21984(21-04-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21984  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

                                                                                 Magistrado  Ponente:   

                                                                   Dr.       ALFREDO       GÓMEZ  QUINTERO   

                                                                                    Aprobado    Acta   No.  34   

Bogotá, D.C., veintiuno (21) de abril de dos  mil cuatro (2.004).   

VISTOS:  

Se  pronuncia  la Sala sobre la solicitud de  pruebas  formulada  por  el  defensor de REINEL ROA CUERVO, ciudadano colombiano  requerido en extradición por el Gobierno de los Estados Unidos.   

ANTECEDENTES:  

1. Por virtud del artículo 517 del Código  de  Procedimiento  Penal, el Ministerio del Interior y de Justicia remitió a la  Corte  la  solicitud de extradición del ciudadano colombiano REINEL ROA CUERVO,  formalizada  por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos de América según Nota  Verbal  No.  2076 del 24 de noviembre de 2003 a la que se adjuntó la respectiva  documentación  y el concepto del Ministerio de Relaciones Exteriores de acuerdo  con  el cual “por no existir convenio aplicable al caso es procedente obrar de  conformidad  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de Procedimiento Penal  Colombiano”.   

2. En esas condiciones y antes de dar curso  formal  al trámite de extradición se requirió al solicitado para que nombrase  un  defensor, designando entonces al abogado Aldemar Rios Ramírez a quien se le  reconoció  como  tal en auto del pasado 1º de marzo a la vez que se dispuso el  traslado  de  rigor  para  que  aquél y éste, así como el Ministerio Público  solicitaren pruebas.   

Sin  embargo,  en  escrito  recibido  en la  Corporación  el  pasado  11  de  marzo,  Reinel Roa Cuervo relevó del cargo al  defensor  que  había  designado  al  nombrar  como  tal  a  Pedro  Nel Escorcia  Castillo,  a  quien  por ende se le reconoció personería en proveído del día  12 siguiente.   

3. No obstante lo  anterior,  el  defensor  relevado presentó en oportunidad escrito a través del  cual  demanda  la práctica de una serie de pruebas, haciendo lo propio el nuevo  apoderado  quien  solicitó  se  oficiare a la Unidad Nacional Antinarcóticos e  Interdicción  Marítima  de  la Fiscalía General de la Nación a fin de que se  alleguen  copias  del proceso que allí se adelanta en contra de Roa Cuervo (por  razón  del  cual  se  halla  privado  de libertad), en aras de demostrar que su  supuesto  fáctico  es  el  mismo por el que ha sido requerido en extradición y  así   evitar   la   posible   vulneración   del   principio  del  non  bis  in  ídem.   

CONSIDERACIONES:   

1.  Terminado  el  poder que inicialmente le  fuera  conferido  por  el  ciudadano  Reinel  Roa Cuervo al abogado Aldemar Rios  Ramírez  para  que  lo representare en este trámite de extradición, por haber  designado  uno  nuevo en términos del artículo 69 del Código de Procedimiento  Civil,  es  evidente  que  aquél  carece de legitimidad para intervenir en este  asunto.   Por  ello  ningún  pronunciamiento  cabe  hacer  en  torno  a su  solicitud de pruebas.   

2. Procede en cambio decidir en relación con  la  petición  que  en  ese  mismo  sentido  hizo  el nuevo defensor, la cual se  refiere  a  oficiar  a  la  Fiscalía General de la Nación con el propósito de  establecer  que en nuestro país cursa un proceso por hechos similares a los que  son  fundamento  del  pedido  de  extradición,  pero  en  tales  condiciones el  pronunciamiento  sólo  puede  ser  adverso  a  las  pretensiones de la defensa.   

En  efecto, si el supuesto legal previsto en  el  artículo  520  del Código de Procedimiento Penal prescribe que el concepto  que  de  la  Corte  se  demanda para efectos de extradición se fundamentará en  “la validez formal de la documentación presentada,  en  la demostración plena de la identidad del solicitado, en el principio de la  doble  incriminación,  en  la  equivalencia  de  la providencia proferida en el  extranjero  y,  cuando  fuere  el caso, en el cumplimiento de lo previsto en los  tratados  públicos”, es obvio que las pruebas cuya  práctica  se  depreca  deben  estar  orientadas,  por  razón del artículo 235  ídem,  en  su  conducencia,  pertinencia,  eficacia  y  utilidad  a demostrar o  desvirtuar tales presupuestos.   

3.  Bajo  unas tales premisas se advierte al  rompe  que  la  prueba  solicitada  por  el  defensor  no  tiene  por propósito  acreditar  o desvirtuar algunos de dichos requerimientos, pues reiterada ha sido  la  jurisprudencia  de  la  Sala en señalar que dentro de sus facultades que le  permiten  emitir  el  concepto  en  casos  de  extradición  no  se  halla la de  establecer  si  el solicitado es investigado o no por  la  justicia  nacional,  o  si  los  hechos  por  los que en nuestro país se le  procesa  son los mismos que fundamentan el pedido de extradición, habida cuenta  que  esos  eventos  no  inciden  en  el  curso  de  este trámite ni mucho menos  determinan el sentido en que ha de conceptuarse.   

Es  al  Presidente de la República, supremo  director  de  las  relaciones  internacionales,  a  quien concierne la decisión  final  ante  la solicitud de extradición, de concederla o negarla, o diferir la  entrega  del  requerido, según las conveniencias nacionales, luego en esa misma  medida  -y  en  tanto lo considere necesario- le atañe igualmente establecer si  en  Colombia  existe  el  proceso a que se refiere la defensa y si él trata los  mismos supuestos de hecho por los que se solicita la extradición.   

En  esas circunstancias resulta inconducente  en  este  trámite  oficiar  a  la  Fiscalía  General  de  la  Nación para los  propósitos  señalados  por  el  defensor, por ello se denegará la prueba así  solicitada.   

Por último, en firme esta decisión, y para  continuar  con  el presente trámite, déjese el expediente en la Secretaría de  la  Sala  por  el  término  de  cinco (5) días para los fines señalados en el  inciso 3º del artículo 518 del Código de Procedimiento Penal.   

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal,   

         

RESUELVE:  

1.   NEGAR  la  práctica  de la prueba  solicitada  por  el  defensor  del  requerido en extradición, señor REINEL ROA  CUERVO.   

2.  Disponer  el  traslado  señalado en la  parte motiva de este proveído una vez ejecutoriada esta decisión.   

Contra  esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,      notifíquese      y  cúmplase,   

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS   

JORGE       ÁNIBAL       GÓMEZ  GALLEGO           ALFREDO  GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO            ALVARO  ORLANDO  PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN               JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                         MAURO SOLARTE PORTILLA   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria     

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