23013(13-04-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 23013  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

Magistrado Ponente  

                        Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

                                         Aprobado Acta No.  24   

Bogotá  D.  C.,  trece (13) de abril de  dos mil cinco (2005).   

VISTOS  

Decide  la Sala sobre la manifestación hecha  por  el  defensor  de  CARLOS  SANÍN  DELGADILLO,  en  el sentido de aceptar la  decisión  del  pasado  16  de  marzo  mediante  la  cual  se  negó  la  prueba  solicitada;  y  la  renuncia  a  los  términos  de  ejecutoria, a fin de que se  proceda       a       correr       traslado       para       alegar.                        

ANTECEDENTES  

1.  Mediante Nota Verbal No. 100/04 del 11 de  marzo  de  2004,  el  Gobierno  de  España  a través de su Embajada en Bogotá  solicitó  la extradición de los ciudadanos colombianos CARLOS SANIN DELGADILLO  PRIETO  y JUAN JOSÉ RESTREPO GAVIRIA, contra quienes, el 3 de noviembre de 2003  el  Juzgado  Central de Instrucción No. 2 de Baracaldo (Bizkaia) dictó auto de  procesamiento   y   prisión   por   un   presunto   delito   contra   la  salud  pública.   

2. Con resolución del 18 de agosto de 2004 el  Fiscal  General  de  la  Nación  ordenó  la captura de CARLOS SANIN DELGADILLO  PRIETO  y  JUAN  JOSÉ  RESTREPO  GAVIRIA,  con  fines  de  extradición,  cuyas  aprehensiones  se  hicieron efectivas el 19 del mismo mes y año en la ciudad de  Bogotá.   

3.  Remitidas  las diligencias a la Corte con  miras  al  trámite  pertinente  previo  a la emisión del concepto, con la Nota  Verbal  No.  464/04  del  19  de  noviembre  del mismo año, mediante la cual la  Embajada  de  España  en  Colombia,  “informa que el  Juzgado  de  Instrucción  No.  2 de Baracaldo (Vizcaya) ha dejado sin efecto la  orden   de   detención   presentada  para  el  ciudadano  Juan  José  Restrepo  Gaviria”.   

4. Así, por auto del 26 de enero del año en  curso,  esta  Sala  dispuso abstenerse de continuar el trámite en relación con  JUAN  JOSÉ  RESTREPO  GAVIRIA  y proseguir únicamente respecto de CARLOS SANIN  DELGADILLO.   

5.  En  auto  del 16 de marzo pasado, la Sala  negó la prueba solicitada por la defensa.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA  

1.  En  el  presente  asunto el Ministerio de  Relaciones  Exteriores  conceptuó  que  son  las disposiciones contenidas en la  Convención  de  Extradición  de Reos suscrita el 23 de julio de 1892 entre los  Gobiernos  de  España  y  Colombia,  aprobada  por  la  Ley  35  de  1982; y la  Convención  de  las  Naciones  Unidas  contra  el tráfico ilícito de drogas y  sustancias  sicotrópicas  firmada  en Viena el 20 de diciembre de 1988, las que  se  deben  observar  en  este  caso. Los requisitos allí contenidos son los que  corresponde  tener  en cuenta a la hora de emitir concepto, como se anotó en el  auto mediante el cual se negó la prueba pedida por la defensa.   

Sin  embargo,  como  el  trámite interno que  compete   adelantar  con  miras  a  que  el  Gobierno  Colombiano  se  pronuncie  definitivamente  sobre  dicha  solicitud  se  rige  conforme  a  la normatividad  nacional,  es  claro  que  desde  el  punto  de  vista  procedimental,  son  las  disposiciones  pertinentes  del  Código  de  Procedimiento  Penal  las  que  se  aplican,  pues  en este sentido, ya la Corte tuvo la oportunidad de pronunciarse  de la siguiente manera:   

“…en  todos  los eventos el trámite para  que  el  Gobierno  Nacional se pronuncie sobre las peticiones de extradición de  cualquier  país,  exista  o  no Tratado, es el previsto en el artículo 556 del  Código  de  Procedimiento  Penal,  pero  el fundamento del concepto de la Corte  depende  de  la  existencia  o  no de Convenio vigente que regule la materia, ya  que,  como  se  señaló  al  iniciar  este concepto, los Tratados Público, por  mandato  constitucional  tienen  prevalencia  sobre  la  regulación interna, es  decir,  la  desplaza  y  en  ese  sentido  es  que debe entenderse la expresión  ‘y  cuando fuere el caso,  el   cumplimiento   de   lo   previsto  en  los  tratados  públicos’   contenida   en  el  artículo  558  ibídem,  es  decir  que  cuando  el  trámite  de  extradición  se rija por un  instrumento  internacional, la labor de la Corte se remite a la verificación de  las  exigencias  allí contenidas, y solo en ausencia de éste, es decir, cuando  según  el  concepto  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores es el Código de  Procedimiento  Penal  la  legislación  a  la  que  debe  sujetarse el trámite,  entonces,  en  esos  casos, el concepto, que a su turno le compete emitir a esta  Corporación   debe   ocuparse   de   ‘la  validez  formal de la documentación presentada, en el principio  de  la  doble  incriminación, en la equivalencia de la providencia proferida en  el                   extranjero”1   

2. Precisado lo anterior, fuerza recordar que  de  conformidad  con  lo  previsto  en  el  artículo 167 de la ley 600 de 2000,  “los  sujetos  procesales  en  cuyo  favor  se  consagren  términos  para  el  ejercicio  de  un  derecho  podrán  renunciar a ellos”. Esto significa que el  apoderado  de  la  persona  solicitada  en  extradición,  exclusivamente  puede  renunciar  a  las  oportunidades  que  la ley le otorga para llevar a cabo actos  defensivos,  como  ocurre  con  los  espacios  procesales  contemplados  para la  solicitud  de pruebas, la interposición de recursos contra decisiones de fondo,  o  presentación  de  alegatos. Esta potestad, sin embargo, no  se extiende  al  derecho  que  asiste  al  Ministerio  Público  e  incluso al solicitado, de  intervenir   en  el  trámite  de  extradición  pasiva,  en  ejercicio  de  sus  facultades constitucionales y legales.   

3. Siendo ello así, atendiendo los fines que  orientan  ésta clase de trámites, la Sala aceptará la renuncia al término de  ejecutoria  del  auto  que  negó  la prueba solicitada por la defensa de CARLOS  SANÍN  DELGADILLO,  la  cual,  por  las  razones  indicadas  no  puede  hacerse  extensiva  a las posibilidades de intervención              que   le   competen  al   Ministerio  Público  en  estos  casos,  lo mismo que al propio requerido, tanto  más  si  se  tiene  en  cuenta  que el término de ejecutoria de las decisiones  judiciales   empieza   a   contarse   una  vez  se  cumpla  debidamente  con  la  notificación  del  referido  proveído  a  todos los sujetos que intervienen en  esta clase de asuntos.   

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia, en Sala de Casación Penal;   

RESUELVE  

1.  Aceptar    la  renuncia  al  término de ejecutoria del auto del pasado 16 de marzo del año en  curso,  mediante  el  cual  se  negó la prueba pedida por el defensor de CARLOS  SANÍN DELGADILLO.   

2. Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

MARINA PULIDO DE BARÓN  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                               HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

ALFREDO           GÓMEZ  QUINTERO                                       EDGAR LOMBANA  TRUJILLO                              

ÁLVARO       ORLANDO       PÉREZ  PINZÓN                    JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                      

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Permiso  

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

1  Concepto  del  10  de  marzo  de  2000  (rad. 16.586), M. P., Dr. Carlos Augusto  Gálvez Argote.     

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