22766(01-12-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22766  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado     Ponente

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO   

Aprobado Acta No. 109  

Bogotá,  D.C., primero (1º) de diciembre de  dos mil cuatro (2004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala sobre la solicitud de  pruebas  elevada  por  BERTHA  YOLANDA  PÁEZ de GONZÁLEZ, ciudadana colombiana  requerida  en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos de América, la  defensa técnica de ésta y el Ministerio Público.   

ANTECEDENTES:  

1. Con Nota Verbal No. 1218 del 31 de julio de  2003,  el Gobierno de los Estados Unidos a través de su Embajada en Bogotá, le  solicitó  al  de  Colombia la detención provisional con fines de extradición,  de  la  ciudadana  colombiana  BERTHA  YOLANDA  PÁEZ  DE  GONZÁLEZ,  quien  es  requerida en ese país por delitos federales de lavado de dinero.   

2.  Tramitada  por  el conducto regular dicha  petición,  en  resolución  del  20  de agosto de 2003, el Fiscal General de la  Nación   ordenó  la  captura  con  fines  de  extradición,  de  la  ciudadana  colombiana  BERTHA  YOLANDA PÁEZ DE GONZÁLEZ, la cual se hizo efectiva en esta  ciudad  el  17 de junio del año en curso, por miembros de la Policía Nacional,  Grupo de Extinción de Dominio y Lavado de Activos.   

3.  Verificado  lo  anterior,  mediante  Nota  Verbal  No.  1857del  pasado  12  de  agosto de 2004, el Gobierno de los Estados  Unidos  de  América  por  intermedio  de  su  Embajada  en  Bogotá,  solicitó  formalmente  en  extradición  a  la ciudadana colombiana BERTA YOLANDA PAÉZ DE  GONZÁLEZ,  precisando  que la misma es sujeto en ese país de la resolución de  acusación  sustitutiva  No.  S-  01-0154,  dictada  por el Gran Jurado el 13 de  marzo  de  2003, y radicada el 14 siguiente en la Corte Distrital de los Estados  Unidos  para  el  Distrito  de Maryland en la cual se le sindica de un cargo por  concierto para la lavar dinero y 19 por lavado de dinero.   

4. En oficio OAJE. 1073, el Jefe de la Oficina  Jurídica  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores conceptuó que “por  no existir Convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de Procedimiento Penal  colombiano”.   

5.  Las  diligencias  relacionadas  con  este  asunto  fueron remitidas por el Ministerio de Justicia y del Interior con oficio  No.  0300-DVJ  (Ext-04-794)  para  surtir  el  trámite previo a la emisión del  concepto  que  en  estos  casos  se  requiere de esta Corporación, “teniendo  en  cuenta  que  se  encuentran reunidos los requisitos  formales exigidos en las normas aplicables al caso”.   

6.  Una  vez  designó  abogado  la  persona  solicitada  en  extradición,  en auto del 23 de septiembre del año en curso se  dispuso  correr  traslado para la solicitud de pruebas, lapso dentro del cual se  demandaron las siguientes:   

6.1. El defensor  

6.1.1. Con base en algunas consideraciones que  expone  sobre  el  contenido  y  alcances del derecho al debido proceso y demás  garantías  que  le  son  anejas a tales postulados constitucionales, citando en  apoyo  de  sus  afirmaciones  la  sentencia  SU110  de 2002, en relación con la  validez  de la documentación aportada por el país requirente, la defensa de la  señora   BERTHA  YOLANDA  PÁEZ  DE  GONZÁLEZ  pide  que  por  intermedio  del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  se le solicite al de los Estados Unidos,  copia  de  la  resolución  formal  de  acusación  “o  indictment original”  traducido  y  autenticado,  fechado  en  junio  de 1999, “ya que como se puede  observar  en  el  paginario  que  nos ocupa, aparece señalado de manera clara y  precisa  que  la  aportada es una acusación formal sustituta”. Esto, dice, es  necesario para establecer el origen del indictment y su legalidad.   

6.1.2. Que se pida a los Estados Unidos copia  de  “la  norma  1956  (h),  como  quiera que la contenida en la documentación  anexa    es    la    1956    “sin   especificación   de   la   sub   sección  anexa”.   

6.1.3. Que se pida al país solicitante copia  de  la  declaración  de  la  señora  Lisa  Ward, Agente Especial de Control de  Migración  de  Aduanas, porque la aportada a la presente solicitud carece de la  firma  del  Juez  Magistrado  James  K.  Bredar.  Tal requisito hace parte de la  validez formal de la documentación.   

6.1.4. “Que por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,  Área  de  Traducciones,  se  aporte  al  expediente la traducción  oficial   de   la   nota  verbal,  la  solicitud  formal  de  extradición,  los  ‘indictments’      y      los      ‘afidavits’  anexos  a  la  solicitud  y todos los  demás  documentos  enviados  por  las  autoridades  de  los  Estados  Unidos de  América”.   

6.1.5.  Que  se  anexe la firma de la señora  Susan  K.  Gauvey,  Juez Magistrado de los Estados Unidos, la cual no aparece en  la  foliatura.  Tal funcionaria fue quien expidió la orden de arresto, mientras  que  la  declaración de apoyo de Lisa Ward la recibió el Juez James K. Bredar.  Todo  esto,  “torna abiertamente ilegal y de paso no cumple con los requisitos  exigidos en el artículo 513 del C.P (sic)”.   

6.1.6.  Que  se  pida  copia  auténtica  y  traducida  de  la  Ley  de extradición de 1.982 o “Extradición Act” de los  Estados  Unidos  de  América;  y la Ley sobre la Interpretación de Tratados de  1988 o “Extradición Treaties Act. De 1988”.   

Esto,  porque  a tenor de lo dispuesto en los  artículos  513.4  y  520  del Código de Procedimiento Penal, el control formal  que  le  corresponde a la Corte incluye el de las normas aplicables, debiéndose  entender  que  son todas, no solo aquellas de la parte especial , “sino las de  la  parte  general  que  regulan  su  aplicación  y  las  procesales  sobre  la  extradición  misma”, todo ello por la complementariedad que existe entre unas  y otras.   

Lo  anterior,  también  es  importante  para  apreciar  el  cumplimiento  de  principios internacionales como los de lealtad y  reciprocidad  en  “los tratos y procedimientos con otros Estados”, pues así  lo  ordenan  los  usos internacionales y los artículos 9 y 226 de nuestra Carta  Política.   

Igualmente busca demostrar la competencia del  Estado  requirente  para  reclamar  en  extradición a la señora BERTHA YOLANDA  PÁEZ  DE  GONZÁLEZ  “según las normas internas del derecho norteamericano y  sus  relaciones  con el Derecho Internacional convencional y usual, así como su  cumplimiento  o  su  disposición a cumplir los principios internacionales antes  citados”.   

6.    2.    BERTHA   YOLANDA   PÁEZ   DE  GONZÁLEZ   

6.2.1.  La solicitada en extradición pide se  efectúe  un  cotejo  dactiloscópico entre las huellas dactilares remitidas por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  y  las que aparecen en la Registraduría  Nacional del Estado Civil a nombre suyo.   

6.2.3.  Que  se  solicite a la Registraduría  Nacional  del  Estado  Civil,  copia  de  la  tarjeta decadactilar que a ella le  corresponde,  o  en  su  defecto  se  practique una inspección judicial con ese  fin.   

Lo anterior, por cuanto uno de los temas sobre  los  que  se  debe  ocupar  el  concepto de la Corte es la plena identidad de la  persona  solicitada,  y  en su caso, se presentó una equivocación en las Notas  Verbales en cuanto al número de su cédula de ciudadanía.   

6.3. Ministerio Público  

El  Procurador  Tercero  Delegado en lo Penal  solicita  que por la vía diplomática se pida al Gobierno de los Estados Unidos  copia  debidamente  traducida  y  autenticada  del  Título 21, Sección 841 del  Código  de  los  Estados  Unidos, por cuanto dicha norma no fue aportada con la  documentación  anexa  como prueba, pese a que se formularon cargos en contra de  la  señora  PÁEZ  DE GONZÁLEZ por haber realizado transacciones monetarias en  el  comercio  interestatal  y  extranjero  afectando  dicho  comercio, en bienes  derivados  con  valor  superior a los diez mil dólares norteamericanos y que se  derivaron   de  la  actividad  ilícita  de  narcóticos  en  violación  de  la  preceptiva en mención.   

CONSIDERACIONES:  

1.  Habiéndose  fijado  por el Ministerio de  Relaciones  Exteriores el marco normativo, en lo regulado sobre la materia en el  Código  de  Procedimiento  Penal  Colombiano, le corresponde a la Sala estudiar  las  solicitudes  que  anteceden  teniendo  en  cuenta  las  reglas de aducción  probatoria  contenidas  en  la  Ley  600  de  2000,  esto  es,  su  procedencia,  pertinencia,  necesidad y utilidad de cara a los temas sobre los que, conforme a  lo  dispuesto  en  el  artículo 520 del Estatuto Procesal le compete a la Corte  emitir  concepto,  es  decir,  las  relacionadas  con  las  validez formal de la  documentación  presentada, la demostración de la plena identidad de la persona  reclamada,  el  principio  de  la  doble  incriminación y la equivalencia de la  providencia proferida en el extranjero.   

2. Siguiendo entonces tales premisas, desde ya  se   anuncia  que  las  pruebas  pedidas  por  la  defensa  serán  negadas  por  improcedentes e inconducentes como pasa a verse:   

–  Impertinente  a los temas sobre los que se  debe  ocupar  el  concepto es pretender aportar copia del indictment original, o  anterior  a  la acusación sustitutiva No. S-01-0154, pues no solo no explica el  defensor  qué  lograría con ello, sino que no tiene en cuenta que el documento  que  sirvió de base al Gobierno de los Estados Unidos de América para pedir la  extradición  de  la  ciudadana colombiana YOLANDA PÁEZ DE GONZÁLEZ, según lo  indicado  en  la  Nota Verbal No. 1857 del 12 de agosto del año en curso, es el  reseñado  en  precedencia,  mismo  que  se  aportó  autenticado y traducido al  español.   

–  Absolutamente  impertinente es también la  pretensión  sobre  el aporte de la Sección 1956 (h) del Título 18 del Código  de  los  Estados  Unidos,  pues  la  traducción de dicho texto legal aparece al  folio 66 de la carpeta anexa.   

-Igual ocurre con la declaración de la Agente  Especial  de  Control  de  Migración  Lisa Ward, respecto de la cual la defensa  echa  de  menos la firma del Juez Magistrado James K. Bredar, toda vez que dicha  rúbrica  en  original se encuentra al folio 83 correspondiente a la versión en  inglés, en la carpeta anexa.   

–  Igualmente es improcedente el pedimento en  el  sentido  de  que,  por  el  Ministerio de Relaciones exteriores se aporte la  traducción  oficial  de la Nota Verbal de solicitud formal de la extradición y  la  documentación  aportada  como prueba por el Gobierno de los Estados Unidos.   

Lo  concerniente  a la Nota Verbal, ésta fue  tramitada  por  el  conducto  regular  correspondiente  a la vía diplomática y  contiene  sello de María Mercedes Uricochea, traductora juramentada, conforme a  lo  dispuesto  en  la  Resolución  10607  de  1981  del Ministerio de Justicia.  Además,  los  documentos  anexos por el país solicitante, tanto en su versión  en  inglés como en español fueron presentados ante el Consulado de Colombia en  Washington  D.C.,  por  Patrik  O.  Hatchet,  auxiliar  de  autenticaciones  del  Departamento  de Estado de los Estados Unidos; trámite que a su vez fue avalado  por  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores, por intermedio de su Oficina de  Legalizaciones.   

En  este  sentido, oportuno resulta recordar,  conforme  lo viene analizando la jurisprudencia ante esta clase de pretensiones,  que:   

“…Si  la  documentación  allegada  con  la  solicitud  ha  sido  traducida  por  autoridades  extranjeras, y la ley procesal  confiere  presunción  de  autenticidad  y  validez  cuando  los  documentos son  presentados   por  vía  diplomática,  la  Corte  carece  de  competencia  para  cuestionar  un  tal  trámite,  ya que sólo en el evento en que algunas de esas  piezas  no  hayan  sido  vertidas  al  idioma  oficial de la República (art. 10  C.P.),  a  solicitud  de  parte  o de oficio, procede disponer que ello se haga,  como  en efecto así se dispondrá en otro aparte de este proveído, pues en ese  sentido  ha  de  observarse la condicionante “si fuere el caso” a que se refiere  el  artículo   551  del  Código  de Procedimiento Penal. ( auto del 15 de  agosto de 2.000, rad. 16.720, M.P., Dr. Fernando Arboleda Ripoll).   

-Intrascendente e improcedente es solicitar la  firma  de  Susan  K.  Gauvey.  Tal  pretensión  solo  puede  entenderse  por la  confusión  del  abogado  en  la  revisión  de  los  documentos anexos. En este  sentido,  importa observar que en la declaración rendida por la abogada Jane M.  Brisman,  Fiscal  Auxiliar de los Estados Unidos, se afirma que “el 21 de mayo  de  2003,  la  Honorable  Susan K. Gauvey, Juez Magistrado de los Estados Unidos  para  el Distrito de Maryland, emitió una orden de arresto contra Bertha Páez,  alias        ‘La  Señora’  por  los delitos  que  se  alegan  en la acusación formal sustituta, la cual se había presentado  en  marzo de 2003”. Al folio 90 aparece la copia de dicho documento en inglés  suscrito  por  el funcionario emisor, para el caso Felicia C. Cannon, Secretaria  del   Tribunal   de   Distrito  de  los  Estados  Unidos,  y  en  los  renglones  subsiguientes  la  fecha  y  el nombre de la funcionaria judicial que la ordenó  (Susan  K.  Gauvey).  Todo  esto,  se constata con el texto traducido visible al  folio 43.   

-Asimismo, no es pertinente anexar como prueba  a  esta actuación copia de la ley de extradición de los Estados Unidos y la de  Interpretación  de  los  Tratados,  puesto  que  habiéndose conceptuado por el  Ministerio  de Relaciones Exteriores que en este caso es procedente observar las  normas  internas  que  regulan  la  materia,  debido  a  que  no existe Convenio  aplicable,  ningún  aporte, con miras a la emisión del concepto, se obtendría  con  la  ley  extranjera que reclama el defensor de la requerida BERTHA YOLANDA.  El  trámite  a  seguir  en cuanto a la procedencia de la extradición se regula  conforme  a lo dispuesto en el Código de Procedimiento Penal, y los aspectos de  orden   sustantivo   que   compete  verificar,  también  se  regirán  por  las  disposiciones  nacionales.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

3.   Ahora  bien,  no  encuentra  la  Corte  pertinentes  las  pruebas  pedidas  por  la  solicitada  BERTHA YOLANDA PÁEZ DE  GONZÁLEZ,  pues  están  orientadas a despejar supuestas confusiones en torno a  su  identificación porque hubo una equivocación sobre su número de cédula de  ciudadanía en las Notas Verbales.   

Al  respecto, importa recordar que si bien en  la  Nota  Verbal  No.  1218  del  31  de julio de 2003 se afirmó que la señora  BERTHA   YOLANDA   PÁEZ   DE  GONZÁLEZ  se  identificaba  con  la  cédula  de  ciudadanía    colombiana  No.  44’492.188,  seguidamente,  esto  es, con la Nota Verbal No. 1300 del 6  de   agosto   del   mismo   año   se  precisó  que  en  la  petición  inicial  “inadvertidamente   se   citó  el  número  de  cédula  de  ciudadanía  No.  44.492.188.  La  Embajada  se  permite  aclarar  que  el  número  de cédula de  ciudadanía      de      Bertha      Yolanda      Páez     -de     –       González       es       el  41.492.188”.   

Efectivamente, capturada la persona requerida,  pese  a  que  no  exhibió  documento  de  identificación,  afirmó que el cupo  numérico  de  su  cédula  de  ciudadanía  es 41.492.188. Por tal motivo se le  tomó  reseña  dactilar a la aprehendida, la cual se sometió a cotejo técnico  con  la  solicitud  de  pasaporte  a nombre de BERTHA YOLANDA PÁEZ DE GONZALEZ,  identificada  con  igual número de cédula de ciudadanía, estableciéndose que  son   “idénticas”   las  características  morfológicas,  topográficas  y  numéricas, pudiéndose afirmar que existe uniprocedencia en ellas.   

4. De otra parte, la Sala encuentra pertinente  la  pretensión  probatoria del Ministerio Público, pues revisada y confrontada  la  documentación  aportada  tanto  en  inglés como en español, encuentra que  evidentemente,  no  obstante  que el Título 21, Sección 841 del Código de los  Estados  Unidos  constituye  el  fundamento  normativo  de  los  cargos  dos  al  veintiuno  imputados  a BERTHA YOLANDA PÁEZ DE GONZÁLEZ, dicha disposición no  fue incorporada por el país solicitante.   

Por  tal  motivo  se  ordenará  oficiar  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  a  fin  de  que  diligencie  por la vía  diplomática el aporte de la norma citada.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

1.  Negar  las  pruebas  solicitadas  por  el  defensor   y   por   BERTHA   YOLANDA   PÁEZ   DE   GONZÁLEZ,   requerida   en  extradición.   

2.  Abrir  esta  actuación  a pruebas por 10  días  más  el  término de la distancia, lapso dentro del cual se oficiará al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  a fin de que gestione lo pertinente para  que  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  aporte  debidamente  autenticado  y  traducido  el  texto  del  Título  21,  Sección  841  del Código Penal de ese  país.   

3.  En firme esta decisión y practicadas las  pruebas,  por  el  término  de  5  días  córrase  traslado  al defensor, a la  solicitada  en  extradición  y  al  Ministerio  Público para que presenten las  alegaciones  finales,  de  conformidad con lo dispuesto en el inciso tercero del  artículo 518 del Código de Procedimiento Penal..   

Cópiese, notifíquese y cúmplase.  

HERMÁN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                              ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                             

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                                   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                      

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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