20947(23-09-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20947  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA   DE   CASACIÓN  PENAL   

MAGISTRADO  PONENTE   

ÁLVARO  ORLANDO  PÉREZ  PINZÓN   

APROBADO ACTA No. 106  

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de septiembre  del dos mil tres (2003).   

VISTOS  

          Se  pronuncia  la  Sala  sobre  la  admisibilidad  de  la demanda de  casación  presentada  por  el apoderado de los terceros civilmente responsables  GUILLERMO  EDUARDO  NARANJO  GAMBOA  y  SIMÓN  EURÍPIDES RODRÍGUEZ, contra la  sentencia  dictada  por  el  Tribunal Superior de Bogotá el 27 de noviembre del  2002.   

ANTECEDENTES   

          En  la tarde del 20 de julio del 2000, un vehículo conducido por el  señor  JUAN  DE  JESÚS  RINCÓN CASTILLO  atropelló  al  señor JORGE AMADO MENDOZA CAMPO cuando cruzaba la  avenida Boyacá de esta ciudad, ocasionándole la muerte.   

          Después  de  haber  sido  convocado  a  juicio  por  el  delito  de  homicidio  culposo  mediante  resolución del 6 de diciembre del 2001, el señor  RINCÓN CASTILLO le solicitó  a  la  Juez  33 Penal del Circuito de Bogotá dictara sentencia anticipada. Así  lo  hizo la funcionaria, quien el 19 de junio del 2002 lo condenó a 21 meses de  prisión,  multa  de  mil  pesos,  prohibición  para conducir vehículos por el  término  de  6  meses  e interdicción de derechos y funciones públicas por el  mismo  tiempo  de la pena privativa de libertad. Igualmente, de manera solidaria  con  los  señores  GUILLERMO  EDUARDO  NARANJO  GAMBOA  y SIMÓN RODRÍGUEZ, lo  condenó  a  pagar  por  concepto de perjuicios morales y materiales la cantidad  equivalente a 331 salarios mínimos mensuales.   

El  fallo fue impugnado oportunamente por el  apoderado  de la parte civil. También lo hicieron el abogado del señor NARANJO  GAMBOA,  quien  no  sustentó  el  recurso,  y  del señor RODRÍGUEZ, quien por  entender  equivocadamente que se hallaba vencido el término afirmó adherirse a  la apelación interpuesta por la parte civil.   

          La  sentencia,  confirmada en su integridad por el Tribunal Superior  de  Bogotá  el  27  de  noviembre  del  2002, fue recurrida en casación por el  apoderado  de  RODRÍGUEZ, quien también asumió la representación de NARANJO.  Con  apoyo  en  la causal primera del artículo 207 del Código de Procedimiento  Penal,  reclamó  la  absolución de los terceros civilmente responsables porque  la   obligación   indemnizatoria   debía   estar   a   cargo   de  la  empresa  SUFINANCIAMIENTO  S.A.,  en  virtud  de  un  contrato  de  leasing que se había  suscrito con esa entidad.   

CONSIDERACIONES   

          La  Sala inadmitirá la demanda de casación y ordenará devolver el  expediente  al  Tribunal  de  origen,  tal  como lo dispone el artículo 213 del  Código de Procedimiento Penal, por las siguientes razones:   

          1.   El  artículo  208  del  estatuto  procesal  penal  ordena  que  “cuando   la  casación  tenga  por  objeto  únicamente  lo  referente  a  la  indemnización  de  perjuicios  decretados  en la sentencia condenatoria deberá  tener  como fundamento las causales y la cuantía establecidas en las normas que  regulan  la  casación  civil,  sin  consideración  a la pena señalada para el  delito o delitos”.   

          2.  Como  la  pretensión  de  los  impugnantes  se dirige de manera  exclusiva  a  que  se  les  exonere  de  la  condena  indemnizatoria que les fue  impuesta,  el recurso debe ajustarse en todo a las reglas que rigen la casación  civil,  no sólo en cuanto a las causales sino también respecto de la cuantía,  fijada  por  el artículo 366 del Código de Procedimiento Civil, modificado por  el  artículo  1º.  de  la  Ley  592 del 2000, en 425 salarios mínimos legales  mensuales vigentes.   

          3.  Es  evidente,  por  lo  tanto,  que  los  demandantes carecen de  interés  para  recurrir,  pues la condena al pago de perjuicios ascendió a 311  salarios  mínimos  legales  mensuales  vigentes,  lo  que  hace improcedente la  casación ordinaria e impone la inadmisión de la demanda.   

          4.  Y  aunque  los  demandantes  no hicieron ninguna referencia a la  casación  discrecional,  conviene  anotar  que  en  ningún  caso  los terceros  civilmente  responsables  podrían acudir a esa vía pues, como sus pretensiones  siempre  tendrán  por único objeto el tema de los perjuicios, su situación en  todo  caso  sólo  podría  enmarcarse  en  la  previsión  del artículo 208 ya  citado.   

          Así  lo  acaba de decir la Sala en auto del 11 de marzo pasado, con  ponencia  del  magistrado  Fernando Enrique Arboleda Ripoll (radicación número  19.782), al expresar:   

          “Desde  esta  perspectiva es claro que  no  hay  lugar  a la casación discrecional pues de acuerdo con el artículo 208  del  Código  de  procedimiento  penal,  cuando  el  recurso tenga por objeto lo  referente   a  la  indemnización  de  perjuicios  decretados  en  la  sentencia  condenatoria,  deberá  tener  como  fundamento  las causales y la cuantía para  recurrir  establecidas  en  las  normas  que  regulan  la  casación  civil, sin  consideración  a  la  pena  establecida  para el delito o delitos, y sobre este  requisito  no  opera  la  discrecionalidad  que  establece el inciso tercero del  artículo  205  ejusdem,  pues,  como  la  misma  disposición  lo  advierte, la  excepcionalidad  sólo  resulta  procedente  respecto  de  aquellos  eventos  no  cobijados por el inciso primero de dicha disposición”.   

          5.  Adicionalmente,  el  señor  NARANJO  GAMBOA  también carece de  interés  en  razón de no haber sustentado el recurso de apelación interpuesto  contra  la sentencia de primera instancia, actitud que, como repetidamente lo ha  dicho  la  Sala,  demuestra su conformidad con la decisión y le impide discutir  en esta sede lo que aceptó en las instancias.   

          En  mérito  de  lo expuesto, la Sala de Casación Penal de la Corte  Suprema de Justicia,   

RESUELVE   

          Inadmitir   la   demanda   de   casación  presentada   por   el   apoderado   de  los  terceros  civilmente  responsables.   

          Contra      esta     decisión     procede     el     recurso     de  reposición.   

Notifíquese y cúmplase.  

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN   GALÁN   CASTELLANOS            CARLOS A.  GÁL­VEZ  ARGOTE   

JORGE   A.   GÓMEZ   GALLEGO                                ÉDGAR      LOMBANA  TRUJILLO                              

ÁLVARO   O.   PÉREZ  PINZÓN                              MARINA    PULIDO    DE  BARÓN                                

JORGE        L.        QUINTERO  MILANÉS       MAURO SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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