22086(06-10-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  22086   

  CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

      SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO PONENTE:  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

APROBADO ACTA No. 84  

                           Bogotá, D.C.,  seis (6) de octubre de dos mil cuatro (2004).   

                                               Decide   la   Corte   la  petición  presentada  por  el  procesado  JOSÉ    ORLANDO    BUITRAGO    ÁNGEL,  en  el sentido de declarar prescrita la acción penal del delito  de  falsedad  material  en  documento  público,  por  el  que  fue condenado en  concurso  con  el  ilícito  de  secuestro  extorsivo  agravado,  proceso que se  encuentra  en traslado de la demanda de casación ante Procurador Delegado en lo  Penal para que rinda concepto.   

         ANTECEDENTES   

                                 El Tribunal Superior de Bogotá  se  refirió  a  los  hechos  que dieron origen a la presente actuación, en los  siguientes términos:   

“Por  denuncia  formulada  por  Saturia  Vargas,  el  20  de  agosto de 1991, se supo de la desaparición, desde el 17 de  julio   del  mismo  año,  del  ciudadano  español  nacionalizado  en  Colombia  Bartolomé  Segui  Salas.  Consecuencialmente, fueron escuchados en declaración  sus  amigos  y  empleados,  de lo cual se pudo establecer que Orlando Contreras,  vigilante  informal del sector de la calle 85 con carrera 11, había presenciado  cuando   el   referido   se  disponía  a  cerrar  su  restaurante  Punto  85  y  fue  abordado  por  varios  sujetos  que  se  desplazaban en un automóvil Renault 9 y en un Fíat amarillo,  quienes  lo  obligaron a subir a uno de éstos; se precisó, posteriormente, que  dos  de sus amigos, con quienes sostenía relaciones sentimentales, Álvaro  Rodríguez Castillo y Héctor Fabio González,   habían   participado  en  el  plagio  e,  inclusive,  González  conducía  el  Fíat;  otro, Luis Blandón, manejaba el Renault.   

“En  poder  de Rodríguez Castillo fueron  encontrados  varios  documentos pertenecientes al desaparecido y unas escrituras  mediante   las   cuales,   supuestamente,  Bartolomé  Segui  vendía  varios  inmuebles  de  su propiedad a  terceros;  practicadas  las  pruebas  técnicas necesarias, se logró establecer  que    las    firmas    estampadas    no    eran    las   de   Segui,  por  lo  cual  fue  vinculada la  empleada   de   la   Notaría   Luz   María  Torres  Castro,   quien  había suministrado papel y los  sellos para que se tomara la impresión dactilar al plagiado.   

“También  fueron vinculados Nelson  de  Jesús Patiño Ariza, en cuyo  poder    permaneció    el    vehículo    de    propiedad    de    Segui  después  de  su desaparición; y  Lucero  Martínez  de  Cuesta,  quien,  mediante  la  alusión  a  una  supuesta  obligación   del  plagiado,  pretendió  obtener  la  enajenación  de  algunos  inmuebles del mismo.   

“Abierta   la   investigación  por  la  fiscalía,  fueron  escuchados  en  indagatoria,  entre otros, los apelantes Luz  Marina  Torres  de  Castro,  Lucero  Martínez  Cuesta  y José Orlando Buitrago  Ángel,  a  quienes  se le resolvió la situación jurídica. Como se trataba de  múltiples   sindicados,   se   produjo   (sic)   varios  cierres  parciales  de  investigación.  Mediante  resolución  del  3  de  enero  de 1997, la unidad de  extorsión  y  secuestro  de  la  Dirección  Regional  de Fiscalías de Bogotá  profirió  resolución de acusación en contra de Luz Marina Torres Castro, como  coautora  de los delitos de secuestro extorsivo (Decreto 2790 de 1990, elevado a  legislación  permanente  por  el  decreto 2266 de 1991) agravado por el numeral  3°  del  artículo 270 de la ley 100 de 1980, en concurso con falsedad material  de  empleado  oficial  en  documento  público  (artículo  218 ibídem); contra  Lucero   Martínez  de  Cuesta,  coautora  del  delito  de  secuestro  extorsivo  agravado,  según  las  normas  antes  mencionadas,  en  concurso  con  falsedad  material  de  particular en documento público (art. 220 ibídem); al conocer la  fiscalía  delegada  ante  el  Tribunal  Nacional,  de la apelación interpuesta  contra  dicha  resolución, declaró la nulidad de  lo actuado, únicamente  en   relación   con   el  delito  de  falsedad,  a  partir  del  cierre  de  la  investigación,  respecto de Nelson de Jesús Patiño Ariza, Lucero Martínez de  Cuesta  y  Luz  Marina Torres de Castro y la confirmó en lo demás, providencia  que,  por  su  contexto  en  la  parte  motiva, se interpreta como nulidad de lo  relativo  a  las falsedades en las escrituras públicas, quedando subsistente la  acusación  por falsedad en la cédula de ciudadanía apócrifa que se encontró  en  poder de Lucero Martínez de Cuesta. Ello, porque la crítica a la sentencia  de  primera  instancia  dirigida  a  la inclusión  de una sola falsedad de  particular   en   documento  público,  cuando  se  habían  falsificado  varias  escrituras.  Para  nada  se  criticaba,  y no había razón para hacerlo, por la  convocatoria  por el delito de falsedad en   la cédula de ciudadanía  comentada.   

“Por  resolución de 15 de enero de 1999,  la  misma  unidad  acusó  a  José  Orlando  Buitrago  Ángel  por el delito de  secuestro  extorsivo  agravado,  según  las  normas  anteriormente  citadas, en  concurso  con  falsedad  material de particular en documento público (artículo  200 ley 100 de 1980).   

“Las    causas    fueron   tramitadas  separadamente  por  el  Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de esta  ciudad  y  concluyeron  con  sendas  sentencias  de 20 de abril y 21 de junio de  2001,  que  son  hoy  objeto  de  revisión  por  esta  Sala”  (fls.  225, cd.  19).   

                                               2.    El   procesado  JOSÉ  ORLANDO  BUITRAGO  ÁNGEL sostiene  que  fue  condenado por el delito de falsedad material en documento público con  base  en  el  artículo  220  del  decreto  100  de  1980  que preveía una pena  privativa  de  la  libertad  de  2  a  8  años  de  prisión,  sanción que fue  modificada  por el artículo 287 del nuevo código de penas (ley 599 de 2000) al  establecer  una sanción de 3 a 6 años de prisión. En  estas condiciones,  como  el  delito  contra la fe pública se consumó el 23 de agosto de 1991 y el  pliego  de  cargos  se formuló 15 enero de 1999, al aplicarse por favorabilidad  el     nuevo     código,     encuentra    BUITRAGO  ÁNGEL  que  estaba prescrita la acción penal por el  delito  contra  la fe pública para el momento en que se formuló la acusación.   

         CONSIDERACIONES DE LA CORTE   

         I. Petición de JOSÉ ORLANDO BUITRAGO ANGEL.   

                 1. El procesado solicita la declaración  de  la  prescripción  de  la  acción  penal  por  haberse  extinguido antes de  calificarse  el  sumario,  invocando como norma aplicable el artículo 287 de la  ley 599 de 2000.   

                                          2.  El 15 de enero de  1999  se  calificó  parcialmente  el sumario, precluyendo la investigación que  cursaba  contra  de  JOSÉ DIOMEDES GARCÍA HERNÁNDEZ y acusando a JOSÉ   ORLANDO   BUITRAGO   ÁNGEL  como  coautor  de  los  delitos de secuestro extorsivo agravado y falsedad material de  particular    en    documento    público     (fl.    182).    BUITRAGO  ÁNGEL  apeló la calificación  del  sumario  (fl.200,  cd  20),  impugnación que por no haberla sustentado fue  declarada  desierta  mediante  resolución  del  23  de  junio  de  1999 (17, cd  22).   

                 La  imputación hecha por la Fiscalía por el delito de falsedad en  documento  público  se  hizo con base en el artículo 220 del D.L. 100 de 1980,  disposición  que  estaba  vigente  para  el momento en que cobró ejecutoria la  resolución  de  acusación  (23  de  junio de 1999) y se dictó la sentencia de  primera instancia (21 de junio de 2001).   

         3.  Ciertamente,  el  artículo  287 del  nuevo  código  penal  prevé  una  pena  máxima de 6 años de prisión para el  delito  de  falsedad material de particular en documento público, pero también  es  cierto  que  tal disposición no estaba vigente para el 23 de junio de 1999,  momento  en  que  cobró  ejecutoria la providencia que calificó el mérito del  sumario.   

           4.   El  tránsito  de  legislación  impone que los actos procesales se rijan por la ley  vigente  al momento en que se cumplen, por lo que, para efectos de los cálculos  relacionados  con  el  término  prescriptivo  de la acción penal en el sumario  adelantado   en  contra  de  JOSÉ  ORLANDO  BUITRAGO  ÁNGEL,  rige la máxima pena prevista por el decreto  100  de  1980  (ocho  años  de prisión), en tanto que en la causa, conforme al  artículo  287  de  la ley 599 de 2000, la pena a considerar es de seis años de  prisión.   

                                 En  el  sentido indicado, la  Sala1 se pronunció, así:   

“Ahora bien, aunque es  cierto  que  la  nueva legislación penal resulta más favorable a los intereses  del  procesado, porque de conformidad con los artículos 246, 267, 27 y 30 de la  Ley  599  de  2000,  el término prescriptivo se reduce a 7 años y 6 meses, que  igualmente  supera  el  lapso  transcurrido  entre  la  fecha de los hechos y la  ejecutoria   de   la   acusación,  resulta  pertinente  aclarar  que  frente  a  situaciones  jurídicas  ya  consolidas  en  el  tiempo  no  puede  aducirse  la  aplicación  retroactiva  de  la  ley  más  favorable,  pues  el  fenómeno  se  encuentra  supeditado  a  que  la  situación  jurídica  respecto de la cual se  invoque  haya  ocurrido o se hubiese estructurado durante su vigencia, que no es  el  caso  presente  donde  la interrupción del término de prescripción con la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación  se  consolidó  en vigencia del  anterior estatuto penal.   

“Cosa   distinta   ocurre   con   la  contabilización  de  los nuevos términos de prescripción que se iniciaron con  la  ejecutoria  de  la  resolución  de  acusación,  pues  en tal caso, como el  fenómeno  no  se  ha  consolidado,  debe aplicarse retroactivamente la ley más  favorable al procesado”.   

                              5. En  consecuencia,  desde  la  ocurrencia  de  los hechos, 20 de agosto de 1991, a la  fecha  en  la  que  se calificó el sumario adelantado en contra de JOSÉ  ORLANDO  BUITRAGO ÁNGEL y JOSÉ  DIOMEDES  GARCÍA  HERNÁNDEZ  (fl.  159,  cd  20), el 15 de febrero de 1999, no  transcurrieron  8  años,  razón  por la cual resulta infundada la petición de  prescripción  de  la  acción penal para el sumario presentada por el procesado  BUITRAGO ÁNGEL.   

                   

                               II. Prescripción de la acción  penal en la causa.   

                                             1.   Diferente  es  la  situación  en  relación  con  la  extinción de la acción penal en la causa para el delito de  falsedad   material   de  particular  en  documento  público  respecto  de  los  procesados  JOSÉ ORLANDO BUITRAGO ANGEL     y     LUCERO    MARTÍNEZ    DE  CUESTA,  pues  como  se vio, en esta eventualidad la  pena  a  considerar es la establecida en el artículo 287 de la ley 599 de 2000,  esto  es, de 6 años de prisión, por lo que el lapso prescriptivo es de 5 años  contados  a  partir  de la ejecutoria de la resolución de acusación, según lo  dispuesto  por  los  artículos  82  a  86  ibídem.   

                                2. El 23  de  junio  de 1999 quedó ejecutoriada la resolución de acusación proferida en  contra  de  JOSÉ ORLANDO BUITRAGO ÁNGEL (17,  cd 22). De  esa  fecha  a  hoy  han  transcurrido más de cinco años, por lo que la acción  penal  por  el  delito de falsedad material en documento público prescribió el  22 de junio de 2004.   

                               El  juzgado  Tercero Penal del  Circuito  Especializado  de  Bogotá, mediante sentencia del 21 de junio de 2001  condenó   a   ORLANDO  BUITRAGO  ANGEL  a  13  años  y  10  meses  de  prisión, de los cuales 13 años  corresponden  al delito de secuestro extorsivo agravado (artículo 268 y 270 del  C.P.)  y  los 10 meses al incremento por el concurso con el ilícito de falsedad  material    de    particular    en   documento   privado   (articulo   220   del  C.P.).   

                                           

                                             3.  Mediante  resoluciones  del  13 de  enero  y 17 de septiembre de 1997, la Fiscalía Regional y la Fiscalía Delegada  ante  el  Tribunal  Nacional,  en  primera y segunda instancia, respectivamente,  acusaron  a  LUZ  NARIAN  TORRES  DE  CASTRO  como  coautora  del  los delito de  secuestro  EXTORSIVO AGRAVADO; A NELSON de JESÚS PATIÑO ARIZA como coautor del  primero  de los ilícitos en mención; igualmente formularon cargos en contra de  LUCERO     MARTÍNEZ     DE    CUESTA  como  coautora  de los delitos de secuestro extorsivo agravado y  falsedad material de particular en documento público.   

                               La  formulación  de cargos en  contra  de  LUCERO  MARTÍNEZ  DE CUESTA  quedó ejecutoriada el 17 de septiembre de 1997, por lo que a la  fecha  y considerando el estado en que se encuentra el proceso, la acción penal  por  el  delito  de  falsedad  material  de  particular  en  documento  público  prescribió  el  16  de  septiembre de 2002, dadas las razones expresadas en los  numerales anteriores.   

                               En  la  sentencia  de  primera  instancia,  proferida  el  20  de abril de 2001 por el Juzgado Tercero Penal del  Circuito  Especializado  de Bogotá, LUCERO MARTÍNEZ  CUESTA,  fue  condenada  a  13  años  y 10 meses de  prisión,  de  los cuales 13 años corresponden al delito de secuestro extorsivo  agravado      (artículos      268      y      270-3     del     C.P.) y los 10 meses al incremento por el  concurso   del  ilícito  contra  la  fe  pública  (Artículo  220  del  C.P.).   

                                             4.   Como  el  delito de falsedad  material  de  particular  en  documento  público  cuya acción penal se declara  prescrita  aumentó  la  pena  en 10 meses para JOSÉ  ORLANDO  BUITRAGO  ANGEL y  LUCERO   MARTÍNEZ   DE   CUESTA,   en  esta  misma  proporción  se  reduce  la pena privativa de la libertad impuesta en los fallos  de  instancia  a  cada  uno  de  los procesados en mención, decisión ésta que  tiene   carácter  provisional  hasta  tanto  se  resuelva  lo  que  en  derecho  corresponda  con  relación  al  recurso  de  casación  interpuesto  contra  la  sentencia de segunda instancia.   

                               En  mérito de lo expuesto, la  Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

       RESUELVE   

                                 1.  Denegar,  por  infundada,  la  petición  de  prescripción  de la acción penal  presentada    por    el    procesado   JOSÉ    ORLANDO    BUITRAGO    ÁNGEL,  por  las razones expuestas en las motivaciones de esta  providencia.   

                                               2.    Declarar,    oficiosamente,    la  prescripción  de la acción penal del delito de falsedad material de particular  en   documento  público  imputado  a  JOSÉ  ORLANDO  BUITRAGO     ANGEL     y    LUCERO    MARTÍNEZ    DE    CUESTA.    En consecuencia,  se  ordena cesar el procedimiento por el motivo aludido y reducir en 10 meses la  pena  de  prisión  impuesta en los fallos de instancia, por lo expresado en los  considerandos de este proveído.   

                                               3.  Remítase  copia de esta decisión al  juez  que  está  vigilando  el  cumplimiento  de  las  decisiones judiciales en  relación    con    los   inculpados   privados   de   la   libertad.   

                           4.   Contra   esta  decisión  procede  el  recurso  de  reposición.   

                                             5.  Remítase el expediente al Procurador  Delegado para la Casación Penal para lo de su competencia.   

          Cópiese, notifíquese y cúmplase.   

    

        HERMAN GALÁN CASTELLANOS   

         

                   

SIGIFREDO   ESPINOSA  PÉREZ                                 ALFREDO     GÓMEZ    QUINTERO                                

EDGAR  LOMBANA TRUJILLO                              ÁLVARO    O.    PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                           JORGE    LUIS   QUINTERO  MILANÉS           

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                   MAURO SOLARTE  PORTILLA   

             TERESA RUIZ NÚÑEZ   

                                                 Secretaria   

    

1  C.S.J.,  Sent.  Cas.,  24  de  abril  de  2003, Rdo.  19.496, Mg. Pon. JORGE ANÍBAL GÓMEZ GALLEGO.     

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