22336(14-07-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 22336  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado   Ponente:    HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

Aprobado en acta No. 060  

Bogotá  D.C.,  catorce (14) de julio de dos  mil cuatro (2004)   

La  Corte   decide  lo  pertinente  en  relación  a  la  solicitud  de  exequatur  de  la sentencia proferida por el Tribunal de Florencia en contra  de  Walter  Vélez  Gómez,  presentada  por la Embajada de Italia y que se hace  llegar  a  la  Sala  por  conducto  del Jefe de la Oficina Asesora Jurídica del  Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.   

I.   ANTECEDENTES  SOLICITUD DE EXEQUATUR   

     

1. El 25  de  marzo de1998,  el    Tribunal    de    Florencia    –Italia  profirió la sentencia No. 807/97 condenando a WALTER  VÉLEZ  GÓMEZ,  al  parecer  de  nacionalidad  colombiana,  nacido  el 7 de mayo de 1949 en Don Matías (Ant.), a  la  pena  de  18  años  de prisión, por el delito de asociación finalizada al  tráfico  de sustancias estupefacientes, sentencia que es irrevocable desde el 5  de febrero de 1999.     

     

1. Los  hechos  que  sirvieron  de  fundamento   a   la  sentencia  indican  que:  “Las  investigaciones    efectuadas    permitieron    individuar    (sic)    una   organización       de      narcotraficantes   que   importaba   ilícitamente     a     Italia,   de     

Sudamérica  y  en  particular  de Colombia,  cantidades  notorias  de droga en particular cocaína, que era introducida en el  mercado  de  Toscana  y  de otras regiones italianas y, así mismo, exportadas a  otros países europeos.   

Dicho tráfico que se puede remontar a partir  de  1994,  culminaba  con  dos  envíos  de droga por vía aérea de Colombia al  aeropuerto  de  Florencia,  uno  de 200 kilos el 2 de marzo de 1995 y el otro de  mas de 845 kilos.   

…con  la finalidad de desenmascarar la red  operativa  de  los colombianos en Italia, el primer envío de 200 kilos de droga  que  llegó al aeropuerto de Peretola-Florencia el 2.03.1995 no era intervenido.  Dicha  operación permitía seguir las modalidades de distribución y entrega de  dicho cargamento, que era subdividido en tres lotes:   

…la segunda entrega, 53 kilos iba destinada  al  mercado  español  y  fue entregada el 11.03.95 en la estación de trenes de  Florencia  a  Hermo  de Jesús Ahumada Pacheco y a Granados de Castro María que  eran (sic) arrestados en Sondrio en poder de la droga.   

Con  relación  a  la entrega de 53 kilos de  cocaína  destinados  al  mercado  español, la implicación de Vélez Gómez en  dicho  acto  está  ampliamente  probada  en  los apuntes intervenidos a Hernán  Ahumada  Pacheco en el momento de su arresto.   

Además,   también  Vélez tanto en su  interrogatorio   ante   la   autoridad  judicial  colombiana  que  ha  procedido  autónomamente   contra  él,  como  en  sede  de  interrogatorio  tras  exhorto  solicitado  por  las autoridades italianas, ha confirmado que conocía a Hernán  y   que   era  propietario  de  la  empresa  “Inversiones”  pero  negaba  la  implicación  en  los  hechos  que  a  él  le  contestaban (sic) y negaba haber  conocido  en  algún  momento  a Scremin. “ (fl. 2-5  c.a.).   

1.3. Las conductas  que  se atribuyeron  a VÉLEZ GÓMEZ y   a  otros  imputados,  así  como  la  calificación  jurídica,  consistieron en : “A) del  delito  previsto  y  castigado   por el artículo 74 D.P.R. por    haberse   asociado   entre   ellos   y  con  Trujillo Mejía  Julio  Alberto  y … con   la  finalidad  de cometer varios  de  los delitos previstos en el artículo 74 D.P.R. 309/90 y en particular para:   

– importar ilícitamente de Suramérica   –   de  Colombia  –   a  Italia,  también  a  través  de  otros  países;   

–  detener  y  ceder  a  terceras personas a  través  de  una  basta  red  de  mercado  articulada   entre la región de  Toscana  y  otras  partes  del  territorio  nacional,  como  por ejemplo, Lacio,  Campania,  Sicilia  y  Lombardia,  cantidades  notorias de droga y en particular  cocaína.   

Con la circunstancia agravante prevista en el  punto  3 del artículo 74 del D.P.R. 309/90 por estar formada la asociación por  mas de diez personas.   

Del  delito  previsto  y  castigado  por los  artículos  110  y 81 segundo punto Código Penal, 73 IV punto D.P.R. 309/90, 80  segundo punto D.P.R. 309/90.”   

1.4.  Inicialmente,  la  Embajada  de Italia  mediante  la nota verbal No. 2646 del 19 de junio de 2003 dirigida al Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  de   Colombia  solicitó  la   búsqueda y  detención    provisional    con   fines   de   extradición   de   WALTER  VÉLEZ  GÓMEZ,  de nacionalidad  colombiana,   quien   se  encuentra  detenido  en  Barranquilla,  como  quiera que contra él se encuentra  pendiente  la  orden  ejecutoria  de  pena  No. 230/99  R.E.S. –  N. 385//99 R.O.E., emitida el 13 de  mayo  de  1999 por la Fiscalía ante el Tribunal de Florencia para que cumpla la  pena  de  18  años  de  prisión  impuesta  mediante  sentencia emitida el 5 de  febrero  de  1999  por  el  delito  de  asociación  finalizada  al  tráfico de  sustancias estupefacientes.   

1.5.  Junto  con la solicitud elevada por la  vía  diplomática  se  acompañaron debidamente apostillados y  traducidos  al  castellano  la siguiente documentación: relación de los hechos delictivos,  copia  autenticada  conforme  al  original  de  la  orden  de ejecución para el  encarcelamiento,  emitida  el  13  de  mayo  de  1999  por  la Fiscalía ante el  Tribunal  de Florencia, copia conforme al original de la sentencia proferida por  el Tribunal de Florencia, de las normas incriminatorias y   

de  aquellas atinentes a la prescripción de  la   pena   y   copia   de   la   fotografía   y  la  huella  del  índice  del  interesado.   

II   TRÁMITE   

2.1. El Ministerio de Relaciones Exteriores,  con  oficio  OAJ.E.  0522  del 20 de junio de 2003, remitió la nota verbal 2646  del  19  de junio de 2003 al Ministerio del Interior y de Justicia, así como el  expediente   contentivo   de   la   solicitud  de  extradición,  indicando  que  “En  atención a lo establecido en el artículo 514  del  Código  de Procedimiento Penal, me permito manifestarle que por no existir  convenio  aplicable  al  caso  es procedente obrar de conformidad con las normas  pertinentes   del  Código  de  Procedimiento  Penal  Colombiano.”   

2.2.  En oficio OJ.E. 0523 de la misma fecha  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores se dirigió a la Directora de Asuntos  Internacionales  de  la  Fiscalía General de la Nación remitiendo la solicitud  de     captura    de    WALTER    VÉLEZ   GÓMEZ.   

2.3.  El  Fiscal  General  de  la  Nación,  mediante  resolución  del   5  de  noviembre  de  2003, se abstuvo de  decretar   la   captura    con   fines   de  extradición  de  WALTER  VÉLEZ   GÓMEZ,  aduciendo  que  éste  era  colombiano  por  nacimiento y que los hechos por los cuales era  solicitado  en  extradición  habían  tenido  ocurrencia  con anterioridad a la  promulgación  del  Acto Legislativo No. 01 de 1997, acaecida el 17 de diciembre  de  ese  año,  que  autorizó  la  extradición  de  nacionales. Luego, ante la  prohibición  de  extradición de colombianos por nacimiento no podía ordenarse  su captura con tales fines.   

Sin embargo, concluye en la resolución, que  al  corresponder  al  Gobierno  Nacional  la  decisión  de  conceder o negar la  solicitud  de  extradición quedaría a la espera de la determinación que éste  tomara, remitiendo copia al Ministerio del Interior y de Justicia.   

2.4.  El  22  de  diciembre de 2003, el  Ministerio  del  Interior y de Justicia, por conducto del Vice Ministro comunica  al  Fiscal  General  de  la  Nación  que  ante la manifiesta contrariedad de la  solicitud   de   extradición   del   ciudadano    colombiano  WALTER    VÉLEZ    GÓMEZ    con   la  Constitución Política no era necesario darle trámite.   

2.5.  Con  posterioridad, el 23 de marzo del  año  que  transcurre,  la Embajada de Italia remite al Ministerio de Relaciones  Exteriores la nota verbal No. 2236 en la cual señala que:   

“se dirige a su acostumbrada cortesía para  solicitarle,  como  requerido por el Ministerio de Justicia Italiano, que por su  conducto  sea  remitida  a  la  Sala  de Casación Penal ante la Honorable Corte  Suprema  de Justicia la documentación que a su tiempo fuera enviada con la Nota  Verbal  2646,  de  fecha 19.6.2003, para que se examine la posibilidad de que se  ejecute  en  Colombia  la  sentencia  proferida  en  Italia   en contra del  ciudadano  colombiano VÉLEZ GÓMEZ WALTER, nacido en Don Matías (Antioquia) el  7.5.1949.”   

La  Embajada  de  Italia  agrega  en la nota  verbal  que  “  al agradecer de antemano la cortés  atención   que   será   reservada   a  la  presente  a  título  de  cortesía  internacional,    con    la    garantía    de    reciprocidad…”   (fl.   16  c.a.).   

2.6. La anterior solicitud fue enviada por el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  al  del  Interior y de Justicia mediante  oficio  OAJ.E.  0329 del 24 de marzo de 2004, suscrito por el Jefe de la Oficina  Asesora    Jurídica,    señalando    que     el   Gobierno  de  Italia  solicita  se estudie   

la posibilidad de que se ejecute en Colombia  la sentencia proferida en Italia contra el citado ciudadano.   

2.7. A su turno, el Ministerio del Interior y  de  Justicia  remite  a  la Corte el pasado 6 de mayo, la documentación enviada  junto  con  la nota diplomática por la Embajada de Italia, haciendo un recuento  del trámite que se ha cumplido.   

   

III CONSIDERACIONES DE LA  CORTE   

    

1. COMPETENCIA    

La  Sala  es competente para pronunciarse en  torno   a   la   solicitud  de  exequatur  elevada  por  la  Embajada  de Italia a través del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  de conformidad con lo dispuesto por el artículo 497 del  Código  de  Procedimiento  Penal que le atribuye a la Corte Suprema de Justicia  decidir  si  la  sentencia  proferida  por  las autoridades de otro país contra  extranjeros    o    ciudadanos    colombianos    puede    ser    ejecutada    en  Colombia.   

Se  procederá,  entonces,  a examinar si la  petición  elevada  por  el  Gobierno  de  Italia,  en  forma  subsidiaria, a la  solicitud    de    extradición    del    ciudadano    colombiano   WALTER   VÉLEZ   GÓMEZ,  para  que  la  sentencia  proferida  por el Tribunal de Florencia a 18 años de prisión, pueda  ser ejecutada en el territorio nacional.   

    

1. MARCO NORMATIVO     

Al  abordar  el análisis de la solicitud en  cuestión,  se precisará el marco normativo que regula el presente trámite, el  que  en  su  orden  comprende  las normas de rango constitucional que trazan las  pautas  generales  a  las que se encuentran sometidos tanto las autoridades como  los  habitantes  del  territorio  nacional,  las disposiciones contenidas en los  tratados  internacionales  que rijan las relaciones entre el Estado requirente y  Colombia   y,  en  ausencia de éstas, las normas que de manera específica  regulan  la  institución  del  exequatur en el Código de Procedimiento Penal.   

2.1.     PRECEPTOS     DE     RANGO  CONSTITUCIONAL   

La  Corte  ya  ha  tenido  oportunidad  de  pronunciarse      sobre      el      particular1 señalando que la temática a  resolver  comprende  varios  aspectos,  entre ellos, el manejo de las relaciones  exteriores,   la  aprobación  de los tratados internacionales que suscriba  Colombia,  los  principios  que  orientan  dichas  relaciones,  las  previsiones  concretas  sobre  la posibilidad de extraditar a sus nacionales y las garantías  que    deben    ser    respetadas    en    todo   trámite   que   cumplan   sus  autoridades.   

El  cuanto al manejo y dirección de las  relaciones  internacionales  y  principios  que  las  orientan, la Constitución  Política de 1991 prevé en   

sus artículos 9º,189-2, 224 y 226 que   las  relaciones  exteriores del Estado se fundamentan en la soberanía nacional,  el  respeto a la autodeterminación de los pueblos y en el reconocimiento de los  principios  de derecho internacional aceptados por Colombia, su dirección está  encomendada  al  Presidente de la República, por intermedio de los funcionarios  adscritos  al  Cuerpo  Diplomático  y al Ministerio de Relaciones Exteriores, y  como  Estado  Parte  de  los diversos tratados y convenios que Colombia suscriba  con  otros  Estados, estará vinculado en la medida en que éstos sean aprobados  por  el  Congreso,  además, de expresar como  principios reguladores de la  internacionalización  de  las  relaciones  políticas,  económicas, sociales y  ecológicas,  la   equidad,  la  reciprocidad  y  la conveniencia nacional.   

Igualmente,  debe  ser  acatado,  según  el  caso,   el mandato  que preveía el artículo 35 de la Carta Política  al  prohibir  hasta  la  promulgación  del  Acto  Legislativo No. 01 de 1997 la  extradición  de  colombianos  por  nacimiento  por  hechos  anteriores al 16 de  diciembre  de 1997, por delitos políticos o de opinión aún cuando se trate de  extranjeros,   prohibición   que   se   mantiene   para   el  caso  de  delitos  políticos.   

También  resulta  imperativa la observancia  del  debido  proceso  consagrado  en  el  artículo  29  de  la Carta Política,  respecto   del   cual   la   Sala   ha   señalado    que  el  exequatur    comprende    tanto    un  procedimiento  administrativo  como   otro  de carácter judicial. El   primero  corresponde  al  Ministerio de Relaciones Exteriores, ante el  que  se formula y se tramita la solicitud y, el segundo, del resorte de la Corte  Suprema  de  Justicia   en  cuanto   debe  emitir   un    

pronunciamiento    judicial    de  naturaleza  obligatoria, definitiva  y preclusiva  para  el Gobierno Nacional, para el afectado con el fallo, como también para el  Estado   requirente,  que  quedará  vinculado  con  la  decisión  favorable  o  desfavorable    sobre    el    pedido   de   ejecución   del   fallo   por   el  proferido.   

2.2.       LOS      TRATADOS  INTERNACIONALES   

La   posibilidad  de  ejecutar  sentencias  emitidas  por  autoridades  judiciales  extranjeras constituye una excepción al  principio  de  soberanía  de  los  Estados, en desarrollo del cual sólo tienen  vigencia  las  leyes  nacionales  y  por ende, las sentencias proferidas por sus  jueces.   

En  consecuencia,  la  aplicabilidad  de las  proferidas  por  autoridades extranjeras debe ser el producto del acuerdo de los  Estados  expresados  en  tratados  o  convenios  que hayan sido aprobados por el  Congreso,  de  los  cuales  necesariamente  debe  hacer  parte  el  principio de  reciprocidad,  esto es, que en el Estado requirente, igualmente, tengan vigencia  las  decisiones  de  los jueces colombianos,  respecto de cuya existencia y  vigencia,  el competente para señalarla es el Ministerio de Relaciones, órgano  del  ejecutivo  que tiene a su cargo la representación del Estado en el ámbito  externo.  En  consecuencia,  de  acreditarse  la vigencia del tratado serán sus  disposiciones las que se acaten en el respectivo trámite.   

Cuando  no  exista  tratado, éste puede ser  suplido  por  las  normas  del Código de Procedimiento Penal, de acuerdo con lo  señalado por el   

numeral 5º del artículo 496, siempre   que   se   haga   ofrecimiento   de  reciprocidad  en  casos  similares  y  se  acrediten  los  términos  en que está prevista en el sistema  jurídico del Estado requirente.   

2.3.   TRÁMITE   SEGÚN  EL  CÓDIGO  DE  PROCEDIMIENTO PENAL   

De conformidad con lo hasta ahora señalado,  se  colige que el procedimiento a través del cual se define la admisibilidad de  la  ejecución  de  las  sentencias  proferidas  por  autoridades extranjeras es  fijado  por  la  ley,  quedando claro que las exigencias serán las determinadas  por  el  tratado  o supletoriamente por el Código de Procedimiento Penal,   trámite   que,   no   obstante,   deberá   acatar  los  parámetros  de  rango  constitucional  y que se encuentra previsto en el artículo 495 y siguientes del  Código de Procedimiento Penal.   

Respecto  a  la ejecución de las sentencias  penales  proferidas  por  autoridades extranjeras,  la Corte Constitucional  ha  precisado  que  la autorización que emite la Corte Suprema de Justicia debe  enmarcarse  dentro de la filosofía señalada por la Carta Política  sobre  la  cooperación  de  los  países en la lucha contra el delito y de la vigencia  del  orden  interno  a  favor  de  todas  las  personas, en cuanto establece los  derechos     fundamentales    con    carácter    de    inderogables2,  así como  el  acatamiento del debido proceso que vincula por igual a todas las autoridades  del   Estado,   lo  cual  posibilita  la  aplicación  de  la  institución  del  exequatur.   

2.3.1.  TRÁMITE  ANTE  EL  MINISTERIO  DE  RELACIONES EXTERIORES   

Según  lo previsto por el artículo 495 del  Código       de       Procedimiento      Penal,        la    solicitud       de       ejecución       en   Colombia   de    sentencias  proferidas  por autoridades de otros  países  debe  ser  elevada  por   vía diplomática, es decir, elevada por  legación  diplomática  del  Estado requirente ante el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   que  como  ya  se  dijo  es  el  órgano de la Rama Ejecutiva  encargado  de  dirigir y  representar  al Estado en las relaciones con  otros   sujetos   de  derecho  internacional,  al  que  corresponde  definir  la  normatividad  que  regula  el  asunto,  esto  es,  señalar si existe convenio o  tratado   entre  los  dos  Estados  sobre  el  particular  y   verificar   que   la   documentación   aportada    reúna  las  exigencias  previstas  por  las  normas  que  regulen el caso, estando facultado  incluso    para   pedir   que   sea   complementada.   

Si la citada revisión resulte satisfactoria  y  en tal virtud el Gobierno decide, en cumplimiento de los compromisos de orden  externo   e    interno,   dar   trámite   a   la  petición  del  Gobierno  Extranjero,   evaluará,  entonces,  la  conveniencia nacional que  la  solicitud  tenga  para los fines del Estado según lo establece artículo 226 de  la  Constitución  Nacional,  luego  de  lo  cual, enviará la solicitud ante la  Corte  Suprema  de  Justicia, certificando en forma detallada el cumplimiento de  cada  uno  de  los  requisitos  que  le  corresponde  verificar,  así  como  la  normatividad que orienta el caso.   

2.3.2. DECISIÓN DE LA CORTE  

Cumplidas  las  exigencias  que  han  sido  puntualizadas,  la  Corte  adquiere plena competencia para pronunciarse sobre la  posibilidad  de  ejecutar la sentencia proferida por las autoridades extranjeras  cuando    quiera   que   se  halle  de conformidad  con  los  preceptos  de  carácter  internacional  o  de  acuerdo con las normas  nacionales siempre que se haya ofrecido reciprocidad en la materia.   

Respecto a las facultades de la Corte, se ha  puntualizado  que  la  Sala  podrá  de manera oficiosa verificar los requisitos  aún            no            acreditados3, como por ejemplo, establecer  si  la  persona  afectada  con el fallo es nacional colombiano, la existencia de  actuación  procesal  en nuestro país por los hechos que ameritaron la condena,  la  decisión   y  carácter de la misma, la correspondencia de la sanción  con  la pena establecida por la legislación nacional y, de manera especial, que  la   sentencia   no   se   oponga   a  la  Constitución  ni  a  las  leyes  colombianas.   

En  desarrollo  de la facultad que la ley le  atribuye  a  la  Corte,  como  máxima  autoridad judicial,  para  que  decida  respecto  a  la viabilidad de ejecutar fallos penales, su evaluación se  expresará,  de  considerarlo  jurídicamente procedente, en una providencia que  se  equipara  a un fallo judicial, no a un concepto como ocurre en el caso de la  extradición,  por  lo  tanto, será obligatoria, definitiva y preclusiva,   es   decir,  que   debe  ser  acatada,  tanto  por  el   Gobierno   

Nacional  como  por el afectado, agotándose  así   el   trámite.   Es    por    lo  anterior,  que   de  ser  aceptada,   ordenará la ejecución del fallo remitiendo la decisión   a  los  Jueces  de  Ejecución  de  Penas  y  Medidas  de Seguridad del Distrito  Capital,  con  el  propósito  de que ejerzan su función, como si se tratara de  una sentencia proferida por juez colombiano.   

Finalmente,  cabe  señalar  que la Corte no  cumple  una  función de instancia que le permita revisar la justicia del fallo,  pues   su  labor  se  circunscribe   a verificar que la sentencia y la  solicitud  se  hayan  realizado  en  los  términos referidos por los tratados o  convenios  internacionales  o  la  ley  colombiana,  con  acatamiento del debido  proceso y del respeto de los derechos fundamentales.   

3. CASO CONCRETO  

Corresponde,   ahora,   examinar  la  documentación   remitida   por  la  Embajada  de  Italia  a  través  del   Ministerio  de  Relaciones Exteriores  en orden a definir la posibilidad de  que  se  ejecute  la  sentencia  proferida  por  el Tribunal de Italia contra el  ciudadano      colombiano      WALTER     VÉLEZ  GÓMEZ   a  la pena de 18 años de prisión por  delitos  de  narcotráfico,  al no haber prosperado la solicitud de extradición  elevada con anterioridad.   

De  acuerdo  con  lo  expresado  en la nota  diplomática  2236  del  23  de  marzo del año que avanza, el  Gobierno de  Italia solicita como   última   

posibilidad,  que  se  reconozca  y  admita  la  ejecución  de la  sentencia  proferida  por  el  Tribunal  de  Florencia  en  contra del ciudadano  colombiano,  ofreciendo  para  el efecto la garantía de reciprocidad sin que se  hayan  precisado  los  términos en que se encuentra éste principio previsto en  la legislación del Estado requirente.   

De  la  revisión  que  efectúa  la  Corte  concluye  que  la  Cancillería  Colombiana no agotó el trámite administrativo  que   le  compete,  limitándose  a  servir  de  receptor  de  la  solicitud  de  exequatur elevada por la  vía   diplomática,    para   luego   remitirla,   sin    el   examen  correspondiente  de  las exigencias convencionales o legales ni dictaminar sobre  la  conveniencia nacional de aceptar  o  no el pedido de colaboración  ni  sobre  el  ofrecimiento   de un  trato recíproco, aspectos que se  estiman  como requisitos de la tarea que le corresponde cumplir a la Sala, y que  no   pueden   ser   obviados,  circunstancias  éstas  que  impiden   a  la  Corte  pronunciarse sobre el presente asunto.   

IV    CONCLUSIÓN   

Las  anteriores  consideraciones  permiten  concluir  que  al  no haberse agotado previamente el trámite administrativo que  le  compete  al  Ministerio  de  Relaciones Exteriores en el presente asunto, la  Sala  deba   abstenerse,  por  ahora,  de  emitir  pronunciamiento  alguno.   

En  mérito  de  lo  anterior  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

Abstenerse   de emitir decisión en el  presente  asunto  y disponer para los efectos pertinentes la remisión inmediata  de la actuación al Ministerio de Relaciones Exteriores.   

CÚMPLASE   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO         ESPINOSA  PÉREZ                    ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                       JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                             MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  Rad.  13462,  providencia del 23 de  septiembre  de  1997,  ponente  doctor  Carlos Eduardo Mejía. Reiterada en radicados: 13597  el   15 de octubre de 1997, 15326 el 23 de febrero de 1999  y 18394 el  24 de julio de 2001.   

2  Sentencia  C-264  del  22  de junio de 1995, ponente  doctor Fabio Morón Díaz   

3  Rad.  13462,  del  23 de septiembre de 1997, ponente  doctor Carlos Eduardo Mejía.     

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