21828(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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Proceso No 21828  

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No. 58  

Bogotá,  D.C., treinta (30) de junio de dos  mil cuatro (2004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la  Sala  sobre  el  escrito  presentado  por  el  sentenciado WILSON RODRÍGUEZ RUIZ, quien fue condenado por  el  Juzgado  Primero  Penal  del  Circuito  Especializado de Cundinamarca, a las  penas  principales  de  20  años  y  multa de 2.000 salarios mínimos mensuales  vigentes,  como  coautor  del  delito  de secuestro extorsivo, decisión que fue  apelada  por  otros  de  los vinculados a esa misma causa, y confirmada el 11 de  septiembre de 2003, por el Tribunal Superior de Cundinamarca.   

ANTECEDENTES Y CONSIDERACIONES:  

1. En escrito presentado a nombre propio, el  condenado  WILSON  RODRÍGUEZ RUIZ, invoca el derecho de petición para demandar  una  revisión  del  proceso  tramitado  en su contra por el delito de secuestro  extorsivo,  pues  considera  que  presenta varias irregularidades desde el mismo  día  en  que  se  produjo  su captura, la cual se llevó a cabo en una bomba de  gasolina   y   no   en   el  terminal  de  transporte  como  se  afirmó  en  la  actuación.   

Para  el  peticionario,  no  existe  ninguna  prueba  que  lo  comprometa  en el delito investigado, y aún así fue condenado  por  el  delito de secuestro extorsivo. En su caso, dice, fue el Gaula el que se  empeñó  en  involucrarlo  en  este asunto, pues los autores son otros, y entre  ellos  se  encuentra  el  dueño  del  predio  donde  fue  encontrada la señora  secuestrada.     Pide,     por     consiguiente     que    esa    persona    sea  investigada.   

Al efecto, aporta copia del fallo de segundo  grado   y  copias  al  parecer  de  un  memorial  presentado  en  el  curso  del  proceso.   

2.  Como  se  ve,  en esta oportunidad es el  condenado,  quien  actúa en su propio nombre, con el ánimo de promover acción  de revisión.   

3. Ahora bien, no  obstante  que  el  peticionario invoca los artículos 23 de la Carta Política y  220  del Código de Procedimiento Penal como sustento para demandar la revisión  del  asunto  en  el que resultó condenado por el delito de secuestro extorsivo,  es  evidente  que  al  no  ostentar  la condición de abogado titulado carece de  legitimidad para incoar  acción de esta naturalez.   

En  efecto, si bien el artículo 221 ibídem  establece   que   la   acción   de  revisión  podrá  promoverse  “por   cualquiera   de   los   sujetos  procesales”,  cuando el condenado no es abogado, no puede ejercer directamente  esa  titularidad,  pues  en  estos eventos, lo ha dicho la Sala, lo que se está  ejerciendo  es  el  derecho  de  postulación,  y  para  ello  necesariamente se  requiere  ser  profesional  del  derecho, u otorgarle poder con ese propósito a  quien tenga ese título.   

No  pueden, pues, confundirse las facultades  que  la  ley le otorga al “procesado” como  sujeto  dentro  de  la  actuación  penal  que da origen a la  sentencia  cuya  revisión  se  persigue,  con  la titularidad que en calidad de  condenado     pueda     invocar     –por  medio de apoderado- para iniciar la acción de revisión, como  quiera  que se trata de un trámite independiente y diverso del que es propio en  las instancias.   

En  este  sentido,  con  criterio  que  ha  permanecido  vigente  frente a la Ley 600 de 2000, la Sala ha sostenido que, sin  desconocer  la  titularidad  otorgada por la propia ley al condenado como sujeto  procesal    para    ejercer    la    acción    de    revisión:    “la  única  limitante prevista por el  ordenamiento  consiste en que la demanda se presente por un abogado titulado que  tenga  poder  especial para hacerlo, así sea el mismo profesional que intervino  en  el  trámite  ordinario,  o  de  un  defensor distinto, pues se trata de una  actividad   posterior   a   la   culminación  del  proceso,  que  comprende  la  elaboración  del  libelo según precisos requisitos formales, la invocación de  concretas  causales  legales,  el  correcto  señalamiento  de  los  fundamentos  jurídicos  y  fácticos,  la  relación  de  las  pruebas  que  se aportan para  demostrar   los   hechos   básicos   de  la  petición,   y  una  adecuada  sustentación  compatible  con la naturaleza de la causal que se invoca, todo lo  cual     es,     evidentemente,     materia    de    especiales    conocimientos  jurídicos”  (auto  del  primero  de  noviembre  de  2001,    M.P.,  Dr,  Fernando  Arboleda  Ripoll,  rad.  18.270).   

Sobre el mismo tema pueden consultarse, entre  otras  recientes,  los  autos  del 8, 17 y 29 de marzo del año en curso, en los  que  fungieron  como ponentes los doctores Alfredo Gómez Quintero (rad. 21.689)  y Mauro Solarte Portilla ( rads. 21.875 y 20.715), respectivamente.   

4. Esa exigencia, que, como se dijo encuentra  su  justificación  en  la  naturaleza  especialmente  técnica  y  rogada de la  acción  de  revisión,  termina en este caso por reafirmarse, pues al no ser el  condenado,  abogado titulado, el escrito que presentó lejos está de asimilarse  a  una  demanda de revisión, como quiera que ni siquiera identifica debidamente  el  fallo  mediante  el  cual  se  le  condenó,  ni  precisa la pena que le fue  impuesta  y  mucho menos, señala la causal de revisión que le sirve de soporte  a  sus  afirmaciones,  las  cuales,  a  la  postre,  se  reducen  a una serie de  argumentos  deshilvanados  que  se  contradicen  entre  sí,  y  solo  apuntan a  evidenciar discrepancias con el criterio apreciativo de la prueba.   

En  estas  condiciones,  entonces,  lo  que  procede  es  inadmitir  como  demanda de revisión el memorial presentado por el  condenado   WILSON  RODRÍGUEZ  RUIZ,  y  devolver  el  escrito  junto  con  sus  anexos.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, en Sala de Casación Penal,   

          RESUELVE:   

1.  Inadmitir  como  demanda de revisión el  memorial presentado por el condenado WILSON RODRÍGUEZ RUIZ.   

2.     Archívense    las    presentes  diligencias.   

    

1. Contra esta decisión no procede recurso alguno.     

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                         ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                        

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN               

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                                 JORGE                                LUIS                               QUINTERO  MILANÉS                 

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                           MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

secretaria    

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