23447(10-08-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  23447   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrada Ponente:  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Aprobado Acta No. 061  

          Bogotá, D.C., agosto diez (10) de dos mil cinco (2005)   

VISTOS  

          Emite   la   Corte   concepto  en  relación  con  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano  colombiano LEONARDO FAVIO  ARCINIEGAS,   elevada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América a través  de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

LEONARDO   FAVIO   ARCINIEGAS   es  requerido  para  que  comparezca  en  juicio  “por  delitos de homicidio y lesiones personales agravadas causadas a  un  menor, y por robo de menores” cometidos en el mes  de  mayo  de 2003, ante la Corte Superior de California, Condado de Los Angeles,  en  atención  a que, con fecha julio 23 de 2004, el Gran Jurado profirió en su  contra  la  resolución  de  acusación  No. BA255207, por cuyo medio le formula  acusación por los siguientes cargos:   

“Cargo   Uno:  Lesión  personal  a  un  menor causándole la muerte, en violación del Código  Penal de California, Sección 273ab;   

“Cargo   Dos:  Homicidio,   en  violación  del  Código  Penal  de  California,  Sección  187  (a);   

“Cargo Tres: Abuso  contra  un menor, en violación del Código Penal de California, Secciones 273 a  (a) y 12022.95; y   

“Cargos Cuatro y  Cinco.  Robo de menores, en violación del Código Penal de California, Sección  278”.   

1.          Documentos allegados con la solicitud de  extradición   

Para formalizar la solicitud de extradición  fueron  allegados  al  presente  trámite  los siguientes documentos debidamente  traducidos     y     legalizados    ante    el    Ministerio    de    Relaciones  Exteriores:   

          Las  notas verbales números 2948 y 0432 del 30 de noviembre de 2004  y  25  de  febrero de 2005, respectivamente, a través de las cuales la Embajada  de  los  Estados  Unidos  solicita  la  captura  con  fines  de  extradición de  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS y  formaliza  la  solicitud de extradición. En ellas se precisa que se trata de un  ciudadano  colombiano,  nacido el 10 de mayo de 1979 que, además, es titular de  la cédula de ciudadanía número 79.750.925.   

          Copia  de la resolución de acusación BA255207, dictada por el Gran  Jurado  ante la Corte Superior del Estado de California, Condado de Los Angeles,  el 23 de julio de 2004.   

          Copia  de  la  orden  de  arresto  expedida por el Juez Terry  Green de la referida Corte Superior  el   23  de  julio  de  2004,  contra  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,   para   que   de   respuesta   a   unas  acusaciones.   

Copia de las disposiciones del Código Penal  de   California   relativas  a  los  cargos  contenidos  en  la  resolución  de  acusación.   

          Declaraciones   juradas   de   Franco  A.  Baratta, Procurador Auxiliar de Distrito en el Condado  de  los  Angeles,  a  través  de  la  cual  realiza  una  presentación  de los  procedimientos  policiales  y judiciales efectuados, así como del compromiso de  responsabilidad    del    solicitado   y   de   José  Durán, detective de la Unidad de Abuso de Menores del  Departamento  de  Policía de Los Angeles, quien actuó como investigador en las  averiguaciones  que determinaron la acusación presentada contra el requerido en  extradición.   

2.          Actuación  surtida previo el envío de  las diligencias a la Corte   

          El  Gobierno  de  los  Estados  Unidos,  a través de su Embajada en  Colombia,  solicitó  la  detención  provisional  con  fines de extradición de  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,  mediante  la  Nota  Verbal  No.  2948 del 30 de noviembre de 2004, de la cual el  Ministerio  de  Relaciones Exteriores de Colombia dio traslado al Ministerio del  Interior  y  de  Justicia  y  al  Fiscal  General  de la Nación, quien mediante  resolución  del  24  de  diciembre de la misma anualidad ordenó la captura con  tal   propósito,   la   cual  se  materializó  el  28  de  los  mismos  mes  y  año.   

En  la actualidad el mencionado ciudadano se  encuentra  privado  de  su libertad en la Penitenciaría de Máxima Seguridad de  Cómbita (Boyacá).   

          3.                      Actuación       surtida      en      esta  Corporación   

El  señor  Viceministro  del  Interior y de  Justicia  envió  la  actuación  a esta Sala junto con la documentación atrás  relacionada  para  la emisión del concepto a que se refiere el artículo 517 de  la  Ley  600 de 2000, así como el oficio OAJ.E. 0231 del 28 de febrero de 2005,  a  través  del cual el  Ministerio de Relaciones Exteriores conceptúa que  “por  no  existir  Convenio  aplicable  al  caso  es  procedente  obrar  de  conformidad  con  las  normas  pertinentes del Código de  Procedimiento Penal colombiano”.   

Después de haber requerido al solicitado en  extradición  para  que  designara  defensor  que lo representara dentro de este  diligenciamiento,  se  dio  inicio  al trámite previsto en el artículo 518 del  Código  de Procedimiento Penal colombiano y mediante providencia del 25 de mayo  de  2005  se  resolvió  acerca  de  la  solicitud  de pruebas presentada por la  Procuradora  Delegada,  ordenando  en  la  misma  oportunidad surtir el traslado  previsto  en  el  inciso final del citado artículo, para que los intervinientes  presentaran sus alegaciones.   

El     apoderado    de    LEONARDO    FAVIO    ARCINIEGAS   y   la  representante  del  Ministerio  Público  allegaron  en  oportunidad  debida las  alegaciones previas al concepto que debe emitir la Corte.   

ALEGATOS     DE  CONCLUSIÓN   

          El Ministerio Público   

La  Procuradora  Tercera  Delegada  para  la  Casación  Penal  considera  que  la  Corte  debe emitir concepto favorable a la  solicitud   de   extradición   de   LEONARDO   FAVIO  ARCINIEGAS  presentada  por el Gobierno de los Estados  Unidos,  pero  únicamente  en  relación con el cargo segundo de la acusación,  esto  es,  por  el  delito  de  homicidio  en  la  menor  hija del solicitado en  extradición,     Nicole     Arciniegas,  dado  que en cuanto a los restantes su solicitud se orienta hacia  un  concepto  desfavorable,  en  tanto  respecto  de estos últimos no se pueden  tener   por   cumplidas   las  exigencias  previstas  en  el  estatuto  procesal  penal.   

          En  orden  a  fundamentar  su  anterior  solicitud,  la  Procuradora  Delegada  comienza  por  señalar  que  la  acusación  proferida  por  la Corte  Superior   de   California   contra   LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS  por  los  delitos  de  homicidio, lesiones  personales  agravadas  y  robo de menores, tiene características similares a la  resolución  de acusación establecida en el estatuto procesal penal colombiano,  en  tanto  que  allí  se  describen  los  actos antijurídicos, se precisan las  circunstancias  de  tiempo, modo y lugar en que los mismos tuvieron ocurrencia y  se  indican  las normas que protegen los bienes jurídicos quebrantados, todo lo  cual  permite  al  acusado conocer los motivos de su enjuiciamiento y ejercer el  derecho a la defensa.   

          Además,  señala  la  Delegada  que  a la Nota Verbal 432 del 30 de  noviembre  de  2004  se  anexó  la  acusación proferida por el Gran Jurado, la  orden  de  arresto, las declaraciones del Procurador Auxiliar y del Detective de  la  Unidad  de  Abuso de Menores del Departamento de Policía de Los Angeles, el  certificado  de  autenticación  de  la firma del Auxiliar de Autenticaciones de  Departamento  de Estado de los Estados Unidos, la constancia de la Secretaria de  Estado  de los Estados Unidos sobre la fijación de sello oficial para dar fe al  contenido  de los documentos aportados, el certificado del Procurador General de  los  Estados Unidos acerca de la condición de Consejero Principal de la Oficina  de  Asuntos  Internacionales  de  Rex Young,  quien  firma  la  documentación remitida, el registro de huellas  dactilares  del  requerido,  las  órdenes  de  custodia de los hijos menores de  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,  circunstancias  que  concurren  con  la ya mencionada para tener por cumplida la  exigencia  legal  referida  a  la equivalencia de la providencia proferida en el  extranjero con la resolución de acusación regulada en Colombia.   

          En  punto  del  requisito  de  la  doble incriminación, la Delegada  encuentra  que,  efectivamente,  el  cargo  que  se  le  imputa al solicitado en  extradición  sustentado  en  haber  dado  muerte  a  su menor hija Nicole,  armoniza  con la descripción que  del  delito  de  homicidio agravado traen los artículos 103 y 104 de la Ley 599  de  2000  conducta  punible  que,  además,  se  encuentra  sancionada  con pena  superior  a  cuatro  (4)  años de prisión, razón suficiente para concluir que  esta   nueva   exigencia   en   punto  de  la  referida  conducta  se  cumple  a  cabalidad.   

No obstante, respecto del delito de lesiones  personales   que   también   se   imputa   a   FAVIO  ARCINIEGAS,  la Delegada afirma que en la legislación  colombiana,  en  tratándose  del  mencionado  punible, la consecuencia punitiva  depende  de  la  duración  de  la  incapacidad  y  de las secuelas que cause la  lesión,  según el caso, todo lo cual debe estar acreditado mediante experticia  forense  que  determine  las  consecuencias  del  daño  en  el  cuerpo  o en la  salud.   

          Entonces,  si  en la documentación remitida por el país reclamante  no  aparece  información  sobre  la incapacidad, “en  tanto  que  las  lesiones diferentes a las que causaron la muerte de Nicole, las  que  a  decir  de  los  médicos  que atendieron a la menor ocurrieron una o dos  horas  antes  de  su  ingreso al hospital; se relacionan con una fractura de una  costilla,  lesión  que de conformidad con lo manifestado por el Médico Forense  Auxilia  doctor  James  K.  Ribe,  mostraba  signos de curación de más de tres  semanas  de evolución”, ni tampoco sobre la fecha de  su  ocurrencia, origen o duración de la incapacidad, para la Delegada se carece  de  elementos  demostrativos  suficientes para establecer la correlación de tal  comportamiento  con  alguno  de  los delitos de lesiones personales descritos en  la  legislación penal colombiana.   

          Agrega,  eso  sí,  que  aún si se tratara de un delito de lesiones  personales  en un descendiente con incapacidad superior a noventa días, la pena  prevista  en la Ley 599 de 2000 va de dos (2) años y seis (6) meses a siete (7)  años  y  seis  (6)  meses  de prisión, esto es, inferior a cuatro (4) años de  prisión    que   es   la   pena   mínima   exigida   para   que   proceda   la  extradición.   

          Para  la Delegada, situación similar se presenta si la comparación  se  efectúa con los delitos de lesiones personales con deformidad transitoria o  permanente  causadas a un descendiente e inclusive con el delito de lesiones con  perturbación  funcional transitoria o permanente como secuelas, pues el quantum  de  la  pena  mínima  tampoco  satisface  la exigencia punitiva prevista por el  legislador  para  que  se  pueda  tener  por  cumplido  el requisito de la doble  incriminación.   

          En  el  tema de las lesiones, concluye la Delegada indicando que sin  contar  con un dictamen sobre el efecto de la lesión y la incapacidad generada,  resulta  imposible  realizar  el  cotejo  con la legislación colombiana, con la  consecuencia  de  que  por  ello  el concepto debe ser desfavorable en cuanto al  referido cargo.   

          Con  relación  al  delito  de  “robo de  menores”   por   el   cual   también  fue  acusado  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS  afirma  la  representante  del Ministerio Público que la medida adoptada por el  Departamento  de  Servicios  para  Menores  y  la  Familia de Los Angeles, en la  legislación  interna  equivale  a  una medida policiva provisional de carácter  administrativo   mientras  el  Instituto  de  Bienestar  Familiar  adelanta  las  gestiones  para  brindar seguridad y bienestar a los menores y que por tanto, al  colocar  a  los  niños  al  cuidado de una familia, supone que se encuentran en  situación   de   abandono   o   de   peligro   por  razón  de  marginalidad  o  disfuncionalidad del núcleo familiar.   

          Una   tal  medida,  agrega,  afecta  la  custodia  de  los  menores,  entendida  como  la atribución de vigilar y guardar la integridad de los hijos,  pero  no  conlleva  pérdida  de  la  patria  potestad ni de los derechos de los  padres,  es  decir,  el  Estado  asume  sólo  temporalmente  el  control  de la  situación    mientras    verifica    la    capacidad   e   idoneidad   de   los  progenitores.   

Destaca  que  la intervención estatal en la  familia  ha causado mayores traumatismos y que por ello en el sistema colombiano  se  creo  el  tipo  penal de Ejercicio arbitrario de la  custodia  del hijo menor de edad en la Ley 890 de 2004,  cuyo  bien  jurídico  tutelado  es  la protección de la familia, razón por la  cual  en la exposición de motivos se dijo que un tal proceder no corresponde al  delito  de secuestro como equivocadamente era calificado, más aún cuando no se  puede  enfrentar a uno de los padres a la elevada pena que la legislación penal  tiene   señalada   para   tal   comportamiento   atentatorio   de  la  libertad  individual.   

También  afirma  la Delegada que en sentido  similar  se  pronunciaron  las  comisiones  encargadas  de  la  Ley 173 de 1994,  aprobatoria  del  Convenio sobre Aspectos Civiles del Secuestro Internacional de  Niños  y que sobre el particular la Corte Constitucional al revisar el referido  texto      legal      dijo      que      la      expresión      “secuestro”  utilizada  en el Convenio no  tiene  connotación  penal  sino  sólo  civil,  pues el tratamiento criminal es  generalmente    inapropiado    para    solucionar    conflictos    de    índole  familiar.   

De lo expuesto concluye que el comportamiento  por  el  cual  se  acusa  a  LEONARDO FAVIO     al     privar     a     sus    hijos    menores    Laura         y        Jonathan  de  la  custodia  estatal, no se  asimila  al  delito  de secuestro de la legislación interna, el cual no protege  la  familia  sino  la  libertad  individual,  razón  por  la  cual  a  la Corte  corresponde  emitir  concepto  desfavorable  respecto  del  cargo  que  viene de  estudiarse.   

En  cuanto  al requisito referido a la plena  identidad  del  requerido  en  extradición,  la Procuradora Delegada afirma que  tanto  en la acusación como en las notas verbales por cuyo medio se solicita la  captura  y  extradición,  el  ciudadano LEONARDO FAVIO  ARCINIEGAS    aparece    debidamente   identificado,  conclusión  con  la  cual  ni  al momento de su captura ni durante el curso del  presente   trámite   ha   mostrado  desacuerdo.  Además,  como  también  obra  información  del  Departamento Administrativo de Seguridad en el sentido de que  las  huellas  que  le fueron tomadas al requerido coinciden con las que aparecen  en  la Registraduría Nacional del Estado Civil, todo ello lleva a la Delegada a  tener por cumplida esta exigencia legal.   

          Finalmente,  precisa  que  como en el presente evento algunos de los  comportamientos  por  los  cuales  se  solicita  en  extradición  al  ciudadano  LEONARDO   FAVIO   tienen  prevista  en  la  legislación  del  país  requirente cadena perpetua o pena de  muerte,  corresponde a la Corte en su concepto advertir al Gobierno Nacional que  debe  condicionar  la  entrega  del  requerido  a que se cumpla no sólo en esta  materia,  sino  en  todas, las normas pertinentes de la Carta Política de 1991.   

La    defensa    del    solicitado   en  extradición   

          Comienza   el  profesional  del  derecho  a  quien  se  encargó  la  representación    de   LEONARDO   FAVIO   ARCINIEGAS  señalando  que en relación con la conducta en que se  apoya  el  primer cargo, esto es, “Lesión personal a  un  menor causándole la muerte”, no se cumple con la  exigencia  del  mínimo  de  pena  prevista  en  el  artículo  511 del estatuto  procesal  penal,  pues  en  la  legislación  colombiana tal comportamiento, que  corresponde  al  delito de violencia intrafamiliar, tiene señalada una pena que  no  supera  el  límite  señalado  por  la ley para que puede emitirse concepto  favorable   a   la   solicitud   de   extradición,   esto  es,  “sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a  cuatro (4) años”.   

          Luego  precisa  que  si se trata de un delito de lesiones personales  de  aquellos  establecidos  en el Capítulo Tercero del Estatuto Penal, es claro  que  tampoco se podría tener por satisfecha la mencionada exigencia y que si se  considerara  la  conducta  como  un delito homicidio, es preciso tener en cuenta  que  un  tal  comportamiento  ya  se  encuentra  imputado  en  el segundo cargo,  referido  al homicidio de la menor hija del solicitado en extradición de nombre  Nicole.   

          Acerca  del  segundo  cargo  afirma  el defensor que si la muerte se  produjo  como consecuencia de la acción consistente en sacudir a la menor, ello  traduce  en  que  se  produjo  por lo que es conocido  como “latigazo”,  que  descarta  la  conducta  dolosa  y  permite  establecer  que se trata de un delito de homicidio culposo o  imprudente,   cuya   pena   mínima   es   inferior   a   cuatro  (4)  años  de  prisión.   

          En  cuanto  al  tercer  cargo,  esto  es,  referido  a  la  conducta  denominada   “abuso   contra  un  menor”,  el  defensor  afirma que podría tratarse de un comportamiento  de  violencia  intrafamiliar,  cuya  sanción  es también inferior a cuatro (4)  años de prisión.   

          Finalmente,   en   relación   con   los  cargos  cuarto  y  quinto,  fundamentados    en   un   delito   de   “robo   de  menores”,   que  tiene  como  sujetos  a  los  otros  dos hijos del requerido en  extradición  de nombres Laura  y   Jonathan,  el  defensor  señala  que  tal  conducta  no  se  adecua  a  tipo  penal  alguno dentro de la  legislación  patria,  en tanto que no puede asimilarse a un delito de secuestro  ni  tampoco al comportamiento de un padre que se lleva a su hijos lejos del otro  progenitor,  pues  en  este  asunto el hecho fue ejecutado por los dos padres de  los  niños,  de  quienes  no  se  acreditó  que  tuvieran suspendida la patria  potestad sobre los mismos.   

          De  conformidad con lo anterior, el defensor solicita de la Corte la  emisión  de  un  concepto  desfavorable  a  la  solicitud de extradición de su  representado   LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS, formulada por el Gobierno de los Estados Unidos.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  SALA   

Aspectos Generales  

Como  reiteradamente  lo  ha  precisado  la  jurisprudencia   de   la   Corte,  su  competencia  dentro  de  un  trámite  de  extradición  se  circunscribe a la emisión de un concepto sobre la procedencia  de  entregar o no a la persona solicitada por otro país, luego de verificar las  exigencias  dispuestas  por  el  legislador en los artículos 511, 513 y 520 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  teniendo  en  cuenta  para  ello,  además y  primordialmente  la  previsión  constitucional  contenida  en el inciso 2º del  artículo  35  de la Carta Política que autoriza la extradición de colombianos  por  nacimiento  cuando  son  reclamados  por delitos distintos de los conocidos  como  delitos  políticos,  que hayan sido cometidos en el exterior, siempre que  tales  comportamientos  también  estén contemplados como conductas punibles en  la  legislación  penal interna y que la comisión de los mismos sea posterior a  la  fecha de promulgación del Acto Legislativo No. 1 de 1997, esto es, al 17 de  diciembre de 1997.   

Dado que según lo expresó el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  dentro  de  este  diligenciamiento, no existe tratado de  extradición  vigente  entre  Colombia  y  los  Estados  Unidos  de América, el  trámite  de  la  solicitud  de extradición y el concepto que como culminación  del  mismo  debe  emitirse,  se  surtirá  y  emitirá  de  conformidad  con las  exigencias  señaladas  en  el Código de Procedimiento Penal colombiano, siendo  del  resorte de la Sala. Por tanto, en el momento actual corresponde realizar el  análisis  previo  a  la  emisión  del  concepto,  según  lo  precisado  en el  artículo   520  del  referido  ordenamiento,  sobre  los  siguientes  puntuales  aspectos:   validez   formal  de  la  documentación  allegada  por  el  país  requirente;  demostración plena de la identidad de la  persona  solicitada;  concurrencia  del  principio  de  la doble incriminación,  según  el  cual  “el  hecho que motiva”    la    solicitud    también   debe   estar   “previsto    como  delito  en  Colombia  y  reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad  cuyo mínimo no sea inferior a cuatro (4)  años”;  y  acreditación  de  la  “equivalencia     de     la     providencia    proferida    en    el  extranjero”  con  la  resolución de acusación del  sistema procesal colombiano.   

          Pues   bien,  en  relación  con  cada  uno  de  tales  aspectos  se  tiene:   

          1.                      Validez formal de la documentación   

          Según  lo  establece  el artículo 513 del estatuto procesal penal,  la  solicitud  de extradición debe efectuarse por vía diplomática y de manera  excepcional  por  la  consular  o  de  gobierno  a  gobierno,  adjuntando  copia  auténtica  del  fallo  o  de  la  acusación  proferida  en  el extranjero, con  indicación  de  los  actos  que  determinan la petición, así como del lugar y  fecha  en  que  fueron ejecutados, los datos que permitan identificar plenamente  al  reclamado  y  copia  auténtica  de  las disposiciones penales aplicables al  caso;  documentos  que  deben  ser  expedidos  en  la  forma  establecida por la  legislación  del  país  reclamante  y  traducida  al  castellano,  si fuere el  caso.   

A  su  vez,  el artículo 259 del Código de  Procedimiento  Civil,  modificado  por  el  Decreto  2282 de 1989, dispone en el  numeral  118  de  su  artículo 1º que los documentos públicos otorgados en un  país  extranjero  por  uno de sus funcionarios o con su intervención, deberán  presentarse  debidamente autenticados por el cónsul o agente diplomático de la  República  y, en su defecto, por el de una nación amiga, lo cual hace presumir  que se otorgaron de acuerdo con la ley del respectivo país.   

La firma del cónsul o agente diplomático se  abonará  por  el  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y si se trata  de  agente  consultar  de  un  país  amigo,  se autenticará previamente por el  funcionario  competente  del  mismo  y  los  de éste por el Cónsul Colombiano,  disposición   aplicable  al  caso  en  virtud  del  principio  de  integración  normativa  previsto en el artículo 23 y el inciso último del artículo 513 del  estatuto procesal penal.   

          Los  anteriores requisitos legales, sin lugar a dudas, se encuentran  orientados  a  exigir  que  como  sustento  de una solicitud de extradición, el  Estado  requirente  debe remitir en todos los casos y sin excepción alguna, los  soportes  de  la  misma  pero  no  de  manera  simple,  sino con el lleno de las  referidas exigencias formales.   

          Advertido  lo  anterior  se  tiene  que  el  Gobierno de los Estados  Unidos  de América solicita por vía diplomática la extradición del ciudadano  colombiano   LEONARDO   FAVIO  ARCINIEGAS  a  través de su Embajada en Colombia y que para tal efecto anexó  copia  resolución  de acusación BA255207 presentada por el Gran Jurado ante el  Tribunal  Superior  del  Estado  de California, Condado de Los Angeles, el 23 de  julio  de  2004,  en la cual se relacionan las conductas objeto de censura, así  como los lugares y fechas de su ocurrencia.   

          También  allegó  copia  de  la  orden de arresto expedida el mismo  día  por el Juez Terry Green,  contra   el   mencionado   ciudadano  colombiano,  para  dar  respuesta  a  unas  acusaciones;  las  declaraciones  juradas  de Franco A.  Baratta, Procurador Auxiliar de Distrito en el Condado  de  Los  Angeles,  en  la  cual  realiza una presentación de los procedimientos  policiales  y judiciales efectuados, así como del compromiso de responsabilidad  del   solicitado   y   de   José  Durán,  Detective  de  la  Unidad de Abuso de Menores del Departamento de  Policía  de  Los  Angeles, quien actuó como investigador en las averiguaciones  que   determinaron   las   acusaciones   presentadas   contra  el  requerido  en  extradición  y,  además de confirmar los pormenores de los cargos, especifican  los  datos  de  identidad  del acusado y relacionan las disposiciones normativas  aplicables al caso.   

          Los   referidos   documentos  obran  en  traducción  al  castellano  certificada   y  autenticada  conforme  a  la  legislación  propia  del  Estado  requirente,   cuentan   con  la  certificación  de  autenticidad  expedida  por  Rex    Young,   Consejero  Principal  de la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia  de  los  Estados Unidos, quien es reconocido en tal condición por el Procurador  del   mismo  país,  Alberto  R.  Gonzales.   

          Igualmente,  aparece certificación sobre la referida documentación  suscrita     por     Condoleezza    Rice,  Secretaria  de  Estado  de  los  Estados  Unidos  y  Patrick    O.   Hatchett,   Auxiliar   de  Autenticaciones  del Departamento de Estado, cuya firma aparece autenticada ante  la Cónsul de Colombia en Washington D.C.   

          A  partir,  entonces,  de  tales  documentos, es claro que el primer  requisito  exigido por el artículo 520 del estatuto procesal penal se encuentra  suficientemente acreditado.   

2.          Demostración plena de la identidad del  solicitado   

El  anunciado  requisito,  cuya  evaluación  corresponde  efectuar a la Sala en el concepto que le corresponde emitir, apunta  a  establecer  que  la  persona  procesada  (acusada  o  condenada)  en el país  reclamante,  es  la  misma  sometida  al  trámite de extradición, sin que ello  implique  determinar  su  verdadera  identidad, pues para tenerlo por acreditado  suficiente  resulta  que  exista  plena  coincidencia  entre una y otra de tales  personas.   

Sobre  el  particular  se  tiene que el Gran  Jurado  ante  la  Corte Superior del Condado de Los Angeles acusa a LEONARDO   ARCINIEGAS,  también  conocido  como  “Fabián Pinzón” o  “Andrés  González”; la  orden  de  arresto  fue  librada  en  contra  del  mismo, también conocido como  “John  Doe”  y,  en  las  notas  verbales números 2948 y 0432 del 30 de noviembre de 2004 y 25 de febrero  de  2005,  respectivamente,  se  afirma  que  se  solicita  la  extradición  de  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,  también  conocido  como “Fabián Pinzón”   o  “Andrés  González”,  un  hombre nacido el 10 de mayo de 1979 en Bogotá, Colombia e  identificado con la cédula de ciudadanía número 79.750.925.   

La  persona  capturada  por orden del Fiscal  General   de   la   Nación  con  fines  de  extradición  se  identificó  como  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,  con  cédula  de  ciudadanía  número  79.750.925;  así  suscribió  el  poder  otorgado  a  su  defensor y se ha notificado de diversas decisiones adoptadas en  el marco de este trámite.   

Además,  el  Departamento Administrativo de  Seguridad  (DAS)  efectuó  cotejo  técnico  dactiloscópico  entre  la tarjeta  alfabética  y  decadactilar  diligenciada con el capturado en las instalaciones  de  la  Subdirección  de la INTERPOL el día de su aprehensión y la tarjeta de  preparación  de  la  cédula de ciudadanía 79.750.925 a nombre de LEONARDO   FAVIO   ARCINIEGAS,  arrojando  resultado positivo.   

De lo expuesto puede concluirse que en punto  de  la  plena  identidad  del ciudadano colombiano solicitado en extradición no  existe  dubitación  alguna,  en  tanto  que  con  los  mismos datos con que fue  solicitado  se ha identificado y firmado en repetidas oportunidades el requerido  LEONARDO     FAVIO     ARCINIEGAS,     quien  sobre el particular tampoco ha elevado cuestionamiento alguno  en este trámite.   

          De  conformidad  con  lo  expuesto,  estima  la  Sala  satisfecha la  exigencia     legal    de    la    plena    identidad    del    solicitado    en  extradición.   

          3.                      Principio        de        la       doble  incriminación   

En  el  análisis de la operatividad de este  principio  debe  la  Sala  establecer  si  los comportamientos delictivos que se  imputan  al  requerido  en  el  país  solicitante  tienen  en Colombia la misma  naturaleza,  esto  es, que también sean considerados como conductas ilícitas y  que,  además,  tengan  señalada  como  sanción una pena mínima no inferior a  cuatro (4) años de prisión.   

En  razón  a  que  la  extradición  es  un  mecanismo  de  cooperación internacional, el mencionado cotejo debe adelantarse  con  base  en los preceptos internos vigentes para el momento en que se rinda el  concepto,  motivo  por el cual resulta improcedente la aplicación del principio  de   favorabilidad  con  ocasión  del  tránsito  legislativo,  en  cuanto  las  disposiciones  del  país  requerido  no son objeto de aplicación por parte del  Estado                   reclamante1.   

En   el   presente  asunto  se  tiene  que  LEONARDO  FAVIO ARCINIEGAS es  solicitado  para  dar  respuesta  a  la  resolución  de acusación No. BA255207  dictada  el  23  de julio de 2004 en la Corte Superior de California, Condado de  Los  Angeles, por los cargos de “homicidio y lesiones  personales  agravadas  causadas  a  un  menor, y por robo de menores” cometidos en el mes de mayo de 2003.   

Con  el  fin  de  emprender  el  estudio del  principio  de  doble incriminación, estima la Sala que por razones de método y  las  que  más  adelante  se  expondrán,  es necesario analizar inicialmente el  cargo  segundo  por  el  cual se acusa a LEONARDO FAVIO  ARCINIEGAS,  y luego los demás, a lo que de inmediato  se procede de la siguiente manera:   

         3.1.                     Cargo segundo   

          La  acusación  formulada  por el Gran Jurado ante Corte Superior de  California, Condado de Los Angeles, precisa:   

“CARGO 2. El 15 de  mayo  de  2003,  o  alrededor  de  esa  fecha,  en el Condado de Los Angeles, el  mencionado  LEONARDO  ARCINIEGAS  (…) y DIANA POLENTINO (…), ilícitamente y  con  premeditación mataron a  Nicole  A.,  un  ser  humano”  (subrayas  fuera  de  texto),   en   violación   de   la  Sección  187  (a)  del  Código  Penal  de  California.   

De conformidad con la documentación remitida  por  el  país  requirente,  el  texto  de las normas que se ocupan del referido  comportamiento es el siguiente:   

          Sección 187 (a):   

“Definición  de  homicidio.  El  homicidio consiste en la muerte ilícita de un ser humano… con  premeditación”.   

Sección 190:  

“Pena   por  homicidio.  Toda  persona  que sea culpable de homicidio en primer grado deberá  ser  condenada  a la pena de muerte, con encarcelamiento a cadena perpetua en la  penitenciaria   estatal   sin  tener  la  posibilidad  de  obtener  la  libertad  condicional  o  encarcelamiento  en la penitenciaría estatal por un período de  25 años hasta cadena perpetua”.   

          Establecido   lo   anterior,   es   razonable   concluir   que   tal  comportamiento  se  encuentra tipificado en los artículos 103 y 104 del Código  Penal colombiano, cuyo tenor literal es el siguiente:   

“Artículo  103.  Homicidio.  El  que  matare  a  otro,  incurrirá  en  prisión  de trece (13) a  veinticinco (25) años”   

“Artículo  104.  Circunstancias  de  agravación.  La  pena  será de veinticinco (25) a cuarenta  (40)  años  de  prisión,  si  la conducta descrita en el artículo anterior se  cometiere:  1)  En  la  persona  del  ascendiente  o descendiente…”.   

Así  las  cosas,  en relación con el cargo  objeto  de  estudio  se  advierte  que  la  conducta  de  causar  la muerte a un  descendiente  se  encuentra  penalizada  tanto  en  el Estado requirente como en  Colombia,  teniendo señalada en la legislación interna una pena superior a los  cuatro (4) años de prisión.   

Ahora bien, como el defensor del reclamado en  extradición  afirma  que  si  la muerte se produjo a consecuencia de la acción  consistente  en  sacudir  a la menor Nicole,  ello  traduce en que se produjo por lo que es conocido  como  “latigazo”, que descarta  la  conducta  dolosa y permite establecer que se trata de un delito de homicidio  culposo  o  imprudente,  cuya  pena  mínima  es  inferior a cuatro (4) años de  prisión,  baste indicar que en la acusación no se hace referencia alguna a una  situación  de  delito imprudente pues, por el contrario, como ya se vio el Gran  Jurado  acusa  a  LEONARDO FAVIO ARCINIEGAS    por    la    comisión   de   un   delito   de   “homicidio  premeditado”, de donde deviene  la sin razón del argumento esgrimido por la defensa.   

Entonces,  estima  la  Sala que se encuentra  cumplido  el  requerimiento  legal de la doble incriminación respecto del cargo  analizado.   

         3.2.                     Cargo primero   

          En   la  referida  acusación  presentada  por  el  Gran  Jurado  se  expresa:   

“CARGO 1. El 15 de  mayo  de  2003,  o  alrededor  de  esa  fecha,  en el Condado de Los Angeles, el  mencionado  LEONARDO ARCINIEGAS (…) y DIANA POLENTINO (…), quienes estaban a  cargo  del  cuidado  y  tenían  la  custodia de Nicole A., una niña menor de 8  años,  ilícitamente  atacaron  a  dicha  menor  por medio del uso de la fuerza  física,  que  si se le hubiere aplicado a una persona de tamaño normal, sería  muy   probable  que  le  hubiera  producido  lesiones  corporales,  que  resultó en la muerte de la menor”  (subrayas  fuera  de  texto),  en  violación  de la Sección 273 ab del Código  Penal de California.   

          En  la  documentación  que  sustenta  la  solicitud de extradición  aparece    el    texto    de    la    referida   norma,   que   corresponde   al  siguiente:   

Sección 273 ab:  

“Agresión  que  resulta  en la muerte de un niño menor de 8 años de  edad;  encarcelamiento. Cualquier persona que, estando  a  cargo  del  cuidado  o teniendo la custodia de un(a) niño(a) que es menor de  ocho  años de edad, ataca al (a la) niño (a) utilizando fuerza física, que si  se  la aplicara a una persona de tamaño normal sería probable que le produjera  una  lesión  corporal seria, que resulta en la muerte  del   (de  la)  niño(a)  deberá  ser  condenado  con  encarcelamiento  en  una  penitenciaría  estatal  por un período de 25 años a  cadena  perpetua.  Nada  en esta sección se deberá interpretar como que afecta  la  aplicabilidad  de  la  subdivisión  (a) de la Sección 187 o de la Sección  189” (subrayas fuera de texto).   

          Sobre  el  particular  cabe realizar las siguientes precisiones: (i)  Si  bien  la  competencia  de  la Corte en punto del concepto que le corresponde  rendir  en  el  marco  del trámite de extradición no se ocupa de cuestionar la  ponderación  que de las pruebas hayan adelantado las autoridades judiciales del  país  requirente o la forma en que las mismas aplicaron sus leyes, lo cierto es  que  no  puede  sustraerse o desconocer la realidad fáctica de índole objetiva  de  que da cuenta el diligenciamiento para, a partir de ello, apoyar el concepto  en un tal substrato material.   

(ii)  Si  la  Sala consideró al analizar el  cargo  segundo  de  la  acusación  que  la  muerte  de  la  menor  Nicole   A.,   hija   del   requerido  en  extradición,  se adecua al delito de homicidio en descendiente que establece el  Código  Penal colombiano en sus artículos 103 y 104, se violaría el principio  del   non   bis   in  ídem  – el cual reclama que una  persona   no   puede   ser   investigada  o  acusada  dos  veces  por  el  mismo  comportamiento  fáctico con independencia de la diversa denominación jurídica  que   al   mismo   se   le   otorgue  –,  si al estudiar este cargo estimara que se cumple con la exigencia  de  la  doble  incriminación  respecto  de  un comportamiento cuyo nomen  iuris  en  la  acusación  del Gran  Jurado  ante  la  Corte  de  California  es  distinto  del formulado en el cargo  segundo,   pero  que  de  hecho  corresponde  al  mismo  suceso,  esto  es,  que  “El 15 de mayo de 2003, o alrededor de esa fecha, en  el  Condado  de  Los  Angeles,  el  mencionado LEONARDO ARCINIEGAS (…) y DIANA  POLENTINO   (…),   ilícitamente   y   con  premeditación  mataron  a  Nicole  A”.   

(iii)  Que  para  evitar  la  violación del  non bis in ídem se encuentra  el  principio  de  consunción, más exactamente en una de sus especies, cual es  la  figura  de  los actos previos copenados, como ocurre en este asunto, pues la  misma  conducta – muerte de  la  menor  Nicole –,  en  el  cargo  primero  es evaluada  desde  otra  óptica, pero no es diversa de la que sustenta el cargo segundo, en  cuanto  no  puede  la  Corte  asumir  que  se satisface el requisito de la doble  incriminación  respecto  de  dos cargos fundados aparentemente en dos conductas  con  el  mismo  resultado,  esto  es,  la  muerte  de  la  hija  de LEONARDO FAVIO ARCINIEGAS.   

          Así  las  cosas,  como la Sala encuentra satisfecha la exigencia de  la  doble incriminación en cuanto atañe al cargo segundo de la acusación, por  cuyo    medio    se    imputa    a   LEONARDO   FAVIO  ARCINIEGAS  la comisión del delito de homicidio en su  hija  Nicole, no queda camino  diverso  a  seguir  que  el  de declarar que tal requisito no se puede tener por  cumplido  en  cuanto al cargo primero, por cuanto el supuesto fáctico en que se  sustenta  es  a la par incluido (acto previo copenado) como fundamento del cargo  segundo.   

          En  punto  del  planteamiento de la Procuradora Delegada, referido a  que  por  no  encontrarse acreditada la incapacidad y/o secuelas derivada de las  lesiones  causadas  a  la menor, se impide establecer el cotejo de la acusación  con  la  normativa  del  estatuto  penal  colombiano,  encuentra la Sala que si,  según   se   afirma   en   el  indictment,  las  lesiones  fueron causadas el 15 de mayo de 2003, fecha en la  cual  tuvo  lugar  el  comportamiento  de  “homicidio  premeditado”    en    la    menor    Nicole  Arciniegas, es evidente que como el  atentado  contra el cuerpo o la salud de la víctima culminó con su muerte, tal  situación  corrobora  la  conclusión  atrás  señalada,  según  la cual, las  lesiones  constituyen un acto previo copenado respecto del delito de homicidio y  por  tanto,  el  establecimiento  de  la  incapacidad o secuelas que dejaron las  lesiones  carece  de  relevancia  en orden a establecer el principio de la doble  incriminación.   

         3.3.                     Cargo tercero   

          En  relación  con  este cargo se precisa en la acusación formulada  contra   LEONARDO  FAVIO  lo  siguiente:   

“CARGO 3. El 15  de  mayo  de  2003,  o  alrededor de esa fecha, en el Condado de Los Angeles, el  mencionado  LEONARDO  ARCINIEGAS  (…)  y  DIANA POLENTINO (…), intencional e  ilícitamente,  bajo  circunstancias  que probablemente le produjeron gran daño  corporal  y  la  muerte,  lesionaron,  fueron  los  causantes  del sufrimiento y  permitieron  que  sufriera  una  menor,  Nicole  A.,  y  que  a  la  misma se le  infligiera  dolor  físico  y  sufrimiento mental injustificable, y que, estando  encargados  del  cuidado  de  la  menor  y  teniendo la custodia de dicha menor,  lesionaron,  fueron  los  causantes  y  permitieron que la persona y la salud de  dicha  menor  fueran  lesionadas  y  que intencionalmente fueron los causantes y  permitieron  que  a dicha menor se le pusiera en una situación tal en la que se  pusieran  en  peligro  su  persona  y  su  salud  (…)  bajo circunstancias que  probablemente  produjeron  gran  daño  corporal y la  muerte,  intencionalmente  fueron los causantes de las  lesiones  y  permitieron  que  se  lesionara  y se dañara a ese menor y que las  lesiones  y  el  daño  que  le  causaron  resultaron  (sic)  en  la muerte de la  menor”  (subrayas fuera de texto), en violación de  la Sección 273 (a) del Código Penal de California.   

El texto del precepto en cita es como sigue,  de acuerdo con la documentación aportada por el país requirente:   

Sección 273 (a):  

“Daño o lesión  intencional  a  un(a)  menor;  poner  en  peligro  a  una  persona o a su salud.  Cualquier  persona quien, bajo circunstancias o condiciones que son probables de  producir  gran  daño corporal o la muerte,  intencionalmente  es la causante del sufrimiento de un(a) menor o  permite  que un(a) menor sufra, o que le inflija al (a la) menor dolor físico o  sufrimiento  mental  injustificable,  o  que  esté a cargo del cuidado de un(a)  menor  o que tenga la custodia de un(a) menor, intencionalmente es la causante o  permite  que se le lesione a la persona o salud de ese(a) menor o se le ponga en  una  situación que sea peligrosa para su persona o salud, deberá ser condenada  a  reclusión  en  una cárcel de condado por un período que no sea mayor de un  año,  o  en  una  penitenciaría  estatal por un periodo de dos, cuatro, o seis  años”   (subrayas   fuera  de  texto).   

          Al  igual  que  en el cargo anterior, encuentra la Sala que si en el  segundo  cargo  se afirma que “El 15 de mayo de 2003,  o  alrededor  de esa fecha, en el Condado de Los Angeles, el mencionado LEONARDO  ARCINIEGAS  (…)  y  DIANA  POLENTINO (…), ilícitamente y con premeditación  mataron  a Nicole A.”, no resulta válido aceptar que  de   manera   independiente  y  con  pretermisión  del  principio  non   bis   in   ídem,  la  Corte  estime  satisfecha  la  exigencia de la doble incriminación por la misma conducta, esta  vez  presentada  como  tercer  cargo, según las razones ya expuestas, cuando en  verdad  se  trata  de  un  acto previo copenado respecto del delito de homicidio  contenido en el segundo cargo.   

          3.4.                     Cargos cuarto y quinto   

          Finalmente,   en   la   ya   mencionada  acusación  se  precisa  lo  siguiente:   

“CARGO 4. El 30  de  agosto  de  2003, o alrededor de esa fecha, en el Condado de Los Angeles, el  mencionado  LEONARDO  ARCINIEGAS  (…)  y  DIANA  POLENTINO  (…),  ilícita y  maliciosamente,  y  sin  tener  el derecho de la custodia del menor, se llevaron  consigo,  sedujeron, detuvieron y ocultaron a una menor, a saber, Laura A., de 6  (seis)  años  de edad, con la intención misma y específica de ocultar a dicha  menor  de  manos  del Departamento de Servicios Menores y Familia del Condado de  Los   Angeles,   la   entidad   que   tenía   el   cuidado   legítimo  de  tal  menor”,  en  violación  de  la  Sección  278  del  Código Penal de California.   

          El  cargo  quinto es igual al que viene de transcribirse, pero allí  se  señala  que  el  comportamiento recayó sobre el menor de dos años de edad  Jonathan Arciniegas, hijo del  requerido en extradición.   

         A  su  vez,  el  texto  de  la disposición mencionada figura en los  documentos   anexos   a   la   solicitud   de   extradición   de   LEONARDO   FAVIO   ARCINIEGAS  y  es  del  siguiente tenor:   

Sección 278:  

“Personas que no  tienen  la custodia de un(a) menor; detención u ocultamiento de un(a) menor del  alcance  de  la custodia legal; pena. Toda persona, que no tiene el derecho a la  custodia  de  un(a)  menor,  que  maliciosamente  se  lleva,  persuade, mantiene  consigo,  retiene  en  su  poder  u  oculta  a  un(a) menor con la intención de  detener  u  ocultar  a dicho menor de manos de su custodio legal será condenado  con  la  reclusión  en  una  cárcel  del condado por un periodo no mayor de un  año,  el pago de una multa que no será mayor de mil dólares ($1.000) o con el  pago  de  la  multa  y  la reclusión, o con la reclusión en una penitenciaría  estatal  por  un  período de dos, tres o cuatro años, el pago de una multa que  no  será  mayor  de  diez mil dólares ($10.000) o con el pago de la multa y la  reclusión”.   

          En  relación  con  estos  cargos  advierte la Sala que el delito de  “robo  de  menores”  por  cuya  comisión  se  acusa al requerido en extradición no encuentra equivalente  en  la  legislación  colombiana,  dado  que no existe un precepto en virtud del  cual  se  sancione  a  quien no teniendo la custodia de un menor lo sustraiga de  quien legalmente la ejerce.   

          En  efecto,  tal  como  lo  señalan  la  Procuradora  Delegada y el  defensor,  dicho  comportamiento no corresponde al delito de secuestro simple de  que  trata  el  artículo  168  del estatuto penal, pues la conducta definida en  dicho  precepto  atenta  contra el bien jurídico de la libertad individual y no  contra  el  régimen  estatal de custodia de los niños que fue el vulnerado con  el   delito   de   “robo   de   menores”   que   se  imputa  a  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS.   

          También  se  tiene  que  si el ámbito de protección del delito de  “robo  de  menores” no se  ocupa  de  sancionar  en  sí el atentado contra la libertad personal del menor,  sino  la  conducta  de persuadir, mantener consigo, retener u ocultar a un menor  con   el   fin   de   sustraerlo   de  su  “custodio  legal”,   ello  constituye  razón  adicional  para  considerar  que tal comportamiento no es equivalente al definido en el delito de  secuestro dentro del estatuto penal colombiano.   

Es     más,     si     LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS no había sido  privado  de  la  patria  potestad sobre sus hijos, sino que respecto de estos se  había  adoptado  una  medida preventiva por parte del Departamento de Servicios  Menores  y  Familia  del  Condado  de  Los Angeles privándolo únicamente de su  custodia,  no  hay  duda  que  su  proceder  pudo  haber desatendido la referida  limitación,  pero  en  modo  alguno  puede  tenérsele  como  un  atentado a la  libertad   personal  de  sus  hijos  Laura  y  Jonathan, que  sería preciso en punto del delito de secuestro simple.   

Para  culminar  el  aspecto  abordado  es  oportuno  resaltar que tanto en las comisiones encargadas de la Ley 173 de 1994,  por  cuyo  medio  fue  aprobado el Convenio sobre Aspectos Civiles del Secuestro  Internacional  de  Niños,  como  en  la sentencia C-402 de 1995 a través de la  cual  se  declaró  exequible  tanto el Convenio como la citada ley, se precisó  que       “la      expresión      ‘secuestro’,   que  se  usó  para  traducir  al  español  las  palabras  enlèvement en francés y abduction en inglés -los dos  idiomas  oficiales  de la Conferencia de La Haya-, no tiene ninguna connotación  de  carácter  penal  sino  sólo  civil.  Así  lo  indica el título mismo del  Convenio  cuando  se  refiere  a  los  ‘aspectos          civiles          del         secuestro’,   y   se   desprende   de  toda  su  normatividad”2.   

Ahora  bien,  aunque  la Ley 890 de 2004 no  resulta  aplicable  al  asunto  dado  que  los hechos por los cuales se acusa al  solicitado  en  extradición  ocurrieron  el 15 de mayo de 2003, en punto de las  observaciones  que al respecto efectúa la Representante del Ministerio Público  se   tiene   que  tampoco  el  delito  de  “robo  de  menores”  equivale  al comportamiento definido en el  artículo  7º  de  la  referida  legislación,  por  cuyo medio se adicionó el  artículo  230  del  Código  Penal,  en  el  sentido  de sancionar al padre que  arrebata  a  un  hijo menor con el propósito de privar de su custodia y cuidado  al  otro  progenitor,  pues  pronto  se  observa, de una parte, que tal ilícito  vulnera  el bien jurídico de la familia y, de otra, que la conducta imputada al  requerido   en   extradición   fue   adelantada   de  consuno  con  su  esposa,  circunstancias  que descartan de plano tanto la identidad entre este delito y el  imputado     en     la     acusación     a    FAVIO  ARCINIEGAS, como el ingrediente subjetivo que exige el  citado tipo penal colombiano.   

          Por  tanto,  la  Sala  estima  que tampoco respecto de este cargo se  cumple con la exigencia de la doble incriminación.   

          De  acuerdo  con  lo expuesto, es evidente que el principio de doble  incriminación  sólo  se encuentra satisfecho con relación al cargo segundo de  la  acusación  proferida  por el Gran Jurado ante la Corte Superior del Condado  de    Los    Angeles   en   contra   del   ciudadano   colombiano   LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS, es decir, por  el  homicidio  de  su descendiente Nicole A.   

4.           Equivalencia de la providencia proferida  en el extranjero con la acusación del sistema procesal colombiano   

Sobre  el  particular  compete  a  la  Sala  señalar  en  el  concepto  si  el  acto  judicial  por  cuyo  medio se acusa al  reclamado   en  extradición  en  el  Estado  requirente  es  equivalente  a  la  resolución  de acusación propia del sistema procesal colombiano; naturalmente,  no  se  trata  de  una  identidad  entre  ambas  decisiones  judiciales, pues lo  importante  es  establecer  que con ellas se franquea el paso al juicio donde se  debatirá  la  acusación  y  la  defensa, que en tal pieza procesal aparezca un  relato   sucinto   del   comportamiento  imputado  con  especificación  de  las  circunstancias  de  tiempo,  modo  y  lugar  y su calificación jurídica con el  señalamiento de los preceptos aplicables.   

Es  evidente  que la acusación  No.  BA255207  proferida  por  el  Gran  Jurado  el 23 de julio de 2004 contra el requerido en extradición, al igual que  ocurre  con  el proferimiento de la resolución de acusación en el ordenamiento  interno  colombiano,  marca  el comienzo del juicio, en el cual el acusado tiene  la  oportunidad  de  controvertir  las pruebas y los cargos por los cuales se le  acusa.   

Además,   según   la   documentación  debidamente   aportada  por  vía  diplomática,  autenticada  y  traducida,  la  acusación   señala   los  cargos  imputados  y  las  disposiciones  del  país  requirente  que  se  estimaron  violadas;  también  aparecen  relacionados  los  lugares  de ocurrencia de los comportamientos (Condado de Los Angeles), su fecha  (cargo   2:   “15   de   mayo  de  2003”) y el nombre  del  acusado,  LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS,      conocido     como     “Fabián  Pinzón”,    “Andrés  González”   o   “John  Doe”.   

          También  se allegaron varias declaraciones juradas en respaldo a la  solicitud  de  extradición,  rendidas  por  Franco A.  Baratta  Procurador Auxiliar de Distrito en el Condado  de  los  Angeles, California y José Durán,  detective  de  la  Unidad de Abuso de Menores del Departamento de  Policía  de  Los  Angeles, que apoyan la actuación y señalan el compromiso de  responsabilidad  del  requerido,  luego  es  evidente  la  equivalencia entre la  acusación  del  Gran  Jurado y la resolución acusatoria establecida en nuestro  sistema,  obviamente, se trata de una equivalencia material y no de identidad de  formas.   

Considera  la  Sala  que el requisito legal  estudiado  se  encuentra  cumplido,  pues  la  acusación  del  Gran  Jurado  es  equivalente  a  la  resolución  acusatoria  establecida en el artículo 397 del  Código de Procedimiento Penal colombiano.   

          Finalmente,  en  cuanto  se refiere al escrito allegado el pasado 25  de    julio    por    el    último    defensor   designado   por   LEONARDO  FAVIO  ARCINIEGAS, a través del  cual  aporta  algunos  documentos  que  en  su  criterio  deben ser evaluados al  momento  de  emitir  el  concepto, baste señalar que la Sala no se pronunciará  sobre  el  particular,  dado  que  el  término dispuesto por el legislador para  solicitar  y  aportar  pruebas dentro de este trámite se surtió entre el 20 de  abril  y el 3 de mayo del año en curso, es decir, la oportunidad legal feneció  y por tanto, es manifiesta su extemporaneidad.   

Por  lo  expuesto,  coincidiendo  con  las  consideraciones  de  la Procuradora Tercera Delegada para la Casación Penal, la  CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL emite CONCEPTO FAVORABLE a  la   solicitud   de   extradición   del   ciudadano   colombiano   LEONARDO   FAVIO   ARCINIEGAS,   también  conocido    como    “Fabián   Pinzón”,   “Andrés   González”     o     “John    Doe”,  formulada  por el Gobierno de los Estados Unidos de América a  través  de su Embajada en Colombia, únicamente por el  cargo  segundo  de  la  acusación  formulada  por el Gran Jurado, que trata del  homicidio  premeditado de la  menor        Nicole       Arciniegas.   

          A  su  vez,  la  Sala  emite CONCEPTO DESFAVORABLE a la solicitud de  extradición  del  referido  ciudadano  respecto de los cargos primero, tercero,  cuarto  y  quinto  de  la  ya mencionada acusación dictada en su contra por las  autoridades judiciales del país requirente.   

Habida  cuenta  que  de  conformidad con el  artículo  190  del  código  Penal  de California, el referido delito puede ser  sancionado  con  pena de muerte o cadena perpetua, el Gobierno Nacional está en  la  obligación  de  condicionar  la  entrega a que el extraditado no vaya a ser  condenado  a  tales  sanciones  y  que  tampoco  vaya  a  ser juzgado por hechos  diversos  a  los  que  motivaron  la  solicitud de extradición, ni por conducta  diversa  de  aquella  que  motivó  el  concepto  favorable  de la Corte, ni por  sucesos  anteriores  al  17  de  diciembre  de 1997, ni sometido a desaparición  forzada,  torturas,  tratos  o  penas  crueles, inhumanos o degradantes, ni a la  sanción  de  destierro  o confiscación, conforme lo establecen los 11, 12 y 34  de la Carta Política.   

Además, la Sala ha de indicar que en virtud  de  lo  dispuesto  por  el  numeral  2º  del  artículo 189 de la Constitución  Política,  le corresponde al Gobierno, encabezado por el señor Presidente como  supremo  director  de la política exterior y de las relaciones internacionales,  realizar  el respectivo seguimiento a los condicionamientos que se impongan a la  concesión  de la extradición y determinar las consecuencias que se derivarían  de su eventual incumplimiento.   

Comuníquese  por  esta  determinación  al  requerido   LEONARDO   FAVIO   ERCINIEGAS,  su  defensor,  la  Procuradora Tercera Delegada para la Casación  Penal  y  al  Fiscal  General de la Nación para lo de su cargo con relación al  detenido preventivamente con fines de extradición.   

Devuélvase la actuación al Ministerio del  Interior   y   de    Justicia   para   los   trámites   subsiguientes   de  ley.   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

ALFREDO   GÓMEZ   QUINTERO                        ÉDGAR  LOMBANA TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ PINZÓN           JORGE LUIS  QUINTERO MILANES   

Salvamento parcial de voto  

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                 MAURO      SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria   

Salvamento parcial de voto  

(Extradición 23. 447)  

He  salvado  parcialmente  el  voto porque  estimo  que  también  se  ha  debido conceptuar favorablemente por el delito de  “Robo  de  menores”.  Si  se  mira su estructuración y se la compara con el  hecho  punible  denominado  “secuestro”  en  nuestra  legislación penal, es  incuestionable la doble incriminación.   

Por  lo demás, es claro que esa conducta,  tal  como  aparece  explicada  en  la  acusación  y en sus anexos intrínsecos,  reúne las exigencias típicas de esa forma delictiva.   

Álvaro Orlando Pérez Pinzón  

31-3-2006.  

    

1 Cfr.  Concepto  del  22  de  julio  de  2004.  Rad. 22206. M.P. Dr. Sigifredo Espinosa  Pérez.   

2  Sentencia   C-402   del  7  de  septiembre  de  1995.  M.P  Dr.  Carlos  Gaviria  Díaz.     

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