21676(02-06-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21676  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado ponente:  

Dr.  MAURO  SOLARTE  PORTILLA   

Aprobado acta No. 46.  

Bogotá  D.C.,  dos  (2)  de junio de dos mil  cuatro (2004).   

Decide  la  Sala  sobre  la  admisión  de la  demanda  de  casación  discrecional  presentada  en  defensa  de  JOSE  DOMINGO  JIMÉNEZ  DAZA  contra  la sentencia de julio 5 de la pasada anualidad, mediante  la  cual  el  Juzgado  7º  Penal  del  Circuito de Bogotá confirmó la condena  impuesta  al citado procesado y a JESÚS MARÍA TENGANÁN y BENJAMÍN RODRÍGUEZ  por  el  Juzgado  47 Penal Municipal de esta ciudad como coautores del delito de  hurto calificado y agravado, en el grado de tentativa.   

ANTECEDENTES   

1. Por hechos sucedidos el  22  de  marzo  de 1999 en la zona de Engativá, el Juzgado 47 penal Municipal de  Bogotá  condenó  el  23  de  marzo  de 2001 a JESUS MARÍA TENGANÁ, BENJAMÍN  RODRÍGUEZ  QUIJANO  y  JOSÉ  DOMINGO  JIMÉNEZ DAZA, como coautores penalmente  responsables  del  delito  de hurto calificado y agravado a la pena principal de  dieiciete  (17)  meses  y  seis  (6)  días  de  prisión  y  a  la accesoria de  interdicción    de    derechos    y    funciones   públicas   por   el   mismo  lapso.   

En  la  misma providencia  otorgó  el  subrogado  de  la condena de ejecución condicional a JOSÉ DOMINGO  JIMÉNEZ  DAZA  y  negó  ese  mecanismo  sustitutivo de la pena a los restantes  procesados.   

El  defensor  de  los  procesados impugnó el  anterior fallo y lo  sustentó de manera oral.   

2. Al desatar la alzada, en sentencia de 5 de  junio  de  2003,  que  ahora  el  mismo  sujeto  procesal  recurre  en casación  extraordinaria,  el  Juzgado  7º  Penal  del  Circuito  de Bogotá le impartió  confirmación  a  la condena; no obstante la revocó parcialmente, en el sentido  de  negar  también el subrogado de la condena de ejecución condicional a JOSÉ  DOMINGO  JIMÉNEZ  DAZA  y  conceder  dicho mecanismo de sustitución de la pena  privativa  de  la  libertad  a  BENJAMÍN  RODRÍGUEZ  QUIJANO.  De igual manera  modificó lo concerniente a la condena en perjuicios.   

LA  DEMANDA   

En el mismo escrito que interpuso el recurso,  el  defensor  alegó su procedencia excepcional al amparo del artículo 205  del  código  de procedimiento penal. En ese sentido, sin justificar en concreto  la   procedencia   excepcional,   manifestó   que   acudía   a   este  recurso  “porque  estima  la  Defensa  que  se  vulneró  la  situación  jurídica  del  señor JOSÉ DOMINGO JIMENEZ DAZA, ya que el Recurso  de  Alzada,  se  limitó  a  los  señores  JESÚS  MARÍA TENGANÁN y BENJAMÍN  RODRÍGUEZ  QUIJANO,  así  lo  manifesté en audiencia oral que sustenté en el  mismo juzgado”   

En escrito separado, luego de identificar los  sujetos  procesales y la sentencia impugnada, sintetizar los hechos y resumir la  actuación  procesal,  con  fundamento  en  la  causal 1ª del artículo 207 del  código    de    procedimiento    un    único    cargo   propone   –aunque  lo  enuncia  como primer cargo-  contra  la  sentencia de segunda instancia, al acusar al fallador de incurrir en  “  manifiestos  y  Graves  errores  de  Hecho  y  de  Derecho;    en    la   aplicación   de   la   norma   sustantiva   (sic)…”.   

Bajo   el   epígrafe   de   “ERROR  DE HECHO”  el impugnante,  tras  citar jurisprudencia sobre la tergiversación o distorsión del sentido de  la  prueba,  cuya  fuente  no  identifica, acusa al juez de segunda instancia de  incurrir  en  error  al  “negar  un subrogado que ya  estaba  concedido  y  que  no  era  materia  de  Apelación (Se demuestra con la  Audiencia Oral)”.   

Al denunciar el error se apoya en lo dispuesto  en  el  artículo  204  del  código  de  procedimiento  penal,  para  afirmar a  continuación que era el único apelante.   

Y,  bajo  el  epígrafe  de  “ERROR  DE  DERECHO”  postula simplemente  que  “está  claro y demostrado el Yerro del Juzgado  de  2ª Instancia, al REVOCAR UN SUBROGADO PENAL QUE HABÍA SIDO CONCEDIDO, PERO  QUE  NO  ERA  MATERIA  DE  APELACIÓN.  Es  decir,  que  no se podía agravar la  sanción  para  este procesado de acuerdo con lo normado en el artículo 204 del  C.P.P:”.   

La pretensión del censor va encaminada a que  se  case  la  sentencia  acusada  y  se  restablezca  el derecho de JOSE DOMINGO  JIMENEZ  DAZA  por  “los errores puntualizados en la  Demanda,  los  cuales  generaron irrefutablemente una violación Indirecta de la  Ley sustancial”.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

Cuando  se  intenta  la  casación  por  vía  excepcional,  es  preciso  que  el censor cumpla con la carga de fundamentar los  motivos  por  los cuales considera que se ha vulnerado una garantía fundamental  o  se  hace  necesario el desarrollo de la jurisprudencia, únicos dos motivos a  los    cuales   se   restringe   la   admisibilidad   de   esta   modalidad   de  casación.   

En  relación  con  el  presupuesto  de  su  fundamentación,  la  Sala ha sido reiterativa y clara en señalar que cuando se  trata  de  la  violación de un derecho fundamental, el casacionista está en el  deber   de   desarrollar   una   argumentación   lógica   que   demuestre   el  desconocimiento  de  una  garantía por quebrantamiento de la estructura básica  del  proceso  o  la  violación  de un derecho fundamental, e indicar las normas  constitucionales  que protegen el derecho invocado y su concreto desconocimiento  en la sentencia.   

Cumplido lo anterior, el censor debe elaborar  la  demanda  respetando  las  reglas  técnicas  de  formulación, desarrollar y  demostrar  el cargo según la causal invocada, y el modo de violación de la ley  sustancial,     dada    la    naturaleza    extraordinaria    y    rogada    del  mecanismo.   

En  este  evento, aún si se admitiera que el  demandante  cumplió  de  manera  breve  con  el  discurso jurídico que pudiera  conducir  a  la  Corte  a  la necesidad de pronunciarse en defensa de un derecho  fundamental,  las  deficiencias  de la demanda son tan protuberantes en cuanto a  técnica   casacional   se   refiere,   que   llevan   a  declarar  desierta  la  impugnación.   

La  exigencia  prevista en el artículo 212.3  del  código  de  procedimiento  penal  de  indicar en forma clara y precisa los  fundamentos   de  la  causal  de  casación  que  se  aduce  para  solicitar  la  infirmación  del  fallo,  impone el cumplimiento de ciertos requisitos mínimos  de  contenido,  propios  de la técnica casacional, que no pueden ser soslayados  por el recurrente.   

En  este  caso,  se  itera,  la  ausencia  de  técnica de casación es fácilmente determinable, al punto que:   

a.  Si  bien  es cierto que acude a la causal  primera  de casación y que solo hasta la parte final de su escrito aduce que se  trata  de  una violación indirecta de la ley sustancial, no precisa la clase de  error de hecho o de derecho que atribuye al sentenciador.   

Como  se sabe los errores de hecho pueden ser  por   falso  juicio  de  existencia,  falso  juicio  de  identidad  y  error  de  apreciación  probatoria;  mientras  que los errores de derecho lo son por falso  juicio de legalidad o de convicción.   

b.  Con  base  en  una  misma razón presenta  simultáneamente  cargos  excluyentes, ignorando que respecto a la misma prueba,  que  desde  luego  ni  siquiera identifica, no pueden proponerse al mismo tiempo  errores de hecho y de derecho.   

c. Señala en qué consiste el yerro, pero no  lo    desarrolla    en    su    totalidad   y   tampoco   prueba   sus   efectos  jurídicos.   

d.  No culmina la presentación del cargo con  una  pretensión concreta en relación con la propuesta, limitándose a demandar  a la Corte que case la sentencia impugnada.   

e. Si bien acude a la violación indirecta, de  sus  escasos  planteamientos  parece perfilarse la vía directa; empero, tampoco  afirma  y  prueba  si  el  juzgador de instancia incurrió en error por falta de  aplicación,   aplicación   indebida   o   errónea   apreciación  de  la  ley  sustancial.   La  invocación  que  el  censor  hace  del artículo 204 del  código  de  procedimiento  penal,  que  estima  desconocido  en este evento, le  imponía desarrollar el cargo en consonancia.   

Si  la  demanda objeto de análisis no cumple  las  exigencias  mínimas requeridas para abrir a trámite el recurso, la Corte,  en  virtud  del  principio  de limitación que lo rige, no puede entrar a suplir  los  vacíos  y  corregir  sus  deficiencias,  y,  por  tanto,  la inadmitirá y  declarará  desierta  la  impugnación,  acorde con lo dispuesto en el artículo  213 de la ley 600 de 2000-   

En mérito de lo expuesto, la SALA DE CASACION  PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA,   

RESUELVE:  

Inadmitir  la demanda de casación presentada  por  el  defensor  del procesado JOSÉ DOMINGO JIMÉNEZ DAZA y, en consecuencia,  declara      desierto     el     recurso     extraordinario     de     casación  interpuesto.   

Contra  esta  decisión  no  procede  ningún  recurso. Devuélvase la actuación al Tribunal de origen.   

CÚMPLASE.  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

JORGE         A.        GÓMEZ  GALLEGO                 ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                  ALVARO O. PÉREZ PINZON   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN            JORGE  L. QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                  MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA     RUIZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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