20869(20-05-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    Proceso     No  20869   

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA DE CASACION PENAL  

                            Magistrado Ponente:   

                              DR.   JORGE   ANÍBAL  GÓMEZ  GALLEGO   

                            Aprobado Acta Nº: 56   

          Bogotá D.C., veinte de mayo de dos mil tres.   

VISTOS  

Decide  de  plano  la  Corte la solicitud de  cambio  de  radicación  a  otro Distrito Judicial que del proceso surtido en el  Juzgado   Penal   del   Circuito   de   Duitama,  Boyacá,  contra  HÉCTOR  ALBANEZ  CADAVID  por la conducta  punible de homicidio imperfecto, ha formulado su defensor.   

FUNDAMENTOS   DE   LA  PETICIÓN   

          El  Juzgado Penal del Circuito de Duitama, Boyacá, adelanta proceso  penal     contra     HÉCTOR    FRANCISCO    ALBANEZ  CADAVID   por  atentar  contra  la vida de Alirio  Echeverría  Carreño,  juicio  que se encuentra pendiente de la celebración de  la  vista  pública,  pues  si  bien se ha fijado fecha en varias ocasiones para  llevarla   a  efecto,  el  acto  no  ha  sido  posible  cumplirlo  por  diversas  circunstancias.   

          Aduce  el  defensor  del  procesado  en  su escrito que no sólo por  razones  de  seguridad  personal,  tanto para su asistido, como para los agentes  del   Departamento   de   Policía   del   Atlántico   que  deben  realizar  el  correspondiente  traslado  desde  la  Estación  de  Policía  del  Distrito  de  Sabanalarga  donde  el justiciable se halla bajo custodia, resulta inconveniente  que  el  juicio  se  siga  adelantando  en la población de Duitama -factores de  orden  público  que afectan las vías carreteables del país pondrían en grave  riesgo  sus  vidas  e integridad física, aduce-, sino también porque esa no es  función  de  la  Policía  Nacional,  pues  el  traslado  de los reclusos está  adscrito  al  INPEC,  entidad  esta que omitió tramitar la orden de conducción  impartida  para el efecto por el juez de la causa, según se le informó, por no  hallarse  el  interno  en  alguna  de  las  Penitenciarías  que  operan  en  el  territorio patrio.   

Por  consiguiente,  el  letrado  solicita el  cambio  de  radicación  del  proceso  a  un  Juzgado  de  la misma categoría y  especialidad  de  la  ciudad  de  Barranquilla,  localidad en donde el procesado  tiene    vínculos    laborales,   familiares   y   sociales,   así   como   en  Cartagena.   CONSIDERACIONES  DE  LA  CORTE   

          Por  tratarse  de  la petición de cambio de radicación del proceso  en  cuestión, a un Distrito Judicial diferente a aquel donde se lleva a cabo el  correspondiente  juzgamiento,  la  Corte  por  virtud de lo estatuido en el Art.  75-8  de la Ley 600 de 2000 es competente para pronunciarse sobre la invocación  que aquí se hace.   

Pues bien, el instituto consagrado en el Art.  85  del C. de P. Penal que excepciona el principio general en virtud del cual el  funcionario  judicial  competente  para  conocer de un asunto es el del lugar en  donde  se  perpetró  el  hecho -competencia territorial-, autoriza el cambio de  radicación  de  un  proceso  cuando  en razón de circunstancias sobrevinientes  puedan  resultar  afectados  el orden público, la imparcialidad o independencia  de  la administración de justicia, las garantías procesales, la publicidad del  juzgamiento, y la seguridad del procesado o su integridad personal.   

No obstante, la solicitud debe ser motivada y  a  ella  han  de  acompañarse las pruebas en que se funda, reza el Art. 87  ibidem,  carga procesal cuyo  cumplimiento  no  puede ser soslayado por el postulante y que la Corte mal puede  suplir,  como  quiera  que  es la propia ley la que le asigna esa obligación de  demostrar los supuestos en que aquélla se finca.   

En  el  asunto  a  examen  de  la  Sala,  la  pretensión  del libelista carece de vocación de éxito, puesto que si  la  remoción  del  proceso  tiene  por finalidad contrarrestar factores externos de  perturbación  en  el ejercicio de la actividad judicial, como lo tiene dicho la  Sala,  la  orfandad  probatoria  que  rodea  la  presentación de sus argumentos  resulta  patente  al  punto  de  no  permitirle  a la Corte sopesar la verdadera  magnitud   de  las  condiciones  que  como  causa  para  acceder  al  cambio  de  radicación solicitado se arguye.   

En  efecto, contrariamente a la aseveración  de  que  su  asistido se halla recluido en uno de los calabozos de una Estación  de  Policía,  lo que aparece acreditado en el proceso de acuerdo con el informe  de  Fls.  113  es  que  ALBANEZ  CADAVID  se    dejó   a   disposición   del   despacho   del   conocimiento  “en  calidad  de custodia en la Cárcel Distrital de  Sabanalarga  (Atl.)”,  y al Director de dicho centro  de  reclusión se le envió la correspondiente boleta de detención,  conforme con lo consignado en el auto de  Fls.  114,  solicitándosele  igualmente  al  Director  del  INPEC  gestionar el  respectivo  traslado  al  lugar donde se celebra el juicio para llevar a cabo la  diligencia  de  audiencia  pública.  Por  modo  que,  salvo  la afirmación del  abogado  defensor,  no  existe prueba de que el INPEC se niegue a cumplir con la  orden  de  conducción  impartida,  porque el interno no se encuentra cautivo en  una de sus dependencias carcelarias.   

Tampoco  existe  prueba,  como  no  sea  la  afirmación  del  letrado,  de  que  el  Departamento de Policía del Atlántico  igualmente  se  haya negado a realizar el citado traslado alegando que, amén de  carecer  de  competencia para ello, factores de inseguridad y de afectación del  orden  público se lo impiden, pues de ser cierto que efectivamente el procesado  se   encuentra  bajo  su  custodia,  de  la  demostración  que  se  precisa  en  tratándose  de  aquellas  circunstancias,  es que las mismas provengan y tengan  relación  vinculante  con los hechos objeto de juzgamiento, y no que se deriven  de  la  situación  generalizada  de  deterioro del orden público que agobia al  territorio nacional.   

De  tenerse esto último como causa valedera  para  acceder  al traslado del proceso al que se aspira, se llegaría al extremo  de  paralizar  en  su  totalidad  la  actividad  judicial,  como  ya  ha  tenido  oportunidad  la Sala de advertirlo, por las dificultades originadas en virtud de  la  inseguridad  reinante  en  el  país, “absurdo tan intolerante como saber que,  si  bien  la  justicia  no  es  la responsable del manejo del orden público, su  ausencia,  y  ahora  su  huída,  inocultablemente  contribuyen  a  acentuar  el  deterioro  de  las  condiciones  necesarias  para el ejercicio de los derechos y  libertades públicas (…)”   

Así las cosas, teniéndose por sabido que es  al  Estado  al  que le corresponde a través de los organismos competentes velar  por  la  seguridad  personal  de los sujetos procesales, y como quiera que   tan  sólo  hipotéticamente  se  han planteado como causas que darían lugar al  cambio  de radicación solicitado, circunstancias sin soporte probatorio alguno,  la pretensión del libelista ha de ser denegada.   

           

          En   mérito  a  lo  expuesto,  la  CORTE  SUPREMA   DE   JUSTICIA,   Sala  de  Casación  Penal,   

  RESUELVE   

          NEGAR  el cambio  de   radicación   solicitado   por   el  defensor  del  procesado  HÉCTOR    FRANCISCO   ALBANEZ   CADAVID,  conforme    con    las   motivaciones   plasmadas   en   el   cuerpo   de   este  proveído.   

Cópiese y devuélvase a  su lugar de origen. Cúmplase.   

            

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

FERNANDO   ARBOLEDA   RIPOLL                                 HERMAN      GALÁN  CASTELLANOS   

CARLOS   A.   GÁLVEZ  ARGOTE                            JORGE    ANÍBAL   GÓMEZ  GALLEGO   

ÉDGAR    LOMBANA  TRUJILLO                     ÁLVARO ORLANDO PÉREZ PINZÓN   

         Comisión   de   servcio              

MARINA   PULIDO   DE  BARÓN                        JORGE LUIS QUINTERO MILANÉS    

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *