21468(14-03-07)

2007

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso     No  21468   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

Magistrado Ponente:  

JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA  

Aprobado Acta No. 36  

Bogotá  D.C.,  catorce (14) de marzo de dos  mil siete (2007)   

VISTOS  

Decide la Sala acerca de la admisibilidad de  los  fundamentos  lógicos y de debida argumentación de la demanda de casación  presentada  por  el defensor del procesado RÓBINSON JOSÉ ARGOTA MANZANO contra  el  fallo  de  segundo  grado  que  el  28 de mayo de 2003 profirió el Tribunal  Superior  de  Barraquilla,  mediante el cual revocó el de carácter absolutorio  emitido  por  el  Juzgado  Penal  del  Circuito Especializado del mismo Distrito  Judicial,  y en su lugar, lo condenó como coautor penalmente responsable de dos  delitos  de   homicidio  agravado,  en  concurso  con  hurto  calificado  y  agravado   y   porte   ilegal   de   armas  de  uso  privativo  de  las  fuerzas  armadas.   

HECHOS  Y  ACTUACIÓN  PROCESAL   

Con  ideación  y participación de José de  Jesús  Villa Martínez para acabar con la vida de sus progenitores, hacia las 7  de  la  noche  del  27  de mayo de 1998, ingresó en compañía de tres sujetos,  entre   los   que   se   encontraba   ROBINSON   JOSÉ   ARGOTA  MANZANO  (alias  “Unchito”) al edificio de  la  carrera  53  N°  70-54 de Barranquilla y luego de despojar del arma y de un  teléfono  celular  al  vigilante,  entraron al apartamento 201, lugar en el que  utilizando  una  ametralladora  con  silenciador  dieron muerte a Jesús Antonio  Villa Durán y Norma de la Barrera González.   

Con  base  en  las diligencias preliminares  adelantadas  por  la Fiscalía General de la Nación, por proveído del  23  de  junio  de 1998 se abrió formal investigación penal, entre otros, en contra  de            ROBINSON            ARGOTA,1  y  vinculado  a  través  de  declaración  de  persona  ausente, su situación jurídica se resolvió el 4 de  junio  de  1999  con  medida  de  aseguramiento de detención preventiva, sin el  beneficio  de  la  libertad  provisional,  como probable coautor del concurso de  delitos  de  homicidio,  porte  ilegal  de armas de fuego de uso privativo de la  fuerza    pública,   concierto   para   delinquir   y   cohecho   por   dar   u  ofrecer.   

Producida    su   captura   el  3  de  septiembre de 1999, se cerró   

parcialmente la investigación, y el mérito  del  sumario  se  calificó  el  5  de  diciembre  de  2001  con  resolución de  acusación  por  los  dos  delitos  de homicidio agravado, en concurso con porte  ilegal  de  armas  de  uso  privativo  de  la  fuerza  pública,  concierto para  delinquir  y  hurto calificado y agravado, decisión que fue confirmada el 30 de  abril  de  2002 por la Unidad de Fiscalía Delegada ante el Tribunal Superior de  Barranquilla.   

La fase del juicio correspondió al Juzgado  Penal  Circuito  Especializado  de  Barranquilla,  despacho que tras celebrar el  acto  público  de  juzgamiento,  mediante  fallo  de  29  de  noviembre de 2002  absolvió a ROBINSON JOSÉ ARGOTA MANZANO de los cargos formulados.   

Inconforme el representante de la Fiscalía,  apeló  la  decisión,  y  el  Tribunal  Superior de  Barranquilla mediante  fallo  de  28  de mayo de 2003, dejando en firme la absolución por el delito de  concierto  para  delinquir,  la  revocó  en todo lo demás, en consecuencia, lo  condenó  como  coautor  responsable  del doble delito de homicidio agravado, en  concurso  con  hurto  calificado  y agravado y porte ilegal de armas de fuego de  uso  privativo  de  la  fuerza  pública, a la pena principal de treinta y cinco  (35)  años  y  dos  (2)  meses  de  prisión,  así  como  a  la  accesoria  de  interdicción  de  derechos  y  funciones públicas por el término de diez (10)  años.   

LA  DEMANDA   

En nombre y representación del procesado se  interpone  por su  defensor  recuso extraordinario de casación con la  formulación   

de un cargo al amparo de la causal primera de  casación,  por  violación  de los artículos 29 de la Constitución Política,  6° y 20 del Código de Procedimiento Penal.   

Funda  el  yerro del Tribunal en la falta de  fundamentación  de  la  decisión  mediante  la cual revocó la absolución del  enjuiciado,  pues  no  se  expresaron  claramente  los  hechos que se dieron por  probados,  careciendo  la argumentación de soporte fáctico, sin que tampoco se  pueda  afirmar  que  el  análisis  judicial  de  la  prueba  fue hecho de forma  global.   

Luego de transcribir las consideraciones del  ad  quem relacionadas con el  indicio  de  mala justificación edificado de las pruebas de descargo por no ser  creíble  la  coartada  exhibida  por  el  enjuiciado, el cual si bien tenía el  carácter  de  leve,  se  sumaba  al  hecho  de  que  el  procesado asumió otra  identidad,  así  como  la  estimación  judicial  para darle credibilidad a los  dichos  de  Dorian  Alberto  Vicioso  Vinchery  y  Mendoza  Barandita,  aduce el  libelista  que la alusión a la demostración de los testimonios de oídas a fin  de  darles pleno crédito no es suficiente para colmar el requisito de la debida  fundamentación de los delitos que se imputan a su defendido.   

En  criterio  del  demandante,  el  Tribunal  debía  partir  de  la  valoración  probatoria opuesta para asumir el acontecer  fáctico  de  manera  diversa  a  como lo aceptó el a  quo, pues las conclusiones judiciales no se sustituyen  con  la  narración  de  antecedentes  probatorios  o  la  trascripción o   resumen de las argumentaciones de los sujetos procesales.   

En   suma,  considera  que  se  impone  la  anulación  toda  vez  que  el  juez colegiado no argumentó la contrariedad del  fallo  que  revocó,  con  lo cual omitió darle a cada prueba el mérito que le  corresponde,  lo  que  en  criterio  del censor constituye un vicio in  procedendo,  que  además  limita  el  ejercicio del derecho de impugnación.   

Por  lo  tanto,  solicita a la Sala casar la  sentencia  y  proferir  la  de reemplazo de carácter absolutorio en favor de su  asistido.   

CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          La  Sala  ha  insistido en que para la denuncia de la ilegalidad del  fallo  no es suficiente con el enunciado, porque el carácter rogado que informa  el  extraordinario  recurso  de  casación  conlleva  la demostración del error  in  iudicando  o  in  procedendo  en que haya incurrido el  Juzgador,  con  una  argumentación  clara y metódica, además de una petición  acorde y encaminada a subsanarlo.   

El  censor  alejado del principio lógico de  razón  suficiente  que significa que la fundamentación del reproche se baste a  sí  misma,  se  queda  en  el  simple  anuncio  del  yerro  de  juicio, pues no  profundiza  en  la  forma  como  el  Tribunal infringió los artículos 29 de la  Constitución  Política,  6°  y  20  del  Código  de  Procedimiento Penal que  cita.   

Igualmente,   no   incluye  dentro  de  la  proposición  jurídica los preceptos que consagran los tipos penales contra los  bienes  jurídicos  de la vida, el patrimonio económico y la seguridad pública  por  los cuales se condenó a su defendido, que de acuerdo con su pretensión de  absolución resultarían indebidamente aplicados por el juzgador.   

En este orden, no cumple el demandante con el  imperativo  de  señalar  el  sentido  de  violación de la ley sustancial, como  referente  y determinante para realizar una adecuada y lógica demostración del  vicio  que  postula,  ora si se trató de un yerro de juicio en relación con la  selección  o  interpretación  del precepto que se ocupa de regular un supuesto  fáctico   en   concreto,   en   caso   de   ser  una  infracción  directa,  o  bien porque a él se llegó a  través  de  yerros  de  aprehensión  o  valoración  probatoria, en caso de la  infracción  indirecta de la  ley.   

Pero  lo  que corrobora la improsperidad del  reparo  es  la  interpolación dentro del vicio de juicio formulado, de aspectos  concernientes  a  un  yerro de garantía al denunciar defectos en la motivación  de  la sentencia por parte del Tribunal, tema en el cual tampoco ofrece claridad  para  establecer si se trata de la carencia absoluta de fundamentación, si ella  es  incompleta  o  deficiente,  ora  si  es ambivalente o dilógica, eventos que  debía  abordar a través de la causal tercera de casación, por nulidad, con la  consecuente pretensión de anulación del fallo.   

Tampoco   precisa  si  se  trató  de  una  motivación  falsa adoptada en contravía de la verdad revelada probatoriamente,  evento  que  debió  desarrollar adecuadamente a través de la causal primera de  casación,  con  la  demostración  de  los  errores   en  la aplicación o  interpretación  de  las  normas  ora  de  manera  directa o mediados por vicios  probatorios por parte del Tribunal.   

La refutación de la responsabilidad penal de  su  asistido  en  los  delitos  investigados  más  que un error por precariedad  demostrativa     del     ad    quem    constituye  una  simple  discrepancia  del censor con la valoración  del  juzgador,  máxime  que  en  el  mismo  texto  de la demanda transcribe las  conclusiones  judiciales  con  base  en  las  cuales se modificó la absolución  adoptada por el juez singular.   

La  Corte  ha  puntualizado que el ejercicio  demostrativo  del  reproche  no se satisface con la reproducción de un segmento  del  fallo  para avizorar el desacuerdo, ya que la decisión judicial que decide  el  objeto  del  proceso  es  una unidad que, si facilita  integralmente su  comprensión  y  explica su contenido, debe tenerse por suficientemente motivada  sin    que    alguna   incidencia   tengan   pequeños   vacíos   que   pudiera  tener.   

Las  mencionadas  deficiencias  llevan  a la  inadmisión  del  libelo  de conformidad con lo dispuesto en el artículo 213 de  la Ley 600 de 2000.   

          Finalmente    es    oportuno    resaltar    que    la   Sala  no  observa  con ocasión del trámite procesal o en el fallo  impugnado  violación  de  derechos  o  garantías del procesado ARGOTA MANZANO,  como  para  que  se hiciera necesario el ejercicio de la facultad legal oficiosa  que  le  asiste  a  fin  de  asegurar  su  protección  en  los  términos  del  artículo 216 del Código de  Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000.   

          En  mérito  de  lo  expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE  CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE   

INADMITIR   la  demanda  de  casación  interpuesta por el defensor de  ROBINSON  JOSÉ  ARGOTA  MANZANO,  de  acuerdo  con  las  razones  anteriormente  expuestas.   

         Contra esta decisión no procede recurso alguno.   

Notifíquese y cúmplase.  

ALFREDO    GÓMEZ  QUINTERO   

SIGIFREDO   ESPINOSA   PÉREZ                            ALVARO   ORLANDO   PÉREZ  PINZÓN   

MARINA   PULIDO   DE   BARÓN                                  JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANES   

YESID           RAMÍREZ  BASTIDAS                               JULIO    ENRIQUE    SOCHA    SALAMANCA   

MAURO    SOLARTE  PORTILLA                                                     JAVIER    ZAPATA  ORTÍZ   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria  

    

1  También  fueron  vinculados  José  de Jesús Villa Martínez y Carlos Restrepo  Patiño,  Ricardo  Mendoza  Barandita,  Dorian Vicioso y los agentes de la SIJIN  Fabio Caicedo Gutiérrez y Julio Mancilla López.     

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