21663(23-02-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21663  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente:  

Dr. YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

Aprobado   acta   No.  12   

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de febrero de  dos mil cinco (2005).   

V    I    S   T   O  S:   

Se  ocupa  la  Corte  en  emitir el Concepto  respectivo  en  este trámite de extradición iniciado por solicitud elevada por  el  Gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  en  contra  del  ciudadano  colombiano LUIS ANTONIO MONTES HERRERA.   

I.    DE   LA  SOLICITUD:   

1. A través de Nota  verbal  No. 1889 del 27 de octubre de 2003, la Embajada de los Estados Unidos de  América  formalizó  la  solicitud  de  extradición  del  ciudadano colombiano  LUIS    ANTONIO    MONTES    HERRERA    por  ser  el  sujeto  de  la resolución de acusación No. S-01-0154  radicada  el  14  de  marzo  de 2003 en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para el Distrito de Maryland, mediante la cual se le acusa de:   

“-  –  Cargo  Uno.  Concierto  para  lavar  dinero, en violación del Título 18, Secciones 1956 (h) y 1957, y   

“-  – Cargo dos al veintiuno.  Lavado  de  dinero,  en  violación  del  Título  18,  Secciones 1957 (a) y 2  del  Código de los Estados Unidos.   

2.    DE LOS  HECHOS:   

“(…)  revelan  que desde aproximadamente  1994     hasta    2000,    LUIS    ANTONIO    MONTES  HERRERA y Bertha Yolanda Páez de González lavaron en  forma  regular más de aproximadamente US$13 millones de utilidades provenientes  de  la  venta de narcóticos a través de una compañía encubierta del Servicio  de  Aduanas  de los Estados Unidos (que ahora se llama Oficina de Inmigración y  de  Cumplimiento  de las normas Aduaneras) de nombre Global Internacional.   El  caso  contra cada uno de estos fugitivos se recopiló durante una operación  encubierta  llamada  “Operation  Laundry  Chute”  y a través de informantes  confidenciales,     oficiales     encubiertos     y     múltiples     registros  bancarios.   

“Entre     abril    de   1994    y   abril   de   1999,   la   “Operation  Laundry    Chute”    realizó   aproximadamente   16   recibidas    de     dinero    por    más    de   US$9   millones   en   efectivo   en varios  lugares  de   Nueva  York,  Maryland,  Puerto  Rico y   

otros lugares.  El dinero era depositado  en   una   cuenta   bancaria   encubierta  y  transferido  de  acuerdo  con  las  instrucciones  que  se  recibían  de  Páez  de  González  y  de  MONTES  HERRERA. A los pocos días de cada  recogida   de   dinero   MONTES   HERRERA  enviaba mensajes en código vía fax suministrando los números de  las  cuentas  y  los  nombres  de  los  bancos,  junto  con  instrucciones sobre  cantidades  especificadas.   En  conversaciones  con  agentes  encubiertos,  MONTES  HERRERA  y  Páez de  González   manifestaron  que  el  dinero en las cuentas era utilizado para  pagar por despachos de cocaína.   

“En agosto de 2000, agentes del Servicio de  Aduanas  de  los  Estados  Unidos  en  Miami incautaron heroína que tenía como  destino  los Estados Unidos, MONTES HERRERA   había   arreglado   las   transacciones  y  Páez  de  González  suministró  las cuentas bancarias para el pago de utilidades provenientes de la  venta  de  heroína. Se hicieron transferencias cablegráficas por instrucciones  recibidas    de   Páez   de   González   y   MONTES  HERRERA.  Éstos les dijeron a agentes encubiertos que  el  dinero  se  necesitaba para pagar por embarques de cocaína y para pagar los  gastos    de    las    transferencias   de   narcóticos   de   embarcación   a  embarcación.   

“Aun cuando el concierto comenzó en 1994,  cada  uno  de los cargos se encuentra independientemente sustentado por acciones  adelantadas   por   el   acusado   con  posterioridad  al  17  de  diciembre  de  1997”.   

3. Por esos hechos  se    le    formularon    a   LUIS   ANTONIO   MONTES  HERRERA,  los  cargos  que  se  detallan  así  en  la  acusación    cuya    copia   traducida   se   agregó   a   la   solicitud   de  extradición:   

“El  Gran  Jurado  para  el  Distrito  de  Maryland Acusa que:   

“Cargo  Uno   

(Concierto para Lavar Activos)  

“A.    Con   inicio  en  una  fecha  desconocida  pero  a más tardar el 17 de diciembre de 1997, y con continuación  desde  entonces  hasta  la fecha del dictamen de esta Acusación, en el Estado y  el Distrito de Maryland, y en otras partes:   

“(…)  

“LUIS ANTONIO MONTES HERRERA  

“Alias Lucho  

“Con conocimiento de causa, intencionada e  ilícitamente  combinaron, concertaron, confederaron y acordaron entre sí y con  otros   conocidos  y  desconocidos  para  el  Gran  Jurado,  para realizar,  intentar  realizar  y  causar  que otros realizaran operaciones financieras, con  conocimiento  de  causa  e  intencionada e ilícitamente.  Esas operaciones  financieras  impactaban  el  comercio entre estado y con el extranjero, trataban  de  bienes procedentes de un delito que tenían un valor superior a US$10.000, y  los  fondos  procedían  de  una  actividad  ilícita especificada; todo lo cual  sería  una  violación  a  la  Sección  1957 del Título 18 del Código de los  Estados Unidos.    

“CARGOS DOS A  VEINTIUNO   

(Lavado de Activos)  

“El  Gran  Jurado  para  el  Distrito  de  Maryland acusa otrosí que:   

Alrededor  de  las  fechas que se detallan a  continuación,   en   el   Estado   y   Distrito   de   Maryland   y   en  otras  partes,   

“Bertha  Páez,  alias  “The  Lady”,  y   

“LUIS ANTONIO MONTES HERRERA  

“Alias Lucho”  

“Con conocimiento de causa, intencionada e  ilícitamente  realizaron  e  intentaron  realizar  operaciones  financieras que  impactaban  el  comercio  entre  estados  y con el extranjero, utilizando bienes  procedentes  de  un  delito que tenía valor superior a los US$10.000 mismos que  procedían  de  una  actividad  ilícita  especificada,  a saber: el tráfico de  cocaína  y  heroína en violación a la sección 841 del Título 21 del Código  de  los  Estados  Unidos, en cuanto a que los acusados dirigieron que los fondos  fueran  transferidos electrónicamente” a varios bancos en diferentes fechas y  en  diferentes cantidades “Sección 1957 (a) del Título 18 del Código de los  Estados   Unidos,  Sección  2  del  Título  18  del  Código  de  los  Estados  Unidos”.    

II.-         DE LA ACTUACIÓN:   

1.  Con  la  Nota  Verbal   No.  1217  del  31  de  julio  de 2003, la Embajada de los Estados  Unidos   de   América   solicitó   la  detención  provisional  con  fines  de  extradición  del  ciudadano  colombiano  LUIS ANTONIO  MONTES HERRERA.   

2. El 20 de agosto  de  2003,  el Fiscal General de la Nación emitió orden de captura con fines de  extradición  en  contra del solicitado, haciéndose efectiva por unidades de la  Policía Nacional el 29 siguiente (folios 11 a 16, carpeta anexa).   

3.   El  27  de  octubre   de  2003,  mediante  Nota  Verbal  No.  1889,  la Embajada de los  Estados   Unidos  de  América  formalizó  la  petición  de  extradición  del  ciudadano colombiano capturado a solicitud suya.   

4. El mismo día la  oficina  jurídica  del Ministerio de Relaciones Exteriores, en cumplimiento del  artículo  514  del  Código  de  Procedimiento  Penal, conceptuó “que por no  existir  Convenio  aplicable  al caso es procedente obrar de conformidad con las  normas  pertinentes del Código de Procedimiento Penal colombiano” (folio 105,  carpeta anexa).   

5.  Remitida  la  actuación  por  el  Ministerio  de Justicia y del Derecho a la Corte Suprema de  Justicia  (folio  1,  cuaderno  de  la  Corte),  se adelantó el trámite de ley  dentro  del  cual  se  resolvió  sobre  la petición de pruebas del defensor de  confianza  designado por el requerido y el recurso de reposición interpuesto en  contra del auto que las negó.   

     

I. DEL ALEGATO DE CONCLUSIÓN:     

El defensor de LUIS  ANTONIO  MONTES HERRERA  limita su intervención a  tres puntos concretos, a saber:   

1.  Dejar  expresa  constancia  de  la  supuesta  situación  de indefensión en que se encontró su  procurado  durante  toda  la  actuación  a  causa  de  habérsele  impedido  la  “práctica  de  pruebas necesarias para su defensa” en actuación que estima  violatoria  del  debido  proceso, calificando como tal el de extradición porque  la  Corte  emite  concepto  de  viabilidad  jurídica “y el gobierno es el que  falla”,  de  modo  que  le  son  aplicables  todas  las  reglas de ese derecho  fundamental    pues   esa   actuación   también   está   subordinada   a   la  Constitución.   

En  conclusión  es  de  la  tesis que al no  permitirse  probar,  ni  controvertir  las  pruebas obrantes en la actuación se  vulnera  el  debido  proceso,  tornándose  en ilegítima la actuación desde el  punto  de vista constitucional legal e internacional, reflexión que realiza con  el  único propósito de que la “H. Sala revalúe su posición en este tópico  concreto  y  proceda  a dar pasos encaminados a la salvaguarda de los nacionales  solicitados en extradición”.   

2.    Advertir  que en el país requirente ha operado la prescripción respecto de las  conductas    punibles   por   cuya   comisión   se   reclama   a   MONTES   HERRERA  pues  allí  ese  lapso  transcurre  por  5  años  contados  a  partir  de  la  comisión  del ilícito,  situación  que  pone de presente la equivocación de la Asistente del Fiscal de  los  Estados  Unidos  que  en  su  declaración  jurada  de apoyo a la solicitud  señaló  que ese fenómeno no ha ocurrido pues pasa por alto que algunos de los  delitos  ocurrieron  de  1994  a  1999  y  otros en 2003, mientras que la única  acusación  que  aparece en la actuación es de 2003 y aunque se hace mención a  una  acusación  de  1999,  esta no se anexó, de modo que probatoriamente sólo  existe  la  última y entonces aquellos habrían prescrito, conclusión a la que  debe  llegar  la Corte mediante una interpretación sistemática de las normas y  de  la  documentación  que  es  uno  de  los  aspectos  formales  de  su tarea.  Y,   

3.  Solicitar  que,  si  no  se  aceptan  sus  alegatos,  de  emitirse  concepto  favorable  se  condicione   conforme   al   artículo   512   del   Código   de  Procedimiento  Penal.   

IV.    DEL  CONCEPTO  DEL  MINISTERIO  PÚBLICO:   

La Procuradora 1ª Delegada para la Casación  Penal  es del criterio que están acreditados los requisitos legales para que la  Corte  emita  concepto  favorable  a  la  extradición  del ciudadano colombiano  LUIS   ANTONIO   MONTES   HERRERA,  así:   

1. Sobre la validez  formal  de  la  documentación  no  formula  ningún  reparo,  porque está  demostrada  con  la  remisión por vía diplomática del documento de acusación  que  contiene  los  cargos  por  los  que  se  le  requiere  por las autoridades  judiciales;  así  mismo  se  agregó  la declaración de la Agente Especial del  Servicio  e  Inmigración  y  Aduanas,   familiarizada con el caso, todo lo  cual  tiene  las  respectivas  constancias de autenticación que son menester en  esta clase de trámites.   

2.   La   plena  identidad  del  requerido  en extradición la encuentra demostrada con el aporte  de  sus  datos  biográficos,  así  como  la  clase  y número del documento de  identidad  nacional,  su fecha de nacimiento y su alias,  que coinciden con  los  constatados  al  momento de su captura y con los que él mismo ha utilizado  dentro de la presente actuación.   

3.  En  torno  al  requisito  de la doble incriminación, transcribe los cargos contra MONTES  HERRERA  para  compararlos  con la  legislación  penal  colombiana, concluyendo que constituyen ilícitos de lavado  de  activos “y otras infracciones” de las que se ocupan los artículos 323 a  327  del  Código Penal e igualmente se estructuran violaciones relacionadas con  narcóticos,  que  tienen  señaladas  penas  mínimas  de  6 años de prisión,  acreditándose de tal manera el requisito.   

4. La equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero con la resolución de acusación  nacional,  la  halla  acreditada  suficientemente  con  el  Indictment que en su  aspecto  formal  corresponde a un pliego concreto de cargos para que se defienda  de  ellos  en el juicio, constitutivo de la etapa procesal subsiguiente, razones  todas  para  que  concluya  solicitando la emisión de un concepto favorable que  debe  condicionarse  a  que  el país requirente se comprometa a no imponerle al  requerido  cadena perpetua o pena de muerte, a no juzgarlo por hechos anteriores  a  los  que motivan la solicitud de extradición  y a no someterlo a tratos  crueles, inhumanos o degradantes.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE:  

    

1. Cuestiones Previas:     

Como  quiera que este trámite se finiquitó  en  vigencia  de  la  ley  600 de 2000, las referencias normativas se harán con  respecto  a  ese  Código  de  Procedimiento Penal y no al que actualmente está  vigente  (ley  906 de 2004), preceptiva que en su artículo 520 señalaba que la  Corte  fundamentará  el  concepto  de  extradición  en la validez formal de la  documentación   presentada;   la   demostración  plena  de  la  identidad  del  solicitado;    el   principio   de   la   doble   incriminación;   la  equivalencia  de  la  providencia proferida en el extranjero; y, cuando fuere el  caso,     en   el   cumplimiento   de   lo   previsto   en   los   Tratados  Públicos.   

Y  acorde  con  el parecer del Ministerio de  Relaciones  Exteriores  rendido  a  través  del oficio OAJ. No. 39783 del 27 de  octubre  de  2003 en cumplimiento del artículo 514 del Código de Procedimiento  Penal,  “por  no  existir  Convenio  aplicable al caso, es procedente obrar de  conformidad  con  las  normas  pertinentes  del  Código  de Procedimiento Penal  Colombiano”.   

2.   Validez formal de la documentación:   

2.1.           La solicitud  para  que  se  conceda  la  extradición  de  una  persona  a  la que se le haya  formulado  resolución  de  acusación  o  su  equivalente  o  condenado  en  el  exterior,     deberá    hacerse    –dice  el  Código de Procedimiento Penal (artículo 513)—   por   la   vía   diplomática  y,  excepcionalmente, por la consular o de gobierno a gobierno.   

Ese  requisito  formal está suficientemente  acreditado  dentro  del  trámite  proseguido  porque el gobierno de los Estados  Unidos  de  América  ha  solicitado  por  la vía diplomática, a través de su  Embajada  ante  el  gobierno  Colombiano  (carpeta  anexa)  y por intermedio del  Ministerio  de Relaciones Exteriores, la detención con fines de extradición de  LUIS    ANTONIO    MONTES    HERRERA    (folios  1 a 4) y ha formalizado la solicitud de extradición por la  misma vía (folios 95 a 103).   

2.2.             Idéntica  norma  del  Código  de  Procedimiento  Penal señala cuáles son los documentos  mínimos que deben anexarse a la solicitud de extradición, así:   

2.2.1  Copia  o  transcripción  auténtica de la sentencia, de la resolución de acusación o su  equivalente.   

El  gobierno  de  los  Estados  Unidos  de  América  anexó  a  la  solicitud de extradición copia de la acusación formal  (Indictment)  S-01–  0154  radicada  el  14  de  marzo de 2003, en la Corte Distrital de los Estados Unidos  para  el  Distrito  de  Maryland,  que en idioma original aparece suscrita entre  otros,  por  el  Fiscal de los Estados Unidos Thomas M. DiBiagio (folios 62 a 69  carpeta  anexa)  y debidamente trasladado al castellano aparece de los folios 27  a 34 de la misma carpeta.   

2.2.2            Indicación  exacta  de  los actos que  determinaron  la  solicitud  de  extradición  y del lugar y fecha en que fueron  ejecutados.   

Tal información aparece suministrada por el  Estado  requirente  en  la Nota Verbal No. 1889 del 27 de octubre de 2003 con la  que  se  formaliza  la  petición  de extradición, en la que en la página 2 se  inicia  un  relato  denominado  “los  hechos del caso (…)”; en apartes del  Indictment;  y  en  la  declaración  de  la  agente  Lisa  Ward del Servicio de  Inmigración  y  Aduanas de los Estados Unidos de América, BICE (por sus siglas  en inglés) (folios 20 a 23).   

Se determina en esos documentos y testimonio  la  existencia de una organización criminal integrada,  entre otros,   por   LUIS   ANTONIO   MONTES   HERRERA  dedicada  a  recoger dinero producto de actividades de narcotráfico  en   varios   lugares   de   los   Estados   Unidos   de  América  –Maryland,  Puerto  Rico  y Nueva York,  entre  otros— de donde era  transferido    a   otros   países   –Gran   Caimán,  Bahamas,  Italia,  Suiza,  entre  otros—  para  finalmente ser dirigidos hacia  Colombia,  en  cuyo  desarrollo se utilizó a “Global Internacional” que era  una  compañía  encubierta establecida por el gobierno de los Estados Unidos de  América,   a  través  de su Servicio de Aduanas, para el descubrimiento y  persecución de ese tipo de operaciones ilícitas.   

2.2.3.  Todos  los  datos  que  se posean y que sirvan para establecer la plena identidad de la  persona reclamada.   

Tanto  con  la Nota Verbal que solicitó la  captura  con  fines  de extradición, como con la que formalizó la petición de  extradición,  se  suministraron  datos  suficientes  para  establecer  la plena  identidad   del   reclamado.    Allí   se   identificó   a   LUIS  ANTONIO  MONTES  HERRERA  por su  nombre  y  por su alias, se indicó su fecha y lugar de nacimiento, se anotó el  número  de  su  cédula  de ciudadanía colombiana y se agregó una fotografía  suya. (folios 1-3 y 52 carpeta anexa).   

2.2.4.  Copia  auténtica de las disposiciones penales aplicables para el caso.   

En la declaración jurada que en apoyo de la  solicitud  de extradición se anexó a ésta, la Fiscal Asistente de los Estados  Unidos   de   América  para  el  Distrito  de  Maryland  transcribe  las  leyes  pertinentes  federales  del  país  requirente citadas en el auto de acusación,  ordenadas  como  aparte  “A”  de  los  documentos  adjuntos (folios 36 y 37,  carpeta anexa).   

          Toda   la  documentación  a  que  se  ha  hecho  mención,  aparece  producida  en  el  idioma  inglés y traducida al castellano en legal forma, con  las  debidas  notas  de  autenticación  ante  el  Consulado de la República de  Colombia  en  la  ciudad  de  Washington  D.C.  (EE.  UU. A) correspondientes al  Auxiliar  de Autenticaciones del Departamento de Estado de los Estados Unidos de  América.    

A su vez,  aparecen cintas y sellos de  seguridad   del  Departamento  de  Justicia  y  del  Fiscal  General  del  país  requirente  que certifican las actuaciones del Director de la Oficina de Asuntos  Internacionales  de  la División Criminal del Departamento de Justicia, los que  también  fueron  colocados  en los documentos del Departamento de Estado en los  que  se  autentican  la  firma  y  actuaciones  del  asistente  del  oficial  de  autenticaciones  de esa oficina estatal del gobierno requirente (folios 90 a 94,  carpeta  anexa),  todo  lo  cual  demuestra  la  acreditación  del requisito de  validez formal de la documentación.   

3.  Demostración Plena de la Identidad del Solicitado:   

Ninguna  duda  le ofrece a la Sala el tema,  pues  el  país  requirente  ha  entregado  conforme  lo  indica  el  Código de  Procedimiento  Penal  nacional  todos  los datos que posee y que son suficientes  para  la  identificación del ciudadano colombiano LUIS  ANTONIO  MONTES  HERRERA,  tanto en la Nota Verbal con  que  reclamó  su  detención  con  fines  de  extradición,  como  con  la  que  formalizó  la  petición,  estableciéndose  una  plena  coincidencia  entre el  reclamado  y  el  vinculado  a  éste  trámite,  tal  como  de antiguo tiene la  jurisprudencia definida la precisión y alcance del tema.   

En  efecto,  los Estados Unidos de América  han  solicitado  en  extradición  a  quien  responde  a  ese nombre, es ciudadano colombiano identificado con  la  cédula  de  ciudadanía  nacional No. 19.261.624 y natural de Villavicencio  (Meta),  lugar  donde  nació  el  13  de  abril de 1956.   Esos datos  tuvieron  precisa  coincidencia con los que constató la Fiscalía General de la  Nación  al  momento  de  su  captura  (folios  15  al  17,  carpeta  anexa)  al  aprehenderlo  en cumplimiento de la orden de captura emitida en su contra por el  Fiscal  General  de  la Nación.  Así mismo, son también coincidentes con  los  que  el  propio requerido anotó cuando otorgó poder a los abogados que lo  representaron  en  esta fase del trámite de extradición, de todo lo cual surge  plenamente acreditado el requisito.   

4.  Principio de la doble incriminación.   

Tratándose de una extradición que se rige  por  las  normas  del  Código  de Procedimiento Penal, el principio de la doble  incriminación  se  define  conforme  al  llamado  sistema  de eliminación cuya  característica  principal  es  la  conexión  de  los  hechos  a unas sanciones  punitivas  mínimas.  Tal  como  lo  señala  el Código, es necesario “que el  hecho  que la motiva también esté previsto como delito en Colombia y reprimido  con  una  sanción  privativa  de  la  libertad cuyo mínimo no sea inferior a 4  años” (artículo 511-1).   

4.1.  Los  hechos  citados  en  la  Nota  Verbal  mediante  la  que  se  formaliza  la petición de  extradición  y  en  los  documentos anexos, hacen referencia a la existencia de  una   organización   criminal   integrada,   entre   otros   por   LUIS  ANTONIO  MONTES  HERRERA  que estaba  dedicada  a  la  recaudación  en  los  Estados  Unidos  de  América de dineros  provenientes  de  actividades  de  narcotráfico  y  de su remisión a Colombia,  previo  paso  por otros países, mediante múltiples transacciones electrónicas  a cuentas de personas ubicadas en territorio nacional.   

4.2   Esos  acontecimientos  son  considerados  en  Colombia  delictivos,  tal  como  pasa a  demostrarse:   

Asociarse  para  adquirir  y  transportar  dineros  provenientes  de  una  actividad  delictiva  es  punible  frente  a  la  legislación  colombiana  tal  como  se  ha  tipificado  en el artículo 340 del  Código  Penal,  modificado  por  la  Ley 733 de 2002, que consagra el concierto  para  delinquir y se considera agravado cuando la concertación sea para cometer  delitos  de  lavado  de  activos,  sancionándose con pena de prisión que en su  mínimo es de seis (6) años.   

Con fundamento en esos hechos, al requerido  en  extradición  le  formularon  en  los  Estados  Unidos  de América un   cargo   contenido  dentro  de  la  acusación  formal   No.  S-01-0154  definido  como  “concierto  para  lavar  activos”, para el cual existe en el  país requirente un encarcelamiento “de hasta por 10 años”. Y,   

4.3.   20  cargos  de  “lavado  de  activos”,  uno  por  cada  una  de  las operaciones  descubiertas,  conductas  que  en  el  país  requirente se hallan penadas   de   forma   similar   y  en Colombia son también estimados  ilícitos   con   similar   denominación  típica  que  se  sanciona  con  pena  privativa   de  la  libertad  mínima  de  6   y   máxima   de  15  años  de prisión a quien, entre  otras  conductas,  “(…) adquiera, resguarde, invierta, transporte, invierta,  oculte,  encubra  su  movimiento,  o  realice  cualquier  acto  para  ocultar  o  encubrir”  el  origen ilícito de bienes provenientes, entre otros delitos, de  tráfico  de  estupefacientes.    Esa  pena  puede  ser  aumentada   de   una   tercera  parte  a  la mitad  (con  lo que se deja un límite  mínimo  de  8  años   y   un   máximo   de   22  años  y  6   meses  de  prisión)   cuando  la  conducta   sea desarrollada por una  organización  dedicada  al  lavado  de  activos  (artículos  323  –modificado   por   la   Ley   747  de  2002—  y  324 del Código  Penal).   

Se  acredita  el  principio  de  la  doble  incriminación.   

4.4.  En torno  a  la  reclamación  que  hace el defensor sobre la supuesta prescripción de la  acción  penal  en ese país, la Sala no se pronuncia por la doble razón de ser  un   tema  atinente  al  juzgamiento  que  habrá  de  realizarse  en  el  país  requirente;   y,   porque   el   Estado  requirente  anexó  como  parte  de  la  documentación  la  declaración  jurada de Jane M. Erisman, Asistente Fiscal de  los  Estados Unidos para el Distrito de Maryland, en cuyo aparte 11 (folio 46 de  la  carpeta  anexa)  hace  mención a ese aspecto, señalando que no ha ocurrido  aún.       

5.   Equivalencia  de  la  providencia  proferida en el extranjero:   

          Tal  como  invariablemente  lo ha sostenido la Corte, el Indictment  equivale  a  la  resolución de acusación nacional en cuanto, como ésta,   tiene  la  fuerza  jurídica  de  impulsar la apertura de la fase de juzgamiento  dentro del juicio oral que finaliza con el respectivo fallo.   

         

Adicionalmente,  desde  el  punto de vista  formal  contiene  el lugar y la fecha o época en que los hechos tuvieron lugar,  los  nombres de los partícipes y la calificación jurídica de la conducta, con  lo  cual  satisface los aspectos fácticos y jurídicos de la imputación. Así,  entonces,   no   hay   duda   que   en  este  caso  se  satisface  también  esa  exigencia.   

6.  Conforme  ha  determinado   la   Corte   y   tal   como   se   advierte  de  la  sentencia  de  constitucionalidad   1106/2000   del   24   de   agosto  de  2000  de  la  Corte  Constitucional  que  decidió  la  exequibilidad,  entre  otras  normas,  de los  artículos  550 y 565 del Código de Procedimiento Penal, al referirse al inciso  2°  del  artículo  550 (512 actual) la  condicionó al “(…) entendido  de  que  la  entrega de una persona en extradición al Estado requirente, cuando  en  este  exista  la  pena de muerte para el delito que la motiva, solo se hará  bajo  la  condición  de  la  conmutación  de la pena, como allí se dispone, e  igualmente,  también  a  condición  de  que  al  extraditado no se le someta a  desaparición  forzada,  a  torturas  ni  a  tratos o penas crueles, inhumanos o  degradantes,  ni  a  las  penas de destierro, prisión perpetua y confiscación,  conforme  a  lo  dispuesto  por  los  artículos 11, 12 y 34 de la Constitución  Política”  (resaltado  ajeno  al  texto).  Por lo tanto, el Gobierno Nacional  está  en  la  obligación  de  supeditar la entrega a los términos aludidos en  caso  de  conceder  la  extradición  y  a  la determinación concreta de que el  requerido  no  será  sometido  a  juicio,  perseguido  ni  procesado por hechos  anteriores al 17 de diciembre de 1997.   

7.   Adicionalmente,    como   la   Constitución  (artículo  189)  inviste  al  Presidente  de  la  República  de la triple condición de Jefe del Estado, Jefe  del  Gobierno  y  Suprema Autoridad administrativa y en tal calidad simboliza la  unidad  nacional,  jura el cumplimiento de la Constitución y de las Leyes,  y   

“(…) se obliga a garantizar los derechos  y libertades de todos los colombianos”   

que  no  dejan de serlo por residir en otro  país  o  haber  sido  entregados  en  extradición  a  otro  Estado,  la  Corte  condicionara  el  Concepto  que ahora rinde a que el Presidente de la República  en  ejercicio  de  los  deberes  constitucionales atrás reseñados y de la  función  de  “dirigir  las  relaciones  internacionales  (artículo 189-2)”  disponga  lo necesario para que el servicio exterior de la República realice un  detallado  seguimiento  a  los  condicionamientos atrás referidos que por hacer  parte  del  bloque de constitucionalidad que ampara a los nacionales colombianos  y  constituir una porción de sus derechos y libertades deben ser respetados por  el  país requirente, de modo que el condicionamiento incluye, pero no se limita  a  ello,  que  el  Presidente  de  la República determine las consecuencias que  frente  al  Estado  requirente y en el ámbito de las relaciones internacionales  deban  derivarse  por  su  eventual incumplimiento.  En el orden interno la  Corte  Suprema  de  Justicia  adoptará  las decisiones que le correspondan como  máximo tribunal de la jurisdicción ordinaria nacional.   

                   A mérito de  lo   anterior,   la   Sala   de   Casación   Penal   de  la  Corte  Suprema  de  Justicia,   

CONCEPTÚA   FAVORABLEMENTE  a    la   Extradición   del   ciudadano   colombiano   LUIS  ANTONIO  MONTES  HERRERA en  las  condiciones atrás referidas.     

Comuníquese al requerido, a su defensor, al  Ministerio  Público  y al  Fiscal  General  de  la Nación.  Devuélvase al Ministerio de Justicia   

y del Derecho para lo de su competencia y del  Gobierno Nacional.   

CÚMPLASE  

HERMAN GALÁN CASTELLANOS  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         ALFREDO GÓMEZ QUINTERO   

ÉDGAR           LOMBANA  TRUJILLO                              ÁLVARO O. PÉREZ PINZÓN   

MARINA        PULIDO        DE  BARÓN                              JORGE L. QUINTERO MILANÉS   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                                  MAURO SOLARTE PORTILLA   

Comisión de servicio  

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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