22385(27-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  22385   

          CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

          SALA DE CASACIÓN PENAL   

         

Magistrado  Ponente   

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado   acta  N°  045   

Bogotá,  D. C., veintisiete (27) de mayo de  dos mil cuatro (2004).   

         V I S T O S   

Procede la Corte a resolver lo pertinente en  relación  con  la recusación formulada por el procesado Armando Enrique Guerra  Bermúdez,  contra  el  doctor  Hebert  Hernán  Mendoza  Acosta, Magistrado del  Tribunal Superior de Riohacha.   

ANTECEDENTES  

1.-   Contra el doctor Armando Enrique  Guerra  Bermúdez,  en  su  condición de Fiscal Seccional de San Juan del Cesar  (Guajira),  se  adelanta  proceso penal dentro del cual se profirió resolución  de   acusación  como  presunto  responsable  de  la  comisión  del  delito  de  prevaricato  por omisión, resolución proferida por una Fiscalía Delegada ante  el  Tribunal  Superior de Bogotá pero que se formuló ante el Tribunal Superior  de Riohacha.    

Dentro   del  término  de  traslado  que  descorrió  el  Tribunal  Superior  de Riohacha previsto en el artículo 400 del  Código  de  procedimiento  Penal, el acusado sostuvo, a través de escrito, que  en  el  citado  Magistrado, doctor Hebert Hernán Mendoza Acosta, concurría una  causal   de  impedimento  para  conocer  del  asunto,  como  era  el  hecho  que  anteriormente lo había denunciado penal y disciplinariamente.   

2.-   El  Magistrado  Mendoza  Acosta,  mediante  auto  del  15  de  abril  de  2004,  entendió  dicho escrito como una  recusación,  la  cual no aceptó, argumentando que él nunca estuvo vinculado a  la  investigación  penal  y disciplinaria a la que se refiere el procesado, por  lo  que  la  afirmación  carece  de sustento y no encuentra marco alguno en las  causales  de que trata el artículo 99 del C. de P.P.   

3.-  La  Sala  Penal  que se conformó para  resolver  acerca  de  la recusación, en auto del 12 de mayo de 2004, no aceptó  la  argumentación  propuesta  por el procesado, señalando que no encontraba la  concurrencia   de  la  causal  invocada,  pues  para  que  ello  se  logre  debe  demostrarse  que el denunciado fue vinculado al proceso penal o que se profirió  cargo  en  su  contra  si  se  trata  del proceso disciplinario, como ello no se  demostró,  no halla razón alguna para justificar la separación del Magistrado  en el conocimiento del asunto.   

Por  estas  razones envía el asunto a esta  Corporación para que aquí se dirima el conflicto.   

LA     CORTE  CONSIDERA   

         

Es  claro que la figura del impedimento y la  recusación  se instituyó para garantizar dentro del proceso la efectividad del  principio  constitucional de la imparcialidad en la administración de justicia,  lo  que  permite que ella sea vista como ejemplo de transparencia que infunda el  esperado respeto y credibilidad en la comunidad.   

Por  ello,  la  eventual  separación  del  funcionario  judicial  se  limita  a  los  casos  reglados  de  manera expresa y  precisa,  sobre  los  cuales  debe  desarrollarse  la evaluación de quien se le  encomienda la resolución del caso.   

         

La  causal  de  impedimento  que  se invocó  sucintamente  en  el presente asunto, que justifica, en criterio del petente, la  necesidad   de   apartar   al   Magistrado   Mendoza  Acosta   del   conocimiento  de  este  caso,  es  la  consagrada  en  el  numeral  10°  del artículo 99 del Código de Procedimiento  Penal,  que  exige la existencia de una vinculación al proceso bien sea penal o  disciplinaria.   

Esta  situación,  la de estar vinculado, no  fue  demostrada  por el peticionario y, antes por el contrario, el Magistrado, a  través  del citado auto del 15 de abril de 2004, manifestó expresamente que no  estuvo  vinculado  a  proceso penal o disciplinario alguno, declaración que por  provenir  de un funcionario público está revestida de la buena fe, además, la  cobija   la   presunción   de   veracidad  por  estar  contenida  en  documento  público.   

La   situación  examinada,  entonces,  no  responde  a la causal que se quiso invocar, razón suficiente para declarar bien  denegada la recusación propuesta.   

En  mérito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

DECLARAR         INFUNDADA   la   recusación  formulada  contra  el  Magistrado  del Tribunal Superior de Riohacha, doctor Hebert Hernán  Mendoza Acosta por los motivos reseñados en precedencia.   

Cúmplase  y  devuélvase  al  Tribunal  de  origen.   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ   BASTIDAS                                            MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

   Secretaria     

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *