20742(29-09-05)

2005

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20742  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

Magistrado Ponente  

Dr. EDGAR LOMBANA TRUJILLO  

Aprobado Acta No.075  

Bogotá, D.C., veintinueve (29) de septiembre  de dos mil cinco (2005).   

VISTOS:  

Resuelve la Sala sobre la admisibilidad de la  demanda  mediante  la  cual  el  apoderado de los sentenciados CERAFÍN TRUJILLO  GARCÍA  y  OFELIA OSPINA MEJÍA pretende incoar acción de revisión, en contra  de  la  sentencia dictada el 4 de septiembre de 2002 por el Tribunal Superior de  Popayán  que confirmó la dictada en primera instancia por el Juzgado Penal del  Circuito  de  Caloto  (Cauca),  mediante  la  cual fueron condenados a las penas  principales  de  4  años  de  prisión  y multa de 10 salarios mínimos legales  mensuales  vigentes,  por  infringir, en calidad de coautores, el inciso 3º del  artículo  33 de la Ley 30 de 1986, modificado por el artículo 17 de la ley 365  de 1997.   

LA DEMANDA:  

Aunque  en  el capítulo correspondiente a la  actuación  procesal el demandante se queja porque no fue tramitada la solicitud  de  sentencia  anticipada  elevada  por  la condenada OFELIA OSPINA MEJÍA en la  fase  de  instrucción,  dice  pretender  la remoción de los efectos de la cosa  juzgada  con base en la causal 5ª del artículo 220 de la Ley 600 de 2000, esto  es,   por   haberse   proferido   la   sentencia   fundamentándose   en  prueba  falsa.   

Para  el  accionante, los jueces de instancia  incurrieron  en  una  apreciación  falsa  de la prueba técnica recaudada en el  asunto  objeto de la queja, pues desconocieron el valor científico del dictamen  rendido  el  28 de julio de 2000 por la Sección de Laboratorios de la Fiscalía  Seccional  de  Cali,  en  donde  se  concluyó  que  el material remitido por la  Fiscalía  1ª de Corinto (Cauca) presentaba una cromatografía en capa delgada,  y que las muestras uno y dos contenían Fenacetina.   

Y  aunque para descartar tal dictamen la Juez  adujo  que  existían  serias  dudas  sobre  su  veracidad,  dado  que existían  elementos  de  juicio  que  le  permitían  concluir  que  no se había guardado  debidamente   la  cadena  de  custodia,  no  podía  ella,  que  no  es  perito,  “deducir que dicho dictamen no es PROCEDENTE, razón  por  la  cual  no  puede  objetar  el  dictamen.  Aún cuando los DOS anteriores  dictámenes,  hablan de que dicha sustancia contenía otros elementos químicos,  razón  por la cual se solicitó en la instrucción ACLARAR dicho DICTAMEN, y la  misma  JUEZ,  observa  que  hay serias dudas, por lo tanto los señores CERAFÍN  TRUJILLO  GARCÍA  y  OFELIA  OSPINA  MEJÍA,  debieron  ser  absueltos, pues en  ningún  momento  puede el JUZGADOR OMITIR Pruebas CIENTIFICAS solicitadas y que  han  sido  favorables  a  la  conducta  que se les endilga referente a las (sic)  señalización del cual se les acusa…”.   

Concluye,  así, que se vulneró el principio  de  la prueba real y verdadera, como quiera que mientras se despreció la prueba  científica,  la  valoración que hicieran los jueces de primero y segundo grado  de los testimonios acopiados al proceso rebasaron en subjetividad.   

CONSIDERACIONES:  

1.  En  materia  de  acción  de  revisión,  múltiple,  reiterada  y  unánime ha sido la línea jurisprudencial trazada por  la  Sala,  pues  dada  su naturaleza, fines y alcances, en cuanto se trata de un  trámite  autónomo e independiente de aquél que dio origen a la sentencia cuya  remoción  se  pretende,  se  ha sostenido que se trata de un mecanismo judicial  especial  que  contiene  la excepción al principio de la cosa juzgada, en tanto  que  por  su  intermedio  se  busca  dejar  sin  efectos la intangibilidad de la  res  iudicata, circunstancia  que  sólo  es  posible a condición que se demuestre cualquiera de las causales  previstas   en  la  ley,  y  se  sustente  conforme  a  los  principios  que  la  rigen.   

2.  La acción de revisión es, por tanto, un  juicio  de verdad y justicia a un fallo, que no obstante haber definido de fondo  un  asunto  sometido a la jurisdicción, contiene en su fundamento histórico un  distanciamiento   de   los   fines   que   le  son  propios  al  proceso  penal,  específicamente  en  la  reproducción  de  los  hechos  que dieron origen a la  actuación  estatal, bien desde el punto de vista de los responsables, o bien, y  con mayor razón ahora, de las víctimas.   

3. Esa labor, impone, por lo mismo, una serie  de  cargas  al  demandante  que  de  no  ser  acatadas no pueden de ningún modo  suplirse  por  la Corte, toda vez que su activación corresponde por entero a la  discrecionalidad    y   potestad   del   sujeto   procesal   con   interés   en  ello.   

4.  Confrontado  lo  anterior  con la demanda  puesta  a  consideración  de la Sala, inevitable resulta sostener que no cumple  varios  de  los  requisitos  formales necesarios para su admisión. El libelista  omitió  aportar  la  correspondiente  constancia  de ejecutoria de la sentencia  cuya  remoción  pretende,  es  decir,  no acreditó que dicha decisión ya hizo  tránsito  a  cosa  juzgada, condición ineludible que toca directamente con los  requisitos de procedibilidad.   

5.  Adicional  a  lo  anterior,  aparece  sin  explicación  ni  justificación  alguna la queja que el demandante sienta en el  acápite  de  la  actuación  procesal,  pues  insinúa  la  existencia  de  una  irregularidad  que  atentó  contra  el  derecho  de  defensa material de OFELIA  OSPINA  MEJÍA.  Con ese propósito recrimina tanto al Fiscal instructor como al  Juez  de conocimiento haber hecho caso omiso de la petición que hiciera aquella  de acogerse a la sentencia anticipada.   

Dicha  postura, de cara a la naturaleza de la  causal  de  revisión  que se aduce, e incluso frente al ejercicio mismo de esta  acción  termina  poniendo de presente un contrasentido mayúsculo, ya que si lo  pretendido  es acreditar la inocencia de dicha condenada en particular, ilógico  resulta  siquiera insinuar irregularidades, que no solo debieron debatirse en el  curso  del  proceso  o incluso a través de la impugnación extraordinaria de la  casación,  sino  que  de  ser  viables  conducirían  de  todas  maneras  a una  decisión de condena.   

6. De la misma manera, a la hora de exponer la  causal  de  revisión invocada y sus fundamentos de hecho y de derecho, el actor  incurre  en  otro  desatino insalvable. Aduce la causal 5ª del artículo 220 de  la  Ley  600  de  2000,  esto es, haberse proferido sentencia con base en prueba  falsa.  Sin embargo, la falsedad a la que se refiere, y así se deduce del texto  del  libelo,  es  la  derivada de la valoración efectuada por los juzgadores de  instancia.   

7.  En  este  sentido,  no  tuvo en cuenta el  demandante  que  la prueba falsa a la que se refiere la aludida causal, implica,  como  tantas  veces  lo  ha  sostenido  la  jurisprudencia de la Sala, acreditar  mediante  sentencia  en  firme,  que los medios de convicción que en su momento  permitieron  acreditar  la  existencia  del  delito  o  la  responsabilidad  del  sentenciado  no  tenían  en  verdad  el  poder  vinculante  que se les otorgó,  precisamente,  por  no  responder  a  una fuente verificable, seria, confiable y  cierta.  De  ahí  la  necesidad  de  demostrar  mediante decisión judicial con  carácter  definitivo,  que  el  juicio  de  verdad y justicia que se hizo en el  fallo  que  se pretende remover terminó siendo artificioso, pues la falsedad de  los   elementos   en   que   se   apoyó   sólo   condujeron  a  una  decisión  injusta.   

8. Así las cosas, y siendo que obviamente en  este  asunto  el  demandante  no aportó decisión que demostrara la falsedad de  los  iniciales dictámenes periciales, en los que se dictaminó que la sustancia  que  las  autoridades  detectaron adherida en el cuerpo de OFELIA MEDINA OSPINA,  era   cocaína;  limitándose  únicamente  a  cuestionar  la  ponderación  que  hicieran  los  falladores  de  los  experticios  rendidos  en dicho asunto, para  calificar  de  falsas  sus  valoraciones  en  tal  sentido,  ninguna alternativa  distinta se ofrece en este asunto, a la de inadmitir la demanda.   

En  mérito de lo expuesto, la CORTE SUPPREMA  DE JUSTICIA, SALA DE CASACIÓN PENAL,   

RESUELVE:  

1.   Inadmitir   la  demanda  de  revisión  presentada  por  el  apoderado  de  los  condenados  CERAFÍN TRUJILLO GARCÍA y  OFELIA OSPINA MEJÍA.   

2. Contra esta decisión procede el recurso de  reposición.   

Cópiese,  notifíquese y  cúmplase   

MARINA PULIDO DE BARÓN  

Excusa Justificada  

SIGIFREDO          ESPINOSA  PÉREZ                         ALFREDO GÓMEZ  QUINTERO                                        

EDGAR            LOMBANA  TRUJILLO                             ÁLVARO                              ORLANDO                              PÉREZ  PINZÓN                     

Comisión de servicio  

JORGE        LUIS       QUINTERO  MILANÉS                     YESID RAMÍREZ  BASTIDAS                                            

                                                                                                                Excusa  Justificada                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

MAURO            SOLARTE  PORTILLA                              JAVIER  ZAPATA ORTIZ   

Teresa Ruiz Núñez  

Secretaria  

    

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