22165(26-01-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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                     Proceso 22165   

                             CORTE SUPREMA DE JUSTICIA   

                                SALA DE CASACIÓN PENAL   

MAGISTRADO PONENTE  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No. 002  

                             Bogotá, D.C.,  veintiséis (26) de enero de dos mil cinco (2005)   

                                                Resuelve  la  Sala sobre la admisibilidad de la demanda de casación  presentada   por  el  apoderado  de  JORGE  ALEXANDER  PEDRAZA  ANGARITA,  contra la sentencia proferida el 29  de  octubre de 2003 por el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Rosa  de  Viterbo,  despacho que confirmó la condena impuesta el 26 de junio anterior  por  el  Juzgado  Promiscuo  del  Circuito con sede en dicha ciudad, mediante la  cual  lo  declaró  responsable como determinador del delito de acceso carnal en  persona  puesta  en  incapacidad de resistir agravado (numeral 1° del artículo  211  del  C.P.)  y como coautor de homicidio culposo agravado (artículo 110 – 2  ídem),  ilícitos  de  los  cuales  fue  víctima  NAZLY  GEISEL LEÓN ALVAREZ,  modificando  la  pena principal, la que redujo a 193 meses de prisión, lapso al  cual  también limitó  la interdicción de derechos y funciones públicas.  Los  fallos  de  instancia prohijaron los cargos formulados en la resolución de  acusación de fecha 27 de diciembre de 2002.   

                               HECHOS   

                                                 El  Tribunal  de  Santa  Rosa  de  Viterbo  los  sintetizó  en  los  siguientes términos:   

“El  9 de agosto de 2002 hacia las seis de  la  tarde,  encontrándose  en  el  parque Rafael Reyes de esta localidad varios  jóvenes  entre  otros,  el  procesado  JORGE  ALEXANDER  PEDRAZA  ANGARITA hizo  presencia  por  los  alrededores  y  concretamente  frente a la iglesia la menor  NAZLY  GRISEL  LEÓN ALVAREZ, en compañía de dos menores más, ante lo cual el  procesado  sugirió  a sus amigos y compañeros invitar a la citada joven con el  fin  de  darle  licor, para posteriormente accederla carnalmente, insinuación y  sugerencia  a  la  que  accedieron  quienes  allí se encontraban y de inmediato  JORGE  ALEXANDER  proporcionó  el  dinero  para que se trajera media botella de  aguardiente,  la  que ofrecieron a la menor y simultáneamente todos compartían  el  licor  pero  en  menores  cantidades  para  que la mayor la consumiera NAZLY  GEISEL  tal  como  se  había  insinuado y acordado por el procesado. Una vez la  joven  ingirió  el  licor inicialmente comprado, Jorge Alexander envió por dos  medias  botellas  de tequiligt limón, el que fue igualmente ofrecido e ingerido  por  la  menor,  ante  lo  cual  le  sobrevino un estado de inconsciencia.    

“Una vez desmayada la joven fue llevada al  interior  del  parque,  donde  fue  accedida  por  varios  de  los  jóvenes que  acompañaban a PEDRAZA, tal como éste les había sugerido.   

“Como  consecuencia  del  alto  consumo de  licor  por  la  joven, el cual se determinó en 484 mg% de alcohol etílico y de  los  subsiguientes  abusos sexuales a que fue sometida en tal estado, vía anal,  oral  y  vaginal,  le  sobrevino posteriormente la muerte, por asfixia mecánica  por  sofocación,  a  quien  previamente se había abandonado a su suerte en los  matorrales    y  diversas  plantaciones  que  adornan  el  parque  de  esta  localidad”.   

                                          DEMANDA   

                               La sentencia  del  Tribunal de Santa Rosa de Viterbo es acusada de haber incurrido en error de  hecho  y  en la aplicación indebida de los artículos 210 – 1, 211 –1,        110       –2, 207, 21 y 30 del C.P.   

                             Sostiene el  recurrente  que  el  Tribunal  sustentó  la  responsabilidad de JORGE ALEXANDER  PEDRAZA  ANGARITA  en  las  versiones  suministradas  por JORGE ORLANDO CABRERA,  EDWIN  RUEDA  ALMEIDA  y  PABLO  CÉSAR NOCUA CRISTANCHO, pruebas que examinadas  individualmente  y en conjunto no demuestran que el inculpado haya determinado a  infringir  la  ley  penal  a  los  autores  del atentado con la libertad sexual,  razón  por  la  cual el juzgador tergiversó el sentido objetivo de las pruebas  con las cuales se vincula el yerro.   

                             En el cargo se  transcribe  la  declaración  de  JORGE  ORLANDO  CABRERA,  la que en uno de sus  apartes  reza: “estabamos todos tomando Alex Pedraza decía que no bebiéramos  que  solo  para  la muchacha para que se emborrachara y todos aprovecháramos de  ella”.  Concluye  el  demandante que “En ninguna parte afirma el testigo que  ALEX  lo  hubiera  determinado,  inducido  a  él o a los demás, a realizar los  actos  sexuales”,  de ahí que el Tribunal tergiverse la declaración, además  de  que  al  apreciarla no tuvo en cuenta que es mentirosa ni el interés que le  asistía  al  testigo  por ser la persona de mayor responsabilidad en los hechos  ocurridos.   

                             Igualmente  transcribe  el impugnante la  versión   de   EDWIN   RUEDA   ALMEIDA   para   sostener  que  el  ad  quem  tergiverso  su  declaración al  concluir  que  ALEXANDER  PEDRAZA  determinó  a  los autores a realizar el acto  sexual,   además   de  que,  como  la  anterior  prueba,  la  información  fue  suministrada por una persona interesada y mentirosa.   

                               Al referirse  el  cargo  a  la  indagatoria  y  ampliaciones  que  rindió  PABLO CÉSAR NOCUA  CRISTANCHO,  se transcribe el siguiente aparte: “PREGUNTADO. En ampliación de  indagatoria  Ud.  afirmó  que  ALEX PEDRAZA le dijo que ahí estaba la muchacha  que  si Ud. quería hacerle el amor que fuera pero que usted tenía que quedarse  callado;  díganos  si  eso  es cierto y en qué momento ocurrió ese comentario  CONTESTO.  Si  señor,  eso  fue después de la primera vez que yo me acerqué a  mirar  allá  donde  estaba  la  muchacha  con  CABRERA y los dos muchachos y el  estaba  al  lado  de  la  estatua  y  fue cuando me dijo”.  El recurrente  sostiene  que al apreciarse la prueba fue tergiversada por el Tribunal, amén de  no  haberse  tenido  en cuenta que la información suministrada provenía de una  persona  con  interés  en  el proceso, por tratarse de uno de los implicados en  los delitos que dieron origen a esta investigación penal.   

                             El demandante,  luego  de  transcribir  parcialmente las versiones de LUIS ANGEL MANRIQUE DÍAZ,  FLAMINIO  FLOREZ,  WILMER  IVAN  CASTAÑO  GIRALDO  y  GERMAN  MAURICIO  MALPICA  CARREÑO,  afirma  que  no fueron tenidas en cuenta por el Tribunal, pruebas que  contradicen  las  que  sirvieron  de  fundamento  a  la decisión recurrida, por  cuanto  que  admiten que compró el licor pero no involucran a ALEXANDER PEDRAZA  en  las  sugerencias para que accedieran a la menor ni en el suministro de licor  para embriagarla.   

                            Solicita a la  Sala  casar  la  sentencia  recurrida  y  en  su lugar absolverlo por los cargos  imputados.     

CONSIDERACIONES  

               1.  La  posibilidad  de  que  la  Corte admita una demanda de casación para resolver de  fondo  las  acusaciones sobre la legalidad de la sentencia recurrida, depende de  si  cumple  los  requisitos formales establecidos en el artículo 212 del C.P.P.  En  consecuencia,  la  demostración  del  cargo  ha  de  hacerse conforme a los  desarrollos  que  al respecto la jurisprudencia de la Sala ha venido precisando,  la  técnica  que  exija la causal seleccionada, los principios que gobiernan el  recurso    extraordinario    de    casación    (autonomía,   limitación,   no  contradicción,  razón  suficiente,  entre otros), aspectos con los cuales debe  corresponder con lógica y coherencia la petición que se formule.   

               Por lo tanto, el razonamiento que  se  exprese  ha  de permitir identificar un error en la sentencia contra la cual  se  manifiesta  la inconformidad, sin que sea suficiente poner en tela de juicio  el  criterio  del fallador con simples opiniones personales, o  plantear el  reexamen  de los asuntos debatidos en las instancias del proceso, ello escapa al  objeto  del  recurso  de casación, es necesario construir de manera completa el  argumento,  de  tal  manera que se ponga de manifiesto la ilegalidad del fallo a  través de un juicio técnico, lógico y jurídico.   

                              Explica lo  anterior,  claramente,  que  la  sustentación  del  recurso  es facultativo del  sujeto  procesal  legitimado  por  la  ley para interponerlo. De no hacerlo o de  presentarlo  defectuosamente,  nadie  está  habilitado  para suplantarlo o para  corregir,   complementar   o  perfeccionar  la  demanda,  por  consiguiente,  la  sentencia,  cuya  ruptura  se pretendía mediante la casación, de suyo amparada  por  la  doble  presunción de acierto y legalidad, cobrará su firmeza para los  efectos de su ineludible ejecución.   

                              2.  Hechas  las  anteriores  precisiones y examinada la demanda en el  cargo  que  presenta el defensor del procesado contra la sentencia proferida por  el   Tribunal  Superior  de  Santa  Rosa  de  Viterbo,  se  encuentran  en  ella  inconsistencias  en  el  campo  de  la técnica y las  reglas   que  gobiernan  la  casación,  defectos  que  obligan a la Corte a la inadmisión del libelo petitorio.   

                              3.  La  violación  indirecta  de  la  ley sustancial es atribuida al  Tribunal  de  Santa  Rosa  de  Viterbo  por errores en la contemplación y en la  valoración  de  las  versiones  suministradas  por JORGE ORLANDO CABRERA, EDWIN  RUEDA  ALMEIDA  y  PABLO  CÉSAR NOCUA CRISTANCHO y por falta de apreciación de  las  declaraciones  rendidas  por  LUIS  ANGEL  MANRIQUE DÍAZ, FLAMINIO FLOREZ,  WILMER IVAN CASTAÑO GIRALDO y GERMAN MAURICIO MALPICA CARREÑO.   

                                               4.  En rigor, si el error de hecho   alegado,   como  lo  afirma  el  demandante,  radica  en  la  tergiversación  y  distorsión  de  las  declaraciones  rendidas  por  JORGE ORLANDO CABRERA, EDWIN  RUEDA  ALMEIDA  y  PABLO  CÉSAR  NOCUA CRISTANCHO, es claro que no le era dable  cuestionar  la credibilidad que el sentenciador les otorgó, porque este último  argumento,  técnicamente,  corresponde  al  falso  raciocinio,  alegación  que  simultáneamente  no  puede  aducirse en el mismo cargo y respecto de las mismas  pruebas con las cuales se vincula el falso juicio de identidad.   

                                               5.  En  el  campo  de  los objetivos que  debía  cumplir  el  demandante  en  cuanto  a  la demostración del error, debe  señalarse  que  en  la  demanda no le dio desarrollo al cargo para demostrar la  apreciación   errática   atribuida   al  juzgador,  por  qué  la  prueba  fue  tergiversada  o distorsionada, qué reglas de la sana crítica fueron vulneradas  y  por  qué  lo  fueron,  su  alcance bajo una perspectiva de conjunto, dado el  mérito  que  el  juzgador  le  otorgó  a  las  pruebas en las que sustentó la  decisión.   

                                               Los  enunciados  formulados en la demanda no evidencian  si  el  sentenciador  al  apreciar  las  pruebas  quebrantó  su identidad o raciocinio, infiriéndose de lo expuesto que  el ataque hecho al fallo recurrido es incompleto.   

                                               6.  El  actor  en  este  caso  pretende  mostrar  los hechos materia de investigación a partir de su visión probatoria,  censurando  la prueba y su alcance, lo cual pone de manifiesto que la intención  del  libelista  fue  referir su propia valoración, a la manera de un alegato de  instancia.   

                              7.  El demandante anunció el propósito de demostrar que el fallador  violó  indirectamente  la  ley  sustancial  al  incurrir  en  falso  juicio  de  existencia  por  omisión  al  dejar de apreciar las versiones suministradas por  LUIS  ANGEL  MANRIQUE  DÍAZ,  FLAMINIO  FLOREZ,  WILMER IVAN CASTAÑO GIRALDO y  GERMAN  MAURICIO  MALPICA  CARREÑO,  afirmación  que  respalda  transcribiendo  apartes  del  contenido  de  dichas  pruebas  y apelando a sus interesadas   apreciaciones  al  respecto.  El  recurrente  no  enfrentó  el contenido de los  fallos  de instancia, regidos en este caso por el principio de unidad jurídica,  con  lo  cual  la  formulación del cargo resulta incompleta y e inatendible, no  evidenció el error atribuido al fallo impugnado.   

                                           8.  La  doble  presunción  de acierto y  legalidad  de  las sentencias definitivas, debe ser desvirtuada, cuando se ataca  por  errores  de  hecho,  bien  sea  en  la  aplicación  del método de la sana  crítica,  en  la  objetividad  de  los  medios  apreciados,  o en la existencia  material  de  los  elementos  de  juicio  allegados al expediente, lo cual ha de  hacerse  mediante la demostración efectiva de yerros protuberantes, vale decir,  que  los  hechos  que  se  dieron  por  demostrados  en  la  sentencia  acusada,  obedecieron  al  desconocimiento  de  la  materialidad  de  las pruebas, o de la  ciencia,   la   experiencia,   la  lógica  o  la  técnica  al  momento  de  su  apreciación,  o por omisión o suposición de los medios en los que se sustenta  la  decisión, hipótesis éstas que fueron enunciadas más no abordadas con las  formalidades exigidas para la demanda de casación.   

                                               9.  El  reparo, al resultar insuficiente  en  su  desarrollo  y  demostración, adolece de la claridad y precisión que la  ley  exige,  la  alegación  no  consigue  poner  en  entredicho válidamente la  presunción  de  legalidad  y  acierto  de  que  está investida la sentencia de  segunda instancia.   

En mérito de lo expuesto  la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

                                   RESUELVE   

                                                Inadmitir   la   demanda   de   casación  presentada  a  nombre  de  JORGE    ALEXANDER   PEDRAZA   ANGARITA,  en  las  presentes  diligencias,  por las razones expuestas en la  parte  motiva  de  esta providencia, decisión contra la cual no procede recurso  alguno, por lo que se declara desierta la impugnación.   

Devuélvase  lo  actuado al lugar de origen.   

                                               Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

         HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

         

                    

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                                                                    ALFREDO      GÓMEZ  QUINTERO                                     

EDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                                            ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                                        JORGE   LUIS  QUINTERO  MILANÉS             

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                        MAURO  SOLARTE PORTILLA   

         TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                      Secretaria   

    

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