20709(03-06-03)

2003

Asistente Jurídico Inteligente

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    Proceso No 20709  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN PENAL  

  Magistrada Ponente:  

                                          MARINA PULIDO DE BARÓN   

                                          Aprobada Acta N° 061.   

Bogotá,  D.  C.,  junio tres (3) de dos mil  tres (2003).   

VISTOS  

Procede   la   Corte   a   resolver   la  solicitud   de  práctica  de pruebas elevada por el defensor del ciudadano  venezolano  JULIO  IGNACIO  PRINCE ANGEL, solicitado  en  extradición por el Gobierno de Venezuela, a través  de su Embajada en Colombia.   

ANTECEDENTES  

1.  Mediante  oficio  N° 0300-DVJ del 27 de  marzo  de  2003,  la  Viceministra  de  Justicia  y  del Derecho comunica que el  Gobierno  de  Venezuela,  por  intermedio  de  su Embajada en Colombia, con nota  verbal  N°  01635  del  15  de  agosto  de  2002, solicitó la extradición del  ciudadano   venezolano   JULIO  IGNACIO  PRINCE  ANGEL  identificado  con la cédula expedida en ese país N°  17.135.375,  requerido  para  que cumpla la pena de 5 años de prisión impuesta  por   el   Juzgado   de   Juicio   del   Circuito  Judicial  Penal  –Sección  Adolescentes-  del  Estado de  Falcón  de  la  ciudad  de  Coro,  por  el  delito de homicidio “calificado”.   

Expresa  que  el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  mediante  oficio  N°  OAJ.E.  2312  del  16  de agosto de 2002, de  conformidad  con  lo  dispuesto en el artículo 514 del Código de Procedimiento  Penal,  conceptuó que “el Convenio aplicable para el  presente  caso  es el Acuerdo Bolivariano de Extradición suscrito en Caracas el  18 de julio de 1911.”   

Para  los fines establecidos en el artículo  517  de  la  ley 600 de 2000, envía a la Corte la documentación presentada por  la  Embajada de Venezuela, “teniendo en cuenta que se  encuentran  reunidos  los  requisitos formales exigidos en el Convenio aplicable  al caso.”   

2.  Recibida  la  actuación  por  la Corte,  mediante  auto  de  fecha  4  de  abril  de  2003  se  ordenó  hacerle  saber a  JULIO    IGNACIO    PRINCE    ANGEL    que  en  el  trámite  de  extradición  pedida  por  el Gobierno de  Venezuela,  tiene  derecho  a  designar  un  defensor, a lo cual procedió dando  lugar  a  que  su apoderado fuera reconocido por auto del 28 de los mismos mes y  año,  proveído  en el que, además, se ordenó correr traslado por el término  de  10  días,  al solicitado PRINCE ANGEL y  a  su  defensor,  para que solicitaran las pruebas que consideren  necesarias dentro del presente trámite.   

3.  Durante  dicho  traslado, el defensor de  PRINCE  ANGEL  solicita  la  práctica de las siguientes pruebas:   

a.  Que  por  intermedio  del  Ministerio de  Relaciones   Exteriores   se   solicite  al  Juez  Primero  de  Juicio  Sección  Adolescentes  del  Circuito  Penal  del  Estado Falcón con sede en la ciudad de  Coro,  República  de  Venezuela,  informe  a  esta  corporación  el  lugar  de  reclusión  y tratamiento dado al mismo, comportamiento y el tiempo exacto   en  que permaneció detenido purgando la pena impuesta por la conducta delictiva  que   originó  la  solicitud  de  extradición.  Lo  anterior,  “con  fines  de  probar  la  edad  del  condenado  al  momento de los  hechos”   y   el   procedimiento   aplicado   a  su  representado en ese país.    

b)  Que  esta Sala en audiencia escuche a su  defendido  con  la  finalidad  de  desentrañar las reales circunstancias que lo  llevaron  a  huir de la justicia venezolana y refugiarse en Colombia, y conocer,  además,  los  hechos  que  originaron la condena de su asistido y el peligro de  permanecer en el país que formula la solicitud de extradición.   

Adicionalmente plantea que con el propósito  que  a  su  defendido  le  sea  permitido purgar en Colombia el resto de la  pena  de  cinco  (5)  años  que le fuera fijada por la justicia venezolana, con  fecha  14  de  marzo  del  presente  año  elevó  solicitud  al  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  para  que  por  vía  diplomática  la  Corte Suprema de  Justicia  de  Venezuela  decida  lo pertinente, motivo por el cual solicita a la  Sala  tener  en cuenta una respuesta favorable o desfavorable a dicha petición.   

CONSIDERACIONES DE LA CORTE  

El  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores  mediante  oficio  OAJ.E  2312  del  16  de  agosto  de  2002, ha conceptuado que  “el  Convenio  aplicable para el presente caso es el  Acuerdo  Bolivariano  de  Extradición  suscrito  en  Caracas  el 18 de julio de  1911.”    

Las  pruebas  solicitadas  o  decretadas  de  oficio  dentro  de un trámite de extradición regulado por un tratado público,  como  ha  sido  reiterado  por  la  Sala, deben estar orientadas a demostrar los  presupuestos  que  para  la  prosperidad  de  la  sollicitud  se  exigen  en  el  respectivo  instrumento  internacional.  Lo anterior, porque es en relación con  ellos  que  debe  realizarse  el  análisis base del concepto que de la Corte se  solicita  en  esta  materia.  Por  tanto,  aquéllas  pruebas  que  no  resulten  conducentes  o  pertinentes  a  ese  propósito, o que se ofrezcan absolutamente  superfluas  o  innecesarias, carecen de vocación de prosperidad o, lo que es lo  mismo, deben ser negadas por improcedentes.   

Tal es lo que sucede con las solicitadas por  el  defensor  del  ciudadano  venezolano  JULIO IGNACIO  PRINCE  ANGEL,  quien,  además, no aduce la relación  que  puedan  tener  con  las  estipulaciones  del  Acuerdo  sobre  extradición,  suscrito  en  Caracas  el  18  de  julio  de 1911 por los Gobiernos del Ecuador,  Bolivia,  Perú,  Colombia  y  Venezuela,  el  cual  fuera  aprobado en el orden  interno  mediante  la  Ley  26  del  8  de  octubre  de 1913 que, como atrás se  indicó,   es el instrumento público señalado por la Cancillería como el  marco jurídico que regula este asunto.   

Teniendo   como  marco  de  referencia  el  instrumento  internacional  que  regula  el presente trámite, razonable resulta  concluir  que  ninguna  incidencia podría tener la primera prueba pedida por el  defensor  de  la persona solicitada en extradición, esto es, establecer la edad  del  señor  PRINCE ANGEL para  la  fecha  de  comisión del delito de homicidio por el cual fuera condenado por  los  jueces  de  Venezuela,  ni  tampoco el tiempo y lugar de reclusión como lo  solicita  su defensor, pues se trata de aspectos a los cuales ningún efecto les  ha asignado el Acuerdo Bolivariano.   

De  otra  parte,  tampoco se ve que utilidad  tendría  escuchar  a  la  persona  pedida en extradición sobre las razones que  hubiera  podido  tener al evadirse del cumplimiento de la pena que purgaba en el  extranjero,  menos  frente  a los hechos que originaron la condena, pues la Sala  tiene  definido  que  cuando  examina  los  elementos  de  juicio  aportados  en  cumplimiento  del  deber de emitir concepto sobre la extradición solicitada, lo  hace  en  un  plano  jurídico-formal,  limitado  al  lleno  de  las condiciones  previstas  en  el  respectivo  Tratado o, en su defecto, a la regulación que al  efecto  establece  el  Código  de  Procedimiento  Penal, entre las cuales no se  encuentra  una  evaluación  crítica  sobre  el  mérito  de  las  pruebas  que  sirvieron   al  Estado  requirente  para  dictar  resolución  de  acusación  o  sentencia  condenatoria contra la persona cuya extradición se reclama, toda vez  que  tales evaluaciones materiales son potestativas de la autoridad que profiere  la  decisión  en  ejercicio de su soberanía jurisdiccional, motivo por el cual  tales     aspectos     deben     discutirse     al    interior    del    proceso  correspondiente.          

En  punto  de  la  suspensión  del trámite  mientras  la Corte Suprema de Venezuela decide si el requerido puede terminar de  purgar  la  pena  impuesta  en  Colombia,  es  aspecto  que  escapa de cualquier  pronunciamiento  de  la Sala, dado que dentro de la fase intermedia del trámite  de  extradición,  que  por  ley le corresponde, no hay cabida para esa clase de  suspensiones,  en  tanto  que ella no corresponde a un proceso judicial que deba  terminar  con un fallo, sino a un concepto jurídico referido a la viabilidad de  conceder  o  negar la extradición, ajenos a temas como el de la suspensión del  mismo  o  la  entrega  diferida  que  son  del  resorte exclusivo del ejecutivo.   

Por  lo  expuesto,  la  Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Penal,   

RESUELVE :  

1. Negar la práctica de las pruebas pedidas  por  el defensor del ciudadano venezolano JULIO IGNACIO  PRINCE   ANGEL,  solicitado  en  extradición  por  el  Gobierno de Venezuela.   

2.  Para  los  fines  previstos en el inciso  último   del  artículo  518  del  Código  de  Procedimiento  Penal,  una  vez  ejecutoriada  la  presente decisión, permanezca el asunto en la Secretaría por  el término de cinco (5) días.   

Cópiese,   notifíquese   y   cúmplase,   

YESID RAMÍREZ BASTIDAS  

HERMAN           GALÁN  CASTELLANOS           CARLOS    AUGUSTO    GÁLVEZ  ARGOTE          

JORGE       ANÍBAL       GÓMEZ  GALLEGO           ÉDGAR  LOMBANA  TRUJILLO                         

ÁLVARO       ORLANDO      PÉREZ  PINZÓN            MARINA    PULIDO   DE  BARÓN                          

JORGE  LUIS  QUINTERO  MILANÉS           MAURO  SOLARTE PORTILLA   

TERESA RUIZ NÚÑEZ  

Secretaria    

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