22352(27-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22352  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS  

Aprobado acta N° 045  

Bogotá,  D. C., veintisiete (27) de mayo de  dos mil cuatro (2004).   

V I S T O S  

Resuelve  la  Corte la colisión negativa de  competencias  surgida  entre el Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado  de  Bucaramanga y el Juzgado Segundo Penal del Circuito del Socorro (Santander),  en   la   causa   adelantada  contra  ALDEMAR  SUÁREZ  DELGADILLO  y  PABLO  EMILIO  BOGOYA     CHAVARRO,     por     el    delito    de  extorsión.   

H E C H O S  

Fueron  sintetizados  en  la  resolución de  acusación así:   

“El 13 de junio de  1999,  a las seis de la tarde, en el establecimiento abierto al público en zona  urbana  del  municipio  del Guacamayo, ingresaron dos sujetos, los cuales fueron  identificados  como  Aldemar Suárez Delgadillo y Pablo  Emilio  Bogoya Chavarro, quienes se identificaron   como  integrantes  de la guerrilla y exigieron a Jairo Díaz Benavides y a otras  personas  dinero  ($120.000,oo) y víveres para poder, según aquellos, auxiliar  a  otros  guerrilleros que se encontraban heridos a raíz de la toma violenta al  municipio   de  Contratación,  hecha  por  ese  grupo  subversivo,  a  lo  cual  accedieron constreñidos ”.   

A N T E C E D E N T E S  

1.  La  Fiscalía  Tercera  de  la  Unidad  Seccional  de  Fiscalías  del  Socorro,  el 13 de febrero de 2003, calificó el  mérito  del  sumario  con resolución de acusación en contra de los procesados  Aldemar  Suárez  Delgadillo  y  Pablo  Emilio Bogoya Chavarro, por el delito de  extorsión.   

2. Ejecutoriada la resolución de acusación,  el  adelantamiento  del  juicio  le  correspondió  al Juzgado Segundo Penal del  Circuito  del  Socorro,  despacho  judicial que por auto del 20 de mayo de 2003,  remitió   el   proceso   al  reparto  de  los  Juzgados  Penales  del  Circuito  Especializados  de  la  ciudad  de  Bucaramanga,  toda  vez  que “ante  la  declaratoria  de  inexequibilidad del  Decreto   2001   de  2002,  recobra  vigencia  el  artículo  14  de  la  Ley 733  de  2002  y,  en  consecuencia, la  competencia   para   conocer   de   los   delitos   de   extorsión   nuevamente  recae”     en     los     citados    funcionarios  judiciales.   

3.  El  Juzgado  Primero  Penal del Circuito  Especializado  de Bucaramanga, luego de avocar el conocimiento de la actuación,  de   disponer   el  trámite  previsto  en  el  artículo  400  del  Código  de  Procedimiento  Penal  y  una vez agotado el mismo, mediante auto del 23 de marzo  del   año   en   curso,   consideró   no   ser  competente  para  conocer  del  diligenciamiento, por las siguientes razones:   

Considera  que  si bien es cierto el Decreto  2001  de  2002  quedó  derogado  cuando se declaró la inconstitucionalidad del  Decreto   que   declaró   la   conmoción  interior,  también  lo  es  que  la  favorabilidad  relacionada  con las condiciones más gravosas del procedimiento,  permite    deducir   que   el   competente   para   conocer   de   este  asunto  es el Juzgado Segundo Penal del  Circuito  del  Socorro, sin que ello implique que se deba acudir a la Ley 733 de  2002,  pues,  reitera,  la  favorabilidad  conlleva a que sea aquél despacho el  autorizado  para  seguir adelantando el juicio, máxime cuando se está frente a  un  delito  cometido  en  1999 y cuya cuantía fue de $120.000,oo, razón por la  cual   dispone   el  envío  del  proceso,  proponiendo  colisión  negativa  de  competencias.   

3.   Por  su  parte, el Juzgado Segundo  Penal  del  Circuito  del  Socorro  se  apartó  del  criterio  de su homólogo,  afirmando  que no es competente para asumir el conocimiento, toda vez que con la  declaratoria  de  inexequibilidad  del  Decreto  245  del  5 de febrero de 2003,  perdieron  vigencia  los  decretos dictados al amparo de la conmoción interior,  entre  ellos  el  2001  de  2002,  recobrando  pleno  vigor  la Ley 733 de 2002,  normatividad  que de manera clara reguló la competencia para el conocimiento de  los  procesos  que  se  adelantan  por  el delito de extorsión, sin importar la  cuantía  ni  la  fecha  en  que se llevó a cabo, conocimiento que recae en los  jueces penales del circuito especializados.   

Por   lo  tanto,  aceptando  la  colisión  propuesta, el expediente fue remitido a esta Corporación.   

CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE   

1. Como la colisión negativa de competencias  se  suscitó  entre  el  Juzgado  Segundo  Penal  del  Circuito del Socorro y el  Juzgado   Primero   Penal  del  Circuito  Especializado  de  Bucaramanga,  ambos  pertenecientes  al  distritos  judiciales  diferentes,  y  teniendo en cuenta lo  normado   en  el  inciso  2°  del  artículo  18  transitorio  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  se  impone  concluir que la Sala de Casación Penal de la  Corte Suprema de Justicia es la llamada a dirimirla.   

2. Debe recordarse que el Decreto 2001 del 9  de  septiembre  de  2002 fue dictado por el Ejecutivo con base en las facultades  que  le  entregó  el estado de conmoción interior nacido en el Decreto 1837 de  2002,   medida  que  fue  prorrogada  por  noventa  días  más  a  través  del  Decreto   2555  de  2002  y  por otros noventa días adicionales, según el  Decreto Legislativo 245 del 5 de febrero de 2003.   

Sin  embargo,  es  evidente  que  la  Corte  Constitucional,  mediante  sentencia  C-327  del  29  de abril de 2003, declaró  inexequible  el  citado  Decreto  245,  pronunciamiento  que conllevó a que los  decretos  dictados al amparo de la conmoción interior perdieran vigor y, por lo  mismo,  recobraran  vigencia  las  normas  que regían antes de su declaratoria,  entre ellas, la Ley 733 de 2002.   

3.  En   esas   condiciones,   la    Sala    adoptó    el    criterio,   según   el   cual,  con  la  expedición  de  la  Ley  733  de  2002, se produjo un  tránsito      legislativo       válido      que      hace   innecesario   cualquier  cuestionamiento debido  a  la   claridad    de    sus   expresiones   en   cuanto   a   que   la  competencia  para el conocimiento de todas las conductas  punibles  referidas  en  tal  normatividad,  radica  en  los  jueces penales del  circuito especializados.   

Al respecto, la Corte indicó:  

“…por virtud de  la  expedición  de la Ley 733 de enero 29 de 2002, que al tenor de su artículo  15º  empezó  a  regir luego de su publicación, efectuada en el Diario Oficial  No.  44693  del  día  31 de los mismos mes y año, se produjo la variación del  ámbito  funcional de los jueces penales del circuito especializados…”   

“…”  

“…el principio  del  “juez  natural”, integrante de la garantía del debido proceso, se cimienta  en  la  existencia  de  un  juez independiente e imparcial y además competente,  requisito  traducido  en  la  determinación  previa  del órgano jurisdiccional  encargado  de  ejercer la potestad punitiva del Estado, proporcionando seguridad  a  los  miembros  del  conglomerado  social  sobre  la  legalidad de su origen y  constitución;  postulado  que rechaza la creación del funcionario judicial con  posterioridad  a  la ejecución del hecho punible – ex post facto -, pero que en  modo  alguno  se  opone  a la posibilidad de ser reemplazado el preexistente por  uno  diferente,  como  aconteció  a  partir  de  la  vigencia  de la Ley 733 de  2002…”.1   

Posteriormente, reiteró:  

“La competencia es  un   factor   integrante  del  “debido  proceso”,  pues  apunta  al  derecho  fundamental  del  “juez  natural”  encargado  de  aplicar  el  procedimiento  legalmente  establecido, por consiguiente no es dable asumirla ni atribuirla por  vía  interpretativa  o  analógica. Sólo el legislador puede y debe señalarla  en forma expresa.   

Como   puede   observarse,   el   precepto  transcrito  no  hizo  distinción alguna  respecto  a  la  competencia que asigna a los jueces especializados de todos los  delitos  “señalados  en  esta  ley”,  al  tiempo  que  “deroga  todas las  disposiciones   que   le  sean  contrarias”  (artículo  15  idem)”.   

“…la nueva ley  reprodujo  la descripción típica del delito de concierto para delinquir, tanto  en  su  modalidad  básica como la especial que fue modificada, de donde resulta  claro  que  el  ilícito  en sus distintas manifestaciones fue objeto de claro e  indubitable  “señalamiento” en ella y, en consecuencia, la competencia para  conocer  del  mismo incumbe a los jueces penales del circuito especializados por  voluntad expresa del legislador.   

Frente a la disposición comentada y al hecho  de  que  la  ley  no  hizo  excepción  alguna  relacionada  con las actuaciones  procesales  suscitadas  por  hechos  cometidos  antes  o  después  de entrar en  vigencia,  es  evidente  que su aplicación sigue los principios generales de la  aplicación  de la ley penal en el tiempo, esto es, rige inmediatamente hacia el  futuro   para   todos   los   asuntos,  por  tratarse  de  normas  que  señalan  competencia.   

Contrario     a     lo   afirmado   por   el  juez  especializado  trabado   en   la colisión,  nada  impide  la  aplicación   general    inmediata    de   las   normas   sobre   competencia   y   ritualidad,  conforme  con  los   artículos  40   y   43   de   la   ley  153   de     1887,    sin    perjuicio   de   la   favorabilidad  que   incumbe   al  juez   o    funcionario   judicial   que   tenga   a   su  cargo    el    proceso    en    la    oportunidad   que    deba    aplicarla”.   2    (Se  destacó).   

4. Por consiguiente, siendo clara la voluntad  del  legislador,  surge  evidente  que  el  conocimiento  del  presente  proceso  adelantado   por   el   delito    de    extorsión,    cuya   competencia,  conforme a la Ley 733 de 2002, se asignó a los jueces penales del  circuito  especializados sin distinción alguna por razón de la cuantía u otra  circunstancia,   le   corresponde   al   Juzgado   Primero  Penal  del  Circuito  Especializado  de Bucaramanga, a donde se dispondrá la remisión del expediente  para lo de su cargo.   

   

En  mérito  de lo expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E   

1.           DECLARAR  que  la competencia para conocer  del  presente proceso adelantado contra ALDEMAR SUÁREZ  DELGADILLO  y  PABLO  EMILIO  BOGOYA   CHAVARRO,   por  el  delito  de  extorsión,  corresponde  al Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de Bucaramanga.  Por lo tanto, remítasele el expediente.   

2. Por Secretaría de la Sala, infórmese lo  decidido    al    Juzgado    Segundo    Penal    del    Circuito   del   Socorro  (Santander).   

Comuníquese y cúmplase.  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                        

JORGE  ANIBAL  GÓMEZ  GALLEGO                  ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                       ÁLVARO ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS   

YESID   RAMÍREZ  BASTIDAS                                            MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUÍZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación  Penal. Auto del 6  de marzo de  2002. Rad. 18.809, M.P. Dr. Edgar Lombana Trujillo.   

2 Corte  Suprema  de  Justicia.  Sala  de  Casación Penal. Auto del 19 de marzo de 2002.  Rad. 19.232. M.P. Dr. Jorge Aníbal Gómez Gallego.     

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