22346(27-05-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22346  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                 Magistrado Ponente:   

                                                 Dr. ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

                                                 Aprobado acta No. 45   

Bogotá, D.C., veintisiete (27) de mayo de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Dirime  la  Corte  el  conflicto  negativo de  competencias   suscitado  entre  los  Juzgados  Noveno  Penal  del  Circuito  de  Bucaramanga  y  Segundo  de la misma categoría de Pamplona, para conocer, en la  etapa  de  juicio,  del  proceso  adelantado  en  contra de JOSÉ ALBERTO TORRES  ANTELIZ.   

ACTUACIÓN PROCESAL:  

1.   Del  informe  policivo  rendido por  agentes  adscritos  al departamento de policía de Bucaramanga, se extrae que el  día  20  de  agosto  de  2.003  fue  capturado  el  señor JOSÉ ALBERTO TORRES  ANTELIZ,  en  el kilómetro 2 de la vía que comunica a Bucaramanga con Cúcuta,  en  momentos  en  que  conducía el camión de estacas marca Dodge de placas FCG  –  490,  en  cuyo interior  –en la carrocería, dentro  de  la  carga  de  arroz que transportaba- los policiales hallaron 4 pimpinas de  4.5  galones  de  gasolina  y  en  el  tanque  lateral  izquierdo  del automotor  encontraron otras 11 pimpinas de 4.5. galones de gasolina.   

Según los estudios técnicos practicados al  combustible  por  parte  del  Técnico  de  Hidrocarburos de la Sijin, arrojaron  positivo para hidrocarburo gas motor de procedencia venezolana.   

2.   Previa solicitud del procesado,  justo  antes  que la resolución de cierre de investigación cobrara ejecutoria,  la  Fiscalía Primera Seccional, adscrita a la Unidad de Fiscalía Delegada ante  los   Jueces  Penales  del  Circuito  de  Bucaramanga,  celebró  diligencia  de  formulación  y  aceptación  de  cargos,  en  desarrollo  de la cual imputó al  procesado  la comisión de la conducta punible contemplada en el artículo 320 –  1  de  la  Ley  599  de 2.000, adicionado por la Ley 788 de 2.002, artículo 72,  denominado  favorecimiento  de  contrabando  de  hidrocarburos  o sus derivados,  cargo que fue aceptado por el sindicado a cabalidad.   

3.   Remitido  el  expediente al juzgado  Penal  del  Circuito (Reparto) de Bucaramanga, a efectos de que se profiriera el  respectivo   fallo,   correspondió  su  conocimiento  al  Juez  Noveno  de  esa  categoría,   quien   –a  través  de  auto  del  30  de  marzo del presente año- se abstuvo de asumir su  tramitación,  ya  que  al  haber expuesto el sindicado en su indagatoria que el  combustible  incautado  lo  adquirió  en  una bomba de gasolina de la ciudad de  Pamplona  (N.  de  S.), en virtud del factor territorial, correspondería dictar  el fallo a sus homólogos de esa población.     

Advierte  además que si bien la incautación  del  hidrocarburo  acaeció  a escasos 2 kilómetros de la ciudad de Bucaramanga  hacia  aquella  en  donde  lo  obtuvo  (Pamplona),  no  hay  lugar a predicar la  competencia  a prevención, pues de antemano se conoce el sitio en que empieza a  desarrollar  la  conducta infractora de favorecimiento, sin que sea relevante el  hecho  que  lo  transporte  de  un lugar a otro, ya que no se trata de un delito  permanente  sino  de  ejecución instantánea desde el momento en que asumió la  responsabilidad de adquirirla y no en donde se le es sorprendido.   

Bajo   tal   argumentación,   el   citado  funcionario,  remitió  la  actuación  al Juez Penal del Circuito de Pamplona a  quien le propuso colisión negativa de competencias.   

4.   Por su parte, el Juez Segundo Penal  del  Circuito  de  Pamplona,  a quien le fuera repartido el expediente, mediante  auto  del  3  de  mayo  del  presente  año, aceptó la colisión propuesta y en  oposición  a  los  argumentos  expuestos  por su homólogo consideró que   tampoco  era  competente  para  su conocimiento, ya que la conducta endilgada al  procesado  tiene  como  verbos  rectores para su perpetración el poseer, tener,  transportar,   almacenar,   distribuir   o   enajenar,   siendo  el  transportar  –en  el  caso  sometido  a  estudio-  la  conducta  que  se  ha de tener como permanente, pues perdura en el  tiempo  mientras  dure  la  materialización  de  la  acción,  la cual, en este  caso,   se  agotó  al momento de la captura en flagrancia del sindicado en  jurisdicción  del  municipio  de  Bucaramanga.   Discrepa, entonces, de la  apreciación  expuesta  por  el  juez  colisionante, en tanto que en la conducta  endilgada     al     sindicado    no    se    encuentra    el    verbo    rector  “adquirir”.   

CONSIDERACIONES:  

1.   Teniendo en cuenta que la colisión  negativa  de  competencias  se  suscitó  entre  Jueces  Penales del Circuito de  diferente  distrito, corresponde a esta colegiatura dirimirla de conformidad con  lo   dispuesto   en   el  numeral  4º  del  artículo  75  de  la  Ley  600  de  2000.   

2.  Como  quedó  previamente  anotado,  la  discrepancia  que  surge  entre  los  jueces  trabados en conflicto radica en la  falta  de  competencia, por el factor territorial, que cada uno aduce tener para  conocer  del  fallo  anticipado  en  contra  de  José  Alberto  Torres Anteliz,  habiendo        acuerdo       en       que       la       conducta       punible  investigada                   -favorecimiento  de  contrabando  de  hidrocarburos-  corresponde  a  los Jueces  Penales del Circuito en su etapa de juzgamiento.   

3.   El factor territorial es uno de los  criterios   que   permiten    determinar   la    competencia   de  los  funcionarios  judiciales  cuando  el  lugar  de  comisión  del  ilícito  está  claramente  definido,  situación   que  no  se  presenta en  este  evento,  pues,  a  diferencia  de lo expuesto por el Juez Noveno Penal del  Circuito  de  la  capital  santandereana,  si  bien  es  un  hecho cierto que el  procesado  en  su  indagatoria  expuso  que  el  combustible incautado lo había  adquirido  en  una  bomba  de  la  ciudad  de  Pamplona,  esa  manifestación no  determina  con  claridad el lugar de comisión de la conducta punible endilgada,  pues  el  tipo  penal  de  favorecimiento  de contrabando de hidrocarburos o sus  derivados,  no  incluye como verbo rector de la conducta la adquisición como si  acontece  con  la  comercialización  y  el transporte, entre otros, siendo este  último  comportamiento  el que 

originó la captura  de TORRES ANTELIZ en la circunstancias ya reseñadas.   

De tal suerte que al haberse llevado a cabo su  aprehensión  en  momentos  en  que transportaba el combustible se configura una  conducta  cuya  ejecución  se  proyecta  a  lo  largo  de  su recorrido, siendo  impreciso    –entonces-  determinar  cuál  es  el  sitio  de  su  ejecución,  máxime cuando en el caso  sometido  a  estudio  de  la  Sala,  la  ruta que seguía el procesado era la de  Pamplona   –  Bucaramanga,  recorrido  durante  el  cual  habría  incurrido  en  la  infracción  penal  ya  citada.   

Es   por   ello   por   lo   que   ante  la  indeterminación  del  lugar  en  donde  ocurrió  la conducta punible, viable y  jurídicamente  procedente  resulta  acudir  a los criterios de la competencia a  prevención  para  definir  su conocimiento, conforme lo señala el artículo 83  del Código de Procedimiento Penal, según el cual:   

“Cuando  la  conducta  punible  se  haya  realizado  en  varios sitios, en lugar incierto o en el extranjero, conocerá el  funcionario  judicial competente por la naturaleza del asunto, del territorio en  el  cual  se  haya  formulado  primero  la  denuncia  o donde primero se hubiere  avocado  la  investigación.   Si  se  hubiere iniciado simultáneamente en  varios  sitios,  será  competente  el funcionario judicial del lugar en el cual  fuere  aprehendido  el  imputado y si fueren varios los capturados, el del lugar  en que se llevo acabo la primera aprehensión”.   

Así, en el caso que ocupa la atención de la  Sala,  no  hubo  denuncia,  sino  un  conocimiento oficioso de los hechos, en la  medida  que  fueron agentes adscritos al Departamento de Policía de Bucaramanga  quienes  procedieron  a  la  incautación  del  combustible,  siendo por ende la  Fiscalía  90,  adscrita a la Unidad de Reacción Inmediata de esa misma ciudad,  quien  primariamente -a través de resolución del 20 de agosto de 2.003- avocó  el   conocimiento   de   la   investigación   previa,   resultando  inobjetable  –entonces- que corresponde  al  Juez Noveno Penal del Circuito de la capital de Santander el conocimiento de  la actuación en su fase de juzgamiento.   

En mérito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

R   E   S  U  E  L  V  E:   

1.   Declarar  que  compete  al Juzgado  Noveno  Penal  del Circuito de Bucaramanga continuar con el conocimiento de este  proceso en la fase de juzgamiento.   

2.   Remítanse,   por   secretaría,  las  diligencias  al despacho en mención y copia de esta providencia al otro juzgado  en conflicto, para su información.   

Contra   este   auto   no  procede  recurso  alguno.   

Cópiese, devuélvase y cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE  ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO                      ALFREDO                  GÓMEZ  QUINTERO                     

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO              ÁLVARO         ORLANDO         PÉREZ  PINZÓN             

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN           JORGE   LUIS   QUINTERO  MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                  MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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