22594(22-09-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 22594  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                                                

Magistrado Ponente:  

                                                  Dr.  ALFREDO  GÓMEZ  QUINTERO   

                                               Aprobado Acta  No. 79   

Bogotá,  D.C., veintidós (22) de septiembre  de dos mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

La Sala se pronuncia sobre la viabilidad de la  demanda  sustento  del  recurso  de  casación  instaurado  por  el defensor del  procesado  GUSTAVO  ADOLFO  DOMÍNGUEZ  ISSA,  contra  la  sentencia  dictada el  18   de  febrero de 2004 por el Tribunal Superior de Buga, mediante la cual  revocó  parcialmente el fallo absolutorio proferido el 22 de abril de 2003 año  por  el  Juzgado Penal del Circuito Especializado (Descongestión) de esa ciudad  y  lo  condenó  a  la  pena de 9 años de prisión, como coautor de la conducta  punible de secuestro extorsivo.   

FUNDAMENTOS DE LA IMPUGNACIÓN:  

Con sustento en la causal primera –cuerpo segundo- del artículo 207 de la  ley  600  de  2000,  se  invoca  como  único  cargo un error de hecho por falso  raciocinio  porque la sentencia fue proferida con violación de las reglas de la  sana   crítica,   al   contrariar    el   tribunal   las   bases   de   la  lógica.   

Señala el demandante que a través de prueba  indiciaria  el  fallador  dedujo la responsabilidad penal del procesado, para lo  cual  transcribe los apartes de la decisión donde se exponen las razones que le  permitieron arribar a esa conclusión.   

Luego  de  reseñar  que  el acusado admitió  haberse  encontrado  y  compartido con la víctima y otros conocidos buena parte  de  la tarde en que ocurrió el plagio, así como también explicó el contenido  de   los   mensajes   del   beeper,  afirma  que  al  hallarse  confirmadas  sus  manifestaciones  con  la prueba testimonial y documental que cita y por no haber  sido  desmentidas sus explicaciones, la inferencia lógica del juzgador no se da  pues  no  observa  “esa  fuerza  de  convicción indiscutible, firme, forzosa,  fuera  de  toda  duda  racional,”  y  carece  ”de  las  características  de  logicidad esenciales para dar certeza” y condenarlo como se hizo.   

Desde esa perspectiva, los hechos indicadores  apreciados  en  su conjunto con las demás pruebas configuran los indicios leves  de  oportunidad y huellas del ilícito,  faltando factores de trascendencia  como  el  móvil,  las  manifestaciones  anteriores  o posteriores al delito, la  capacidad  intelectual  para  delinquir, etc., sin que sea absurda la hipótesis  del  encausado,  que  explica el secuestro en la falta de pago del hermano de la  víctima de unas pastillas de éxtasis provenientes de Holanda.   

Finalmente expresa que no fueron atendidos los  “postulados  de  la  lógica probatoria” y relaciona las normas –a su juicio- infringidas.   

CONSIDERACIONES:  

No  obstante  que  el  actor  es  claro en la  formulación  del reproche, al denunciar una violación indirecta de la norma de  derecho  sustancial  por  error  de  hecho  por falso raciocinio, se queda en su  simple   enunciación   y  en  vez  de  desarrollarlo  conforme  a  la  técnica  casacional,  se  dedica  a  hacer crítica probatoria olvidando que por la doble  presunción  de  legalidad  y  acierto  que  acompaña  a  la  sentencia,  en la  impugnación  extraordinaria  se juzgan únicamente errores de juicio  o de  procedimiento dando al traste de esa manera con la demanda.   

Se tiene dicho que cuando el ataque se dirige  contra  la  prueba  indiciaria,  es  imprescindible  que  el  censor identifique  inicialmente  si  el yerro se relaciona con la apreciación del hecho indicador,  el  proceso  de  inferencia lógica o de raciocinio lógico, o con el proceso de  valoración  conjunta de los varios indicios en su convergencia y concordancia o  entre esos y los demás medios de prueba.   

De  modo  que  si  el  yerro  lo refiere a la  inferencia  lógica,  un reparo de esta naturaleza impone admitir la validez del  medio  que  acredita  el hecho indicador, seguidamente demostrar que el juzgador  en  esa  operación  mental  al  otorgarle  el  valor probatorio desconoció las  reglas  de  la  experiencia, los principios de la ciencia o los postulados de la  lógica,   luego   precisar  cuál  de  ellos,  después  señalar  su  correcta  aplicación,  cómo  finalmente  fue equivocado dicho proceso y su incidencia en  el sentido del fallo.   

Omitió  el  demandante la obligación que le  imponía  la  técnica,  pues  no  le  bastaba  con  relacionar  los  medios que  acreditaban  los  hechos  indicadores  y  advertir  una  inferencia  carente  de  logicidad,  sin  precisar  cuál  o  cuáles  fueron  los indicios sobre los que  recayó  el  error  e  indicar  si  el  juzgador  en  su  labor  de apreciación  contrarió  lo que enseña la experiencia, dice la ciencia o tiene por axioma la  lógica,    como   tampoco   señaló   la   regla,   principio   o   postulados  desconocidos.   

La  generalidad con la que asume el reproche,  cuando  expresa  que  los  indicios carecen de la fuerza probatoria  que se  les   reconoció   en   la  sentencia;  que  en  el  proceso  de  inferencia  se  desconocieron  los  postulados de la lógica probatoria o que el mismo carece de  “logicidad”,  le  impiden  al demandante concretar si fue la experiencia, la  ciencia  o  la  lógica  la  transgredida,  pues  la  inferencia  -como se sabe-  corresponde  a  una  operación mental construida con base en cualquiera de esas  fuentes del conocimiento humano.   

Por  esa razón, luego de señalar los hechos  probados  y  afirmar  que la prueba testimonial y documental que cita, exonera y  explica  la  actuación  del  incriminado, se limita a señalar que los indicios  tenidos  en  cuenta  por  el  juzgador  son  leves  y  relaciona  los que siendo  trascendentes  –a su juicio-  faltan  en  el  proceso,  para después hacer consideraciones probatorias que lo  conducen  a  afirmar  que  por su debilidad se imponía el reconocimiento del in  dubio pro reo.   

En consecuencia, ante la naturaleza rogada del  recurso  de  casación  que  impide  subsanar, corregir o enmendar las falencias  advertidas en la demanda, la Sala  la inadmitirá.   

En   mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por   el  apoderado  judicial  del  procesado   GUSTAVO  ADOLFO  DOMÍNGUEZ  ISSA.   

Contra  esta  decisión  no  procede  recurso  alguno.   

Notifíquese  y  devuélvase el expediente al  juzgado de origen.   

Cópiese y Cúmplase.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÈREZ                ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO           ÁLVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN                         

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                               JORGE  LUIS   QUINTERO   MILANÉS                  

YESID            RAMÍREZ  BASTIDAS                       MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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