21812(30-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21812  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                                     Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS   

                                     Aprobado Acta # 058   

Bogotá  D.C., junio treinta (30) de dos mil  cuatro (2004).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala si admite o no la demanda de  casación  excepcional  presentada  por  el  defensor de la procesada LUZ MIRYAM  ISAZA CIFUENTES.   

ANTECEDENTES:  

1.   Mediante  providencia  del  7  de  noviembre  de  2002,  el  Juzgado Penal del Circuito de  Cisneros   condenó   a  la  mencionada  a  2  meses  y  15  días  de  arresto,  inhabilitación  para  el  ejercicio  de  derechos  y funciones públicas por el  mismo  término  y multa de 4,2 salarios mínimos legales mensuales, al hallarla  autora  responsable  del  cargo  de peculado culposo, según hechos ocurridos en  agosto  de  1999  en  el  Instituto  Politécnico  Jaime  Isaza  Cadavid  de ese  municipio  y  de  acuerdo  con los cuales, por negligencia suya, se perdieron de  una  gaveta  que  no  contaba  con  las  más  mínimas condiciones de seguridad  $3.203.000.oo  que  había recaudado de los estudiantes por concepto de derechos  de grado.   

Ese  pronunciamiento  fue  apelado  por  el  defensor  y  el  Tribunal Superior de Antioquia lo confirmó en su integridad el  15 de agosto de 2003.   

2.  El  abogado  interpuso  el recurso de casación excepcional y antes de la presentación de la  demanda  allegó un escrito en el que señala los argumentos por los cuales cree  que  la  Corte debe conocer el caso. Destaca los fines de la casación según el  artículo  206  del Código de Procedimiento Penal, señala que en los fallos no  se  asumió  “con  la responsabilidad analítica necesaria la demostración de  los  presupuestos  probatorios  de  la forma de culpa imputada, como la omisión  presunta  al  deber  de  cuidado se materializa en un concepto no espacial de la  función  pública, la corresponsabilidad de los funcionarios que reciben dinero  por el concepto de pagos, etc.”.   

La  revisión “a fondo de la actuación”  le  permitirá  a  la  Corte,  agrega,  “estudiar  la  situación  real de las  garantías  procesales  de  extendidas  a  por  la  Constitución  y la ley a mi  defendida  (sic),  debido  a  que  se  observa que se traslada la imputación de  peculado  doloso  por  apropiación al culposo, sin que se pudiera demostrar esa  segunda  hipótesis,  su  ingreso  a  la  cárcel con la expresiva e inocultable  intención  de  obligarla  a  la restitución del dinero que no se sabe por qué  causa se perdió, etc.”.   

En  cuanto  al segundo motivo que permite la  casación excepcional, dice:   

“Es  esta  una  especial  oportunidad para  permitir  a  la  jurisprudencia  que  se ubique en un especial punto de progreso  evolutivo,  en  temas tan esenciales como: a) La modificación de la imputación  jurídica  sin  prueba  sobreviniente,  b)  la demostración de los presupuestos  jurídico   fácticos   de  la  culpa  con  representación,  c)  La  extensión  evaluativa  de los conceptos de deber de cuidado y sus criterios de exclusividad  o  corresponsabilidad  en  un  funcionario  o en todos los que reciben dinero de  terceras  personas,  etc.  A  nivel procesal: a) La delimitación inequívoca de  las  diferencias  entre  el  peculado  doloso  y  de carácter culposo según la  interpretación  de  la  prueba,  b) los efectos de la captura como mecanismo de  presión   para  lograr  la  restitución  del  dinero  cuando  se  presume  intencional  el  apoderamiento  y  se  termina  el proceso sin saberse cómo fue  extraído  el  mismo,  d)  La  forma concreta y garantista de la solución de la  duda, etc.”.   

          3.  La  demanda  consta  de  un  cargo  de  violación  indirecta  de  la  ley sustancial que a juicio del censor se produjo  por error de hecho por falso juicio de identidad.   

CONSIDERACIONES DE LA SALA:  

1.  En atención a  que  la  pena  máxima  prevista  para  el delito que fue objeto de la sentencia  condenatoria  no  es superior a 8 años de prisión, es clara la procedencia del  recurso  de  casación  por  la vía que invocó el defensor.  Sin embargo,  como  se concluye fácilmente, no fueron satisfechos los requisitos que exige la  ley   para   darle   curso.                 

2.  En la casación  excepcional,  como se sabe, quien pretende la intervención de la Corte tiene la  carga  de  suministrarle –en  el  término  de  ejecutoria  del  fallo  o dentro del propio libelo—  los argumentos que la persuadan sobre  la   necesidad   de   admitir  la  demanda  de  casación  para  desarrollar  la  jurisprudencia   o   garantizar   los   derechos   fundamentales.   La  demanda,  adicionalmente, debe reunir los requisitos que exige la ley.   

El   impugnante,  en  el  caso  examinado,  incumplió con esas obligaciones.   

3. En primer lugar,  aunque  invocó  correctamente los motivos que permiten ese tipo de casación en  el  memorial  mediante  el  cual  suministró  los  fundamentos por los que a su  juicio   es  procedente,  no  demostró  la  existencia  de  ninguno  de  ellos.   

3.1. Las supuestas  irregularidades  lesivas  de  los derechos fundamentales de su representada, que  simplemente  relaciona,  no  son tales. De la modificación de la imputación de  peculado  por  apropiación,  de  doloso  a  culposo,  está  ausente  cualquier  posibilidad  de  perjuicio;  y  el encarcelamiento de la procesada como forma de  presión  para  que restituyera el dinero es sólo una suposición del defensor.  Es  de  advertir,  de  todas  formas, que en su momento contó con la acción de  hábeas  corpus  como  forma  de  protección  de  su  derecho  a la libertad de  cualquier  arbitrariedad  de  las  autoridades  y,  una  vez  dictada  medida de  aseguramiento  en su contra, con los recursos dispuestos en la ley para discutir  sus    términos,    incluido   el   control   de   legalidad   ante   el   Juez  competente.   

3.2.  Relaciona el  recurrente,  de  otro  lado,  una serie de temas que considera esenciales y dice  que  le  parece  una  oportunidad especial para que la Corte los examine “para  permitir  a  la  jurisprudencia  que  se ubique en un especial punto de progreso  evolutivo”.   

En realidad, aparte del catálogo temático,  el  abogado  no agrega ninguna fundamentación que permita saber en qué sentido  exactamente  espera  el  desarrollo  jurisprudencial y menos de qué modo sería  útil  para  solucionar el caso particular y otros similares que se presenten en  el  futuro,  o  cuáles  son las posiciones encontradas de la Corte en relación  con  las  figuras  jurídicas  que cita y que confía sean estudiadas en aras de  establecer  una solución unitaria a un problema que no se ha venido resolviendo  bajo el mismo criterio interpretativo.   

4.  Es  importante  anotar,  de  otro  extremo,  que  la  alusión  a  las  finalidades  del recurso  extraordinario, no produce ningún cambio en la situación.   

De permitir el acceso a la casación con esa  simple  mención –como se ha  dicho—1,  carecería  de  sentido  la  distinción  entre  casación  ordinaria y excepcional, porque sería suficiente  en  todos  aquellos  casos no contemplados en el primer inciso del artículo 205  del  Código  de  Procedimiento  Penal con afirmar que se desconoció el derecho  material,  o  alguna  generalidad  parecida, para que se admitiera la demanda, a  condición,  claro  está,  de  contar  adicionalmente  con  los  requisitos del  artículo  207  de  la  misma  obra.  Si  así  fuera, lo único excepcional del  mecanismo  sería la obligación absurda de expresar una fórmula y no es lo que  establece  la  ley.  Esta  vincula  la  facultad  discrecional  de la Corte para  admitir  demandas  ante hipótesis que no permitan la casación ordinaria, a que  el  caso  sea  necesario  para  el  desarrollo  de  la  jurisprudencia o para la  garantía  de  los  derechos  fundamentales, y se trata de circunstancias que le  corresponde  acreditar  al sujeto procesal recurrente, lo cual fue evidentemente  incumplido en el presente caso por el defensor.   

5. El contenido del  único  cargo  formulado  en la demanda al amparo de la causal 1ª de casación,  cuerpo  segundo,  no  modifica  lo  dicho,  en cuanto es claro que a través del  mismo  el  recurrente  simplemente  discute la apreciación probatoria realizada  por el juzgador.   

Así las cosas, es evidente que no procede la  admisión de la demanda.   

A  mérito  de  lo  expuesto,  la  Sala  de  Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia,   

RESUELVE:  

INADMITIR la demanda  de   casación   presentada   a   nombre   de  la  procesada  LUZ  MIRYAM  ISAZA  CIFUENTES.   

En contra de la presente decisión no procede  ningún recurso.   

NOTIFÍQUESE   Y   CÚMPLASE.   

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO                       ALFREDO GÓMEZ QUINTERO       

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                      ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                           JORGE     LUIS    QUINTERO    MILANÉS          

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                     MAURO SOLARTE  PORTILLA                                      

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  .  CORTE    SUPREMA   DE   JUSTICIA.   Auto  – casación  21.361, junio 2 de 2004, M.P., Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS.     

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