21575(29-03-04)

2004

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 21575  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION PENAL  

                            Aprobado acta No. 26   

                            Magistrado Ponente:   

                            Dr. MAURO SLARTE PORTILLA   

Bogotá,  D.  C., veintinueve de marzo de dos  mil cuatro.   

La     defensora     de    Manuel  Ignacio  Hurtado  Socha  interpuso  recurso  de casación por vía excepcional contra la sentencia de 26 de junio de  2003,  mediante  la  cual  el  Tribunal  Superior  de  Cúcuta  condenó  a  los  procesados   Rulfo  Ardila  Trujillo,  Manuel  Ignacio  Hurtado  Socha y  Omar Gordillo Gómez. El primero  como  autor  responsable  de  los  delitos de privación ilegal de la libertad y  abuso  de autoridad por acto arbitrario e injusto, y los últimos como coautores  del   segundo  de  los  referidos  delitos.  Correspondería  decidir  sobre  la  admisibilidad  del  recurso,  pero se advierte que la acción penal se encuentra  prescrita.   

Antecedentes.    

Los   hechos   que   dieron   origen  a  la  investigación   fueron   sintetizados   por   La  Fiscalía,  de  la  siguiente  manera:   

“El 30 de octubre del próximo año anterior  (1995),  como producto de labores de inteligencia desarrolladas por funcionarios  del  CTI Regional de la ciudad de San José de Cúcuta (Norte de Santander), fue  localizado     en     el     establecimiento     de     comercio    ‘Cervecería   El   Faraón’  de  aquella  localidad,  JOSE ALFREDO  MENDOZA  LARA,  quien una vez identificado fue trasladado a las instalaciones de  la  entidad,  sitio  en  el  cual  le  fue  debidamente corroborada la identidad  mediante  el  cotejo  grafológico  de su huella dactilar con los documentos que  portaba,  le  tomaron  fotografías  y  fue filmado en videocinta, para proceder  seguidamente  a  conducirlo por la vía que une con la ciudad de San Antonio del  Táchira  (Venezuela). Se afirma que en el puente internacional Simón Bolívar,  límite  fronterizo,  fue  entregado  a  miembros  de la PTJ, entidad en la cual  efectivamente   apareció  detenido  y  remitido  a  la  ciudad  de  Caracas”.   

Mediante  resolución de 19 de enero de 1998,  la  Fiscalía  calificó el mérito probatorio del sumario con acusación contra  Diana  María Cárdenas Lozano, Manuel Ignacio Hurtado  Socha,  Rulfo  Ardila  Trujillo,  Omar  Gordillo Gómez, Edgar Alfonso Contreras  Báez  y  Ana de Jesús Torrado Flórez, como coautores  de  los  delitos  de  privación  ilegal de la libertad y abuso de autoridad por  acto  arbitrario  o  injusto,  previstos en los artículos 272 y 152 (modificado  por   el   32   de   la   ley   190   de   1995)   del  Código  Penal  de  1980  (fls.139-180/9).     

Apelado este pronunciamiento por varios de los  procesados,  la  Fiscalía  Delegada  ante  el  Tribunal,  en decisión de 10 de  agosto  del  mismo  año (1998), tomó las siguientes decisiones: (1) Revocó la  acusación  proferida  contra  Diana  María Cárdenas  Lozano,  y  en su lugar, precluyó investigación. (2)  Revocó  la  acusación  proferida contra Omar Gordillo  Gómez  y Manuel Ignacio Hurtado Socha por el delito de  privación  ilegal  de  la libertad, y en su lugar precluyó investigación. (3)  Modificó  la  acusación  dictada contra Ana de Jesús  Torrado  Flórez  y  Edgar Alfonso Contreras Báez como  coautores  de  los  dos delitos, y en su lugar los llamó a responder en calidad  de  cómplices  (fls.350-376/9).  Esta  decisión  causó  ejecutoria  el  17 de  septiembre siguiente (fls.377/9).   

Rituado el juicio, el Juzgado de conocimiento,  mediante  sentencia  de  25  de  noviembre  de  2002,  condenó  a  Rulfo  Ardila  Trujillo a la pena principal  privativa  de la libertad de 18 meses de prisión, como autor responsable de los  delitos  imputados en la acusación (privación ilegal de la libertad y abuso de  autoridad  por  acto  arbitrario  o  injusto). A Manuel  Ignacio  Hurtado  Socha  y  Omar  Gordillo Gómez, a la  pena   principal   de   multa  de  13  salarios  mínimos  legales  mensuales  e  interdicción  de derechos y funciones públicas por 7 meses, como coautores del  delito  de  imputado  en la acusación (abuso de autoridad por acto arbitrario o  injusto).  Y  absolvió a Edgar Alfonso Contreras Báez  y  Ana  de  Jesús  Torrado  Flórez, por ambos delitos  (fls.768-794/10).   

Apelado  este  fallo, El Tribunal Superior de  Cúcuta,   mediante  el  suyo  de  26  de  junio  de  2003,  lo  confirmó,  con  modificaciones  en  cuanto  a  las penas de multa impuestas a los procesados, la  que  fijó  en  un  salario  mínimo  mensual vigente (fls.8-25 del cuaderno del  Tribunal).   Contra   este   fallo  interpuso  recurso  de  casación  por  vía  excepcional  la  defensora  de  Manuel Ignacio Hurtado  Socha  (fls.32,  35,  45 ibídem). Surtido el trámite  correspondiente,  las  diligencia  fueron  remitidas  a  la  Corte,  a  donde se  recibieron el 20 de octubre del 2003.   

SE  CONSIDERA:    

Dos  delitos  se  imputan a los procesados en  este  asunto. De privación ilegal de libertad, descrito en el artículo 272 del  Código  Penal  de  1991,  que adscribía pena privativa de la libertad de 2 a 5  años  de  prisión  y pérdida del empleo (artículo 174 del actual, que prevé  pena  de  3  a  5  años);  y  abuso de autoridad por acto arbitrario o injusto,  descrito  en  el  artículo  152  ejusdem (modificado por el 32 de la ley 190 de  1995),  que  adscribía  pena  de  multa e interdicción de derechos y funciones  públicas   (416   del   actual,  que  prevé  pena  de  multa  y  pérdida  del  empleo).   

La  prescripción  de  la  acción penal para  delitos  sancionados  con pena privativa de la libertad opera en un tiempo igual  al  máximo  de la sanción imponible, salvo los casos exceptuados por la propia  ley.  En  tratándose  de  delitos  sancionados  con  otra  clase  de  pena,  la  prescripción  opera  en  cinco  años.  Pero  si el delito ha sido cometido por  servidor  público  en  ejercicio  de  sus funciones, o por razón u ocasión de  ellas,  como acontece en el caso en estudio, el término prescriptivo se aumenta  en  una  tercera  parte  (artículo  80  del  Código  de  1980,  y 83 del nuevo  estatuto).   

Esto significa que la prescripción para ambos  delitos  (privación ilegal de libertad y abuso de autoridad por acto arbitrario  e  injusto), sería de  6 años y 8 meses (5 años más una tercera parte).  Mas  como  quiera  que  la  resolución  de  acusación debidamente ejecutoriada  interrumpe  el  término  prescriptivo,  y  lo  modifica en cuanto lo fija en la  mitad  del  inicialmente previsto, sin que en ningún caso pueda ser inferior de  cinco  ni  superior  de  diez  (artículos 84 del Código de 1980 y 86 del nuevo  estatuto),  se  concluye que el tiempo de prescripción para ambos delitos es de  cinco años.   

La  resolución de acusación, en el presente  caso,  causó  ejecutoria  el  17  de  septiembre de 1998 (fls.350-376 y 377/9).  Contado   desde  entonces  los  cinco  años,  se  establece  que  el  fenómeno  prescriptivo  se  consolidó  el  17 de septiembre de 2003, cuando el proceso se  encontraba  aún  en  el  Tribunal  surtiéndose  el  traslado  del  recurso  de  casación  a  los  sujetos  procesales  no  recurrentes (fls.62 del cuaderno del  Tribunal).  Por  tanto, se declarará prescrita la acción penal, y se ordenará  la cesación de todo procedimiento en favor de los procesados.   

En mérito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE  JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL,   

R   E   S   U   E   L   V   E:   

Declarar  que  la  ación  penal se encuentra  prescrita.  En consecuencia, se ordena cesar todo procedimiento en contra de los  procesados   Rulfo  Ardila  Trujillo,  Manuel  Ignacio  Hurtado  Socha,  Omar  Gordillo  Gómez,  Edgar Alfonso Contreras Báez y Ana de  Jesús  Torrado  Flórez, por los delitos de privación  ilegal   de   libertad   y   abuso   de   autoridad   por   acto   arbitrario  o  injusto.   

Contra  este  decisión procede el recurso de  reposición.    Notifíquese    y    devuélvase    al   Tribunal   de   origen.  CUMPLASE.   

HERMAN GALAN CASTELLANOS  

Aclaración de voto  

JORGE         A.         GOMEZ  GALLEGO                      ALFREDO GOMEZ QUINTERO   

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                     ALVARO                                O.                              PEREZ  PINZON                      

MARINA        PULIDO        DE  BARON                     JORGE L. QUINTERO MILANES   

YESID            RAMIREZ  BASTIDAS                        MAURO SOLARTE PORTILLA   

                                                                             Teresa Ruiz  Núñez   

                                                        SECRETARIA   

    

    

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