19829(08-10-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 19829  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr.  JORGE LUIS QUINTERO  MILANÉS   

Aprobado   acta  N°  110   

         

Bogotá D .C.,  ocho (8) de octubre de  dos mil tres (2003).   

         V I S T O S   

Resuelve  la  Corte  lo  que  en  derecho  corresponda,  respecto  al  trámite  dado  a  la  casación interpuesta por los  defensores  de los procesados HÉCTOR GUILLERMO GÓMEZ  SANTACRUZ      y      ADOLFO      NICANOR      QUIÑONES      CHURTA.   

         A N T E C E D E N T E  S   

1.-   El  Tribunal  Superior  de Pasto  sintetizó los hechos así:   

“Por  denuncia  que presentara la señora  SONIA  RIVERA  QUIÑONES,  se  tuvo  conocimiento  que  el señor HÉCTOR GÓMEZ  SANTACRUZ,  que  a  la  fecha,  (1°  de  octubre de 1999), se desempeñaba como  Secretario  Judicial  Local de la Unidad de Fiscalías de Tumaco, le recepcionó  declaración  dentro  de  la  investigación  que por el delito de extorsión se  adelantaba   en   contra  de  MANUEL  HUMBERTO  PRECIADO  ALBÁN.  Terminada  la  diligencia  la  citó en una cafetería cercana al parque Colón, de esa ciudad;  una  vez  allá  le solicitó el pago de determinada suma de dinero para obtener  la  libertad  del  mencionado  señor.  En  ese  momento  le entregó la suma de  $100.000.   

La suma solicitada era de $1.000.000 la que  finalmente  se  pactó  en  $600.000,  este dinero se entregó al abogado ADOLFO  QUIÑONES  CHURTA,  en  su  propia  oficina,  puesto  que  se  desempeñaba como  defensor  del  procesado PRECIADO. En presencia de la denunciante, el abogado le  entregó   a  GOMEZ  SANTACRUZ  la  suma  de  $200.000,  como  defensor  por  su  gestión.   

Como  la  petición  de  libertad  no  fue  favorable  a  PRECIADO  ALBÁN,  y  ante  el  reclamo  que  le  hiciera,  GÓMEZ  SANTACRUZ,  le  manifestó que en segunda instancia se la obtendría, puesto que  tenía  buenas relaciones con los funcionarios. La resolución de negativa de la  libertad  fue  confirmada, razón por la cual la denunciante se sintió estafada  y  tomó  la  decisión de denunciar, no tanto con el criterio de que se hiciera  justicia, sino con el de recuperar su dinero.     

2.-   Luego  de  adelantada la fase de  instrucción,  una  Fiscalía  Delegada  ante los jueces penales del circuito de  Pasto,  mediante  decisión  del  10  de  agosto  de 2000, decidió acusar a los  procesados   HÉCTOR  GUILLERMO  GÓMEZ  SANTACRUZ  y  ADOLFO  NICANOR  QUIÑONES  CHURTA,  el  primero como  autor  y  el  segundo como cómplice, del delito de concusión de que trataba el  artículo  140 del Decreto 100 de 1980, modificado por el artículo 21 de la Ley  190   de  1995,  con  una  punibilidad  de  cuatro  (4)  a  ocho  (8)  años  de  prisión.   

Se dictó sentencia de primer grado el 27 de  noviembre  de 2001 por el Juez 1° Penal del Circuito de Tumaco,  a través  de  la  cual  fueron condenados por esa infracción a las penas de 72 y 40 meses  de prisión, respectivamente.   

Impugnada  esta  determinación  por  los  defensores  y  uno  de  los  procesados  ante  el Tribunal Superior del Distrito  Judicial  de  Pasto,  mediante sentencia del 25 de febrero de 2002 es confirmada  integralmente.   

3.-   Contra  esta  determinación los  defensores  interpusieron  recurso  de  casación,  para  lo  cual  el  Tribunal  Superior  de  Pasto  descorrió  el  término  de  30 días individuales para la  presentación  de  las  demanda,  luego  de  que  en auto del 5 de abril de 2002  concediera   la   impugnación,   lapso   en   el   cual   fueron  efectivamente  presentadas.   

Por estas razones se remiten las diligencias  a la Corte Suprema de Justicia.   

         LA CORTE CONSIDERA   

Sería  del  caso  entrar  a  estudiar  la  procedibilidad  formal  de  las  demandas  de casación de no encontrarse con lo  siguiente:   

El  delito  por  el  cual  se  acusó a los  procesados   HÉCTOR  GUILLERMO  GÓMEZ  SANTACRUZ  y  ADOLFO  NICANOR  QUIÑONES CHURTA y por el cual fueron  condenados  en  primera  instancia  es  el  de  concusión. Tipo que conforme al  artículo  140 del Decreto 100 de 1980, modificado por el artículo 21 de la Ley  190  de  1995,  contaba  con  una  punibilidad de cuatro (4) a ocho (8) años de  prisión,  disposición  que  se  aplicó  al  dictarse  los fallos de primera y  segunda  instancias,  como  quiera que la pena señalada para ese tipo en la Ley  599    de    2000,   nuevo   Código   Penal,   resultaba   evidentemente   más  desfavorable.   

En  estas  condiciones, habiéndose dictado  tanto  la  sentencia  de  primera  como de segunda instancia (27 de noviembre de  2001  y  25  de febrero de 2002, respectivamente) con posterioridad a la entrada  en  vigencia de la Ley 553 de 2000 (16 de enero de 2000) por medio de la cual se  fijó  el  monto  punitivo  para  acceder  a  la casación, resulta claro que el  término  para  efectos  de  la  casación  es el señalado en esa normatividad,  acogido  integralmente,  en  cuanto a ese quantum, en el artículo 205 de la Ley  600  de  2000,  el  cual  menciona que la casación procede frente a delitos que  tengan   señalada   una  pena  cuyo  máximo  “exceda”  de  ocho  años  de  prisión.   

Es  decir,  que  el  delito  por el cual se  sentencia  al  procesado  no se encuentra cobijado en su quantum punitivo dentro  de los que se hace procedente la casación.   

Como  lo  ha  reiterado  la Sala, los actos  procesales  de  las  partes  deben  cumplirse  en  los  términos, condiciones y  oportunidades  señalados  por  la  ley,  y  en consecuencia, como quiera que el  Tribunal  Superior de Pasto luego de que se presentaran las demandas remitió el  proceso a esta Corporación, lo procedente es inadmitirlas.   

Además,  no obstante que se hubiera podido  interponer  la  casación discrecional, las demandas presentadas no se aproximan  a una tal eventualidad.   

Por lo brevemente expuesto, la CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA,  SALA  DE  CASACION PENAL,   

         R E S U E L V E   

Inadmitir   las   demandas  de  casación  presentadas  por  los  defensores de HÉCTOR GUILLERMO  GÓMEZ SANTACRUZ y ADOLFO NICANOR QUIÑONES CHURTA.   

Contra  esta  decisión  no procede recurso  alguno   

Notifíquese, cúmplase  y devuélvase  al Tribunal de origen.   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN    GALÁN  CASTELLANOS                                JORGE  ANIBAL  GÓMEZ GALLEGO   

ALFREDO GÓMEZ QUINTERO                                 EDGAR    LOMBANA  TRUJILLO   

ÁLVARO  ORLANDO PÉREZ  PINZÓN                  MARINA   PULIDO  DE  BARÓN   

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS                                 MAURO SOLARTE  PORTILLA   

TERESA    RUÍZ  NÚÑEZ   

Secretaria     

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