Justicia   en   Sala   de   Casación  Penal,   

RESUELVE:   

Inadmitir  la  demanda de  casación   presentada   por   la  representante  de  la  parte  civil  en  este  asunto.   

Contra esta decisión no procede  recurso  alguno.   

Cópiese,   cúmplase   y   devuélvase  el  expediente al Tribunal de origen.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ             ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO               

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ÁLVARO     ORLANDO     PÉREZ  PINZÓN    

JORGE        LUIS        QUINTERO  MILANÉS            YESID  RAMÍREZ  BASTIDAS                    

MAURO    SOLARTE    PORTILLA                                                JAVIER   DE   J.  ZAPATA ORTÍZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria    

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